30 dic. 2009

LA NACIÓN, 30/12/09

Editorial I

Consagración de la impunidad

Un fiscal que por tercera vez permite que los Kirchner permanezcan impunes no debería seguir en su puesto


Son tres las escandalosas vergüenzas que jalonan el caso del presunto enriquecimiento del matrimonio Kirchner durante el año pasado.

La primera es el enorme y veloz incremento patrimonial de 28 millones de pesos que traslucen las declaraciones juradas de 2008.

La segunda, el no menos veloz sobreseimiento con el que el juez federal Norberto Oyarbide benefició a Néstor y Cristina Kirchner sin investigar el origen y las características del enriquecimiento, y basándose exclusivamente en un peritaje de dos peritos contables de la Corte Suprema, uno de ellos muy criticado.

La tercera vergüenza la protagonizó el fiscal federal Eduardo Taiano al no apelar el sobreseimiento permitiendo, así, que el fallo quede firme y no pueda ser revisado.
Si la actitud de Oyarbide mereció justificados cuestionamientos y un pedido de juicio político -hace años que en su juzgado y en otros hay causas similares contra ex funcionarios de Carlos Menem-, la del fiscal Taiano es tanto o más grave, pues su pasividad es la que clausuró definitivamente toda posibilidad de una futura ampliación de la investigación.

En cuanto a la no apelación por parte de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA), ni siquiera vale la pena extenderse sobre ella. Desde la renuncia de su anterior titular Manuel Garrido, quien al abandonar el puesto dirigió graves acusaciones al procurador general de la Nación y jefe de todos los fiscales, Esteban Righi, la FIA ha caído en la intrascendencia y nada cabía esperar del sucesor de Garrido, Guillermo Noailles. Constitucionalistas de la talla de Daniel Sabsay hablaron del incumplimiento de sus deberes por parte de Taiano y de Noailles.

Había elementos para apelar, pues la declaración jurada presidencial encerraría transgresiones punibles. El alquiler de un hotel de El Calafate a un importante contratista de obra pública nacional entraña un conflicto de intereses para el matrimonio presidencial, para no hablar de sus montos absurdamente altos e injustificados.

Otro elemento es el de los intereses ganados por depósitos bancarios a plazo fijo en pesos y en dólares, con tasas que exceden más que holgadamente las del mercado. El tercer elemento es el de la venta de un terreno por 6.300.000 pesos, cuando dos años atrás se había pagado por él sólo 132.079 pesos en una compra personal y directa al municipio de Calafate. Surge una renta extraordinaria que supone el uso de una posición de poder para acceder a una propiedad fiscal a precios inferiores a los habituales.

Decíamos que probablemente la actitud de Taiano sea la más grave, y lo es porque, además, es la tercera vez que este fiscal favorece la impunidad de los Kirchner.

Taiano no apeló el sobreseimiento por enriquecimiento ilícito en la causa que investigaba el juez Julián Ercolini, que comprendía el período de 1995 a 2004 y fue cerrada en 2005. En el expediente en el que el juez federal Rodolfo Canicoba Corral analizaba la variación patrimonial de los Kirchner entre 2005 y 2007, Taiano fue quien pidió que se desestimara la denuncia por inexistencia del delito.

Es un deber de los fiscales apelar una sentencia endeble o poco exhaustiva, y lo es que, previamente, impulsen la investigación.

En los tribunales federales de Comodoro Py se ha barajado la posibilidad de que la complicidad de Taiano obedezca a una presunta amenaza dirigida contra un hijo suyo. De ser cierto, Taiano debería haber efectuado la denuncia y, de persistir su temor -comprensible desde todo punto de vista- debería haberse apartado de su fiscalía pidiendo el traslado a otra menos expuesta.
Sin embargo, su permanencia en el cargo, al igual que su reiterada inacción en beneficio de la Presidenta y su marido, permiten sospechar que no hay atenuantes para su actitud.

La impunidad ha quedado consagrada y Taiano no debería seguir siendo fiscal.

26 dic. 2009

LA NACIÓN 26/12/09

Editorial I

La insultante defensa de un atropello

La embestida de Kirchner contra la prensa transparenta su deseo de destruir al otro antes que de construir algo mejor

De un ex presidente de la Nación, todo ciudadano de bien esperaría un discurso mesurado, capaz de sacar al pueblo del letargo de las antinomias que tanto daño le han hecho al país. No es el caso de Néstor Kirchner, quien tras los fallos judiciales que convalidaron el rechazo a la controvertida ley de medios, insistió en acusar a "algunos empresarios" de desestabilizadores y señaló enfáticamente al Grupo Clarín y a sus directivos.

Visto desde esa óptica sesgada, reducida a una disputa por una cuota de poder, aquel que, sea poderoso o no, se ve afectado por una norma y obtiene de la Justicia un fallo favorable, parecería convertirse en una suerte de réprobo que merece la condena del pueblo argentino. Es peligroso tomar al pie de la letra ese mensaje en una república que, se supone, respeta la división de poderes y en la que, se supone también, ninguno de ellos está sujeto a la altanería de una persona en particular, por caudillo o jefe que se crea.

De Kirchner y de su mujer, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, más allá de la difusa línea entre el poder real y el virtual, la gente espera la estatura suficiente para honrar la cultura cívica en lugar de tildar a un medio de comunicación, esencial para la vida democrática, de enemigo. Se alienta desde la cúspide del poder político una andanada de insultos y falacias en la cual alguien que se caracteriza por ser crispado acusa al otro de serlo, porque "basta ver las cosas que están escribiendo en sus medios", y alguien que siempre quiso manipular la opinión pública a su antojo acusa al otro de "ser cobarde y antidemocrático" por idéntica causa.

No es novedosa esta embestida de Kirchner contra los medios de comunicación ni contra los periodistas en general. Lamentablemente, lleva ya unos cuantos años y, por ello, es curioso, al menos, que no se haya dado cuenta del daño que provoca con un mensaje tan venenoso con el cual parece empeñado en liquidar un pleito personal. De ser cierto aquello que dice, en un país tan permisivo que lleva dos años engañado con las estadísticas del Indec y bastante más con promesas de obras no hechas, tampoco es el tono apropiado para exponerlo. Exabruptos de esa naturaleza le quitan toda seriedad a la llamada ley de medios.

Desde el 28 de junio, tras una derrota que la Presidenta pretendió interpretar e inculcar como una victoria de su marido, los Kirchner viven más ensimismados que nunca. La suma del poder público, alcanzada con un manejo arbitrario de fondos públicos en campañas electorales, no debería ser utilizada en forma imprudente con un léxico rayano en los malos modales en el cual el otro es el culpable de todo y ellos son los salvadores del país. La mirada hacia el pasado con la mera comparación entre su traspié electoral y los golpes de Estado de 1955 y 1976 poco y nada deja de edificante cuando, en perspectiva, la gente no quiere retroceder, sino avanzar. Parece que este deseo no es fácil de entender en la cima del poder.

Hasta es difícil determinar si, en realidad, es más importante la ley de medios o el encono de los Kirchner con la prensa y otros sectores de la sociedad que, de repente, son tachados de enemigos y golpistas.

Es irresponsable comparar a la Argentina de hoy con la que precedió a la última dictadura militar. Todos hemos aprendido la lección. Nadie estaría dispuesto a tolerar una interrupción del sistema democrático ni un gobierno que no sea el elegido por el pueblo.

Si los países exitosos superaron horrores de dimensiones planetarias, como el Holocausto, guerras civiles y bombas atómicas, ¿qué nos impide a los argentinos establecer pautas de convivencia superadoras? Regodearse con una ley por su aspecto negativo, como si sólo se tratara de destruir al otro en vez de construir algo mejor, refleja la verdadera intención de sus autores y, a su vez, nos pone en autos de que no se puede vivir endilgándole al otro toda la responsabilidad sobre el país que no pudo ser y que, de este modo, tampoco será (a pesar de que últimamente la sociedad da cada vez más señales de que sí quiere volver a serlo).

Será, en todo caso, un país que no ha cambiado en más de medio siglo, cuyo poder se mide en votos y cuyas leyes, al menos las más polémicas, deben ser avasallantes, casi humillantes, para ser efectivas. En la batalla que nos proponen los Kirchner, quizás ellos crean que son los ganadores, pero el gran perdedor es el país por medir su progreso en ver quién aplasta a quién hasta que, como si fuera una bomba de tiempo, no queden más que odios y divisiones.
LA NACIÓN, 26/12/09

UN MERCOSUR CON VENEZUELA

Julio María Sanguinetti


Finalmente, el Senado brasileño dio su aprobación al ingreso de Venezuela en el Mercosur, después de tres años de idas y venidas, en los que una mayoría muy hostil retuvo la decisión. La mayoría logró ahora culminar con el proceso de adhesión, al que sólo le resta la aprobación de Paraguay, donde, por el momento, la actitud parlamentaria es negativa.

El episodio es relevante. Cambia los equilibrios internos del Mercosur, su imagen hacia el exterior y hasta su estilo. Esto resulta es particularmente grave en el contexto de un Mercosur estancado, que no avanza en las coordinaciones macroeconómicas.

Dentro del actual Mercosur, la Argentina y Brasil viven en un clima de represalias comerciales recíprocas y Uruguay sufre el insólito cierre de un puente internacional sobre el río Uruguay desde hace tres años, aun contra la decisión de los tribunales regionales.

Ante todo, cabría preguntarse si es compatible la economía venezolana con los acuerdos del Mercosur, cuya esencia es la libertad comercial, la "libre circulación de bienes, servicios y factores productivos entre los países", como reza el artículo primero del tratado constitutivo.

Es obvio que este sistema no puede funcionar con un país que fija cupos de importación, certificados previos y autorizaciones caso por caso para comprar la moneda extranjera correspondiente a una importación.

El Mercosur, además, como toda zona de libre comercio, tiene un arancel externo común, que regula las importaciones desde fuera del área y del cual ni se ha hablado. Incongruencias, todas ellas, que aparecen como la natural consecuencia de que el Mercosur es un acuerdo entre países de economía de mercado y, notoriamente, el comandante Chávez está construyendo el socialismo del siglo XXI sobre la base de una economía ampliamente intervenida por el Estado.

Nadie ha negociado nada, y alegremente marchamos adelante sin saber bien adónde y para qué. O sea que Venezuela no podrá cumplir con la libertad comercial del Mercosur y nada les ofrecerá de nuevo a sus restantes socios.

No olvidemos tampoco que México solicitó su incorporación hace muchos años, sin que nadie le haya respondido. Como es lógico, lo hizo cuando el Mercosur dejó de ser sureño y emprendió este proyecto por el hemisferio norte de América del Sur.

Si esto ocurre en lo económico, mucho peor resulta el tema en el ámbito político. Para empezar, el Protocolo de Ushuaia exige a los socios "la plena vigencia de las instituciones democráticas". ¿Puede afirmarse esto de un país en el que se cancela la principal cadena de televisión y en el que se prohíbe la participación de centenares de candidatos a cargos parlamentarios? ¿No habría razones, por lo menos, para esperar?

El gobierno venezolano, por otra parte, sigue una política exterior signada por un antiyanquismo militante, que no es la política de ninguno de los socios. Practica, además, un estilo que rompe con todos los códigos del derecho internacional.

El presidente Chávez se introduce en la política interna de los países, comenta sus actos, amenaza y hasta insulta, como lo hizo el otro día, en Copenhague, nada menos que al presidente de los Estados Unidos.

¿Es bueno, es saludable, introducir en una organización como la nuestra, de tan trabajosa andadura, los conflictos que genera esta verborragia improvisadora? ¿Qué le diremos a Colombia cuando salga con sus discursos y agresiones, antes o después de cada cumbre? ¿Nuestros gobiernos no se sienten incómodos, cuando es notorio que su aproximación a Venezuela se basa en una grosera diplomacia de chequera?

Ingresada en nuestro espacio sin que le hayamos exigido contrapartida alguna, Venezuela adquiere, además, un poder de veto sobre nuestras decisiones. Poco o nada se ha hablado de este tema, que pasa a ser central.

El Mercosur es un acuerdo de países del Cono Sur, vecinos y demócratas, realmente compatibles. ¿Cuál es la necesidad de incorporar a quien notoriamente está movido por otros intereses? Chávez quiere fortalecer el ALBA, o sea, el eje populista del continente, y arrastrar al Mercosur a su zona de influencia. Está en su derecho de intentarlo. Pero ello es contradictorio con la política de nuestros Estados, dificultará su inserción con otros espacios económicos y mostrará al mundo internacional el feo rostro de la peor América latina: la del autoritarismo, la de los gobernantes personalistas y exhibicionistas, la de la demagogia irresponsable.

Con superficialidad, se dice que una cosa es Venezuela y otra el gobierno actual. Por supuesto, una cosa es España y otra era Franco, pero si hoy siguiera gobernando el "Caudillo por la Gracia de Dios", la Madre Patria no estaría en la Unión Europea. Con la misma banalidad se dice que más vale tenerlo cerca que lejos, como si no pudiera manejarse esta relación como hasta hoy, sin añadir a nuestro acuerdo a quien transita por tan peligrosos caminos. Da la impresión de que hay gobernantes que les temen a sus insultos y visten eso con la presunta estrategia inteligente de no aislar a quien tiene acceso a todos los ámbitos de actuación. Pero él no tiene por qué ser socio de aquellos Estados que viven la democracia en su realidad.

Infortunadamente, como dijo días pasados O Globo , ahora "evitar el suicidio del Mercosur está en manos del Senado de Paraguay". No deberíamos haber llegado a ese punto.

© LA NACION

El autor fue dos veces presidente de la República Oriental del Uruguay.

29 nov. 2009

MIENTRAS LOS ÁNGELES LLORAN

Nuestra muy particular presidente ha viajado a Roma. El motivo fueron los 25 años de la firma del tratado de paz con Chile, luego de la mediación santamente ejercida por Juan Pablo II.

Doña Kristina ha coincidido allí con su par chilena, absolutamente distante de ella en su estilo, su discreción y su arreglo personal, sin hablar de la representatividad popular de una y de otra. Tal vez todo sirvió sólo para una foto. La "reina" argentina tenía que dar la nota. Para eso nada mejor que lucir una vistosa capelina negra, más propia de las mujeres de la realeza o de la farándula cuando asisten a un funeral que de una jefa de estado en viaje protocolar.

La comitiva argentina fue para el terror. ¿Qué tenían que hacer allí, pagados por nosotros, Hugo Moyano y sus hijos? ¿Qué tenía que hacer la falsa abuela Estela de Carlotto, que además de recibir fabulosos subsidios anuales del erario público ahora nos cobra custodia personal? ¿Qué tenían que hacer allí el hijo del ex presidente Alfonsín, Ricardo, y su primo obispo?

Tampoco resultaba apropiada la figura del canciller Jorge Taiana, que durante buena parte de su vida se ha mostrado más partidario del conflicto que de la paz, cargando sobre sus espaldas, por lo menos, dos muertes de su pasado montonero. No se conoce que alguno de estos personajes haya manifestado públicamente sus deseos de convivir en paz, interna o externamente. Por el contrario, tanto Moyano como Carlotto (y en otro tiempo Taiana), son los grandes impulsores de la confrontación cotidiana en el país. El único que hubiera faltado para completar el cuadro del absurdo era Luis D'Elía.

El tratado de paz con Chile se firmó en 1984 entre el ex presidente Alfonsín y Augusto Pinochet, quien, luego de plebiscitar dos veces su gestión, entregó el poder a Patricio Aylwin en 1990. No debemos olvidar que Aylwin y sus sucesores no se atrevieron a modificar un ápice de la política económica pergeñada en tiempos del “dictador” por la mente brillante de un joven con aspecto adolescente: Hernán Büchi.

Nadie recuerda que el acatamiento a someterse al arbitraje papal no sólo fue firmado por Augusto Pinochet, sino también por Jorge Rafael Videla, es decir por dos dictadores, calificación a la que -curiosamente- no se han hecho acreedores Fidel Castro, Daniel Ortega ni Hugo Chávez Frías. Ahora todos los méritos son para los “demócratas” que vinieron después, ya que quienes en ese entonces vestían algún uniforme deben ser denostados impiadosamente.

Olvidamos los argentinos que Raúl Alfonsín, previo a la firma del acuerdo, mandó a su canciller, Dante Caputo, a debatir con un ya bastante senil Vicente Leónidas Saadi, dando lugar a un inolvidable programa televisivo que hoy sería la envidia de Marcelo Tinelli.

También hemos olvidado los argentinos que fuimos citados a las urnas en un referéndum “no vinculante”, en el que ganó el sí al acuerdo por una amplia mayoría, luego de una avasallante publicidad oficial que mostraba los “horrores de la guerra.”

Resumiendo: el fin de las hostilidades entre Argentina y Chile surge de un acuerdo entre dos “dictadores”, Videla y Pinochet, precisamente quienes hoy no reciben la menor mención por parte de los políticos de turno, y lo sellan un “dictador” y el “padre de la democracia” Raúl Alfonsín.

Que Cristina Fernández, quien en aquellos momentos se mostraba contraria a la paz, reciba hoy el agasajo vaticano olvidándose adrede de sus verdaderos mentores, parece un despropósito. Como patriotas y creyentes esperamos que algún día no muy lejano Dios y la Patria, efectivamente, se lo demanden.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz

20 nov. 2009

LA NACIÓN - 20/11/2009

Editorial I

LA ARGENTINA, ENTRE LOS MÁS CORRUPTOS

La impunidad es una de las causas de que nuestro país ocupe uno de los peores sitios en el ranking mundial de corrupción

Como en años anteriores, la Argentina ha vuelto a ocupar uno de los últimos lugares en el ranking mundial de la corrupción que elabora Transparencia Internacional con la colaboración, en el caso argentino, de la Fundación Poder Ciudadano.

La pésima calificación obtenida seguramente sorprenda a pocos en un país donde los escándalos se suceden sin pausa: los sobreprecios y las coimas en la ampliación de los gasoductos del caso Skanska; el jet privado atribuido a Ricardo Jaime; los millones de dólares que el venezolano Antonini Wilson trajo desde Caracas en compañía del kirchnerista Claudio Uberti; los medicamentos adulterados; las declaraciones juradas de bienes de los Kirchner que no explican su impresionante crecimiento patrimonial, y la lista podría seguir.

En efecto, el Indice de Percepción de la Corrupción elaborado por Transparencia Internacional ubica a la Argentina en 2008, y por quinto año consecutivo, en el peor grupo de América latina. Nuestro país obtuvo 2,9 puntos sobre 10, lo que "demuestra un serio problema de corrupción", dice el informe, y agrega que, sobre un total de 180 países evaluados, nos corresponde el 106° puesto.

Esa ubicación la compartimos con Benin, Gabón, Gambia y Níger. "La Argentina se mantiene firme en el aplazo", se lamentó la presidenta de Poder Ciudadano, Delia Ferreira Rubio, quien atribuyó la magra ubicación a muchas causas, como la discrecionalidad en el manejo de los recursos públicos, la concentración de poder en el Ejecutivo, la permanencia de los superpoderes en manos del jefe de Gabinete, así como la manipulación de las cifras del Indec y la política de restringir el acceso a la información pública.

En el índice, Canadá figura con la imagen más limpia y se ubica entre los 10 mejores países a nivel global, y luego se destacan Estados Unidos (19°), Chile y Uruguay (ambos en el 25°), Cuba (61°) y Brasil, Colombia y Perú (los tres en el puesto 75°).

Como dijimos, estos índices de Transparencia Internacional no miden la corrupción en sí, pues es algo muy difícil de cuantificar debido a que muchos delitos jamás trascienden por no ser denunciados. Lo que miden es la percepción que existe en los países respecto de la corrupción en el ámbito público.

Y tienen consecuencias prácticas, porque este tipo de informes son utilizados por gobiernos extranjeros, organismos de crédito internacional y empresas cuando llega el momento de otorgar créditos o decidir dónde realizar inversiones.

Por desgracia, pero no por casualidad, la corrupción se ha enquistado en la Argentina, y quizá la causa haya que buscarla en la casi nula efectividad de la Justicia para investigarla y sancionarla.
Es en la impunidad donde radica su triunfo. Es la impunidad la que retroalimenta el fenómeno de la corrupción. Son pocos los casos que se denuncian y, de éstos, muchos menos los que llegan a juicio y a una sentencia. El Centro de Investigación y Prevención de la Criminalidad Económica (Cipce) ha revelado que las 750 causas por corrupción de los últimos 25 años se prolongan durante un promedio de 14 años. En muchos casos, los expedientes prescriben por el camino e incluso hay varios casos de ex funcionarios procesados que fallecen mientras se sustancia la investigación.

De esta manera, los corruptos saben que corren pocos riesgos de ser descubiertos y, si eso ocurre, menos riesgo corren de ser sancionados.
Aunque la tarea para revertir esta dolorosa realidad parezca ímproba, urge iniciarla cuanto antes, y es preciso comenzar en la Justicia, dotándola de los medios y el personal adecuados y divulgando la lista de jueces que demoran los expedientes sobre corrupción, para luego proceder, si cabe, a su sanción.

17 nov. 2009

EL NUEVO TERRORISMO DE ESTADO

El terrorismo de estado por parte de un gobierno, ya sea de iure o de facto, consiste en el empleo de métodos ilegales para obtener ciertos fines, “justificados” por una cierta circunstancia. Las formas utilizadas para meter miedo a la población incluyen, entre otros medios, la persecución y el hostigamiento a través del secuestro, la tortura y la muerte, objetivos que se alcanzan fomentando la delación de unos vecinos sobre otros en una comunidad determinada. Una sociedad atemorizada es una sociedad fácilmente dominada por los poderes del estado, al punto de quedar absolutamente indefensa y a merced de los gobernantes de turno.

En la Argentina del tercer milenio se verifica una situación particular, el kirchnerato, que consiste en el traspaso de la banda presidencial de un cónyuge a otro, ambos blandiendo la suma del poder público concedida por un congreso obsecuente, constitucionalmente pasibles de ser declarados infames traidores a la patria, avala con sus actitudes ignominiosas persecuciones selectivas a miembros de las fuerzas armadas, de la iglesia, el campo, la prensa o, ahora, la farándula.

De esta forma, cualquier ciudadano argentino que se manifieste en contra de la irritante demagogia del matrimonio K es inmediatamente mandado a investigar por la AFIP, a fin de ser perseguido económicamente y expuesta públicamente su situación tributaria para generar, a su vez, el resentimiento y el rechazo de los sectores postergados.

En la Alemania nazi, el déspota Adolf Hitler instauró entre 1933 y 1945 un régimen totalitario que basaba su poder en el amedrentamiento y la persecución de quienes se consideraban “enemigos” del pueblo. Así, poco a poco los ciudadanos fueron perdiendo las libertades civiles y volviéndose esclavos de un régimen que se apoyaba en la violencia de fuerzas paramilitares para imponer la ideología fascista, copiada de la italiana de Benito Mussolini. En el estado hitleriano el disenso estaba absolutamente prohibido y la censura era moneda corriente en todos los aspectos de la vida diaria.

De la misma forma, el comunismo ruso y el chino persiguieron a los “enemigos del pueblo” entre 1917 y 1987, calculándose que esta ideología –esta vez de izquierda−, asesinó en estos dos países a por lo menos cien millones de seres humanos, condenados a muerte por el sólo hecho de disentir de estos oprobiosos regímenes totalitarios.

Cayó el muro de Berlín hace 20 años, pero los retoños de aquel régimen siguen vivos. En Asia, en Corea del Norte. En la sufrida África, en varias "islas". Y en América, en Cuba y sus nuevos hijos: Nicaragua, Venezuela, Ecuador, Bolivia, y ahora también Argentina. Ninguno de esos gobiernos es comparable a otros de izquierda pero razonables, como los de Brasil, Uruguay y Chile.

En Argentina, durante los últimos seis años han engrosado las cárceles del estado numerosos militares acusados de violaciones a los derechos humanos durante el gobierno militar que se extendió entre 1976 y 1983, amén de las drásticas reducciones al presupuesto militar, lo que ha colocado al país en una endeble posición en cuanto a la seguridad interna y externa.

Las críticas de la iglesia católica a los desmanejos de las políticas económicas y sociales del kirchnerato han provocado frecuentes malestares en la dirigencia, que, como contrapartida se ha regodeado en desplantes y refutaciones al pensamiento de la jerarquía de la iglesia.

En 2008, el campo argentino se rebeló contra expoliación sufrida sobre sus legítimas ganancias, fruto del esforzado trabajo de su gente, harta de ser los proveedores de recursos para la caja del despilfarro nacional. El gobierno K reaccionó presionando a sus máximos dirigentes a través de la Afip y exponiendo públicamente su situación tributaria, además de postergar indefinidamente el diálogo con la mesa de enlace, haciendo retroceder al histórico “granero del mundo” y uno de los principales países exportadores de carne vacuna del planeta a los primeros años del siglo XX, además de producir el deliberado quebranto de miles de explotaciones agrícolas.

En 2009 el kirchnerato encontró un nuevo enemigo que debía ser acallado: la prensa. Mediante la ley de medios y un sinfín de artilugios tramposos, la gestión de Néstor y Cristina se dedicó a perseguir con particular esmero a los dos principales diarios del país, amén de ciertas revistas y medios audiovisuales que no coinciden con el pensamiento oficial. También fueron censurados importantes periodistas y hombres de prensa cuyas opiniones no eran del agrado del matrimonio presidencial.

Pero el adversario impensado surgió de un sector de la sociedad tradicionalmente indiferente o acomodaticio al poder de turno: la farándula, que salió a cuestionar la tremenda inseguridad reinante, producto de las desacertadas políticas del gobierno empeñado en la no represión del delito, por grave que éste sea. El kirchnerato reaccionó también inmediatamente solicitando a la Afip los expedientes de los principales artistas cuestionadores, en un intento por exponerlos a la ira popular.

Sin nuevos enemigos a la vista y agotados los recursos de la caja, los Kirchner pasan sus días ocupados en aumentar cada vez más el clima de exasperación social que surge del colosal desmanejo de la cosa pública y del despilfarro de los bienes del Estado, confiados en que podrán manipular al monstruo, que no es otro que el integrado por las bandas armadas de piqueteros pagos y por poderosos sindicalistas de dudosa honestidad, que amenazan al resto de la población con paros y actos intimidatorios, imponiendo en toda la extensión del país un régimen del terror que por momentos parece acercarse al de la Francia de Robespierre. Lo que seguramente no han previsto los K es que, como Robespierre, pueden terminar siendo las víctimas de su propio fanatismo ya que el péndulo, inexorablemente, tiende a volver a su posición natural. Y deberían pensar también que puede pasarse al otro lado y que pueden tener el mismo destino final de Nicolás y Elena Ceaucescu.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz
LA NACIÓN - 17/11/2009

Carta de lectores

Tristes conclusiones

Se­ñor Di­rec­tor:

"El excelente reportaje publicado en LA NACION que Ricardo Carpena le hizo a la presidenta Bachelet nos muestra las condiciones que debe reunir un verdadero estadista y, como ocurre con Lula, despierta en nosotros, los argentinos, una inevitable sensación de envidia.

"Pero pongámonos a imaginar, intentando con el juego de los opuestos o usando antónimos, cuáles serían las condiciones contrarias, o sea, las que definirían a un pésimo funcionario. Tomando, por ejemplo, las conclusiones que le permitieron a Carpena definir la personalidad de la presidenta de Chile, al calificarla de «inteligente, humilde y cálida», nos daría «ignorante, soberbia y agresiva».

"Tomo la noble frase con la que Michelle Bachelet -quien sufrió cárcel, torturas, exilio y la muerte de su padre en prisión- responde a la requisitoria del periodista a ese respecto, cuando dice: «Porque fui víctima del odio, consagré mi vida a erradicarlo». Siguiendo con el juego, nos daría: «Porque no fui víctima del odio, consagré mi vida a practicarlo». Este juego, que puede continuar, podría ser penoso, porque seguramente nos llevaría a extraer tristes conclusiones."

Ing. J. Rolando Sergi
DNI 4.152.026

10 nov. 2009

LOS DESESTABILIZADORES

Desde mayo de 2003, el matrimonio presidencial se ha dedicado con particular empeño no solamente a aumentar considerablemente el número de pobres y a destruir las instituciones de la Nación, sino también a instalar en la opinión pública que ambos cónyuges son la encarnación de la democracia y de los derechos humanos.

El modelo K ha mostrado, sin embargo, una falla fatal en la línea de flotación, por lo cual, aunque la presidenta Fernández sostiene jocosamente que está “averiada pero no hundida”, su gestión de gobierno llegará penosamente a los dos años dentro de un mes y probablemente mucho más penosamente a terminar su período en el 2011.

Debido a la incapacidad evidente de ambos integrantes de la pareja más poderosa del país, y a pesar de que en otras partes del planeta la economía global está dando signos de repuntar después de la crisis, en Argentina el gobierno federal sigue concentrado en distribuir sin generar, lo que lo va llevando inexorablemente a enfrentar el nerviosismo y la violencia creciente de la sociedad, cansada de escuchar el mismo discurso político vacuo pero sin soluciones de fondo a los problemas del ciudadano medio.

Los K, como cualquier populista histórico, subsidian toda la actividad piquetera nacional, agregando cada día un nuevo “servicio de asistencia” a fin de clientelizar a los sectores sociales más postergados. Es así que, además de los manifestantes cortarrutas cotidianos, reciben financiamiento estatal el canal del gobierno, el fútbol de Grondona (que ya ha costado más de 400 millones), la aerolínea de bandera (que pierde mensualmente 200 millones de pesos) y un largo etcétera, con lo cual la cifra final de lo que cada habitante resigna para los caprichos de los presidentes se vuelve de difícil comprensión para los organismos internacionales de crédito, a quienes los mandamases argentinos recurren permanentemente para que les salven la estabilidad de la gestión.

Por otra parte, la inseguridad jurídica local fomentada por los K para sus fines perversos de enriquecimiento personal y clientelismo político ha conseguido ahuyentar las posibles inversiones en diversos campos, las cuales han tomado rumbos más tentadores como Uruguay, Chile y Brasil, cuyos dirigentes han sabido aprovechar la inconducta de sus pares argentinos. Es así que con el tema del gas, la presidenta Bachelet ha declarado que a raíz del conflicto con Argentina, se planteó el desafío del autoabastecimiento. Y lo mismo sucedió con la carne vacuna en Uruguay y el combustible en Brasil: mientras nuestros vecinos aprovechan para desarrollarse y generar puestos de trabajo, nuestro país retrocede irremediablemente a pasos agigantados.

Argentina debe ser uno de los pocos ejemplos en el mundo donde la desestabilización de sus gobernantes es provocada por ellos mismos. Es decir, se verifica “desde arriba” y no “desde abajo”. La propia tripulación impulsa el hundimiento de la nave. Las políticas erradas de Néstor, Cristina y sus adláteres en materia económica, política y social han conducido a la Nación a un peligroso camino sin retorno de crispación permanente. Ciegos y sordos ante el resultado de las urnas del pasado 28 de junio, los K se han dedicado ahora con especial ahínco a golpear burdamente a la prensa, después de hacerlo con la iglesia, el campo y las fuerzas armadas, convirtiendo en una ruleta rusa los dos años por venir de la gestión de Cristina.

En manos del poderoso sindicalista Moyano, del verdugo Moreno, de innumerables funcionarios salpicados por sospechas de corrupción, de un congreso obsecuente y de una justicia inoperante, sumado a que, desde el puente de mando, el capitán y su segundo han roto el timón, el país navega al garete, lamentablemente, siempre virando a babor y sin singladura clara.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz
ESFUERZO Y CREACIÓN

Cuando a Thomas A. Edison, inventor de la bombita eléctrica, le preguntaron cómo había podido superar los dos mil intentos fracasados antes de inventarla contestó con sencillez: “no fueron fracasos, sino los pasos necesarios para crearla”. Preguntado en donde residía su genialidad, contestó: “1% de inspiración y 99% de transpiración”. Son la esencia y sentido del ser humano, del “homo sapiens”. Nada se consigue sin esfuerzo.

Desde el siglo XIX, XX y XXI, aparecieron seudo intelectuales que dijeron que los seres humanos tienen necesidades no satisfechas y, que por serlo, la sociedad tiene el deber de cubrirlas, aun cuando él no se esfuerce. Apareció el Estado políticamente distribuidor, que anuló el esfuerzo con la dádiva, alteró los valores culturales y empobreció a los países, entre ellos a Argentina.

La nueva -y ancestral- frase es: “no debe hacerse por el hombre, lo que el hombre puede hacer por si mismo”, que es sostener que el progreso del hombre y de la sociedad, depende de la voluntad y creatividad del ser humano.

El futuro de cada uno de nosotros dependerá de lo que hagamos, siempre venciendo problemas: es el compromiso de los humanos, trabajar para la construcción de un mundo mejor, que siempre tendrá imperfecciones.

Como Ícaro, nunca llegaremos al sol.

Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
www.segundarepublica.blogspot.com

8 nov. 2009

06/11/2009 12:23

http://www.noraginzburg.com.ar/

http://www.urgente24.com/index.php?id=ver&tx_ttnews[tt_news]=131776&cHash=29d5188af7

ADN compulsivo:
El día cuando una diputada se enfrentó a Estela Carlotto y la llamó "fascista"

La legisladora Nora Ginzburg (Ciudad de Buenos Aires-Frente por los Derechos Humanos) expresó en el recinto de la Cámara baja su opinión acerca de las organizaciones de derechos humanos, y ella fue repudiada por militantes de esas ONGs que se encontraban en las galerías. Por ejemplo la presidente de las Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto. Aqui la versión textual del polémico enfrentamiento.


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Tras un largo debate, la Cámara baja aprobó el proyecto del Poder Ejecutivo para reglamentar los métodos de obtención del ADN compulsivo para encontrar a los hijos de desaparecidos.

En la discusión en el recinto se vivieron momentos tensos. L a diputada más repudiada por las organizaciones presentes fue la ex macrista Nora Ginzburg, quien disparó: “Las víctimas no tienen más derecho por el solo hecho de ser víctimas ni de abusarse de su condición de tales convirtiéndose en victimarios”. Esto generó la reacción de Abuelas de Plaza de Mayo y su titular Estela Carlotto que le pedía que se callara la boca y respetara a las víctimas de la dictadura."
A continuación la Versión Taquigráfica

"(...) Sr. Presidente (Fellner): -Tiene la palabra la señora diputada por la Capital.
Sra. Ginzburg: -Señor presidente: verdaderamente esta es para mí una jornada triste porque, como siempre, escucho las opiniones de absolutistas e iluminados, como si las víctimas tuviéramos todas que pensar igual, como si ser fascista fuera únicamente ser admirador de Mussolini o como si el fascismo fuera únicamente patrimonio de él. No nos olvidemos que Mussolini surgió de un partido socialista.

Me emocionó mucho escuchar a Norma Morandini, porque mis abuelos fueron muertos por los nazis y, por esas cosas de que no todas las víctimas pensamos igual, hace dos años mi sobrino fue a Bialystok a traer la lista de todos mis parientes muertos. Yo no quiero hacer lo mismo, yo no quise ir a Auschwitz, de la misma manera que la señora diputada Morandini no quiso ir a la ESMA. No nos pueden decir que todas las víctimas tenemos que pensar y sentir igual y que si lo hacemos somos menos solidarias.

Yo he dicho que en Alemania hubo seiscientos mil colaboracionistas. Acá se habló de autoridad. Yo no me prestaría a que se someta al último guardián de un campo de concentración a un juicio porque quiero que los alemanes vivan. No me sirve ya eso. No creo que eso sea justicia. Si quisiera hacer eso sentiría que estaría tomando venganza.
Se ha dicho en este debate que nos hemos comprometido ante la Corte Interamericana a averiguar la verdad. Estoy de acuerdo, pero no con estos métodos. No surge de ningún lugar que estos métodos se pueden utilizar.

En relación con la Corte Interamericana, es aplicable el Pacto de San José de Costa Rica, que en su artículo 5º sostiene que toda persona tiene derecho a que se respete su integridad física, psíquica y moral. En el artículo 11, punto 1, expresa que toda persona tiene derecho al reconocimiento de su dignidad, y en el punto 2 que nadie puede ser objeto de injerencias abusivas en su vida privada y tampoco en su domicilio.

Yo estoy segura de que la Corte Interamericana no va a estar de acuerdo con esta ley. Cuando la diputada Gil Lozano narraba la forma compulsiva en que se obtenía la muestra de ADN me hizo rememorar las audiencias de la Cámara Federal que juzgó a las juntas, cuando las víctimas contaban a lo que habían sido sometidas. Se están utilizando los mismos procedimientos.
- Manifestaciones en las galerías.

Sra. Ginzburg: -Exactamente, no voy a ser complaciente: califico a este procedimiento de aberrante y fascista.

Durante cuatro años vengo escuchando en esta Cámara que aquéllos que nos preocupábamos por las víctimas éramos fascistas y de derecha. Una persona no puede pedir a un imputado por la violación y muerte de su hija que se le haga un estudio de ADN. Más aún, el artículo 74 del Código de Procedimientos Penal impide que un imputado sea siquiera obligado a identificarse con huellas digitales. No se puede forzar a un imputado de un delito. ¿Cómo vamos a volver a victimizar a quien ya fue una víctima; con lo que debe haber sufrido en el vientre materno y de pequeño al ser arrebatada de sus padres? ¿O acaso no queda eso en la mente de una persona? ¿Ahora vamos a volver a victimizarla?

- Manifestaciones en las galerías.

Sra. Ginzburg: -Se ha establecido que el proceso para obtener la verdad jamás puede violar derechos personalísimos. Jamás se puede obligar a una persona, aunque sea el peor criminal, a violentar o humillar su dignidad personal. ¿Cómo entonces se va a hacer eso con una víctima?
Acá no hay derechos absolutos. Para mí el único derecho absoluto es el derecho a la vida y aquellos que pregonan el aborto ni siquiera lo consideran; los demás no son derechos absolutos y se ejercen en la medida del equilibrio de todos los derechos.

En el caso “Gualtieri Rugnone de Prieto, Emma Elidia y otros s/sustracción de menores de 10 años” nuestra Corte Suprema estableció la inviabilidad de la extracción de sangre compulsiva del adulto ex menor hijo de desaparecidos para constar su ADN, en el fallo que se resolvió el 11 de agosto de 2009.

No puedo entender que se humille a una persona que pasó por semejante situación. ¿Cómo se puede hablar con esa seguridad, como si fuera una ciencia, de qué es la identidad y si sufre una tragedia? Cada cual resuelve como quiere su tragedia.

- Manifestaciones en las galerías.

Sra. Ginzburg: -Nadie puede obligar a otro a resolver su identidad.
Cuando alguien dice…

- Manifestaciones en las galerías.

Diputada Ginzburg: -¿Cómo?
(N. de la R.: Allí es cuando Estela de Carlotto le solicitó que se callara la boca y respetara a las víctimas de la dictadura y que no entendía nada del tema).

Sr. Presidente (Fellner): -Continúe, señora diputada. Si vamos a empezar a discutir con la barra…

Sra. Ginzburg: -Está bien, pero esto es fascismo. Las víctimas no tienen más derecho por el solo hecho de ser víctimas.

- Manifestaciones en las galerías.

Sra. Ginzburg: -Las víctimas no tienen más derecho por el solo hecho de ser víctimas ni de abusarse de su condición de tales convirtiéndose en victimarios.
Cuando se dice que alguien es “nieto de”, no se puede interpretar que existe una relación de dominio o de pertenencia. El interés que una abuela siente por conocer si un sujeto es su nieto cae necesariamente ante la negativa del presunto nieto, único y real dueño de su persona a brindar esa información. Su derecho a la intimidad es de mayor jerarquía que el interés de su posible abuela en averiguar la existencia de un hipotético parentesco.

He conocido un caso, que no tuvo que ver con las aberraciones que narró la diputada Fernanda Gil Lozano, que vuelvo a decir que me recuerdan las aberraciones que escuché en el juicio a las Juntas. Se trataba de una persona adoptada que fue a un juzgado y el secretario le dijo: “Como usted sabrá, es adoptado”, y la persona le contestó: “No, no sabía”. No era hijo de desaparecidos. Ahora bien, ¿esos padres no tienen derecho a negarse a decirle a su hijo que es adoptado? ¿O van a venir con el fascismo a imponerle también cómo lo tienen que educar?

- Manifestaciones en las galerías.

Sr. Presidente (Fellner): -Por favor, las barras….
Continúe, señora diputada.

Sra. Ginzburg: -Yo siento que esto es una especie de venganza.

- Manifestaciones en las galerías.

Sra. Ginzburg: -Como no sos solidario con tus padres de origen, como no sos solidario con tu familia sanguínea, entonces te obligo a que sufras y te destruyo la vida.

- Manifestaciones en las galerías.

Sr. Presidente (Fellner): -Por favor...

Sra. Ginzburg: -Cada víctima cree que tiene el derecho de conocer su identidad, pero hay otras víctimas que no quieren ejercerlo. Me parece muy bien que algunas la hayan encontrado, pero también se debe respetar el derecho de aquellas víctimas que no quieren conocer su identidad.
La identidad no es sólo el nombre. Por el Congreso siempre circula la asociación ‘Quiénes Somos”, de Graciela Palma, que dice que hay tres millones de personas que no tienen identidad, que han sido el producto del tráfico de niños, que quieren averiguar y que no tienen acá la ayuda de nadie. La identidad no es sólo el nombre y el apellido. No tiene más identidad un hijo de sangre…

- Manifestaciones en las galerías. (...)".

Sra. Ginzburg.-…que un hijo adoptivo. La identidad son las vivencias que ha tenido esa persona, lo que siente, lo que quiere.

Manifestaciones en las galerías.
Algunos insultos para la diputada del Frente de los Derechos de los ciudadanos.

Sra. Ginzburg.- ¿Ve? Estos son fascistas.

- Manifestaciones en las galerías.

Sr. Presidente (Fellner): -Le ruego que redondee, señora diputada, para terminar el debate. Nosotros tenemos la responsabilidad…

Sra. Ginzburg: -Voy a concluir con dos afirmaciones. Muchos estuvimos a favor de la Revolución Francesa, pero eso no quiere decir que los crímenes de Robespierre hayan estado mejor. Y para finalizar voy a recordar la leyenda del rey Salomón.

- Manifestaciones en las galerías.

Sra. Ginzburg.- ¿Les va a pedir que me dejen hablar?

Sr. Presidente (Fellner): -Lo estoy intentando, señora diputada. Colaboremos entre todos.
Sra. Ginzburg: -Cuando dos madres fueron con un niño a ver al rey Salomón discutiendo y diciendo que ese era su hijo, el rey Salomón les dijo: “¿Saben lo que voy a hacer? Lo voy a partir al medio y le voy a dar la mitad a cada una.” La auténtica madre dijo: “No, por favor, déselo a ella.”
Creo que acá lo que importan son las víctimas. (...)".

30 oct. 2009

LA RIQUEZA DE LAS NACIONES

Holanda, Suiza, Bélgica, Austria, Japón, Nueva Zelanda, Singapur, Taiwán, Corea del Sur, entre otros, son países chicos con limitados recursos, han crecido social y económicamente, son ricos y el ingreso per cápita de sus habitantes está entre los mas altos del planeta.

Argentina es el octavo país en dimensión territorial, tiene enormes recursos naturales, una población que todavía mantiene un elevado nivel educativo y que demostró su capacidad para enriquecer el país. Pero nuestra Nación esta en un proceso de decadencia y empobrecimiento.
El crecimiento de aquellos países y de la mayoría de los del planeta se basó en el trabajo fuerte de sus habitantes, liberando su creatividad y capacidades, que son las fuerzas generadoras de la riqueza.

En Argentina, cuando el ingreso por habitante era de los más elevados del mundo, se politizó que la riqueza estaba mal distribuida y que el gobierno debía redistribuirla. Se crearon controles, se ahogó la cultura creativa del trabajo, apareció el Estado empresario, corrupto e ineficiente y se generó la pobreza.

Los argentinos volverán a ser ricos si tienen libertad para desarrollar sus capacidades trabajando fuerte. El Estado nunca producirá riqueza y nuestros enormes recursos seguirán como ensueño de los argentinos. La riqueza de nuestra Nación está en el culto del trabajo fuerte de sus hombres, en libertad.

Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
www.segundarepublica.blogspot.com

22 oct. 2009

LA NACIÓN - 22/10/09


Lo que podríamos ser si gobernara la sensatez

Roberto Cachanosky

Una de las reglas fundamentales de la economía dice que el nivel de ingreso de la población mejora cuando hay inversiones. En primer lugar porque a mayor cantidad de inversiones, mayor demanda de trabajo. En segundo lugar, porque a mayor stock de capital por trabajador, más alta es la productividad. Es decir, un trabajador puede producir muchos en menos tiempo, con lo cual la oferta de bienes y servicios crece y los precios tienden a bajar. Esta baja de precios hace que con el mismo salario la gente pueda adquirir una mayor cantidad de bienes y servicios. La clave para mejorar el nivel de vida de la población está, entonces, en crear las condiciones para atraer inversiones. Esto significa tener seguridad jurídica, previsibilidad en las reglas de juego, un sistema tributario amigable, incorporarse al mundo para tener volúmenes de venta mayores, etc.

Siendo ésta una de las condiciones básicas para combatir la pobreza y la desocupación, veamos ahora qué viene haciendo Néstor Kirchner. En primer lugar, con su política económica destruyó la actividad láctea. Casi al mismo tiempo, diezmó la producción ganadera y muy pocos se animan a producir trigo. Luego destrozó el mercado de capitales con la confiscación de los ahorros de la gente en las AFJP y ahora, con la nueva ley de medios, destruye el valor de muchas empresas. Ante semejante capacidad de destrucción, la pregunta que muchos se formulan es: ¿cuál será el próximo sector que sufrirá los devastadores efectos de la política K? Como nadie sabe la respuesta, el pánico se generaliza en todos los sectores y pocos son los que se animan a invertir.

Por mi profesión de economista tengo la posibilidad de conocer el estado de ánimo de los empresarios grandes, chicos y medianos. Del sector agropecuario, industrial, servicios, etc. Es más, mi trabajo me lleva a viajar permanentemente por el interior del país, visitando tanto ciudades grandes como pequeñas localidades agropecuarias de no más de 5000 habitantes. No encuentro lugar ni empresario que no esté sumergido en la mayor de las incertidumbres. Nadie se anima a invertir y viven con miedo a no poder cubrir los costos fijos de sus empresas o a perder parte de su capital. Nadie entiende qué quiere hacer Kirchner y menos porqué hace lo que hace.

El argumento de que el mundo nos perjudica ya no es válido (en realidad nunca lo fue). EE.UU., la Unión Europea y Japón parecen haber tocado un piso en la crisis. Brasil salió de la recesión en el segundo trimestre de este año, mientras la India y China siguen creciendo. En el mundo hay crédito abundante y a tasas bajas luego de la fuerte liquidez que inyectaron los bancos centrales para reactivar la economía. Una Pyme, en un país desarrollado, puede acceder a créditos pagando una tasa del 5 o 6 por ciento anual. En la Argentina no hay crédito y el poco que hay es a tasas que el que lo toma funde la empresa. ¿Por qué son altas las tasas de interés? Porque el ahorro interno es escaso. De ese escaso ahorro interno el Estado se está quedando con gran parte para financiar sus gastos y la incertidumbre inflacionaria e institucional hace que las tasas a largo plazo tengan que cubrir esos riesgos. Y, como frutilla del postre, no hay un mercado secundario en el cual los bancos puedan vender sus carteras de crédito para recuperar liquidez y estar en condiciones de hacer frente a los pagos en ventanilla.

Como puede verse, para las empresas argentinas, la combinación de falta de crédito más incertidumbre por las arbitrariedades de la política económica es letal. Si a esto se le agrega una acción sindical que puede llegar a destruir una fábrica para conseguir sus objetivos, ¿quién puede tener ganas de invertir y crear puestos de trabajo en la Argentina bajo estas condiciones?
Pero no solo los empresarios no se animan a invertir ni a contratar personal, sino que, además, sus empresas tienden a tener un valor cada vez más bajo porque son pocos los que están dispuestos a comprar compañías en el país dada la incertidumbre reinante.

En momentos en que mucha gente, de buena fe, está buscando la forma de crear planes sociales para amortiguar la pobreza e indigencia que ha generado este modelo, bueno es recordar que la forma más categórica que hay para combatir la pobreza es con inversiones y, por lo tanto, los planes sociales que puedan implementarse transitoriamente siempre van a ser insuficientes si continuamos destruyendo las inversiones existentes y bailando al son del capricho de cada día del matrimonio.

Pero mientras los Kirchner se entretienen estatizando la transmisión del fútbol, el mundo sigue viviendo una revolución tecnológica fenomenal que baja los costos de producción y cambia la forma de trabajar, de la cual estamos quedando al margen. Un simple ejemplo sirve para advertir cómo está cambiando la tecnología. Unos años atrás guardábamos la información de nuestras computadoras en los diskettes de 5 ¼, luego vinieron los diskettes de 3 ½. Al poco tiempo aparecieron los CD. Enseguida vinieron los pendrive y hoy se puede realizar un back up en servidores online que almacenan la información.

El fax ha pasado a ser un recuerdo porque lo reemplazó el e-mail. Las empresas competitivas están totalmente automatizadas en sus líneas de producción. En la época de la estatal Entel, conseguir una línea de teléfono llevaba años. Hoy, hay 9 millones de líneas de teléfono fijo contra casi 50 millones de celulares que se compran y conectan en el día.

Los ejemplos podrían seguir, pero el dato relevante es que lo que en su momento se bautizó como el deterioro de los términos del intercambio, porque los productos del sector agropecuario valían cada vez menos que los bienes de capital, ha cambiado dramáticamente. Estamos asistiendo a un deterioro de los términos del intercambio al revés. Nuestros productos primarios tienen cada vez más valor y la tecnología se compra cada vez más barata y con mayores prestaciones. Tecnología que, obviamente, solo se compra si es que uno tiene un horizonte razonable para invertir.

Esta combinación de buenos precios para nuestros productos y tecnología más sofisticada y barata le daría la oportunidad única a la Argentina de progresar en forma acelerada. Podemos producir bienes que el mundo demanda y por los cuales paga muy buenos precios y acceder a bienes de capital cada vez más sofisticados y de menor precio, aumentado nuestra productividad y creando más puestos de trabajo en sectores productivos que hoy no existen pero que, bajo condiciones de calidad institucional, existirían.

Es inconcebible que en el país de las vacas y el trigo haya gente que pase hambre. Es tan loco lo que pasa en la Argentina que es como si los árabes tuvieran problemas de abastecimiento de combustible. Así como es impensable que los árabes tengan problemas de abastecimiento de combustible, es insólito que amplios sectores de la sociedad no puedan alimentarse adecuadamente, y en vez de generar empleo vía inversiones, las espantemos y pretendamos sustituirlas por planes sociales que, finalmente, terminarán creando más clientelismo político e indignidad en la gente.

¿Por qué ocurre esto? Porque el Gobierno está empecinado en ir destruyendo un sector productivo tras otro. Cada ataque a un sector productivo (campo, mercado de capitales, medios de comunicación, etc.) es un mensaje a los otros sectores para que se cuiden porque en cualquier momento les llega el turno a ellos. La contracara de semejante comportamiento es que Kirchner ha logrado batir el récord de productividad en la creación de pobreza a pesar de tener todas las condiciones favorables para disminuirla.

Al recorrer permanentemente el país y comparar lo que somos con lo que podríamos ser si nos gobernara la sensatez, uno no puede menos que desesperarse al ver cómo el empecinamiento en un proyecto hegemónico de poder puede causar tanto daño.

21 oct. 2009

COLCHA DE POBRE

La ley de radiodifusión 22.285 fue, en realidad, un decreto ley de la “dictadura” que dirigió los destinos del país entre 1976 y 1983. La impulsó José Alfredo Martínez de Hoz y la suscribió Jorge Rafael Videla. Como había surgido en un gobierno militar, había que destruirla a toda costa, no por defectuosa en sí misma, sino por estar “viciada” en su origen.

Luego de casi 26 años de supuesta democracia, había llegado la hora de eliminarla, claro que el propósito subyacente es la necesidad de los actuales emperadores K de controlar a la opinión pública, para lo cual deben manipular a los medios masivos, tanto audiovisuales como gráficos.

Aquella ley de la dictadura no tiene nada que ver hoy con la que vio la luz en 1980. Fueron tantas las modificaciones que se le hicieron desde la llegada de Raúl Alfonsín al poder en 1983, que ya nadie puede reconocer en ella a la ley original. Se calcula que se le hicieron alrededor de 200 remiendos, siendo los autores de los mismos el citado Alfonsín, Carlos Menem, Fernando De la Rúa, Eduardo Duhalde, Néstor Kirchner y Cristina Kirchner. De modo que, como diría un humorista cordobés, dicha ley es una “colcha de pobre”… poblada de remiendos y salpicada de retazos diversos aquí y allá, es decir un mamarracho.

Sin duda, los argentinos nos merecíamos una nueva ley, pluralista, equilibrada, pensada para la ciudadanía y respetuosa de los derechos de todos. En su lugar tenemos ahora otro mamarracho –decreto ley al fin− al servicio del matrimonio imperial, que levantarán o bajarán su dedo según se los adule o critique, amén de que podrán disponer la entrega de los medios de comunicación a cuanto aventurero ande suelto, de acuerdo a su real criterio. A ello se le agrega la posibilidad cierta de que, a partir del 10 de diciembre, el nuevo congreso decida su modificación o derogación.

A contrapelo de las opiniones en contrario, la presidenta Fernández ha decidido reglamentar e implementar inmediatamente la nueva ley, de modo que es probable que en breve se pase en cadena nacional “Aló Presidente”, el programa donde el venezolano Hugo Chávez nos ordenará lo que tenemos que hacer los argentinos, o bien escucharemos algún vetusto discurso de cuatro, cinco o seis horas de duración del dictador Fidel Castro, reflotado de sus “años mozos”, ya que todos los autoritarios del planeta, sean de derecha o izquierda, necesitan larguísimas exposiciones frente al atril a fin de ser “comprendidos” por sus súbditos. O se pasarán cortos en los que Evo Morales contará a la audiencia argentina como fue que Bolivia derrotó al imperio romano.

A pesar de todos los esfuerzos en contrario, la nueva ley de medios, Nº 26.522, parece destinada a ser otra colcha de pobre. Según distintas fuentes, los defectos en la ley fueron advertidos por el senador cordobés Carlos Rossi después que la misma había sido sancionada, pero, a fin de evitar una vuelta a diputados, los K decidieron que los errores fueran corregidos en el Boletín Oficial, mediante una absolutamente inconstitucional "fe de erratas". Es decir que la ley que aparece allí es distinta de la sancionada en el Congreso.

Lo escandaloso de esta ley es que, con la excusa de terminar con el monopolio privado, se impulsa la creación de un monstruo más terrible: el monopolio estatal de los medios de comunicación, al estilo sin duda del que experimentó la Alemania nazi con Joseph Goebbels o el que todavía oprime a los cubanos, impuesto por Fidel Castro, el dictador caribeño que ha cumplido medio siglo en el poder.

Esperemos que el próximo congreso no nos defraude y que la nueva ley de radiodifusión sea concebida "en un sólo paño", noble, sencillo y claro, a fin de satisfacer las expectativas y necesidades de todos los argentinos dondequiera que se encuentren en la dilatada geografía nacional, impidiendo la concentración de poder económico y, sobre todo, la concentración del poder estatal en los medios, la manipulación de la opinión pública y la mordaza sobre la libertad de expresión.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz
OTROS SITIOS PARA CONSULTAR EN LA RED

A quienes nos observan desde la Secretaría de Comunicaciones
y se preocupan por el ejercicio de la libertad de expresión,
les recomendamos otros sitios en internet, sólo algunos,
que cumplen con el deseo de la presidenta Fernández,
que prefiere mil mentiras antes que una sola mordaza.

www.scolaro.blogspot.com/
http://www.lapinguinaemperatriz.blogdiario.com/
www.contrakra.blogspot.com/
www.lahistoriaparalela.com.ar/
http://www.argentinaciudadana.org.ar/
www.argenlibre.blogspot.com/
www.economiaparatodos.com.ar/
www.cartelazo.blogspot.com/
www.josebenegas.com.ar/
www.mariazaldivar.blogspot.com/
www.lapoliticaonline.com/
www.pydautentica.blogspot.com/
www.cronicayanalisis.com.ar/
www.urgente24.com/
www.espejodetucuman.com.ar/
www.esperanzablog.blogspot.com/
www.vivaelcampo.com/
www.mendozaopina.blogspot.com/
www.periodismodeverdad.com.ar/
www.viejodonald.blogspot.com/
www.verdaderahistoria.com/
www.elrelativismojuridico.blogspot.com/
www.notiar.com.ar/
www.victimasdeargentina.org/
www.afyappa.blogspot.com/
www.lacajadepandoraonline.com/
www.pilarrahola.com/
www.jotache23.blogspot.com/
www.movimiento-accion-restauradora.blogspot.com/
www.elescribasinpapiro.blogspot.com/
www.cerromercedario.blogspot.com/

Además hay que consultar de vez en cuando los diarios
europeos (en particular los españoles) y norteamericanos
que tienen bien en claro quiénes son nuestros gobernantes.

20 oct. 2009

NUESTRA RESPUESTA

Vaya, doña Valeria...

¿Nos está amenazando de muerte? Tenemos el cuero muy duro... En los años 70 vivimos amenazados por los que probablemente sean sus amigos, y ya peinamos canas. Nunca nos escondimos y firmamos nuestras ideas con nombre y apellido real. Está nuestra foto en el blog y en los sitios que nos reproducen, y hasta figuramos en la guía telefónica! ¿Seremos un blanco fácil?

Nos encanta que los lectores rebatan nuestra posición, con razones, datos ciertos, y por sobre todo, honestidad. Eso se llama diálogo, algo que parece no existir en su diccionario. Si nuestros artículos no coinciden con su pensamiento, rebátalos, pero no amenace. Si le dan asco le recomendamos unas gotas de Reliverán, o simplemente, que no los lea. Nosotros leemos a diario en ciertos medios KK artículos para el vómito, y los asimilamos. Así es el juego democrático, cada vez más perdido en nuestra Argentina.

Nos hubiera encantado que ud. hubiera contrapuesto alguna idea, alguna información que nos desmintiera. Un gestito de idea, como diría Carlitos Balá. Pero no: descalificación y amenaza.

Ud. se esconde detrás de una dirección electrónica y un nombre que puede pertenecer a la vecina del frente. No nos subestime. Hace unos meses fuimos amenazados, no de muerte sino de sufrir un problema legal, por un mocoso que firmó con un nombre de un encumbrado personaje. En menos de 24 horas el encumbrado personaje tomó conocimiento del tema y el mocoso no terminó sin trabajo por nuestro pedido, ya que nos había pedido que lo perdonáramos.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz
INSOLITA AMENAZA DE MUERTE DE UNA "LECTORA"

Correo recibido hace minutos en nuestra casilla


----- Original Message -----
From: valeria garcés
To: queyoquiero@yahoo.com.ar
Sent: Tuesday, October 20, 2009 2:30 PM


Consigli y Martinez Paz

Son un par de irrespetuosos. Sus expresiones dan realmente asco!!!!!!

Raquel y Horacio: Q.E.P.D

14 oct. 2009

COMENTARIO DE UN LECTOR

Sres. Editores del Blog:

Parafraceándolos comienzo diciéndoles amablemente que "La Argentina que yo quiero" incluye la posibilidad de refutar algunos puntos de vista en los diferentes blogs, con los cuales no estoy de acuerdo.., Pero noto que a pesar de que Uds, (por lo que se deja traslucir por algunos de los comentarios que realizan de "los Kirchner" en otras notas del blog y por la elección de los sitios amigos del vuestro que están en su mayoría claramente en forma antagónica a la promulgación de esta ley) no estarían a favor de la nueva Ley de Medios Audiovisuales, y que por lo tanto opinarían que nuestro poder ejecutivo ha confeccionado una ley "mordaza", es cuanto menos muy raro ver como no abren la posibilidad de realizar comentarios a las notas de vuestro blog. No llego a entender bien esta contradicción.

El "decir" y el "hacer" están separados y esto no está encuadrado dentro de la misma lógica. He leído en el blog "La historia paralela" una nota sobre un aparente "Tributo" a Mercedes Sosa, que lo menos que puedo decir para definirla es "poco feliz" . Como corresponde en los casos en que no estoy de acuerdo con algo publicado en un blog, me tomé el atrevimiento de escribir un comentario donde originalmente se publicó dicha nota. Es una especie de "desagravio" para la memoria que creo humildemente fue maltratada para con nuestra querida Negra. Allí he visto el comentario de Uds y el enlace para este blog donde veo publicada también dicha nota y quise, al igual que en el otro lugar, hacer una defensa, desde mi punto de vista, de nuestra gran artista popular. Pero lamentablemente no encontré el enlace para hacer mis comentarios y es por esto que me decidí a escribirles a vuestro mail personal.

No creo que se les escape a ninguno de los dos, sobre todo al Sr. Paz que es periodista, que tener un blog donde opinan sobre muchas cuestiones de política y no abrirlo a la posibilidad del disenso, es cuanto menos una contradicción con uno de los principios esenciales del periodismo: el derecho de réplica y sobre todo la libertad de expresión, por otro lado tan exigido a la hora de hablar de las cuestiones de este gobierno. De cualquier manera les envío mi punto de vista publicado en el Blog "La historia paralela" que en un principio fue retirado del mismo apenas cinco minutos después que lo publiqué, pero que hoy veo con agrado que ha aparecido nuevamente. Les aclaro que no soy militante de ningún partido político y que administro un foro de folklore, y que solo me lleva a realizar estos comentarios mi gran admiración por nuestros grandes artistas nacionales.

Este es el texto de mi nota de desagravio a la memoria de Mercedes sosa":

..Extraña forma de hacer un “tributo” a una gran cantante..Según el Diccionario de la Lengua Española, la palabra “tributo” tiene varios significados entre los cuales está el que debería haberse tomado para realizar, por ejemplo, esta nota. Una primera acepción es: “Sentimiento de admiración, respeto o afecto hacia alguien”. En realidad no entiendo como se puede admirar, respetar o querer a una persona a la cual se la descalifica casi desde todo punto de vista. ¿Se puede admirar a un artista solo por su estética (en este caso por la singularidad de su forma de cantar y de su voz única, áurea, increíble) y dejar de lado su mensaje, su manera de comunicar un mensaje coherente con una forma de ver la vida y el mundo.

Un mensaje que para Uds. los que piensan que todo lo que tiene que ver con el sentimiento popular es “de izquierda”. La Negra siempre fue una voz que dijo todo lo que la gente que no puede expresarse quería decir..La coherencia de su mensaje y su vida es un punto de admiración que evidentemente Uds no comparten.Seguramente han tomado para hacer este sutil homenaje otra de las acepciones de “tributo” que es la siguiente:”Cantidad de dinero o especie que entregaba el vasallo a su señor, a la Iglesia o a un soberano.”. Esta me cierra un poco más aunque es muy extemporánea.

Justamente por esto es que tiene que ver con lo que este Dr. titular de este blog ha escrito: la extemporaneidad. Está “fuera de tiempo” el hacerle un tributo a alguien que ha fallecido y que no puede contestar a ninguna de las cosas que de forma caprichosa y desde una de las veredas ideológicas se esgrimen y no pueden ser refutadas.

Es “fuera de tiempo” para mi forma de ver, el enfocar las cosas que hablan de la humanidad de una persona, desde una visión tan corta y tan mezquina. Desde este punto de vista me cierra todo lo que aquí se dice también como comentarios de admiración a esta nota que lo único que se prepuso es denostar a una clara militante por los derechos humanos. Seguramente me tildarán rápidamente de “zurdo” o de “kirchnerista” pero no me importa.

Mi única intención al escribir este mensaje es rescatar y rendirle un TRIBUTO como corresponde, desde la admiración más absoluta y total por lo que interpretó y por lo que defendió con su pensamiento y su militancia. Vaya esta, mi nota, como desagravio para la memoria de la Gran MERCEDES SOSA. La Mercedes del pueblo, la Mercedes de la gente.

Sin otro particular y esperando no haberlos molestado con este mail les envío un cordial saludo.

Pancho Flotta
LOS IMPERDONABLES

Mientras la presidenta y su troupe se entretienen nuevamente en alejados rincones del planeta con la acostumbrada excusa de “fortalecer las relaciones bilaterales” (léase “comerciales”) con el país anfitrión de turno del circo argentino, la república experimenta el doble comando del ejecutivo al quedar nuestros destinos regidos por el ex presidente Kirchner, tan enquistado en el gobierno de su esposa como en la residencia de Olivos.

Desde que se iniciara la era K, la pobreza y la inseguridad han crecido en forma escandalosa, de la misma manera en que la pareja presidencial ha incrementado su fortuna, la de sus íntimos (Cristóbal López, Fabián Gutiérrez), la de los funcionarios “mimados” de su gestión (Ricardo Jaime) y hasta la de su propio hijo.

Pero si bien los excesos del ejecutivo no sorprenden en modo alguno en las democracias débiles, lo que no deja de preocupar es que después de veinticinco años (¡un cuarto de siglo!) de la nuestra, cuya “recuperación” no deja de ser reivindicada por los críticos de los gobiernos militares, se siguen verificando los mismos vicios que nos llevaron, precisamente, a los vacíos de poder que desembocaron en las consecuentes dictaduras.

A la notoria ausencia de una oposición fuerte se suma la cotidiana compra y venta de integrantes del poder legislativo que cambian de partido político como de convicciones, doblegándose vergonzosamente a los caprichos e irracionalidades del matrimonio en el poder, reconociendo como único mandante al dinero con el que se compran sus voluntades.

Pero la frutilla del escándalo kirchnerista reposa indudablemente en el poder judicial, que debería ser, por el contrario, la salvaguarda de la ciudadanía contra los abusos de los otros dos poderes del Estado. La lista de jueces sospechados y proclives al manoseo y los aprietes del ejecutivo sobrepasa largamente los límites de una servilleta y se extiende generosamente por varios manteles puestos en hilera.

Más allá de las expresiones irrisorias sobre el consumo de marihuana por parte de un integrante de la Corte Suprema famoso por ciertos fallos, la conducta de algunos jueces pone de manifiesto la impunidad con que estos señores, que cobran algunos de los sueldos más altos de la función pública, se abusan de la confianza popular al sentirse dueños de la vida, el patrimonio y la honra de los habitantes de la Nación.

En este sentido, si ya es condenable la actitud discriminatoria de la jueza Parrilli hacia dos empleadas debido a su color de piel, mucho más grave resulta el gesto intimidatorio de amenazar con la cárcel a una ciudadana por haber desatado su furia.

Además de la cantidad de exabruptos registrados por las cámaras de seguridad, la jueza demostró la peligrosidad de su persona, depositaria de una cuota de poder sobre el resto de la ciudadanía, al administrar ese poder para beneficio personal (ella no paga las multas que se le imponen) o dejándose llevar por circunstanciales estados de ánimo.

Lo que en otros estamentos sociales puede parecer inofensivo reviste en este caso una seriedad inusitada tanto por la responsabilidad de la investidura judicial como por las implicancias presentes y futuras del accionar de quien tiene la delicada tarea de administrar justicia pero que, al mismo tiempo, manifiesta descaradamente no solamente no cumplir con la ley, violando el artículo 16 de la Constitución Nacional, sino que amenaza con aplicarla en forma parcial y arbitraria.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz

8 oct. 2009

TRIBUTO A MERCEDES SOSA

Carlos Marcelo Shäferstein

Informe Especial para LA HISTORIA PARALELA www.lahistoriaparalela.com.ar

Cuando la muerte llama a la puerta nadie se puede negar a contestar. Es una convocatoria obligatoria que nos dice que el tiempo en la tierra se terminó, y que hay que presentarse ante Dios a rendir cuentas por lo que se ha hecho en la vida. Curiosamente, la mujer que recibió el viernes la extremaunción de parte del Padre Luis Farinello no era Católica.

Se jactaba de haber sostenido, como Lenin, que: “Cualesquiera que sean las circunstancias de mi muerte, moriré con una fe inquebrantable en el futuro comunista. Esta fe en el hombre y su futuro me da, aún ahora, una capacidad de resistencia que ninguna religión puede otorgar.”
Pero parece haberse convertido a última hora… “Uno se conmueve muchísimo al atender a una persona cercana a la muerte. Hemos rezado con ella, creo que me escuchó perfectamente bien”, destacó Farinello. “Para Mercedes es uno de los momentos más sagrados de la vida”, señaló el cura. [sic] ¿De dónde habrá sacado eso el cura tercermundista? … Que también no encuentra pecado en Luis D´Elía.


Un final a todo trapo (rojo)

Lo cierto es que Haydeé Sosa no se destacó solamente como una cantante prodigiosa, sino también como una eficaz subversora. Cuando hace un tiempo atrás escribí un informe sobre Antonio Gramsci en la edición del 1º de junio pasado en LA HISTORIA PARALELA hice una mención específica sobre la formación educativa para obtener el control absoluto del poder por la “hegemonía” cultural que las clases dominantes logran ejercer sobre las clases sometidas, a través los medios de comunicación. Decíamos entonces que el marxismo busca el ejercicio del poder ilimitado controlando las funciones de dirección intelectual y la neutralización de la moral tradicional para ser reemplazada por aquella del dominio del estamento político.
Y Mercedes Sosa es un símbolo cultural marxista por excelencia. “Soy comunista, es un sentimiento”.

Se formó estéticamente dentro del “Movimiento del Nuevo Cancionero”, una corriente renovadora del folklore, surgida en la provincia de Mendoza y que compartió con Armando Tejada Gómez, con su esposo Manuel Oscar Matus, y con Tito Francia. Desde entonces, con el debut discográfico con “Canciones con fundamento” (1965) y con la magia de su canto, consiguió hacer conocer y trascender un repertorio nuevo y políticamente comprometido con el socialismo extremo. Antonio Gramsci —en efecto— abogaba por una revolución cultural, que precedería necesariamente a la toma del poder. Ese proceso de conquista es una verdadera guerra —definía— donde el objetivo era destruir a las Instituciones para imponer el comunismo.
Esa ligazón con lo social le valió transformarse en una voz brillante capaz de traducir sus pesares de la infancia, endilgándoselos al pueblo con testimonios como “Canción con todos”, “Cuando tenga la tierra”, “La Navidad de Juanito Laguna” y los discos “Homenaje a Violeta Parra”, en reivindicación del depuesto Salvador Allende y “Hasta la victoria”, un tributo al “Che” Guevara.
Esa posición resultó inaceptable para la época en que en Argentina se combatía contra el terrorismo auspiciado por la revolución cubana y hacia 1979, tras publicar “Serenata para la tierra de uno” y ser detenida en el Teatro Argentino de La Plata, viajó primero a París y en 1980 se afincó en Madrid.


“Honrar la vida”

Vivió holgadamente haciéndose famosa por su condición de “perseguida política” y tanto los franceses ~que venían de la alegre revolución cultural del 68~ como los españoles ~en plena época de “el destape” y de las “canciones de protesta”~ la ovacionaron constantemente, superando con su éxito al también “exiliado” Atahualpa Yupanqui. Al igual que “el payador perseguido”, “la Mecha” también tenía su coqueto departamento de Rue Marechal Foch en París y otro en La Gran Vía, pleno centro de Madrid, a metros de La Puerta del Sol.
La pobre mujer que acaba de aceptar la “unción de los enfermos” era aclamada por un público europeo que estaba divinizando ya no a Dios, sino a “la democracia” como verdadero culto, venerada como la panacea absoluta que conduce a la felicidad terrenal, descartando la trascendencia.

Durante su dorado exilio, la moribunda a quien el viernes le pusieron por primera vez un Rosario entre sus dedos, no desgranaba más que costosos diamantes, que le apasionaba atesorar.
Manteniendo su residencia en Europa, regresó como una diva a los escenarios argentinos el 18 de febrero de 1982 y en el teatro Opera realizó una docena de impactantes recitales que compartió con León Gieco, Charly García, Antonio Tarragó Ros, Rodolfo Mederos y Ariel Ramírez, que quedaron plasmados en el álbum “Mercedes Sosa en Argentina”.

Ya con Raúl Alfonsín en el poder, y lejos de quedarse quieta, Mercedes se propuso el desafío de seguir abriendo puertas y mentes con la decisión de sumar nuevos autores latinoamericanos a su repertorio y así impuso a los entonces ignotos Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, trovadores cubanos de la revolución.

“Para llegar a donde yo estoy no tan solo se debe cantar, se debe leer mucho, se deben ver películas buenas, se deben ver cuadros, se debe estar en contacto con todo lo que sea cultural. Porque el canto no es sólo una cuestión de abrir la boca. Cuando abrís la boca, la abrís de tal manera que sale todo lo que tenés adentro de la cabeza. Y eso es transmitir la cultura. Me siento orgullosa de ser una artista que tenga esta cultura y esta inteligencia”… “El folklore es una forma de llegar a todo el mundo. El tango, en cambio, es muy sectario. En el folklore, cuando nos gusta la música y la letra de tal canción, no importa quién la canta y cuándo la canta. Si hay que grabarla, hay que grabarla. Por eso, es una música que no se detiene. La gente cree que llenar un lugar, acá en Buenos Aires, con 3 mil personas, es mucho. Ya los festivales folklóricos van 45 mil personas”.

Hoy todos saben, por las necrológicas, que Haydee Mercedes Sosa nació en San Miguel de Tucumán un 9 de julio de 1935. Le decían “la negra”, tanto por el color de su piel diaguita (tribu a la que étnicamente pertenecía), como por su pasado lenocinio y la turbación de su resentimiento hacia ese pasado de pobreza y frustración.


El jardín de los sentimientos

Vivió una infancia en el horrible ranchito de sus padres, de una pieza, y con tres hermanos más. “Mi papá era un tipo que las pasó muy fieras ~reflexionaba con la mirada perdida. Mi mama siempre estuvo firme para sostenerlo primero y después para despacharlo. Sesenta y dos años tenía él cuándo se murió, pero parecía tener ochenta o noventa. Se murió tan gastado… Mi papa pintaba trenes en una época, allá en Tucumán, en Tafí Viejo, hasta que quedo cesante. Trabajo no encontró, entonces se vino para Buenos Aires. Algo mejoró nuestra situación con la platita que nos mandaba. Trabajó en el puerto, fue bolsero, estibador, pero no podíamos aguantar sin él. Y se volvió para pasar más penurias aún. Al volver a Tucumán mi padre consiguió trabajo en el Ingenio Guzmán, donde alimentaba chimeneas. Era el trabajo más duro que existía en esa época. ¿Tenés idea de lo que es, con el calor del norte, meterle fuego a las chimeneas?” La madre era lavandera, pero además cosía, daba vuelta los cuellos de las camisas, planchaba pilas de ropa con aquellas planchas de carbón que había que esperar como una hora para que se calentaran. “Cuando en la noche no teníamos para comer, mi mamá nos sacaba al Parque 9 de Julio para que jugáramos y nos distrajéramos; parece que comíamos aire, pero el aire no llena el estomago y no es lo mismo no comer para adelgazar que no comer porque no hay”.

Buscando una salida que le permitiera escaparse, comenzó a cantar desde chica y, en octubre de 1950, ya quinceañera, empujada por el entusiasmo de un grupo de amigas inseparables, se animó a participar en un certamen radial organizado por LV12 de Tucumán. Oculta tras el seudónimo de Gladys Osorio, su incipiente calidad como cantante la hizo triunfar en un concurso cuyo premio era un contrato por dos meses de actuación en la emisora. Interpretó el tema “Triste estoy” de Margarita Palacios. Este vertiginoso comienzo como cantante profesional dio lugar al original nombre artístico que quedo plasmado en su primer contrato: Mercedes Sosa. Pero luego de sesenta días se terminó la rudimentaria carrera. Tuvo que volver a pasar la gorra y se fue al Norte a probar fortuna.

En Salta el destino la sorprende trabajando en una de esas peñas dispersas al pie de la ruta. La morochita cantora no era bien considerada por los parroquianos, y ese factor la condujo a militar en la Juventud Comunista Salteña. Tampoco tuvo suerte porque los jóvenes aristocráticos que abrazaban la ideología de moda la despecharon por su color y rasgos aindiados. Por esos años quedó preñada, pero el compañero de utopías que lo hizo ~un joven de familia~ le negó la autoría dejándola “en banda”.


Desde su fuga a Cosquín

A los 21 años, bailando danzas folklóricas, Mercedes conoció en una de esas peñas al paraguayo Manuel Oscar Matus, un militante comunista que en ese entonces también cantaba “a la gorra”. Se casaron un 5 de julio de 1957 y se mudaron a Mendoza, donde Mercedes dio a luz a su único hijo Fabián Ernesto Matus. Mercedes y su marido recorrieron innumerables escenarios. La cantante tuvo que trajinar varios años para conseguir el reconocimiento tan anhelado por todo artista folklórico; es decir la consagración en el Festival Nacional del Folklore de Cosquín. Fue en 1965, cuando gracias al camarada Jorge Cafrune -que la invito a subir y cantar al escenario- el país entero pudo conocer y escuchar a la cantante tucumana por primera vez. Esa situación marcó el nacimiento de la artista popular, con el “Movimiento Nuevo Cancionero”
“La Negra”, Manuel Oscar Matus y otros cumpas, como Armando Tejada Gómez y Tito Francia, artistas y formadores del movimiento, tomaron el rumbo de las canciones con impronta social. Mercedes Sosa se declaró desde sus inicios como una comprometida con el “canto combativo” como integrante de esa corriente político-renovadora del folklore, surgida en Mendoza, “que proponía dejar de lado las modas pasajeras, para poner el acento en la vida cotidiana del hombre argentino, con sus alegrías y tristezas”.

Con su marido bajaron a Buenos Aires y empezaron a dar recitales en la Universidad, conmoviendo a los jóvenes por su mensaje transgresor, ya que transformó la canción campesina, que ahora relataba las desgracias de la pobreza y la desigualdad social. Matus, considerando la positiva repercusión que la “Negra” Sosa provocaba en el público, decidió editar en un sello independiente el primer disco de Mercedes Sosa al cual titularon “Canciones con fundamento”. Tras su revelación en Cosquín comenzaron a surgir giras nacionales e internacionales, acompañadas de atractivos contratos con el sello discográfico.

Posteriormente se vincularía sentimentalmente con otro revolucionario, un chaqueño que ~en vida del General Perón~ la triple A le voló el quincho de la casa. Su nuevo amigo se llamaba Eraclio Catalín Rodríguez cuando era el ignoto sereno de un molino yerbatero de Barracas, que de tanto en tanto visitaba la Comisaría 30ª por violar el edicto de ebriedad. Más tarde sería conocido como “Horacio Guarany”.


Tras la cortina de hierro

En 1965 intervino en la grabación de “Romance de la muerte de Juan Lavalle”, de Ernesto Sábato y Eduardo Falú, cantando Palomita del valle.
En marzo de 1966, se conoció Yo no canto por cantar, con una docena de canciones hoy antológicas, entre las que estaban: Canción del derrumbe indio, Canción para mi América, Chayita del vidalero, Los inundados, Zamba para no morir, Tonada de Manuel Rodríguez y Zamba al zafrero. Tal fue la aceptación de este disco, que apenas siete meses después, en octubre, fue invitada a grabar otro que apareció con el título de Hermano.

A fines de 1967, “La Negra” hizo conocer Para cantarle a mi gente, un disco que acumuló un importante caudal de poesía argentina y latinoamericana.
En abril de ese mismo año, tras haber subyugado al público europeo y de los Estados Unidos con exitosas actuaciones en Miami, pasó a Europa actuando en Lisboa, Oporto y Roma. Cruzó la “cortina de hierro” y su canto exótico tuvo éxito en Varsovia, Leningrado, Bakú y Tiflis. Durante la gira en su admirada Unión Soviética conoció a Ariel Ramírez, quien le propuso, de inmediato, ser la voz de Mujeres Argentinas, trabajo que recién se concretaría en 1969, luego de la aparición de “Zamba para no morir”, una recopilación con los temas de mayor trascendencia grabados hasta ese momento, y “Con sabor a Mercedes Sosa”, en el que registró por primera vez “Al jardín de la República”. Eran obras de los compositores tucumanos Pato Gentilini, el Chivo Valladares y Pepe Núñez.

A comienzo de los años 1970, publicó dos álbumes conceptuales en colaboración con el músico Ariel Ramírez y el historiador Félix Luna: “Cantata Sudamericana” y “Mujeres Argentinas”.
Rotundamente peronista en su juventud, siempre apoyó las causas de izquierda a lo largo de su vida haciéndose montonera. En 1979 había muerto Pocho, su segundo marido “con papeles” y se fue del país, donde se habían prohibido sus discos, al que regresó triunfal y millonaria en 1982.
En esa ocasión, cuando brindó la serie de conciertos a sala repleta en el Teatro Ópera de Buenos Aires, la audaz Mercedes convirtió al recital en un “acto cultural contra la dictadura”, aún durante el gobierno de Bignone.


La revolución bajo el poncho

Con Alfonsín y su secretaria Margarita Ronco mantuvieron una estrecha amistad ~consolidada con los años hasta el fallecimiento del “caudillo”~ que la benefició con generosos contratos. En esa época se hizo productora y organizó uno de los espectáculos más importantes presentados en la Argentina: “Sin Fronteras”, que la reunió en el estadio Luna Park de Buenos Aires a las militantes Teresa Parodi, de Argentina, la colombiana Leonor González Mina, la venezolana Lilia Vera, la brasileña Beth Carvalho y la mexicana Amparo Ochoa, además de la propia Mercedes. Era una pionera exitosa en el difícil arte de la revolución psicológica, porque con el tiempo prendió.

Realmente no le fue nada mal en “la movida cultural” a “La Negra”, ya que durante la época de Menem se le otorgaron diversos reconocimientos, entre los que sobresale el Gran Premio CAMU 1995, otorgado por el Consejo Argentino de la Música y por la Secretaría Regional para América Latina y el Caribe y el Martín Fierro 1994 al mejor show musical en televisión. Odiaba tanto a los militares que juró no regresar a Tucumán mientras gobernara el General Bussi.
En los últimos tiempos resurgió su figura por su incansable lucha por la reivindicación de los “jóvenes idealistas”, la causa montonera y la cárcel para todos los uniformados. Fue condecorada con honores en el año 2005 por el “Honorable Senado de la Nación Argentina” con el premio “Sarmiento” en reconocimiento a su compromiso social y su constante lucha en materia de “derechos humanos”. Y aquí comenzó con los recitales “culturales” y “gratuitos” en Plaza de Mayo.

“Cuando me dieron el premio en el Congreso me puse a llorar, no podía parar. Porque uno habla, viaja, vuelve, pero no hay caso: los artistas nacimos para que el pueblo nos quiera. Mire si no Maradona”.

De un perfil generoso, sin embargo nada hizo pro bonus, cosechando otra fortuna extraordinaria junto a los Kirchner, que ~además de la pensión honorífica otorgada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires según su voluntad~ en el año 2008, fue nombrada “Embajadora de Buena Voluntad para Latinoamérica y el Caribe”.


La juventud, la pobreza, la iglesia y el aborto

“Me gusta la juventud actual. Nunca como ahora los jóvenes han empezado a componer tan bien, a ser tan felices que viven componiendo folklore. El arte autóctono dejó de ser una cosa triste o vista para gente grande, y es ahora para la gente joven. Yo no sé qué va a pasar el día de mañana cuando ya estemos todos viejos, Ariel Ramírez, yo, Guarany. ¿Quién va a ver el folklore si no están los jóvenes? Tenemos que apoyarlos para que canten, según nuestra inspiración”.

“Quiero mucho a Néstor Kirchner y también a Cristina. Han hecho mucho más que Alfonsín, que seguía mucho mi carrera. Los Kirchner han mejorado el problema económico. Lo que debe cambiar definitivamente es la pobreza del pueblo. El pueblo que vive en las villas miseria tiene que comer. Y eso tienen que cambiarlo ellos, nosotros no podemos hacer nada. Yo sé lo que es haber sido pobre. Pero de eso también se sale. Yo voy mirando los paisajes, a mí me gusta viajar por tierra y conozco todos los caminos. Sé que hay mucha gente que está viviendo en la pobreza: el 40% del país. Tengo ilusión de que vaya mejor, yo no soy derrotista.”

«En el 83, me decían “Mercedes, ¿no va a ser radical?”. Les dije “no, yo soy comunista. Yo no puedo ser radical. Que lo quiera al doctor Alfonsín no significa que vaya a cambiar mi pensamiento”. Soy comunista pero nunca he actuado con el comunismo militante. Es un sentimiento: que la gente esté mejor, que tenga mejores estudios, que vaya a mejores escuelas y universidades. Pero estoy con el Frente para la Victoria, como todos los artistas. Kirchner se peleó duro con la Iglesia, entre otros temas, por la educación sexual en los colegios. Nosotros hemos visto muchísima falsedad de muchos sacerdotes que han violado a muchos niños. Y la Iglesia no habla de eso. Leí que hay problemas con la Iglesia y el gobierno argentino. No debería haber problemas. El presidente y la señora del presidente no son gente de la frivolidad. Es gente de familia. Además han solucionado el problema de la prohibición del aborto. No estoy en contra de la iglesia católica, pero hay muchas criaturas que mueren. Jovencitas que mueren a los quince años porque las toca ahí abajo una mala curandera que no sabe hacer realmente el trabajo. Hay que cuidar a las chicas y a los chicos. Una mujer a los quince años no está capacitada para criar un hijo. Hay que tratar de ponerle un DIU o que tenga a su alcance las herramientas para elegir.» http: //www. clarin. com/suplementos/mujer/2005/12/06/m-00411. htm
Poca gente sabe que, tras la rebelión militar de Villa Martelli, en diciembre de 1988, dos decenas de militantes del “Movimiento Todos por la Patria”, organización de Enrique Gorriarán Merlo, que habían caído en las refriegas frente al cuartel del Batallón Logístico 10, fueron velados en el Congreso de la Nación. A los pocos días, el 23 de enero de 1989, esa misma agrupación terrorista atacó otra unidad militar: el Regimiento de Infantería 3, “General Belgrano”, en La Tablada. Parece que recién allí a Alfonsín “le cayó la ficha” y se dio cuenta que los honrados como adalides de la libertad unos días antes eran, en realidad, los enemigos de la República.

La historia recordará como un episodio nefasto que la musa inspiradora de los terroristas latinoamericanos ~la trovadora del dulces coplas que, con su encantadora lírica tejía la telaraña donde se enredaron mortalmente tantos argentinos~ mancille otra vez, con sus ciento cincuenta kilos de despojos en plena fermentación, el Congreso, donde el régimen montonero dispuso su velatorio como si esa juglar de la ultraizquierda hubiera sido una heroína.
Pensándolo bien, tanto el Parlamento como sus actuales integrantes no son menos corruptos que la sebosa revolucionaria que lucró con tanto éxito gracias a la escabrosa situación política del tiempo que le tocó vivir… en tanto que sus tonadillas fueron el último acorde que remembraron tantos idealistas que la siguieron a la manga del matadero donde los condujo.


Epigrama para su lápida

Los cantos de sirena llevaron a la muerte a los marineros de Ulises en su regreso a Ithaca.
Del mismo modo, la música subversora contaminó las mentes de ocho mil setecientos argentinos durante los años del terrorismo desencadenado contra la Nación Argentina por el ERP y Montoneros, así como inequívocamente sucedió en todos los países latinoamericanos que pasaron por el flagelo terrorista interno.

En Uruguay Alfredo Zitarrosa, Los Olimareños o Daniel Viglietti emponzoñaron a la inexperiencia adolescente con el canto guerrillero.
Víctor Jara o “Los Quilapayún”, en Chile, Alberto Híjar en México, Luis Enrique Mejía en Nicaragua, Rubén Pagura Alegría en Costa Rica, “Savia Andina”, en Bolivia y muchos otros integraron así el “Movimiento del Nuevo Cancionero Latinoamericano” en un contexto cultural liderado por Argentina en el llamado “boom del folklore” ~que se esparció por las naciones hermanas~ proceso derivado de la gran migración interna que venía sucediendo desde mediados de la década de 1930, en nuestro país.

Mercedes Sosa fue la precursora por excelencia de ese movimiento de transmutación “cultural” que tanto éxito cosechó, aún a costa de cantidades de vidas inmoladas. Pero su huella se mantiene intacta en la medida que los medios educativos y audiovisuales quedarán en las exclusivas manos del estado socialista del Siglo XXI, cual fue ~seguramente~ el postrer deseo de la vieja militante comunista.

Nació pobre y miserable. Pasó hambre y humillaciones. Pero se desquitó de la vida, habiendo gozado de la fortuna y todos los posibles deleites terrenales que consiguió disfrutar. Se muere de pancreatitis alcohólica tras un banquete con amigos donde se sirvió una de sus delicias favoritas: un risotto al champagne, generosamente regado con vino tinto ~de la exclusiva bodega que lo prepara especialmente~ cosechado para la princesa de Holanda.

Se va de este mundo con una inmensa riqueza material que no alcanzaría a gastar ni en trescientos años de dialéctica, sin haber compartido jamás una hogaza de pan, ni haber hecho más que compadecer a sus paisanos oprimidos por el mismo régimen que alentó.

No somos quién para creerle o no a Luis Farinello que Mercedes Sosa, al final ~en realidad~ se arrepintió de corazón. Después de todo, ese cura es perjuro y refractario.
Es el secreto que se lleva a la tumba, … porque sus diamantes quedan afuera.
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