28 dic. 2010

PATRIMONIO INDEFENSO

PATRIMONIO INDEFENSO

A la hora de evaluar satisfactoriamente su gestión, los gobernantes de todos los partidos políticos la plantean habitualmente en términos de cantidad de obra pública ejecutada y con placa ad hoc que los inmortalice.

Los de nuestra provincia nunca han sido la excepción. Juan Schiaretti, que logró frenar un proyecto para demoler el ex Palacio Ferreyra, hoy convertido en un museo de arte, parece no obstante apoyar la moción de transformar la manzana que incluye a la casa madre del Banco de la Provincia de Córdoba, una joya arquitectónica situada en pleno centro de la ciudad, en un megaproyecto inmobiliario que incluye un centro comercial, un hotel y dos torres de 130 metros de altura.

Si bien el megaproyecto de reconversión de la manzana propone respetar el antiguo edificio del banco, no se entiende la obsesión de ciertos funcionarios por la construcción de torres en el centro histórico de la Docta, que debería ser preservado de este “progreso” entendido como la proliferación del cemento y los rascacielos.

Este descabellado proyecto sólo puede ser frenado por la Unesco, que ya advirtió que, de concretarse, la colindante manzana jesuítica y las estancias repartidas por toda nuestra provincia perderían la calidad de patrimonio de la humanidad.

En las sociedades modernas el concepto de “valor” parece entrar en conflicto con lo que se considera “viejo”. De esta forma, no solamente los objetos sino también los individuos son estimados en razón de su “juventud” y no de su importancia intrínseca. Todo aquello que supera cierta edad cronológica debe ser descartado o reciclado por oponerse al “progreso” y por haberse vuelto, por lo tanto, obsoleto, despreciable y reemplazable.

En Oriente, y más precisamente en Japón, por poner solamente un ejemplo, pasado y presente conviven armoniosamente, sin excluirse ni contradecirse. Lo mismo sucede en Europa y en algunas partes de América donde las reliquias del pasado son cuidadosamente atesoradas, aunque no impiden el avance de la ciencia y la técnica. En nuestro vecino Brasil una pequeña comuna, Ouro Preto, es patrimonio histórico de la humanidad, aportando su toque de pasado al gigante sudamericano cuya capital, Brasilia, es el emblema del modernismo.

El aspecto más grave de esta embestida “futurista” de las distintas administraciones de gobierno es que los interesados, los ciudadanos, que en mayor o menor medida sufrirán los costos económicos y las consecuencias no ponderadas de estas medidas, nunca son consultados. Una vez destruida, es imposible reconstruir la identidad de los pueblos, una de cuyas manifestaciones está constituida por las construcciones realizadas a lo largo de su historia.

El valor patrimonial de la sede central del Banco de la Provincia de Córdoba y su enclave en el centro histórico de una de las ciudades más antiguas de la Argentina ameritan, por lo menos, una reflexión por parte de la voracidad de los agentes inmobiliarios y de la urgencia de los políticos y una consulta permanente a la ciudadanía, que seguramente deseará preservar y custodiar para las generaciones futuras los vestigios significativos de un ayer no tan lejano.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz

19 dic. 2010

DE LA INDEFENSIÓN A LA INSEGURIDAD

DE LA INDEFENSIÓN A LA INSEGURIDAD

El gobierno kirchnerista, que ya transita su octavo año, basándose en que los derechos humanos son política de estado de su gestión, viene destruyendo sistemáticamente a las instituciones de la República.

Mientras se usa el dinero del erario público para premiar con subsidios millonarios a todo lo que tenga olor a terrorismo setentista, el mismo le es negado a las organizaciones del orden, históricas, que nacieron con el país.

Por su parte, la dirigencia política, oficialista y de oposición, está dedicada a aplaudir los bautismos de calles, avenidas, plazas, rutas, etc. con el nombre del ex presidente, “santo súbito” después de su fallecimiento, al tiempo que desde Olivos se sigue tejiendo frenéticamente una política de destrucción de valores.

A cargo del ministerio de defensa se ubicó a una ex montonera, como cachetazo a las fuerzas armadas, y con la complicidad de algunos que hoy llevan un uniforme que jamás merecieron vestir. De esta forma, Nilda Garré desmanteló con toda frialdad a nuestras fuerzas armadas, reduciéndolas a poco menos que un puñado de boy scouts con un guijarro en la mano.

Nuestra Armada tiene prácticamente la totalidad de sus barcos inactivos, además de obsoletos. La Fuerza Aérea está sufriendo el éxodo de sus oficiales, ya que no hay aviones en condiciones de volar, y, si hay alguno, los pilotos corren el riesgo de no volver con vida una vez que despegaron. Algo similar se verifica en el Ejército: sueldos bajos, humillaciones permanentes al personal uniformado (ascensos cuestionados), nula renovación de equipamiento, falta de entrenamiento y capacitación, presupuesto cada año más reducido.

Imaginamos la carcajada de los británicos cuando la presidente declaró que no iba a ordenar una invasión armada a Malvinas, cuando en las islas se comenzó recientemente con las exploraciones petroleras. En 1982 Argentina estaba muy bien equipada militarmente y era líder en Latinoamérica. Aún así, y habiendo dado dura batalla reconocida por el mismo enemigo, no pudimos ante la superioridad militar de una potencia mundial.

Gracias a la señora Garré hoy estamos a la cola del cono sur, superados por todos nuestros vecinos que antes nos miraban con admiración. Hay que hacer notar que casi todos esos vecinos tienen gobiernos de izquierda, cuando no lisa y llanamente marxistas.

No hay gobierno en el mundo, sea de derecha o de izquierda que no prestigie, capacite, remunere y equipe a sus fuerzas armadas, de manera especial los que se autodenominan “socialistas”. En este punto conviene recordar que el presidente venezolano Hugo Chávez se ha armado hasta los dientes, incluso pretendiendo desarrollar tecnología nuclear. En comparación, Argentina es un caso para psiquiatra.

Desde Olivos -donde hoy las decisiones que afectan a la Nación son tomadas por conspicuos representantes de las organizaciones terroristas del pasado-, se resolvió hace unos días crear un nuevo ministerio, el de seguridad, para entregárselo a Nilda Garré, cuya efectividad destructiva ya ha sido probada. Ahora tenemos a esta ¿ex? terrorista manipulando y disponiendo sobre las fuerzas de seguridad, es decir la policía federal, la gendarmería y la prefectura naval.

Comenzó descabezando la cúpula policial, aunque el paso siguiente ha sido verdaderamente hilarante: ha prohibido la portación de armas por parte de sus efectivos. En adelante, los uniformados sólo podrán llevar casco, escudo y gas pimienta para enfrentar las protestas y manifestaciones sociales de los violentos armados con piedras, cócteles molotov y armas y proyectiles de todo tipo.

Nos preguntamos cuántos voluntarios conseguirá la Policía para armar la primera fila de esta “fuerza de choque disuasivo”. Sin embargo, lo preocupante es que el Estado está dejando de lado su obligación de velar por la seguridad pública y apostando a la ley de la calle, que desde el comienzo de la gestión k es la ley de la selva. Si quienes deben ejercer el monopolio de la fuerza y de la autoridad con las armas que les brinda la ley, no lo hacen, entonces la democracia y la gobernabilidad del país están en serio riesgo.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz

11 dic. 2010

PERIODISTAS MILITANTES

En LA NACIÓN de hoy, 11/12/10

Editorial II

PERIODISTAS MILITANTES

El presidente de Télam pareció burlarse de la sociedad al decir que prefiere los militantes a los hombres de prensa


Es grave que el flamante presidente de Télam, Martín García, tenga una concepción del periodismo rayana en lo chabacano y, por ello, crea que esa agencia estatal de noticias deba ser un apéndice del peronismo o, acaso, una unidad básica.

El periodismo argentino sufre desde 2003 los embates de un gobierno que no informa -hasta se ha jactado de tener un "vocero mudo"- y que espera que toda la información le sea favorable, como si nadie más que sus propios "periodistas militantes" fueran capaces de analizar la realidad. Lamentablemente, esa corriente ha ganado espacios propios gracias a un Estado que no está a la altura de las circunstancias.

En pocos países, el periodismo machaca tanto sobre el periodismo como en la Argentina, donde los grandes diarios y sus periodistas son tildados de obscenidades que, en la mayoría de los casos, no concuerdan con los hechos. ¿Qué periodista que hoy orilla los 50 años de edad pudo haber colaborado con la mentada dictadura militar, por ejemplo? Ninguno y, sin embargo, algunos de esos "periodistas militantes" se jactan de una trayectoria que corrigen según la ocasión e intentan poner a unos contra otras en una cruzada que poco y nada tiene que ver con la función que deberían ejercer.

En boca de García se ha puesto que prefería a un militante antes que a un periodista. Lo desmintió, pero nada ha dicho sobre su peculiar descripción de los periodistas, tildados de "prostitutas", que "escriben mentiras en defensa de los intereses de los que les pagan", a diferencia de "los militantes", que escriben "la verdad al servicio del pueblo". Lo mismo pensaba Mussolini cuando dirigía su periódico y estaba por lanzarse a la política. Si el periodismo es esa suerte de trampolín, varios, si no la mayoría, nos hemos equivocado en nuestra vocación.

Por ser una empresa del Estado, así como lo son Canal 7 y Radio Nacional, Télam debería ser un ejemplo de pluralismo y diversidad, no una especie de trinchera desde la cual su propio presidente, designado por el gobierno nacional, se excusa en la gastada "defensa del modelo" para denigrar a todo aquel que disienta del parecer de sus jefes directos.

Los propios fundamentos del decreto fundacional de Télam señalan que "el pluralismo informativo debe ser asumido en su sentido más amplio y abarcativo", y que "el Estado debe promover el pluralismo en la información en tanto está entre sus obligaciones asegurar que todos los sectores puedan expresarse".

En la Argentina, con una publicidad oficial nunca bien distribuida, amenazas permanentes contra autoridades y periodistas de distintos medios de comunicación y hasta burlas de parte de las principales autoridades, se ha perdido el respeto por aquello que debe seguir siendo un pilar de la democracia. Es una falta de respeto que la mismísima presidenta de la República se sienta tentada a revisar la historia con la ligereza propia del fanático que no acepta grises, sino blancos y negros.

Pudieron haberse cometido errores, lo cual sería anormal si no hubiera ocurrido, pero jamás el periodismo sano, comprometido con sus valores, ha intentado embarcar a sus lectores, oyentes o televidentes en una cruzada tan destructiva como la encarada actualmente por presuntos periodistas que, en el fondo, han de sentirse orgullosamente militantes. Debería pensar García, antes de dejarse llevar por arrebatos, la responsabilidad que tiene y la dimensión de la empresa que dirige.

De hacerlo, y ser más sensato que con dichos tan desafortunados, quizá podría hacernos un gran favor a todos: dejar de pretender dictar cátedra de periodismo y dedicarse a sumar voluntades kirchneristas en los ámbitos que correspondan.

La crítica, cuando es acertada, nunca hiere tanto como la pretensión de subestimar a la gente y creer, a su vez, que el Estado es una fuente segura de empleos para familiares, amigos y afines a un gobierno en particular. Demasiados profesionales capaces y sin trabajo agradecerían no tener que enrolarse en una doctrina política, como en los años cincuenta, para obtener un empleo que, por si fuera poco, pagamos todos con nuestros impuestos.

9 dic. 2010

LA NUEVA AGENCIA OFICIAL DE NOTICIAS

LA NUEVA AGENCIA OFICIAL DE NOTICIAS


El señor Martín García, ultrakircherista, ha asumido días atrás la presidencia de la agencia oficial de noticias Télam.

García inició su gestión afirmando que en el plantel de la Agencia no quería periodistas profesionales sino militantes comprometidos. Lamentable actitud de un personaje que jamás pasó por una universidad para capacitarse, ni tampoco cuenta en su haber con una trayectoria periodística profesional que lo avale, sino que se ha destacado por su fanatismo propagandístico.

Su "declaración liminar" lacera a la gran cantidad de periodistas argentinos que desde hace décadas nos levantamos todos los días para cumplir con nuestro deber de informar y nuestro deseo de opinar libremente, sin censuras de ningún tipo, como debe suceder en una democracia adulta. Sin embargo, parece que al señor García ambas actividades le provocan urticaria.

Como siempre en este país, las cosas que pertenecen al Estado –y son por lo tanto sostenidas con recursos del erario público-, terminan siendo patrimonio del gobierno y utilizadas para sus fines, ya que se confunden maliciosamente ambos conceptos, sin importar el signo de la autoridad de turno.

Pasando a los hechos, el nuevo presidente de Telam nombró como gerente periodístico a Gabriel Fernández, quien exhibe un currículum "de peso" para semejante cargo: fue director de la revista chavista Question Latinoamericana, columnista de la también chavista Telesur y director del diario de las Madres de Plaza de Mayo.

En cargos claves fueron designados Marcelo Cena y Héctor Sánchez, vocero de Luis D'Elía el primero y periodista de la radio de las Madres, el segundo. A partir de ahora ambos se desempeñarán como jefes de la sección política, repartidos en diferentes horarios.

Es decir que García está logrando su objetivo, lamentablemente perimido, setentista, regresivo y confrontativo y, lo más condenable, carente del más mínimo vestigio de profesionalismo.

Telam suma además su división publicitaria. Toda la publicidad oficial que distribuye según capricho cifras millonarias, pagadas a costa de todos los argentinos, a los distintos medios de comunicación, debe pasar por esta agencia.

Un rápido repaso por las grandes agencias del mundo civilizado nos lleva a concluir que sólo los gobiernos autoritarios, del signo que sean, tienen o han tenido una “agencia oficial de noticias”. Las agencias líderes en el mundo son privadas, incluidas algunas que nacieron como oficiales en Europa por excusa de la guerra.

Además, en muchos países del primer mundo no existe la "publicidad oficial", o bien ésta consume apenas un mínimo porcentaje respecto a la Argentina, como es el caso de Francia, donde el gobierno informa sobre sus acciones y lo hace a todos los medios por igual.

Si el gobierno está haciendo obras en favor de su pueblo, éste las sentirá en carne propia, sin necesidad de gigantografías con el rostro del presidente o gobernador de turno, como si ellos sacaran el dinero de sus bolsillos para dar a unos u otros. Ni hablar de carísimas páginas en los diarios, ni del permanente machacar en la "televisión pública".

La agencia oficial Télam tiene una inmensa estructura de 700 empleados con sueldos elevados. Y, a todas luces, no es una entidad periodística creíble para nadie en el mundo, sino más bien el hazmerreír del periodismo universal, un elefante blanco costosísimo que nada aporta, salvo a la vanidad de algunos políticos argentinos.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz

6 dic. 2010

En LA NACIÓN de hoy, 6/12/10

Una polémica histórica con ecos en el presente

LA OTRA VUELTA DE OBLIGADO
David Rock

Para LA NACION

http://www.lanacion.com.ar/1331065-la-otra-vuelta-de-obligado


El prestigioso historiador británico David Rock, profesor de la Universidad de California, quiso intervenir en la polémica que en esta misma página sostuvieron Pacho O'Donnell y Luis Alberto Romero sobre la Vuelta de Obligado y la visión oficial del nacionalismo argentino.

Como inglés nativo, no veo la década que siguió a 1840, al decir de Churchill, como nuestra hora más gloriosa o " finest hour ". En el colegio, a esa década la llamábamos "los años cuarenta hambrientos", no sólo por la catastrófica hambruna irlandesa, sino por la prolongada recesión económica que perjudicó seriamente las vidas de los obreros británicos.

Las presiones económicas internas provocaron varias aventuras imperialistas en el exterior, entre otras, las guerras infames del opio contra el imperio chino y la intervención de 1845 en el Río de la Plata. Sólo cerca de 25 miembros de las tropas francesas e inglesas murieron en el conflicto de la Vuelta de Obligado, un acontecimiento casi olvidado en Francia y Gran Bretaña.

Las pérdidas argentinas fueron mucho mayores: posiblemente hubo hasta mil muertos. La "batalla" recuerda los episodios imperialistas típicos en la India o en Africa, en los cuales por cada muerto europeo perecieron cincuenta nativos. Pacho O'Donnell define el incidente como "una de las mayores epopeyas militares de nuestra historia". Si eso fuera verdad, la República Argentina habría tenido una existencia casi idílica. Ojalá la historia británica hubiera sido la misma. En Gran Bretaña, el lenguaje de O'Donnell se aplicaría a acontecimientos como el primer día de la Batalla del Somme, el 1° de julio de 1916, cuando sesenta mil soldados ingleses cayeron en los primeros treinta minutos del enfrentamiento, ante las ametralladoras alemanas.

A pesar de su lenguaje exagerado, el artículo de O'Donnell tiene un cierto contenido analítico. Enfatiza, correctamente, la importancia de los barcos de vapor en el conflicto de 1845. Lord Palmerston veía al río Paraná como un sitio ideal para probar los barcos de vapor como máquinas bélicas. Los constructores de este tipo de buques en Inglaterra querían aumentar su producción si aparecían los mercados compradores. Algunos comerciantes de Liverpool soñaron con convertir al gran río (que creían conectado directamente al río Amazonas, a través de las junglas brasileñas) en un segundo Mississippi.

Como señala O'Donnell, algunos comerciantes británicos concibieron el plan de redefinir el mapa político de la región del Plata, reduciendo el territorio de la Confederación Argentina y aumentando el de la República del Uruguay.

La batalla de la Vuelta de Obligado resultó una derrota para Rosas, aunque posteriormente él pudo reclamar una victoria estratégica, cuando los británicos abandonaron su acción bélica y volvieron a la diplomacia. Estos evitaron cualquier medida violenta en la construcción de su imperio de negocios en la Argentina. Aunque no discrepo totalmente con O'Donnell, comparto la crítica de Romero de su versión de romanticismo histórico. Nadie debe olvidarse del papel de la demagogia revisionista en la tragedia argentina de los años 70 del siglo pasado.

Romero resume bien las opiniones de muchos historiadores distinguidos y confiables. Sin embargo, tanto él como O'Donnell no mencionan varios aspectos de la intervención de 1845 que son cruciales para su mejor comprensión. Bien conocido, por ejemplo, es el largo esfuerzo de Rosas por controlar la Banda Oriental; estos conflictos marcaron la continuación de la competencia entre Buenos Aires y Montevideo para dominar el comercio del Río de la Plata, que había empezado en el período colonial. El conflicto tipificó esta época de la historia latinoamericana después de la independencia. Los caudillos y los Estados-ciudades luchaban por la hegemonía de una manera más parecida a las guerras de la Grecia Antigua o la Italia del Renacimiento que a las luchas nacionales-populares europeas durante las revoluciones de 1848.

Ni O'Donnell ni Romero enfrentan los antecedentes de la participación de Francia y Gran Bretaña en el conflicto de 1845. Los franceses estaban concentrados en Montevideo; se opusieron a Rosas porque él les aplicó políticas discriminatorias; pasaron todo el período de Luis Felipe (1830-1848) tratando de derrocarlo. Bien distinto de la invasión de México durante el régimen siguiente de Napoleón III, los orleanistas trabajaron contra Rosas a través de bloqueos y socios locales como el general Juan Galo Lavalle. Los franceses nunca quisieron lanzar una invasión en tierra con tropas europeas, pues temieron que esto resultara un desastre costoso.

A diferencia de los franceses, los británicos habían establecido una presencia en ambas bandas del Río de la Plata. Buenos Aires atrajo a los británicos porque ofrecía acceso a mayores mercados y a productos vacunos de exportación. Por su parte, Montevideo tenía un puerto más caudaloso que Buenos Aires, y más cerca del Atlántico; además, sus autoridades solían demostrar más voluntad de cooperar con los comerciantes británicos.

En 1845, los comerciantes británicos de Montevideo convencieron a sus socios en Liverpool de montar una campaña bélica contra Rosas. Argumentaron que Montevideo pronto podría convertirse en la base de un nuevo comercio muy apreciable hacia el interior sudamericano, a través del Paraná. Para cumplir este plan, era necesario eliminar la oposición de Rosas. Los propagandistas siempre escondieron su verdadera razón: una acción contra Rosas por un bloqueo a Buenos Aires les daría el monopolio sobre el comercio existente en el Río de la Plata. El conflicto de 1845 significó una lucha entre grupos de políticos y comerciantes en competencia por la hegemonía comercial. Marcó una nueva etapa en la larga pelea entre Buenos Aires y Montevideo por la supremacía en el Río de la Plata.

Samuel Lafone merece una mención destacada en los anales del imperialismo victoriano. El lanzó la visión del comercio a vapor entre Montevideo y el alto Paraná; concibió el plan de redefinir las fronteras entre la Argentina y Uruguay a beneficio del segundo; en los años 50, gestó el desarrollo de las islas Malvinas, desde Montevideo. En 1845, Lafone convenció a William Ouseley, el enviado diplomático de Aberdeen, de enviar la expedición naval, junto con los franceses, por el Paraná y emprender el ataque a las tropas rosistas en la Vuelta de Obligado. A pesar de su triunfo militar, los británicos sacaron escaso provecho de su agresiva aventura, porque las oportunidades comerciales de la región del Paraná y del Paraguay fueron casi nulas.

Aberdeen había ordenado a su enviado utilizar la fuerza como último resorte y pronto condenó la entrada forzada al Paraná. Rápidamente, la opinión pública inglesa se dio cuenta de que la intervención contra Rosas producía grandes ganancias para los comerciantes de Montevideo, pero provocaba el descenso del comercio británico. La oposición creció a tal punto que a principios de 1846 los británicos abandonaban toda su anterior estrategia. Como ocurrió repetidas veces en el siglo XIX, el imperialismo británico se formó menos como resultado de una política gestada en Londres que por las acciones de los agentes comerciales locales o " men on the spot ", en este caso, Lafone y Ouseley.

"No somos ni Argelia ni la India", declaró gallardamente Rosas, cuando las fuerzas británicas se habían retirado. A pesar de su oposición a la intervención, el gobernador aceptó plenamente la idea de una asociación comercial con los europeos. En 1847, el diario pro rosista escrito en inglés en Buenos Aires, The British Packet , publicó un manifiesto sosteniendo que una relación con Gran Bretaña que hoy llamaríamos "imperialismo informal" sería provechosa para ambas partes.

El diario llamó a los británicos a enviar obreros y granjeros a Buenos Aires, que se dedicarían al comercio y al sector rural. De haber venido, los británicos hubieran gozado, según el diario, de "todos los beneficios de una colonia sin costo ni responsabilidad". Los rosistas también proponían el tipo de relación con Gran Bretaña que de hecho se materializó hacia fines del siglo XIX. Lo que hoy los revisionistas condenan como "la oligarquía antinacional o entreguista" asociada con los británicos? ¡incluiría a Rosas mismo! Obviamente, lo propuesto por Rosas tuvo el apoyo de los británicos establecidos en Buenos Aires. Ellos peticionaron al Foreign Office que se abandonara la intervención militar y rehusaron el consejo de Ouseley de salir de Buenos Aires. Todos se mantuvieron leales a Rosas y defensores de la soberanía provincial.

Conozco a un solo entusiasta de una hipotética conquista militar británica de Buenos Aires. Irónicamente, un irlandés. En 1845-1847, Antonio Fahy, un cura empobrecido y recién llegado, pidió un subsidio del gobierno británico anunciando su voluntad de actuar como un líder colonial, sobre la base de su prestigio dentro de la comunidad irlandesa de Buenos Aires.
Una narrativa acertada de los sucesos de 1840 en el Río de la Plata subraya lo anacrónico de la terminología empleada por O'Donnell: "democracia popular", "soberanía nacional" y "nacionalismo", por ejemplo.

La batalla de la Vuelta de Obligado fue una masacre de "nativos" típica de su tiempo. Más que un arquetipo del nacionalismo popular, Rosas era un dictador de un Estado-ciudad que, a la vez que supo defender su propio territorio, también deseó siempre una relación cercana y provechosa con los países imperialistas.

Como nota Romero, aquellos años pertenecieron a la época prenacional y prenacionalista de la Argentina. Los intelectuales liberales preclaros, como Alberdi y Sarmiento, soñaban con una república consolidada que emulara la pujanza democrática y republicana de Estados Unidos. Pero en aquella época sus proyectos todavía se hallaban muy lejos del imaginario de la masa popular.

© La Nacion
El autor, historiador británico, es especialista en historia política argentina

20 nov. 2010

LA SOBERANÍA NO ES UN FERIADO

En LA VOZ DEL INTERIOR DE HOY, 20/11/10

Editorial

LA SOBERANÍA NO ES UN FERIADO

El Día de la Soberanía Nacional merecía otra conmemoración, no la de un fin de semana largo y turístico y menos una ambigua reivindicación de un contrarrevolucionario del 25 de Mayo de 1810.


La alteración constante del almanaque y la creación de nuevos feriados nacionales, que por lo general son trasladados a los días lunes para dar lugar a fines de semana largos y favorecer al turismo, resulta sospechosa e incluso poco comprensible en muchos casos. No se sabe si se trata de celebrar un hecho histórico o de otorgarle a la gente un día de asueto y la posibilidad de salir a pasear a las sierras o a las playas, lo que para la inmensa mayoría de los argentinos constituye un lujo inaccesible, dado los incesantes aumentos de los precios de pasajes, estadía y comida.

Hoy se celebra el 165° aniversario del combate naval y terrestre de la Vuelta de Obligado –aunque algunos historiadores sitúan el inicio de ese hecho el 18 de noviembre de 1845–, un pasaje estrecho situado a la entrada del río Paraná, librado entre fuerzas militares de la Confederación Argentina y una escuadra anglo-francesa. Los argentinos perdieron ese combate, pero Inglaterra y Francia fracasaron en su intento de controlar los ríos Paraná y Uruguay y levantaron luego el bloqueo, evacuaron la isla Martín García y devolvieron los barcos tomados a Buenos Aires.

Con posterioridad, la mayor parte de la historiografía reconoció a la batalla como uno de los hitos en la lucha por la defensa de nuestro país y esa jornada fue establecida como Día de la Soberanía Nacional, aunque nunca fue declarado feriado nacional. Es que la mayoría de los países tiene unos pocos feriados civiles y religiosos, sin que ello signifique mengua algunas para todas las fechas históricas dignas de recordarse.

Desde tiempos inmemoriales, la Vuelta de Obligado figura en todos los manuales escolares, lo que no significa condescendencia generalizada para con Juan Manuel de Rosas, que para algunos fue “El restaurador de las leyes” y para otros, un tirano oprobioso que gobernó con la mazorca, el degüello, el cuchillo, la lanza y la conculcación de todos los derechos y libertades individuales, o sea contra los grandes principios de la Revolución del 25 de Mayo de 1810. Y si lo que se quiere hoy es reivindicarlo, es un camino equivocado.

A la historia hay que dejarla donde está, o sea en un lugar distante y ambiguo, en el que hay lugar para todos y cada uno. No se puede escudriñar en forma permanente el pasado, cambiando el nombre de plazas, avenidas o estatuas.

La ciudadanía debe reflexionar sobre el pasado con serenidad, respeto y objetividad, sin convertirlo en otro campo de violencia simbólica y odios simplistas. Y debe pensar, sobre todo, en el presente y el futuro, en un tiempo nuevo en el que van cambiando las realidades y los conceptos; entre éstos, el de la soberanía.

¿Qué significa hoy soberanía? Independencia política y económica en la toma de decisiones, alianzas multilaterales, respeto de las libertades y derechos de los habitantes y de los países extranjeros, entre otros modernos valores.

http://www.lavoz.com.ar/opinion/la-soberania-no-es-un-feriado%EF%BF%BD

19 nov. 2010

La Vuelta de Obligado

En LA VOZ DEL INTERIOR DE HOY, 19/11/10

LA VUELTA DE OBLIGADO, ¿UN FERIADO FEDERAL?

A pocas horas del nuevo feriado instituido por el Gobierno nacional, nos preguntamos, como provincianos, cuál fue la incidencia del combate de la Vuelta de Obligado en la historia de la República Argentina.

Ese episodio, ahora reivindicado, aparece en los libros de historia fechado tanto el 18 como el 20 de noviembre de 1845 y se lo recuerda como una victoria “pírrica”; es decir, que el vencedor fue más dañado que el vencido. Esto es así porque, si bien trajo como consecuencia la renuncia de las pretensiones comerciales europeas sobre la región, la escuadra argentina fue ampliamente derrotada por la flota anglo-francesa –superior en número y con armamento de avanzada para la época–, la que logró abrirse paso y remontar el río Paraná, infligiendo numerosas víctimas y grandes daños al bando argentino.

Según se deduce de los documentos de la época, Juan Manuel de Rosas, exitoso y acaudalado empresario rural dedicado a los saladeros de carne y al procesamiento del cuero vacuno, era en aquel momento el gobernador de la provincia de Buenos Aires, en alianza con las provincias del Litoral y enfrentado con las del interior.

Rosas se oponía a que las provincias argentinas comerciaran directamente con países extranjeros y mantenía un duro monopolio comercial y aduanero del puerto hacia el interior, no reconocía la independencia de los vecinos Uruguay y Paraguay y se declaraba enemigo de Brasil.

En el complejo trasfondo que rodea este período poco feliz de nuestra historia, donde el interior permanecía sometido a la hegemonía rosista y la libertad de expresión era prácticamente inexistente, el país se desangraba entre unitarios (liberales) y federales (conservadores), que conformaban posturas políticas irreconciliables.

La derrota del combate de la Vuelta de Obligado inicia el debilitamiento del autoritarismo rosista y el surgimiento del caudillo que habría de señalar al país el camino hacia la libertad y la organización nacional: Justo José de Urquiza. La caída de Rosas y el posterior Congreso Constituyente de 1852, que nos lega nuestra Carta Magna, implican el consenso de la mayoría de las provincias hacia la paz y la unión nacionales.

Considerar el combate de la Vuelta de Obligado como el Día de la Soberanía Nacional parece algo caprichoso, circunscripto exclusivamente a los intereses políticos y económicos de la única provincia –Buenos Aires– que demoró hasta 1862 en aceptar la Constitución Nacional y que, además, en tiempos de la Confederación rosista (1835-1852) había rechazado la bandera celeste y blanca de Manuel Belgrano, adoptada por el Congreso de Tucumán en 1816, sustituyéndola por una propia, muy diferente de aquella.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz

http://www.lavoz.com.ar/opinion/%C2%BFun-feriado-federal


Otras opiniones:

http://www.notiar.com.ar/contenido/opinion/opi_11525.htm#1


http://www.perfil.com/contenidos/2010/11/23/noticia_0029.html

15 nov. 2010

EL PAÍS DE LA CONGA

EL PAÍS DE LA CONGA
www.laargentinaqueyoquiero.blogspot.com

Mientras la desenfrenada inflación golpea despiadadamente a la sufrida sociedad argentina, el desempleo crece, la corrupción serpea por doquier, el ciclo lectivo empieza en febrero y termina bien entrado diciembre, y las inversiones huyen despavoridas del país, la presidente se aboca, por decreto “de necesidad y urgencia”, a aumentar los feriados nacionales, que en 2011 alcanzarán la friolera de 17.

Consultando el sitio web del ministerio del interior, se encuentra el listado de los feriados, discriminados entre feriados nacionales inamovibles, feriados trasladables y días no laborables.

Entre los primeros, los que más llaman la atención son el 25 de marzo y el 9 de diciembre, ambos días viernes, a los que se denomina “feriado puente turístico”, para justificar lo injustificable: un fin de semana largo de cuatro días.

De la misma manera, para reivindicar el invento del nuevo “día de la soberanía” adjudicado ahora al 20 de noviembre, se cambió el nombre al 2 de abril. De ahora en adelante es el “Día del veterano y de los caídos en Malvinas”, con la evidente intención de homenajear a nuestros héroes, pero despojar a esa fecha de cualquier connotación de gesta motorizada por los odiados militares del último cuarto del siglo XX.

Asimismo, el 20 de junio, ex Día de la Bandera, será el año que viene un feriado inamovible, ya que, al caer lunes, compone un conveniente fin de semana largo para homenajear, esta vez sí, “el paso a la inmortalidad del general Manuel Belgrano”.

Eliminado para siempre por discriminatorio como "Día de la Raza"(establecido en 1917 por decreto del presidente Hipólito Yrigoyen), el 12 de octubre seguirá existiendo como feriado, a fin de que tengamos un fin de semana largo en octubre, claro que ahora será trasladable y se lo conocerá como el “Día del Respeto a la Diversidad Cultural”, si es que alguien puede entender a qué se quiere referir con eso.

Pocos gobernantes en la historia del país han estafado tanto a la ciudadanía argentina como los Kirchner, en todos los sentidos y connotaciones que puede adquirir el término estafar. De lo que no cabe duda, es de que han convertido a la Argentina en el país de la conga.

Sin querer desmerecer para nada a este popular baile cubano, que suena especialmente durante los carnavales, nuestro país se está asemejando cada vez más a un gran club de baile popular, donde todos se divierten gratis, a expensas del dueño del lugar, que, en nuestro caso, no es nadie más que nosotros mismos.

En la Argentina K, lo mejor que pueden hacer los ciudadanos es acogerse a algún plan del Estado (hay para elegir), fomentar los servicios públicos subsidiados, anotarse en todos los piquetes (especialmente si se trata de acampar en la calle, muy entretenido), subirse a los buses de campaña para aplaudir a cualquier político (es una forma de conocer el país sin gastar un peso, y encima recibir la “bolsita” de víveres y la paga) y sumarse a la actividad “turística” (la más rentable del país) con cualquier emprendimiento: desde un puestito de choripán hasta un quiosco de baratijas. Todo vale. Lo importante, lo único importante, es no trabajar y vivir del Estado proveedor.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz

12 nov. 2010

LOS AÑOS DE ONGANÍA

LOS AÑOS DE ONGANÍA

Así se llamó un libelo de Roberto Roth, que colaboró con el “régimen” en calidad de Secretario Técnico. No deja de denostar a nadie -excepto a él-, que haya participado del gobierno de Onganía.

Que el gobierno de 1966 a 1973 no fue democrático, nadie lo puede negar. Pero de ahí a llamarlo "dictadura" con la connotación que actualmente tiene ese término, hay un trecho muy grande. Trecho salvado hoy sólo por la hipocresía de quienes entonces aplaudieron.

Don Arturo Illia fue el más honesto, austero y humilde de los presidentes argentinos, y cae por inacción en aquel junio de 1966, cuando enormes sectores de la sociedad estaban pidiendo un cambio a gritos. No fue una asonada militar, ya que no se disparó un tiro. Don Arturo había asumido con poco más del 20% de los votos, y con el peronismo proscrito. Su legitimidad era, por lo menos, dudosa, así como no eran dudosas sus cualidades morales y personales, que hoy más que nunca, apreciamos vivamente.

Debemos decir a esta altura que nos comprenden las “generales de la ley” ya que sendos padres de los firmantes de esta nota fueron funcionarios del llamado "gobierno de la Revolución Argentina".

Juan Carlos Onganía no se cansó de decir que el proceso que encabezaba no tenía plazos sino objetivos. Y el objetivo, lo dijo hasta el hartazgo, era devolver al país una democracia plena. Es decir, que no tenía ni el más mínimo rasgo de dictador. Hasta que finalmente fue traicionado por su camarada Alejandro Agustín Lanusse, que facilita el Cordobazo para debilitarlo, y finalmente sin empacho alguno, lo desaloja de la presidencia, poniendo a un sustituto transitorio para finalmente ocupar él el sillón de Rivadavia.

Lanusse, en sus delirios oníricos, creía que iba a ser presidente constitucional. Luego no tuvo más remedio que llamar a elecciones y lo “toreó” a Juan Domingo Perón. Por supuesto que perdió por goleada la contienda.

Leyendo los diarios de la época, haremos un pequeño resumen de los años de Onganía.

- Teníamos excelentes relaciones con el gobierno democrático de Chile, en manos de Eduardo Frei (padre) y les vendíamos trenes.

- Se realizaron una gran cantidad de mega obras sin las cuales hoy no podríamos subsistir:
. los puentes internacionales con Uruguay.
. los puentes sobre el río Paraná, integrando al litoral.
. el complejo hidroeléctrico Chocón-Cerros Colorados, sin el cual Buenos Aires estaría alumbrada a velas.
. el túnel subfluvial entre Santa Fe y Paraná.
. se sentaron las bases de otra obra fundamental que se inaugurara casi una década después:
el puente ferrovial Zárate-Brazo Largo.
. Y varios etcéteras.

- Éramos acreedores del FMI.

- Rechazábamos ofertas de créditos del Banco Mundial.

- Otorgamos créditos millonarios a Perú.

- Se reequipó con buques nuevos a la Marina de Guerra y a la flota mercante.

- Se disminuyó la planta de empleados públicos en 45.000 agentes, que pasaron a la actividad privada.

- Se creó la escuela del servicio exterior de la nación, que durante muchos años entregó al país a diplomáticos profesionales altamente preparados.

- Se proveyó de nuevos aviones, tanto a las Fuerzas Armadas como a Aerolíneas Argentinas, mientras donábamos aviones a Paraguay.

- El PBI crecía a un 7% anual.

- El costo de vida estaba congelado, o disminuía.

- La desocupación era del 5%.

Cualquier parecido con la actual situación del país, sólo un mago podría encontrarlo.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz

10 nov. 2010

10 de noviembre: Día de la Tradición

10 de noviembre: DÍA DE LA TRADICIÓN

Para los que tenemos cierta edad, el 10 de Noviembre será siempre el Día de la Tradición, el día en que se homenajea a la identidad argentina y que alguna vez estuvo ligado a José Hernández y a nuestro poema nacional, el "Martín Fierro", hoy opacado por tantos feriados insulsos ("día de los derechos humanos", "día de la diversidad cultural americana" o "día de la soberanía") y su dudosa ligazón con la argentinidad.

¡Viva la Patria!

25 oct. 2010

LOS ERRORES DEL SISTEMA

LOS ERRORES DEL SISTEMA
www.laargentinaqueyoquiero.blogspot.com

En 1912, durante la presidencia de Roque Sáenz Peña, se sancionó la ley que lleva su nombre y que consagraba el voto secreto y obligatorio. A pesar del tiempo transcurrido –casi un siglo- y de los cambios políticos en el país y el mundo, la obligatoriedad del voto sigue vigente, desvirtuando así su sentido primigenio (eliminar el fraude), porque el voto no es un deber sino un derecho de la ciudadanía, que debe ser ejercido con conciencia y en libertad, exento de la presión pueril de la sanción.

El sistema republicano en el que vivimos adolece también de algunos defectos que deben ser corregidos en el breve plazo. Tal vez uno de los más graves es la persistente violación a las leyes por parte de quienes deberían dar el ejemplo: funcionarios, legisladores y jueces, debido a que el propio sistema no solamente facilita la impunidad de los infractores, sino que además la fomenta.

Es así que desde 1853 y durante gobiernos de distinto signo, las Cámaras del Congreso nacional han conferido poderes extraordinarios al primer magistrado de la Nación, aun cuando el artículo 29 de la Constitución lo prohíbe expresamente, estableciendo que “actos de esta naturaleza llevan consigo una nulidad insanable, y sujetarán a los que los formulen, consientan o firmen, a la responsabilidad y pena de los infames traidores a la Patria”.

Por otra parte, el fuerte sistema presidencialista que hemos estructurado confiere al primer mandatario la posibilidad de “gambetear” las leyes emanadas del Congreso y, a pesar de que la Carta Magna le impide “emitir disposiciones de carácter legislativo”, los presidentes argentinos, especialmente en los últimos años, han gobernado a través de un sinnúmero de “decretos de necesidad y urgencia” y, al mismo tiempo, vetando indefinidamente las leyes sancionadas por las cámaras que no han resultado de su agrado.

El sistema electoral argentino, que presenta serias fallas, ha llevado varias veces a la presidencia a candidatos que no contaban ni siquiera con el 50 por ciento de los votos válidos. El ejemplo más reciente es el de Néstor Carlos Kirchner, que se volvió presidente de los argentinos por un hecho fortuito, habiendo obtenido solamente un 22% de los votos, es decir con la aprobación de apenas una quinta parte del electorado. Y debemos acotar que por lo menos la mitad de esos votos fueron "prestados" por Eduardo Duhalde, hoy su enemigo político.

Urge también modificar el sistema electoral, a fin de eliminar las listas sábanas, mediante las cuales perfectos desconocidos, muchas veces incapaces o no suficientemente calificados, cuando no delincuentes procesados, acceden a un cargo público o a una banca en el Congreso.

También es imperativo que la designación de los jueces no pueda ser ejercida por el poder ejecutivo, sino que la ciudadanía pueda tener un conocimiento y un control más efectivos sobre aquellos individuos de cuyo criterio depende la libertad, la honra y el patrimonio de los argentinos.

Sumando estas asignaturas pendientes a los problemas reales y urgentes del pueblo argentino, nuestros dirigentes del oficialismo y la oposición tienen tanto trabajo por hacer, que es difícil pensar que tengan tiempo para distraerse en las trivialidades en las que los vemos enredados cotidianamente.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz

14 oct. 2010

LA INSOPORTABLE LEVEDAD DE LOS FELPUDOS
www.laargentinaqueyoquiero.blogspot.com

Los argentinos estamos acostumbrándonos cada vez más a la obsecuencia y el servilismo de los funcionarios públicos, convertidos en verdaderos felpudos del poder de turno, y que acomodan sus “convicciones” de acuerdo a la conveniencia política del momento.

La semana pasada, el presidente consorte le propinó una formidable cachetada al federalismo. Diez gobernadores se hicieron presentes en Santa Cruz con dos objetivos: por un lado apoyar al delfín de los K, el gobernador Daniel Peralta, que se candidatea para un nuevo período, y por otro enfrentar el fallo de la Suprema Corte que ordena restituir en su cargo al procurador Eduardo Sosa, destituido en 1995 por el entonces gobernador Néstor Kirchner.

El caso paradigmático –y tal vez el más lamentable de todos- es el del gobernador de la provincia más poderosa, Daniel Scioli, que hasta manifiesta públicamente que tiene “las manos atadas” en el tema de la inseguridad. A su lado se alinean lastimosamente los representantes de las provincias más pobres, y por eso más indefensas, del país: Misiones, Chaco, La Rioja, Santiago del Estero, Jujuy, por citar sólo algunas, siempre pendientes de las migajas económicas con que las soborna el poder central.

Tan indigna como la conducta de algunos gobernadores resulta la de los legisladores nacionales, diputados y senadores, que traicionan permanentemente la voluntad de sus votantes, adoptando, según sea la ocasión, actitudes diferentes.

Es así que existen legisladores “fantasmas” como el senador Carlos Menem, que aparece o no en el recinto, como la “luz mala”, según sea el arreglo con el presidente en las sombras. A otros se los podría denominar “veleta”, como el senador Luis Juez, que calcula el rédito político a obtener antes de decidirse por un sí o un no, olvidándose que su verborragia pasada ha quedado registrada en algún archivo periodístico.

Sin embargo, los peores son tal vez los legisladores “borocotó”, como la santafesina Roxana Latorre, que llegó a su banca de la mano de Carlos Reutemann, pero luego sucumbió a los aprietes oficiales y se pasó sin más trámite a la huertita K. En el mismo rubro podría incluirse a la senadora por San Juan Marina Riofrío y a la santiagueña Ada Iturrez de Cappellini, que prefirieron acompañar a la presidenta en su viaje a China para no tener que enfrentar una situación adversa en la cámara alta, ya que ambas se oponían al proyecto sostenido por su propio partido, el Frente para la Victoria. Con su ausencia permitieron la victoria de los kirchneristas.

Estas posturas cambiantes de legisladores y funcionarios de acuerdo a la ocasión muestran la perversa deslealtad de quienes, habiendo sido elegidos por sus propuestas, las olvidan alegremente una vez alcanzado el objetivo de llegar al poder o sentarse en una banca.

No obstante, tan grave como la volatilidad de los felpudos es la posibilidad que tiene el presidente de la Nación argentina de vetar indefinidamente todas las leyes emanadas del Congreso que no resulten de su agrado o afecten sus propósitos partidarios. Si el primer magistrado puede vetar cualquier ley que le resulte adversa, la situación resulta equivalente a que gobierne ignorando al poder legislativo y pone seriamente en riesgo el normal desempeño de la democracia y del sistema republicano en el que queremos vivir.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz

8 oct. 2010

UNA SEMANA DE FURIA

No fue una buena semana para el matrimonio presidencial. La presidente viajó a Alemania, aunque nadie sabe bien para qué. Debió hacerlo en un avión alquilado, ya que si el Tango 01 tocara suelo alemán, sería inmediatamente embargado.

En Alemania usó varios atriles, que son la razón de su vida, para decir lo que nadie medianamente serio puede creer. Fue entrevistada por dos periodistas del prestigioso medio Der Spiegel. Revisó el borrador y estuvo de acuerdo con su publicación, pero una vez impreso ya no le gustó. Entonces hizo circular una firme desmentida, porque ésa es la realidad: nunca estuvo detenida durante la dictadura militar, como tampoco su marido. Spiegel le contestó sorprendido, subiendo a internet la entrevista completa en alemán y en inglés, que más tarde fue traducida también al castellano.

Luego sufrió el embate de la asociación internacional de editores de diarios, que criticó su ley de medios "antimonopolio" y sus ataques frontales a Clarín y La Nación.

En la feria del libro de Frankfurt, el stand argentino lucía una gigantografía de ella... y de Diego Maradona como emblemas indiscutidos de la cultura argentina. Ambos, deducimos, son prolíficos publicistas que han escrito decenas de libros. Todo lo expuesto en el pabellón argentino responde a lo peor de la izquierda vernácula. Cabe destacar que en dicho stand no hay lugar para nadie que piense ni un poquito diferente.

Cristina declaró a Der Spiegel que estaba leyendo un libro sobre cierto prócer latinoamericano, pero no cierra con lo que agregó: que Chávez se lo había quitado (al libro). Aunque se manifestó una fanática lectora "de toda la vida", no aclaró qué libro está leyendo, ni supo dar el nombre del autor o del protagonista. No creemos que haya pasado en su vida de leer Corín Tellado, con todo respeto hacia esta famosa novelista rosa.

Luego de sacarse la clásica foto -sonriente- con la Dra. Merkel, ésta le reclamó los fondos adeudados a los alemanes, a lo que Cristina replicó que tiene "vocación" de cancelar la totalidad de la deuda con el Club de París. Si la memoria no nos falla, hace ya más de dos años anunció -con bombos y platillos y desde otro atril- que sería inmediatamente pagada. Merkel se manifestó partidaria de que todo el trámite quede bajo la supervisión del FMI, de lo que el consorte presidencial se mofó desde nuestro país: "que el FMI deje de darnos lecciones, porque tiene poco y nada que ver con Argentina". Tal vez lo que no les gustó a los K son las declaraciones de ese organismo internacional respecto al Indec: que ninguna de sus cifras es creíble.

El jueves 7 de octubre, durante su último día en Alemania, se reunió con unos pocos empresarios locales a los que trató de convencer de las ventajas de invertir en nuestro país. Salvo un mínimo acuerdo con Volkswagen, que servía para la foto, los "inversores" teutones se retiraron comentando en voz baja que ni borrachos traerían un peso a Argentina mientras esté gobernada por el siniestro matrimonio.

Finalmente, aún estando en el país de Goethe se enteró que el premio Nobel de Literatura había sido otorgado al liberal Mario Vargas Llosa y que el Nobel de la Paz no tendría como destinatarias a sus apadrinadas abuelas, sino a un filósofo chino anticomunista, que resiste a los déspotas de su país desde una cárcel en Pekín. Dos personajes de la perversa derecha "capitalista", a la que hay que destruir para instalar el magnífico invento chavista: el "Socialismo del siglo XXI".

Mala semana para el matrimonio Kirchner. No se han dado cuenta de que el inexorable péndulo de la historia está de vuelta y de que corren el riesgo de que se los lleve puestos.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz
www.laargentinaqueyoquiero.blogspot.com

6 oct. 2010

PARA ROBUSTECER LA DEMOCRACIA

Brasil votó. Se cumplieron parcialmente las predicciones que daban por ganadora a Dilma Rousseff, y decimos parcialmente, ya que hace tiempo que las noticias y encuestas hablaban de que la candidata de Lula arrasaría en la primera vuelta.

No llegó, y deberá ir a ballotage, aunque sólo le faltaron muy pocos puntos. Lula le prestó a Rousseff la mitad de los votos que obtuvo. En la segunda vuelta el triunfo puede no ser tan marcado, ya que algunos colegas brasileros comentan que muchos de los votos de Lula pasarían, en esta oportunidad, al bando contrario. Cosas de la alquimia política que a la distancia no llegamos a comprender muy bien. Sin embargo, la constitución brasilera es estricta: el candidato a presidente tiene que obtener el 50% más uno de los votos.

En Colombia hace escaso tiempo, el candidato Juan Manuel Santos, en primera vuelta, obtuvo casi el 50% de los votos y su oponente más cercano el 26%. El contrincante de Santos era un engendro creado por Hugo Chávez, quien se encargó de hacer correr encuestas en las que lo daban ganador en primera vuelta. Sin embargo, en el ballotage, por el que obligatoriamente debió pasar, ganó cómodamente el hoy presidente Santos.

A partir de la reforma constitucional de 1994, Argentina adoptó el sistema de dos vueltas electorales, que venía a reemplazar al anterior -y más sabio- de los colegios electorales previsto en la Carta Magna de 1853, en la cual un voto de Misiones era tan válido como otro del conurbano bonaerense. De esta forma se evitaba que una provincia superhabitada definiera quién nos gobernaría.

Si hubiéramos tenido una ley electoral estricta como en los países líderes en el mundo -ya que la nuestra viene con trampita-, y se exigiera el 50% más uno de los votos para ganar en primera vuelta, ¿hubiera accedido a la primera magistratura Cristina Fernández? Creemos que no. Y mucho menos su marido, que llegó a la presidencia con sólo el 22% de los votos a favor, es decir apenas una quinta parte del electorado.

En el caso de Cristina Kirchner, una oposición tremendamente fragmentada se hubiera unido para enfrentarla y hubiera sido el anticipo de lo que luego sucediera en 2009. Siete de cada diez argentinos no quieren a los Kirchner en el poder. Los tres que los apoyan son los beneficiarios de planes sociales -planes ¿trabajar?-, y todo tipo de prebendas permanentemente renovadas y aumentadas con el fin de mantener el electorado cautivo que les sirve de base de sustentación.

Es imperativo que Argentina revise y perfeccione su sistema electoral, no solamente en lo que hace a la incorporción de tecnología (las urnas electrónicas -lo que implicaría un cierto freno al fraude-) sino, y mucho más importante, en lo que hace al porcentaje necesario para acceder a la primera magistratura del país, por tratarse en nuestro caso de un sistema presidencialista fuerte.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz

27 sep. 2010

SENSACIÓN DE IMPUNIDAD

SENSACIÓN DE IMPUNIDAD

Todos los medios de comunicación han dado cuenta de la "salidera" que sufriera la intendente de Campana hace poco menos de un mes. Consignan que no fue en un banco, sino en un negocio de telefonía en el barrio porteño de Palermo y a plena luz del día, y que, además de sustraerle la cartera, la golpearon con violencia. Aunque no hizo público qué cantidad de dinero le robaron, es evidente que sintió en carne propia la "sensación" de inseguridad.

La señora Stella Maris Giroldi ganó las elecciones locales en 2007 en aquella ciudad del norte bonaerense por escasos tres puntos sobre su rival Carlos Cazador. Giroldi es ultra oficialista y contó con el apoyo del conocido "aparato" kirchnerista, que se maneja con prebendas y dádivas pagadas con los dineros públicos, por lo que su legitimidad es, al menos, dudosa.

Nos interesa aquí destacar dos cosas.

La intendente de Campana es la esposa de Jorge Varela, ex diputado y actual ministro de desarrollo humano de la provincia de Buenos Aires. Ella misma accede a la intendencia siendo diputada provincial.

Ya hemos escrito varios artículos sobre el nepotismo y el poder como bien ganancial que, aunque no es exclusivo de la era K, aumentó dentro de ella hasta la exageración. Parafraseando al químico francés Antonio Lavoisier, podría decirse que nunca como ahora, en política, se ha seguido con tanto celo la ley que lleva su nombre: "Nada se crea ni se destruye, sólo se transforma".

El segundo tema es que la señora Giroldi milita en el oficialismo más rancio. Aquel que niega la inseguridad. Aquel que nos dice que sólo tenemos una "sensación". Aquel que bloquea en el congreso nacional el tratamiento de una ley específica contra las "salideras", que mitigaría en algo la angustia de la ciudadanía atemorizada por la violencia cotidiana y la impunidad reinante.

Nos preguntamos qué piensa ahora la militante ultrakirchnerista.

Tal vez el "golpecito" que ha experimentado le hará cambiar de opinión:
ya no será una "impresión" sino un hecho comprobado que le hará dar,
como a sus pares K en la función pública, un giro hacia la racionalidad
y el apoyo a la ley que los argentinos necesitamos con extrema urgencia.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz

24 sep. 2010

LA NACIÓN - 24/09/10 - Carta de Lectores

Crucifijos

Se­ñor Di­rec­tor:

"Con respecto a la polémica generada por la doctora Carmen Argibay al sostener que deben sacarse los crucifijos de los juzgados, me permito citar un diálogo entre los penalistas Antonio Beristain y Elías Neuman, extraído del libro Criminología y dignidad humana.

"El primero, que es, además, sacerdote jesuita, dice: «Conviene quitar los crucifijos de las salas de justicia [porque] los jueces no juzgan en nombre de Dios».

Neuman contesta con la siguiente anécdota: «Mi padre, que era un judío muy religioso,
fue internado cierta vez en un sanatorio y sobre su cama pendía un crucifijo. Lo retiramos y entregamos a una monja, mientras mi buen padre nos decía que a él no le importaba. ?Al fin, en esa cruz hay un judío que sufrió más de lo que estoy sufriendo yo ahora´, argumentó».

"Siento, de ambas partes, una fuerte lección de tolerancia. Algo que está hoy ausente en la mayoría de los debates ideológicos."

José Deym
jdeym@fibertel.com.ar

3 sep. 2010

POR UNA MUÑECA

POR UNA MUÑECA

Fueron noticia durante la votación en el senado sobre el mal llamado "matrimonio igualitario" las ausencias claves que favorecieron que la norma fuera aprobada.

Entre ellas, dos senadoras que se habían manifestado contrarias a la norma, pero que aceptaron la invitación de la presidente para viajar con ella a China cuando debían presentarse en el recinto para la crucial votación.

Una de ellas fue la senadora por Santiago del Estero, Ada Rosa Iturrez de Cappellini. Es de hacer notar que la legisladora es la esposa del intendente de la ciudad de Ojo de Agua, quien está seriamente sospechado de malversación.

En esta época abunda el nepotismo en todos los niveles de gobierno, incluido el estrato sindical, y se considera al poder político como un bien ganancial.

Recientemente, la senadora Cappellini respondió en una entrevista radial:
"La señora presidenta tuvo la deferencia de invitarme al viaje como un reconocimiento a mi militancia peronista de toda la vida. Yo recibí mi primera muñeca de las manos de Eva Perón y siempre fui peronista. ¿Usted sabe lo que significa que la presidenta de todos los argentinos la invite a una a subirse a su avión…? ¡Cómo voy a despreciarlo!”.

Curiosa manera de intentar justificar lo injustificable por parte de una senadora de la Nación. Ella fue electa para debatir y votar en la cámara alta, y para ello los argentinos le estamos pagando un elevadísimo estipendio.

Habrá recibido su primera muñeca de manos de Eva Perón, pero no puede ignorar que el costo de aquel juguete fue pagado por todos los argentinos, y no por la esposa presidencial de aquellos años.

También se equivoca cuando dice que la presidente la invitó a subir a "su" avión. El avión pertenece al patrimonio de los argentinos y no al presidente de turno.

La tentación de sentir propios los bienes públicos no es algo nuevo en la política argentina, pero nunca como ahora se ha hecho tan patente.

Nosotros hemos estado en contra de la ley de matrimonio homosexual, no por un prurito religioso, sino por el respeto al derecho natural. Nos hubiera gustado que dicha senadora hubiera cumplido con su deber, aunque votara a favor de la norma.

También esperábamos que varios otros senadores, entre los que había ex presidentes y ex gobernadores, permanecieran en sus bancas en el momento de votar.

Era nuestro deseo, además, que un senador por nuestra provincia cumpliera con sus declamaciones de campaña y no terminara borocotizándose como lo hizo, con su clásico y exagerado histrionismo de cuentista cómico cordobés.

Nos aflije ver qué baratas están las conciencias. Una muñeca, un viaje, alguna promesa, algún negocio, "zafar" de alguna causa en la justicia, etc., son claros ejemplos de la chatura de la clase política argentina actual.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz

1 sep. 2010

EL BICENTENARIO OLVIDADO

EL BICENTENARIO OLVIDADO

El domingo 29 de agosto de 2010 se celebraron los 200 años del natalicio de un grande de la Patria: Juan Bautista Alberdi. Sólo su Tucumán natal le ha ofrecido múltiples y expresivos homenajes. En cambio, para la nación en general ha pasado desapercibido.

¿Será que para la pareja gobernante Alberdi es una avenida que está por ahí y nada más?

Juan Bautista Alberdi, nacido en San Miguel de Tucumán en 1810, fue uno de los más importantes e interesantes pensadores que ha tenido la Argentina y que dejó para la posteridad dos libros de cabecera para los políticos del país: "Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina -más conocido como "Bases"-, y "El sistema económico y rentístico de la Confederación Argentina según su Constitución de 1853".

Este patriota olvidado dejó plasmadas en estas obras su visión sobre lo que consideraba que debía ser la estructura política y económica del país que se gestaba, y que en aquella época se encontraba prácticamente despoblado. Por eso Alberdi es generalmente asociado con una de sus frases más conocidas: gobernar es poblar.

Propuso también una serie de ideas que no han perdido vigencia. Para Alberdi el primer problema político es el problema económico, pero este “problema” político-económico sólo puede resolverse partiendo de la paz y la unión entre los argentinos. Sostiene que los dos grandes enemigos del progreso en América son la pobreza y la despoblación. Para revertirlos se debe dejar en libertad de acción al trabajo, la tierra y el capital; la función del gobierno, en tanto, es la de ser el centinela en el sistema de libre mercado, pero es vital que los gobernantes se concentren en proveer la infraestructura que activará el progreso: puentes, caminos, vías férreas, vías navegables.

Alberdi afirmaba que es imperativo inculcar a la población los principios establecidos en la Constitución Nacional, pues ella es la base de donde deben partir las políticas económicas.

Consideraba que nuestra Carta Magna es “en materia económica, lo que en todos los ramos del derecho público: la expresión de una revolución de libertad, la consagración de la revolución social de América”.

Y no se equivocó, ya que a partir de ella el país progresó en paz y sin pausa hasta mediados del siglo XX.

Desde estas breves líneas queremos dejar nuestro homenaje a este insigne tucumano, que debería servir de ejemplo a nuestros gobernantes actuales y a los que hayan de sucederlos en el futuro.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz

22 ago. 2010

ESTAMOS DESESPERANZADOS...

ESTAMOS DESESPERANZADOS...

Ha muerto Hugo Guerrero Marthineitz, hombre de radio durante más de 60 años, quien en momentos difíciles para Argentina usó en sus programas la famosa muletilla "estoy desesperanzado". Posteriormente, el cómico Mario Sapag se encargó de popularizarla en una memorable -y respetuosa- imitación que hacía del locutor peruano.

Ha muerto en el Hospital de Clínicas de Buenos Aires, recogido por alguna alma bondadosa que lo encontró viviendo en la calle, ya que había sido echado del monoambiente donde vivía por falta de dinero. Ahora seguramente le rendirán homenajes y le llevarán flores a la Chacarita. Él necesitó una mano en sus últimos años, y no la tuvo. Murió solo y en la miseria.

Fue un hombre honrado, que hizo con honestidad lo que sabía hacer.
Y lo hizo bien. Podía gustar o no su estilo. Jamás disimuló su manera
peruana de hablar, y sus programas fueron de una enorme variedad musical y narrativa.

Como gente de radio que somos, no podemos menos que acongojarnos y "desesperanzarnos". Sabemos por propia experiencia lo duro que es tener que financiar a partir del propio bolsillo el "vicio" del micrófono, y entendemos por qué los "viciosos" siguen adelante, contra viento y marea, mientras la chabacanería insolente obtiene inmediatamente altísimos réditos económicos.

En el año 2003, en una entrevista concedida al diario La Nación decía: "Fui acusado de jesuita, masón, militarista, marxista y hombre de la CIA, según los años y las costumbres". Ejercí esta profesión de la única manera que conozco: despreocupándome del éxito y pensando en el trabajo. Fui el primero en la Argentina en tener su propio equipo de grabación, poseo una buena discoteca con material comprado con mi dinero, nunca recibí un disco de una grabadora ni acepté regalos por ningún concepto. Cuando intentaron hacerlo, lo hice público y esas circunstancias tuvieron un alto costo en mi vida."

Este valioso peruano, tan respetado por todo el mundo de la radio, y que hizo un mito de los silencios al micrófono, ha silenciado su voz. Esta vez, para siempre. Y, como era su costumbre, a solas.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz



18 ago. 2010

COMENTARIO DE UN LECTOR

Duele leer estas verdades. Pero hay que decirlas aunque duelan.
Después de las elecciones del 2011 espero que los Correntinos (porque lo soy, nada más) y todos nuestros hermanos Argentinos podamos decir lo que una vez dijo otro gran héroe: "Muero contento, hemos vencido al enemigo".

Nuestra Presidente, se olvida que Corrientes también existe ?. En un acto de histórica importancia NO VINO. Será que conviene más ir a China ?; o a Chascomús, donde ahí sí le rindieron pleitesía, o mejor, pudieron sacar algún rédito político a expensas de Ricardito Alfonsín (pobre, me dá pena la manera que fue "usado"). Saliendo Scioli a decir que "es un ejemplo de convivencia política". Y su patrona, al no venir a Corrientes y dejarnos desairados qué es entonces ?. Bueno, no contesten, ya lo sabemos.

Por eso digo que duelen estas actitudes. Duelen más porque los CORRENTINOS una vez dijimos: "Cuando Argentina entre en guerra, Corrientes la va a ayudar". Así nos fué en Malvinas. Cientos de coterráneos muertos.

Ayer, por lo menos se merecían un reconocimiento, una mención, una palabra de aliento a sus familiares por parte de nuestra máxima autoridad, que es también Comandante del Ejercito (pero parece que no lo sabe).

Porque sus hijos CORRENTINOS ( sí, así de grande) cumplieron con el deber, formando parte del ejército creado por nuestro máximo General, Defendiendo a la Patria, entregando sus preciosas vidas. Cosa que nuestros políticos de turno ni por asomo harían, porque son simplemente COBARDES.

Señora Presidente. Corrientes no va a olvidar que el año pasado UD. mandó a retirar caprichosamente la guardia de honor establecida en Yapeyú. Como tampoco va a olvidar sus desaires y todas sus mentiras de igualdades y denás yerbas.

Se lo dice un Correntino de Ley.

Francisco Minadeo

17 ago. 2010

17 de Agosto - Nuevo aniversario del fallecimiento del Gral. José de San Martín

AL PADRE DE LA PATRIA

Carlos Nelson Recanatini B.


"Padre nuestro, que estás en el bronce".

Hoy estas históricas y para siempre vivas palabras de Belisario Roldán machacan nuestros sentimientos más caros.

Por eso, voy a dirigirme a vos, General don José de San Martín, General de generales.

Me dirijo con la devoción de un argentino, que siempre honró desde los pantalones cortos y el gualdapolvo blanco tu figura señera.

Te hablo, mi General, de rodillas en actitud penitente, pidiéndote que me perdones por no haber alcanzado tan sólo, la primera letra de tu nombre.

En este 17 de agosto, dia en que se conmemora tu partida al único lugar que por designio de Dios te corresponde, la lacra política de mi país, te falta el respeto.

Y te lo falta por parte doble.

Porque por espurios motivos ha "corrido" la fecha de tu muerte a un día anterior, es decir, cuando todavía estabas entre nosotros... ¡Vivo! Ergo, la politiquería argentina contemporánea te ha sacado de este mundo antes de lo previsto, sólo para crear el detestable "fin de semana largo".

Y te faltan el respeto los integrantes de la comitiva de este gobierno soez, que viajan a Yapeyú a rendirte el más hipócrita de los homenajes.

Porque son personajes que no sólo usan el lugar de su cargo prestado para su beneficio estrictamente personal, sino que con un desparpajo indescriptible van a homenajearte, cuando su vida pública y privada está en las antípodas de tu valor, honradez y austeridad.

Mi General, vos sos el Santo de la Espada, desde siempre y para siempre.

Pero debes saber, Señor, que esa espada ha sido manchada por la actitud cobarde y servil de algunos que hoy ostentan el grado de General de la Nación y que engalanan su uniforme con condecoraciones "diplomáticas", que nada tienen que ver con las que se logran por "su valor en combate", en el campo de batalla.

Pero hay señor, otras fuerzas que tienen entre sus filas badulaques mediocres, soldaditos de plomo, los cuales no merecen ni logran respeto alguno por parte de sus subalternos.

Tan es así, que no se dan cuenta de las murmuraciones, de las miradas pícaras o de las sonrisas burlonas, cuando pasean por los pasillos de los emg.

Ignoran que esos gestos son los que ponen en tremenda duda su hombría como "jefe de manada"... Como macho rampante, como varón, así... Con v corta.

Sin embargo, han recibido la réplica de tu sable, entregado por lo más burdo, indolente y hediondo.

Lo esperanzado es que jamás lo usarán con estirpe bizarra. Lo guardarán para contarle a sus nietos fantasiosas historias, que los años... harán que la repitan una y otra vez.

Mi general, no padezcas tristezas por seres que no merecen ni siquiera haber nacido.
Ayúdanos a besar la cruz del Señor o la cruz de tu espada.

Somos miles... sólo tenemos que juntarnos para una cruzada... para la última entrega de nuestra propia existencia.

Para que nuestro paso por aquí haya tenido una razón de ser.

Padre de mi Patria, que también es la madre de todos, este argentino bien nacido te rinde su sincero homenaje, en representación de miles que quizás estén haciendo lo mismo.

Es en tu día y es mi emocionado... ¡Presente mi general!

Creo, Señor, que tal mal no ha estado.

¿No te parece?

12 ago. 2010

LA NACIÓN - 12/08/10

LA NACIÓN - 12/08/10

CARTA DE LECTORES

Inseguridad

Se­ñor Di­rec­tor:

"Una joven madre en grave estado, su pequeño hijo que acaba de fallecer. Un hecho más, sólo uno más, del estado de inseguridad, sangre y muerte que campea en nuestro país.

"Con la autoridad empírica que me da haber sido víctima de cinco robos a mano armada, incluyendo dos secuestros, pregunto a nuestra primera mandataria, tan afecta a las tribunas para señalar y dar cátedra sobre temas tan diversos como, entre otros la decadencia económica de Europa o Estados Unidos, la continuidad del técnico de la selección nacional de fútbol, nuestra novedosa «matriz diversificada con inclusión social», la ingesta de carne de cerdo, las exportaciones con «valor agregado», los encajes bancarios, la Conquista del Desierto o el cultivo de soja.

"¿Podrá hacerse de algún momento para por primera vez referirse a las bandas de asesinos que se multiplican en nuestra ex república y en lo posible ocuparse de ellas?"

Salvador N. Turdo
Ingeniero químico
salvadorturdo@yahoo.com.ar

15 jul. 2010

BIPOLARIDAD PRESIDENCIAL

BIPOLARIDAD PRESIDENCIAL

Resumiendo y simplificando, la bipolaridad es un trastorno de la conducta humana caracterizado por estados de ánimo opuestos y extremos: de la depresión se pasa a la euforia, de la alegría a la tristeza, en forma exagerada y durante períodos de tiempo alternados.

Se dice que Cristina Fernández de Kirchner presenta patrones de conducta bipolar. Si bien desconocemos si la presidente padece realmente esta patología, con el título de este artículo queremos referirnos a su comportamiento con respecto a la política nacional interna y externa.

La política económica del gobierno muestra algunos rasgos llamativamente “bipolares”. Por un lado se nos presentan altísimos índices de producción y recaudación y bajísimos índices inflacionarios. Por el otro lado, los expertos económicos, las consultoras y el mismo Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, Indec, contradicen las cifras del ministerio de economía, de los funcionarios y de la misma presidente, quien, para convencer a la población sobre la verdad de los números, necesita de discursos, balcones, palcos, actos partidarios y fuerzas de choque movilizadas, entre otros, por dos personajes poco afectos al trato cordial y pacífico: Luis D’Elía y Guillermo Moreno.

En lo que hace a la política social, con "matriz de distribución igualitaria”, por un lado se verifica la entrega de 600 millones de pesos para el fútbol “para todos” y la estatización de nuestra línea aérea de bandera, pero los fondos provienen de la Anses. Es decir, se roban los dineros de los jubilados para destinarlos a la “clientela” kirchnerista del inmenso conurbano bonaerense, un baluarte indiscutido de la política K, que paga con dádivas diversas los plantones y los votos de la gente humilde y desposeída. A cambio, los jubilados podrán ver fútbol gratis y viajar en avión con alguna rebajita.

Otro de los comportamientos “bipolares” de Cristina se puso de manifiesto cuando expresó que Dios la había elegido para que fuese la presidenta del bicentenario, pero se negó a asistir a los oficios religiosos en el aniversario de nuestra independencia, no fuera que Dios le pidiera algo más, le exigiera algo a cambio, o la reconviniera por alguna conducta incongruente.

Los enfrentamientos con la iglesia, los militares y el campo también tienen sus contrastes exagerados. En el tema agropecuario, la guerra declarada a los productores en general y a los sojeros en particular tuvo como contrapartida la cosecha récord de esta oleaginosa y el efecto opuesto al discurso de la presidente: en lugar de mermar, el área sembrada con el “yuyo” aumentó considerablemente. Como la actividad agropecuaria y las retenciones a la soja son un importante sostén de la caja kirchnerista, era menester hacer las paces con el sector y dar marcha atrás en algunos temas urticantes.

Sin embargo, como consecuencia de las erradas políticas de la actual administración en materia de comercio exterior, los chinos se negaron a comprar el aceite de soja de fabricación nacional, que ahora deberá encontrar nuevos mercados. Para intentar destrabar el tema y “aceitar” las relaciones con el gigante asiático, Cristina se trasladó hasta China, pero en lugar de vender soja terminó comprando trenes. Y para colmo obsoletos, el material de descarte, aunque esta vez no fue a través de ninguna embajada paralela, sino personalmente, endeudando nuevamente al país por altísimas cifras, que pagaremos entre todos los argentinos, los usuarios de los trenes, los cartoneros, los pobladores del Impenetrable, usted y nosotros.

En lo que hace a las relaciones internacionales, Cristina Fernández se ha declarado abiertamente a favor de la paz, de la no beligerancia y de la reducción de armas nucleares. Pero, por detrás, se ha aliado o manifestado su apoyo a algunos personajes siniestros que propugnan el terrorismo internacional: el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, Hugo Chávez, Fidel Castro, Mouammar Kadhafi, o las FARC.

Tal vez lo más irritante de la conducta presidencial bipolar sea el desmesurado incremento de la fortuna del matrimonio K, que no deja de aumentar desde que ambos se encuentran en la función pública, mientras en ciertos rincones del país, por ejemplo la provincia del Chaco, los alarmantes índices de hambre y pobreza ya se han cobrado la vida de algunos integrantes de la comunidad toba, como Rosa Molina, que falleció hace dos años por desnutrición. Tenía la misma edad que Cristina Fernández, pero pesaba solamente 27 kilos.

La “bipolaridad” presidencial afecta seriamente su credibilidad interna y externa, ya que su discurso va por un lado y su conducta por otro. Lo más grave es que nos afecta en nuestra vida cotidiana a todos los argentinos. Sería conveniente que la señora presidenta mostrara una imagen transparente, que fuera el espejo de una conducta intachable, de estricta coherencia entre sus dichos y sus hechos, y que sirviera de ejemplo a sus gobernados, recordando que no sólo hace falta ser bueno sino también parecerlo.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz

8 jul. 2010

9 de julio de 1816 - Declaración de la Independencia Argentina

LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD

A raíz de la inusitada difusión de nuestro artículo anterior y ante la imposibilidad de responder individualmente la enorme cantidad de comentarios recibidos -a favor y en contra- aprovechamos este nuevo aniversario de nuestra Independencia para elaborar algunas reflexiones.

A la gran mayoría de ellos, que fueron positivos, muchas gracias. A los que con altura lo han rechazado, muchas gracias. Y a los que respondieron con insultos y descalificaciones, gracias también. Nuestro blog refleja un modo de ver la realidad del país, la nuestra, pero estamos abiertos a todo pensamiento serio, aunque se enfrente con el nuestro. En el primer párrafo del artículo decíamos que sabíamos que sería polémico. Así es la democracia, y sólo así podremos crecer.

Los dos pilares del sistema republicano, en el que queremos vivir, son la división de poderes y la libertad de expresión. Así lo han entendido aquellas naciones en el mundo con las que compartimos un presente soberano.

Así lo entendieron también los diputados provinciales que se reunieron en Tucumán a mediados de 1816 y que proclamaron al mundo nuestra independencia de España. De la misma manera se pronunciaron años más tarde los constituyentes que, reunidos en Santa Fe, nos dejaron como legado una Carta Magna en la que están enumerados nuestros deberes y derechos.

En la primera parte de nuestra Constitución se establecen desde ese momento y para siempre los derechos inalienables de los ciudadanos argentinos, concretando uno a uno los deseos expresados en el magnífico Preámbulo, que invita a todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino. Algunos ejemplos son los artículos 14, 16, 17, 18, 19 y 32, en el que, debido a las limitaciones tecnológicas de la época sólo se habla de la libertad de “imprenta”.

Además de proclamar la igualdad ante la ley y la abolición de cualquier prerrogativa de sangre, la sabiduría de aquellos hombres, que ofrendaron sus conocimientos y su tiempo antes (1816) y después (1853) de los sangrientos enfrentamientos internos que nos dividieron durante varias décadas, quiso dejarnos como herencia una Patria generosa y justa, grande y soberana. En alguna antigua moneda argentina solía leerse “En unión y libertad”, deseo expresado también por José Hernández en nuestro poema nacional, el Martín Fierro: “los hermanos sean unidos…”.

Los prohombres de la Patria, aquellos próceres lejanos, con sus virtudes y defectos, nos legaron la vocación de asumir la responsabilidad que a cada uno le cabe en la sociedad. Como periodistas entendemos que la nuestra es actuar como contrapeso a las acciones de los gobiernos de turno, promoviendo la participación de todos los sectores sociales en la construcción del presente ciudadano, siendo la voz de los que no tienen voz, escuchando y haciéndonos oír en el marco del respeto a pesar del disenso, porque la riqueza se obtiene de la pluralidad.

En aquellos lugares donde la democracia es una utopía, como el caso de Cuba -donde no queremos vivir-, la división de poderes y la libertad de expresión son inexistentes, mientras que los medios de comunicación -al igual que todos los resortes del Estado- responden a la férrea dictadura castrista, que asfixia las voces en disidencia o les impone la censura previa.

Los ideales de los hombres que forjaron el país y los de todos los que trabajaron y trabajan silenciosamente por su grandeza están plasmados en los versos de nuestro himno nacional, con los que titulamos esta columna:

Oíd mortales el grito sagrado:
libertad, libertad, libertad.

El aprendizaje de la vida en libertad supone un inmenso desafío: el respeto por los derechos de todos los que habitamos este suelo, entre los que está incluida la libertad de expresión. Fue por la libertad que lucharon nuestros próceres, y por ella dieron la vida. El precio de la libertad es muy alto, es cierto, pero sin ella no vale la pena vivir, como remata también nuestro himno nacional:

Coronados de gloria vivamos
¡o juremos con gloria morir!

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz

5 jul. 2010

GANÓ ARGENTINA

GANÓ ARGENTINA

No dudamos de que el título y el desarrollo de este artículo van a ser polémicos.

A pesar de haber caído por goleada alemana en el campeonato mundial de fútbol de Sudáfrica 2010, Argentina ha ganado.

Perdió un seleccionado que llevaba nuestros colores por fuera, pero que tenía la impronta kirchnerista por dentro. La señora presidente soñaba con la Plaza de Mayo atestada de incondicionales admiradores (de los que vienen por el "jornal" de vino y sándwich), y un balcón compartido con Néstor, Maradona y Estela de Carlotto, entre otros emblemas de la "cultura" nacional actual. Una imagen que quedaría en la memoria colectiva por años y años. Choripán y circo del bicentenario. Ni pensar lo que hubiera sido el palco en Johannesburgo, con el discurso de la victoria del "modelo económico, político, social y deportivo" de Cristina -que todo el planeta debería implementar inmediatamente-, en caso de haber ganado el campeonato.

El fútbol es un deporte y, esencialmente, un juego. Pero ciertos países -y el nuestro no es la excepción- lo toman como una guerra, en la que los triunfos significan una conquista incuestionable del "modelo de gobierno" de turno. Así en 1978 como en 2010.

No. Argentina no perdió. Ha obtenido un triunfo resonante.

Don Diego, después de violentarse con algunos simpatizantes alemanes, se retiró humillado del estadio. Nosotros nos hemos sentido humillados desde el comienzo de esta ridícula puesta en escena. Nos humillan los 600 millones destinados al fútbol y robados a los jubilados. Nos humilla un presidente vitalicio de la AFA que no ha hecho más que vivir del erario público. Nos humillan los cientos de miles de decodificadores pagados con el sudor de los que trabajan y distribuidos a la "clientela" electoralista. Nos humilla un director técnico soberbio, pedante y maleducado, que está convencido de que es dios. Nos humilla la presencia de Estela de Carlotto en Sudáfrica para autopromover su indecente candidatura al Premio Nobel de la Paz. Nos humillan los barrasbravas, cuya presencia en el continente africano "nadie" puede explicar, como tampoco su conducta violenta y su consecuente deportación.

Diego Armando Maradona fue en otra época, y sin duda alguna, un superdotado en sus piernas, aunque los dotes en el otro extremo de su cuerpo parecen inversamente proporcionales. A él le debemos una copa mundial obtenida con trampa, por la viveza criolla que pasó a la historia como "la mano de Dios", y también la bochornosa expulsión de otro mundial a raíz de su adicción a las drogas.

No llama la atención lo que los diarios del mundo publican ahora sobre "el 10". Queda claro que es repudiado en todo el universo, a excepción de su país natal. Simplemente está cosechando su siembra: el fruto de su desprecio histórico hacia el resto de los mortales.

Ser excluidos del campeonato mundial de fútbol significó quitarles el caramelo de la boca al populista matrimonio presidencial, al inmoral presidente de la AFA, a la dudosa abuela Carlotto y al fracasado Director Técnico de la selección nacional.

Maradona ha dejado sin libreto a la presidente y a su cohorte de funcionarios inútiles y corruptos. ¿Qué hará ahora la primera magistrada? ¿Cómo seguirá la obra? ¿A quién acusará de haberle "secuestrado los goles"? ¿A la Fifa? ¿A los sudafricanos? ¿A Messi?

A Maradona, ciertamente no.

A Maradona sólo le cabe la derrota de la selección nacional en la copa del mundo e, irónicamente, el extraordinario triunfo de Argentina.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz

26 jun. 2010

Estela de Carlotto y el Nobel de la Paz

LA NACIÓN, 26/06/10

Editorial

Estela de Carlotto y el Nobel de la Paz

La postulación de la asociación Abuelas de Plaza de Mayo al Premio Nobel de la Paz motiva algunas reflexiones sobre el apoyo explícito del Estado argentino y sus funcionarios a determinadas entidades que continúan manteniendo una visión sesgada respecto de la dolorosa década del 70.

El galardón para el que se propone a la organización liderada por Estela de Carlotto debería ser otorgado a quien lograra cerrar con justicia, para todos los actores, las heridas del conflicto que desde hace décadas produce enfrentamientos, en algunos casos muy graves, entre los argentinos.

Buscar la identidad de los hijos de personas desaparecidas es indudablemente meritorio por su intención reparadora, por la sensibilidad del acto y, en definitiva, por el pleno ejercicio de justicia que ello lleva implícito.

No obstante, algunas de las acciones que apuntan a aquel objetivo pueden colisionar con las libertades individuales de las personas cuando las supuestas víctimas son adultas y no desean conocer su origen. El caso de Marcela y Felipe Noble es una clara muestra del avasallamiento de los derechos humanos en nombre de los derechos humanos. Otro caso controvertido, denunciado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, es el de Roberto Julián Gutiérrez, un joven sindicado erróneamente como nieto de Estela de Carlotto, que se enteró de que era adoptado cuando se tramitaba en un juzgado la obtención de su patrón genético; el joven sufrió un grave daño moral al enterarse de circunstancias personales que hubiera preferido conversar con sus padres.

Es verdad que para motorizar cambios es necesaria la voluntad política, pero si ésta se ejerce sin límites morales, como en los casos citados, se transforma en expresión cabal del autoritarismo.
Un defensor de los derechos humanos no puede olvidar que su lucha siempre debe ser en favor de la libertad para todos y velar por el control de gobiernos que suelen verse tentados a avasallar los derechos individuales.

En tal sentido, la lucha por los derechos humanos puede quedar deslegitimada cuando pasa a ser un instrumento funcional a intereses de una fracción política, especialmente cuando se trata de un gobierno que no respeta los derechos de las víctimas de delitos de lesa humanidad cometidos desde organizaciones terroristas y que bastardea la bandera de los derechos humanos para someter a quienes considera sus acérrimos enemigos.

La funcionalidad a un gobierno que, por ejemplo, emplea casi permanentemente el pretexto de la defensa de los derechos humanos para intimidar a algunos medios de prensa puede terminar desacreditando el valor de muchas acciones de organizaciones civiles que, en su momento, se habían hecho merecedoras de un bien ganado prestigio.

Estela de Carlotto está transitando activamente el mundo de la política y reclamando protagonismo. La participación política siempre debe ser bienvenida, pero los intereses partidarios no deben nunca condicionar la indispensable independencia que debe mantener quien milita en una organización no gubernamental cuyos fines están íntimamente vinculados al contralor de los actos y eventuales abusos de poder de las autoridades públicas.

Sería altamente positivo, para su propia organización y para la necesaria pacificación del país, que las integrantes de Abuelas de Plaza de Mayo no abrazaran una versión distorsionada de la verdad histórica, en la cual voluntariamente desaparecen muchas víctimas inocentes del terrorismo de los años 70, como Rosita Caro, una niña de siete años muerta por el estallido de una bomba, por citar sólo un ejemplo.

Si Estela de Carlotto aspira realmente a obtener el Premio Nobel de la Paz para su organización, debería emplear un discurso mucho más inclusivo y superador, que comprenda una visión integral de nuestro pasado trágico. Cualquier otro discurso que fomente la inequidad o la discriminación de seres humanos que sufrieron directa o indirectamente las consecuencias de episodios aberrantes resulta consagratorio de la impunidad por omisión.

La simpatía de Estela de Carlotto hacia los gobiernos más totalitarios y antidemocráticos de nuestra región, como los de Cuba y Venezuela, sobre cuyos gravísimos y aberrantes crímenes contra opositores y disidentes nada ha dicho, tampoco puede contribuir a crear una amplia corriente de apoyo nacional y mundial al otorgamiento del Nobel de la Paz.

En conclusión, todo argentino que aspire a un galardón internacional tan trascendente debería bregar por el reencuentro y la reconciliación de sus compatriotas, algo que difícilmente se logre si se apoya un tratamiento desigual por parte de la Justicia respecto de quienes estuvieron enfrentados en los años 70 y se consiente una manipulación de los derechos humanos al servicio de mezquindades políticas.

18 jun. 2010

20 de JUNIO - DÍA DE LA BANDERA

BANDERA


Tremolando en el cielo la bandera
no parece bandera, sino cielo:
O mi bandera se pintó de cielo,
o el cielo se ha pintado de bandera.

Yo bendigo mi cielo y mi bandera,
porque en este anhelar bandera y cielo
no hallo mejor bandera que mi cielo,
ni otro cielo mejor que mi bandera.

Pueden, bajo bandera o bajo cielo,
blasfemar contra el cielo o la bandera
quienes no crean en bandera y cielo;

que mientras en el cielo haya bandera
y en la bandera de mi patria, cielo,
será bandera y cielo mi bandera.


Alejandro Nores Martínez

28 may. 2010

ASÍ LO VIVIMOS

ASÍ LO VIVIMOS

Desde Córdoba, nuestro lugar de residencia, observamos por la pantalla de la TV todos los brillos y miserias del festejo del bicentenario de la Revolución de Mayo en la capital del país.

En el desfile militar, organizado por el propio Estado -y vaya ironía-, brilló por su ausencia la comandante en jefe, poniendo el broche de oro al desprecio que sienten ella y su entorno por los uniformados. Este hecho contrastó notablemente con la masiva concurrencia de la ciudadanía, que se volcó espontáneamente a saludar el paso de los integrantes de nuestras fuerzas armadas y reconocerlos con patriótica algarabía. De la misma forma que en Córdoba, la escasez y antigüedad de armamento, móviles, equipos y recursos se trató de ocultar con millares de efectivos que, probablemente, en caso de un conflicto armado tendrán que recurrir al ingenio y apelar a la buena voluntad divina para defender a la Patria.

Los otros desplantes de la primera magistrada incluyeron la velada de gala en el teatro Colón, nuestro máximo coliseo finalmente restaurado y, como no podía ser de otra manera, el tradicional Tedéum en la catedral. En este caso, seguramente ante la imposibilidad de arrear borregos partidarios, optó por hacer "rancho aparte" en otro Tedéum en la basílica de Luján, demostrando una vez más la mezquindad espiritual de quien persiste en mantener desunido a su propio pueblo a fin de servir a sus apetitos personales de poder.

Los actos programados por el oficialismo, en tanto -que superaron todos los costos imaginables (hasta la limpieza posterior)-, dejaron un sabor a duda en lo que se refiere a constituir "expresiones de cultura", ya que el aparatoso y estrafalario espectáculo montado por la presidencia no significó precisamente un ejercicio de buen gusto.

Tampoco quedó en claro quiénes era los "dos mil artistas" en escena, ya que la función tuvo más que ver con los trapecistas de un circo o la cumbia villera que con la cultura ciudadana importada y cultivada por criollos e inmigrantes durante doscientos años. En este marco, la primera magistrada no despegaba en absoluto. Por el contrario, era la figura más apropiada para ese escenario de la extravagancia y la desmesura.

En el paseo del bicentenario, por su parte, que no fue otra cosa que una especie de feria de productos regionales, la presidente se ocupó especialmente en instalar el quiosco ideológico de madres y abuelas, con el propósito habitual de "dar la nota". Lo mismo ocurrió en el correo central, donde el acto más significativo lo constituyó la sesión de fotos de la presidente frente al mural de Siqueiros.

Otro capítulo de los "festejos" estuvo constituido por la galería de patriotas inaugurada en la Casa Rosada, donde el contraste entre José de San Martín y el Che Guevara resulta francamente intolerable, una afrenta similar a ubicar la biblia, no ya junto al calefón, sino al lado del inodoro.

Las iniquidades kristinistas, sin embargo, tuvieron su efecto bumerán: para el momento de la cena, seis de los siete presidentes latinoamericanos que arribaron al país en la tarde del 25, habían regresado a sus respectivos países, urgidos por atender las necesidades locales, aun los autoproclamados "socialistas del siglo XXI". Esto dejó al inefable Hugo Chávez sin audiencia obsecuente; solamente la primera magistrada debió compartir y competir con la verborragia populista del venezolano.

La fiesta mayor de la Patria, no obstante, recién llegará el 9 de julio de 2016, cuando podamos festejar con inmensa alegría los 200 años de nuestra independencia de la metrópoli española y coronarnos de gloria con la absoluta derrota de la korrupción kirchnerista.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz
LA NACIÓN, 28/05/10

CARTAS DE LECTORES

Ausencia

Se­ñor Di­rec­tor:

"Asombrado, observé que el desfile militar celebrado por los 200 años de la patria comenzaba sin la presencia de su comandante en jefe, la señora presidenta de la República, hecho que me llamó mucho la atención, ya que en la celebración del bicentenario de la República de Venezuela la vi instalada en un palco junto al presidente de ese país, Hugo Chávez, presenciando un desfile militar por la misma celebración, pero de mucha más duración.

"No entiendo: a Venezuela, que queda a miles de kilómetros de la Argentina, se puede asistir y al nuestro, en su patria, en la avenida 9 de Julio, a 25 kilómetros de la residencia presidencial de Olivos, no.

"Por lo tanto, con el derecho que tengo como argentino de peticionar a las autoridades, solicito que desde el Congreso se cite a la señora Presidenta en su carácter de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas a informar los motivos de su ausencia al desfile militar, desfile que por otra parte fue organizado por el Estado nacional."

Diego M. Ibarbia
Abogado DNI 4.443.046


Confusión

Se­ñor Di­rec­tor:

"A la luz de los hechos no cabe duda de que se ha confundido. El que quiso que la señora Cristina Fernández de Kirchner fuera la presidenta del Bicentenario no fue Dios, sino su marido.
"Sería bueno que se lo aclararan."

Luis María Astarloa
lmastarloa@hotmail.com