30 may. 2009

COMENTARIO DE UN LECTOR

Señores Periodistas RAQUEL y HORACIO, lei con mucha Atencion sus Articulos Publicados en su Blog y les digo que me llenaron de Satisfacion por lo reflejado en los mismos, yo tambien Publico cosas, aunque No Soy Periodista ni mucho menos. Pero lo hago con Sentimiento, Un Saludo Cordial y los Invito a Visitar lo mio. GRACIAS

http://rodillasnegras.blogspot.com/

Mario Omar Fernandez

29 may. 2009

LAS KÁRCELES DEL PUEBLO


Con este nombre denominaban los integrantes de la "juventud idealista" a los indignos pozos bajo tierra donde eran encerrados en condiciones infrahumanas los prisioneros de estas hordas salvajes que ensangrentaron el país en los años 70.

Una víctima paradigmática de estas "cárceles del pueblo" fue Argentino del Valle Larrabure, preso durante más de un año en una de estas mazmorras -de la que no salió vivo-, que desnudan la naturaleza satánica de los hoy defensores de los "derechos humanos".

Más de tres décadas después de aquellos sangrientos años, ahora en la "demokracia demokrátika" de los K, las kárceles del pueblo son una realidad más real que nunca, con dos ejemplos para resaltar: Marcos Paz en la provincia de Buenos Aires y, más atenuado, el penal de Bouwer, en Córdoba, donde los detenidos por causas de "lesa humanidad" viven en las condiciones infrahumanas impuestas por el socialismo del siglo XXI -aun los que no tienen sentencia firme-, muchos de los cuales han excedido con creces el período legal en el que un ciudadano puede estar en prisión preventiva.

Uno de los castigos más llamativos impuestos a los presuntos violadores de los derechos humanos es la incomunicación, que va desde la imposibilidad de tener un teléfono móvil, beneficio del que gozan los más peligrosos presos comunes, hasta la incontable cantidad de vejaciones a las que deben someterse quienes intenten visitarlos, sean éstos familiares o amigos.

En el caso del penal de Marcos Paz, sólo hay dos días semanales en que se autorizan las visitas, pero divididos por sexo. Si fiestas tradicionales de unión familiar como Navidad, Año Nuevo o Pascua no coindiden con esos días, pasarán la fiesta en la soledad de su encierro. Un día pueden ir familiares y amigos varones, el otro mujeres. Así es que, por ejemplo una esposa de recluso no puede concurrir de visita el mismo día que sus hijos varones. Y esa esposa puede acceder a visitar a su ser querido luego de una vejatoria y vergonzante requisa, que suele incluír desnudo total.

Muchos de los reclusos son ancianos, y muchos también padecen enfermedades que se ven agravadas por las condiciones insalubres en la que se encuentran. Frío extremo o calor extremo, de acuerdo a la estación del año. El acceso a la buena medicina les está prácticamente vedado.

El artículo 18 de la Constitución Nacional dice textualmente: “Las cárceles de la Nación serán sanas y limpias, para seguridad y no para castigo de los reos detenidos en ellas, y toda medida que a pretexto de precaución conduzca a mortificarlos más allá de lo que aquella exija, hará responsable al juez que la autorice.” Recordemos que nuestra Carta Magna, que data de 1853, fue reformada en varias oportunidades, la más reciente en 1994, en plena democracia, y este artículo no sufrió cambios.

Las cárceles del pueblo kakista, en los comienzos del siglo XXI, erigidas para castigar cruelmente a quienes osaron enfrentarse al terrorismo de los años 70, aún cumpliendo órdenes emanadas de un gobierno legítimo y constitucional, alojan por igual a civiles y militares sospechados de alguna conexión con la violación de los derechos elementales.

Como la historia de los pueblos es la sucesión indefinida de movimientos pendulares hacia uno y otro de los extremos, es de esperar que los carceleros de hoy sean los presos de mañana, víctimas de su propia venganza, intransigencia y crueldad. Los funcionarios y jueces que juran con la fórmula "si así no lo hiciere, que Dios y la Patria me lo demanden", enfrentarán ineludiblemente el juicio divino. Pero, ¿qué espera la Patria para demandarlos?

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz

26 may. 2009

LO QUE PONE NERVIOSOS A LOS KK

http://www.perfil.com/contenidos/2009/05/22/noticia_0030.html

La prensa extranjera refleja el miedo de los políticos argentinos al fenómeno de "Gran Cuñado"

Medios de varios países analizan la polémica generada en torno al "reality" de Tinelli. En Brasil, llegaron a comparar a Cristina con Onganía.

La "realidad paralela" que atemoriza a la política argentina ya es comidilla mundial.

Desde que irrumpiera nuevamente en la pantalla chica el lunes 11 de mayo pasado, el "Gran Cuñado" de ShowMatch no para de despertar comentarios. Inclusive, en el extranjero, donde distintos medios se han hecho eco no sólo de las alternativas que viven dentro de "La Casa" los alter egos de los principales personajes de la política nacional, sino también -y principalmente- de lo obsesionados que parecen estar esos políticos y su círculo áulico con lo que "ocurre" allí.

Así sucedió por ejemplo en España, donde El País (sin dudas el diario ibérico más importante) publicó una nota con el título “Presidenta Kirchner, fuera de 'la casa'”, en la que comenta entre otras cosas que “los jefes de campaña analizan, segundo a segundo, lo que ocurre en Gran Cuñado y la imagen, ganadora o perdedora, que transmiten sus patrocinados”.

Por su parte, el también español portal Telemadrid.es contó: “Una parodia de Gran Hermano en Argentina lleva de cabeza a los jefes de campaña de los políticos argentinos. En el programa Gran Cuñado, que bate récords de audiencia, las parodias a los políticos y su expulsión de la casa preocupan más que los sondeos de cara a las decisivas elecciones legislativas”.

En Brasil, la red O GLOBO dio a conocer las impresiones de su corresponsal en Argentina, Gisele Texeira, que aseguró que Gran Cuñado es “un programa de televisión convertido en espina dorsal del debate nacional”, y que “para algunos analistas, el espectáculo de Tinelli puede ser el único contacto con la política para una sociedad que no está muy interesada en las elecciones”.

En su publicación escrita, el mismo matutino tituló “Kirchner amenaza con expulsar a su doble de la TV” , como encabezado de una nota que hizo foco en el pedido de Aníbal Fernández de dejar a un costado la figura de la presidente Cristina Fernández de Kirchner de la parodia. También hizo un paralelismo con una censura practicada por el gobierno de Onganía a la revista Tía Vicenta en 1967.

También en Brasil, el diario Estado de Hoje advirtió que “Los políticos de Argentina están en estado de alerta”, mientras que Hora Zero tituló: “Parodia en la TV irrita a Cristina”. En tanto, la cadena BBC Brasil señaló: “Parodia política provoca polémica en Argentina”.

Del otro lado del Río de La Plata, El País de Montevideo opinó que “Gran cuñado ha sido el tema político de la última semana, y promete continuar así”. El portal Observa.com.uy, por su parte, repasó las amenazas que sufrieron los guionistas de Gran Cuñado en el artículo “No todo es risa en Gran Cuñado”.

23 may. 2009

LA NACIÓN - 22/05/09

ELECCIONES Y FARSA

Santiago Kovadloff

Si algún rasgo patético llegara a guardar la memoria colectiva de la marcha hacia las elecciones legislativas que se avecinan, seguramente ése será el de lo grotesco. Una atmósfera circense y burda se ha adueñado del curso, seguido por un proceso político en el que parecen predominar un sentimentalismo pringoso y una elocuencia barata, acomodaticia y divorciada de toda responsabilidad conceptual.

Cuando falta poco más de un mes para el 28 de junio, las cloacas de la descalificación del adversario ya están saturadas. Los planteos apocalípticos, la autoponderación llevada a las alturas de lo patológico, un romanticismo barato que no vacila en recurrir al llanto, el besuqueo, las referencias a diputados y senadores propios concebidos como leones y a los hombres y mujeres de las propias filas como hijos destetados que empiezan a caminar por su cuenta, conforman la trama de los procedimientos dominantes, que ponen en juego quienes se disputan los cargos por cubrir. A todo ello se suma un periodismo verborrágico que, con muy contadas y notables excepciones, convoca a los candidatos tanto a las pantallas televisivas como a los micrófonos radiales para someterlos a entrevistas sin sustancia cívica en las que los postulantes despliegan, casi siempre, un repertorio de ideas anémicas y lugares comunes destinados a operar como sucedáneos de una cultura política tan indispensable como faltante. No aspiran a orientar a la ciudadanía, sino a justificarse ante ella.

Un proyecto serio de país no es exclusivamente un proyecto de poder. Es muy posible que las próximas elecciones contribuyan a acotar la suficiencia de quienes han reducido el ejercicio de la democracia a la instrumentación arbitraria de las instituciones de la República. Pero a ese primer paso deberá seguirle una inteligente y sólida articulación, por parte de la oposición, tanto dentro como fuera del Parlamento, entre la coyuntura y el mediano y largo plazo. Si el Estado no llega a ser reconstruido, el país seguirá estando más cerca de un conglomerado que de una nación consistente.

Es preciso advertirlo: la apatía colectiva ante el discurso político no fue revertida. Lo circense busca esa reversión desesperadamente. Quiere capitalizar como sea la desorientación pública. Para ello, renueva sus recursos sin cesar. Hasta los furibundos de hace unas horas ensayan modulaciones serenas, susurrantes, mesuradas. Los sondeos de opinión aconsejan explorar los medios tonos, simular equilibrio, refrenar las explosiones temperamentales.

¿Hasta cuándo perdurará esta disociación entre política y conocimiento? ¿Quiénes los reconciliarán en una sociedad atenazada por la pobreza, el delito, la mala educación, la explotación prostibularia de la ley? Es así: tenemos un Estado omnipresente y, a la vez, totalmente desdibujado. Activísimo donde no debería serlo y replegado donde más se lo necesita. Es el juego del revés. El juego del revés en una Argentina que, a medida que el tiempo pasa, pareciera retroceder, con fervor carnavalesco, hacia lo peor del siglo XIX. Como si el porvenir quedara en el pasado.

Pongámonos de acuerdo: no hay destino, hay historia. Nada ha sido escrito de una vez para siempre. Pero, para probarlo, es preciso que la pluma que escribe la historia empiece a estar en manos decididas a devolverle la palabra a la Constitución.

20 may. 2009

LA NACIÓN, miércoles 20 de mayo de 2009

Editorial I

Otra aberrante expresión antisemita

Es imperioso que el Gobierno explique las motivaciones del grupo de bárbaros que empañó el acto por el aniversario de Israel

Insatisfactoria ha sido hasta ahora la respuesta del Gobierno tras los hechos de violencia que empañaron el domingo el acto de celebración del 61° aniversario de la creación del Estado de Israel. Al parecer, no puede esperarse mucho más de funcionarios que, en lugar de indagar a fondo sobre las causas de semejante agresión en un país que se jacta de la convivencia entre colectividades de distintos orígenes y credos, remiten todo a la esfera policial, como si los encapuchados que irrumpieron con palos y cuchillos sólo hubieran estropeado una fiesta.

Todo indica que este minúsculo y marginal grupo de inadaptados identificado con una presunta "izquierda antisionista y propalestina" tenía intenciones de dejar un mensaje estridente y turbador en un acto realizado en las adyacencias de la Plaza de Mayo, a metros de la Casa de Gobierno y la Jefatura de Gobierno porteña. A nadie cabe en la cabeza que, de pronto, una banda ignota llamada Frente de Acción Revolucionaria (FAR) pueda atentar de ese modo, sin respeto a ninguna ley, contra centenares de personas que querían recordar una fecha cara a sus sentimientos. Vienen al caso los atentados irresueltos contra la embajada de Israel, en 1992, y contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), en 1994. Más frescas aún son las patéticas imágenes de dirigentes cercanos al Gobierno, como Luis D´Elía, honrando al gobierno de Irán y defenestrando a Israel en las puertas mismas de su embajada a comienzos de este año.

La Argentina, como cualquier país democrático, tiene canales diplomáticos para discrepar o coincidir con la política exterior ajena. No necesita piqueteros que perjudican a los mismos argentinos para expresar su posición acerca de asuntos que no deben ser sometidos al juicio de la pasión ni, menos aún, de la discriminación, como si se tratara de negar la existencia del otro. Eso engendró una de las peores atrocidades de la humanidad: el Holocausto. En un país serio, libre y democrático, cualquiera puede expresarse sobre éste y otros temas, pero existe un delicado límite que nadie debe trasponer: el del respeto a los demás.

D´Elía no tuvo nada que ver esta vez, pero ya se había pasado de la raya durante el conflicto con el campo. En ese momento, con el guiño del oficialismo, quiso dejar sentado que la Plaza de Mayo era algo así como propiedad del Gobierno, acaso como un tributo póstumo a Perón o como un tributo exagerado a los Kirchner.

En ese caso, los Kirchner debieron ser mucho más cuidadosos en garantizar la seguridad en ese mismo sitio durante el acto del domingo. De nada vale ahora que un ministro se contente con tildar al FAR de "grupo de inadaptados que por suerte son muy pocos". Es de esperar que sean pocos y que no sea cierto que, como dijo uno de sus miembros, tienen una cooperativa que fabrica guardapolvos para el Estado Nacional. De confirmarse esa afirmación, desmentida por el Gobierno, sería el propio Estado Nacional el sostén de un grupo delictivo. El problema, empero, va más allá del atentado a la autoridad, los daños, las lesiones y la asociación ilícita calificada. Ha sido violada la ley antidiscriminatoria, lo cual pudo haber llevado al gobierno de Israel a tomar medidas diplomáticas.

Hace unos días, la Presidenta y su marido se florearon con Hugo Chávez en Buenos Aires y El Calafate. Casualmente, Venezuela no se caracteriza por su simpatía hacia Israel y ha atado lazos estrechos con el presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, dispuesto a "borrar del mapa" a ese país. El gobierno iraní, a su vez, se ha negado a colaborar con la justicia argentina en el esclarecimiento de los atentados de los noventa. Es hora de aclarar dónde está parado el gobierno argentino respecto de esta cuestión en lugar de sostener un discurso externo y otro interno.

Ni el antisemitismo ni la causa de los palestinos, abrazada por los encapuchados, debe ser el detonante de la violencia en la Argentina. Le cabe al Gobierno la responsabilidad de repeler toda expresión que dañe al otro, al que piensa distinto, de modo de evitar que las pintadas antisemitas que han aparecido últimamente se trasladen a un acto público cuyo desenlace avergüenza al país.

No se decidirá en Buenos Aires el destino de Medio Oriente ni le hace bien a un país ensimismado como el nuestro, a raíz de su política exterior, que surjan de la noche a la mañana grupos facciosos. Si el blanco no era el gobierno nacional sino el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, peor aún: la seguridad está en manos del gobierno nacional. La facilidad de las autoridades nacionales para mentir en forma descarada, como en las mediciones del Indec, deja poco margen para creerles en esta ocasión. ¿Quién puede aceptar, por ejemplo, que "un loquito", como fue definido uno de los cabecillas del FAN, se exponga a ser detenido por dejar sentado su odio a Israel? El servicio de inteligencia debería hacer algo más que "pinchar" teléfonos de periodistas y personas no gratas para el poder.

Decían los griegos que los políticos deben tener las manos limpias, pero, también, los ojos limpios. Ver más allá. Vislumbrar que determinadas actitudes pueden desembocar como ríos en un océano de contradicciones. En él, si hechos de esta magnitud no son aclarados, un país tolerante y pacífico como el nuestro corre el riesgo de convertirse en algo que detestaría ser.

15 may. 2009

EL DESEMPLEO

La crisis está en el país afectando a las empresas, producirá
despido de miles de empleados y las tensiones sociales se agravarán.
Las soluciones irracionales para evitar despidos van, desde prohibirlos,
lo que quebrará a las empresas, hasta expropiarlas, que las convertirán
en material de desecho y fuente de corrupción bajo la dirección de un
Estado incapaz y enfermo.

El camino para que la sociedad atraviese el momento es de
sentido común. La indemnización por despido debe pagarse al empleado
en la cantidad de meses que le corresponden por ley y, finalizados esos
pagos, el Estado debe pagarle un seguro de desempleo hasta que se
reincorpore al trabajo con un máximo de doce meses.

El empleado recibirá un mayor sueldo de bolsillo,
mantendrá sus ingresos por quince a veinte meses
y las empresas podrán reestructurarse para afrontar la crisis.
Es una solución transitoria. Para resolver el problema profundo,
la empresa privada debe invertir, crear puestos de trabajo, producir y
exportar.

Para impulsar el proceso, las inversiones productivas que
realice deben computarse como pago a cuenta del impuesto a las
ganancias y prohibir los impuestos y trabas a las exportaciones.
Insistir en seguir haciendo lo mismo que se hace, declarando
que se evitarán tensiones sociales, es de ignorantes, atrasados y
perversos.

Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar

13 may. 2009

COMENTARIO DE GUILLERMO PARA "LA JUSTICIA SOSPECHADA"

Hola Raquel, hola Horacio, si bien no conocía nada de sus trabajos en el blog, hoy me quedé sorprendido con esta nota. Les resumo en breves lineas el por qué de mi asombro: Justamente en el día de hoy una amiga y compañera de trabajo me comenta que a su ahijado lo mataron, presuntamente en un "juego de armas" en una casa de un amigo del mismo; digo "presuntamente" porque aún no está claro como se desató el hecho.

Rápidamente me vino a la memoria (mas que nada por la edad del ahijado de mi amiga, 17 años) un hecho que me tocó vivir de cerca, no me pregunten el por qué de la relación que hice, y que Uds. publican en este blog.

Yo soy primo segundo de unos de los chicos asesinados por este juez (el chico se llamaba Daniel Villar), me tocó vivir de cerca, la noticia, el encuentro con mis familiares, la espera, el velorio, el entierro, la incertidumbre... y la constante pregunta "¿¡Qué pasó?!, ¿Cómo Fué?, ¿Qué hacía Daniel ahí?", muchas fueron las versiones, el Diario "Clarín", informaba de un asalto, y nosotros no lo podíamos creer, pensar que Daniel había participado de este hecho tan lamentable, su perfil de pibe "bueno y servicial" (trabajaba en una verduleria con su mamá, papá y hermano) jamás se nos hubiese pasado por la cabeza este triste final.

Al leer su nota, se me abrío de nuevo la incognita que pensé que ya habia superado: cómo fue realmente el "supuesto asalto" y sobre todo, cómo terminó el caso, ya que desde aquel tiempo no escuché ni leí ninguna nota en la cual este juez haya ido a juicio por el acto que cometió. Obviamente llegando al final de la nota, me dí cuenta todas las irregularidades y la falta de protección que tenemos con jueces, como este señor, manejan impunemente y sin control nuestra vida y libertad.

Muchas Gracias por la nota,


Saludos, Guillermo

5 may. 2009

SEGURO DE DESEMPLEO

La crisis producirá el despido de trabajadores. Para disminuir el
impacto laboral y social deben adoptarse dos políticas nacionales:

a) Las indemnizaciones por despido y falta de preaviso deben
abonarse en pagos mensuales, en la misma cantidad de meses que
establece la ley. El despedido percibirá una cantidad mensual superior
a su remuneración de bolsillo y las empresas se liberarán
de los impuestos y cargas sociales, como lo establece la ley.
El Estado pagará el seguro de desempleo, a partir del mes
de finalización del pago de la indemnización,
por doce meses, salvo que antes se reincorpore al trabajo.
Las empresas informarán al organismo pertinente cada despido,
para que el cobro del seguro sea automático.
El pago y control, será responsabilidad de las municipalidades.

b) Para reactivar la economía, la empresa privada debe
invertir, crear puestos de trabajo, producir y exportar
al mercado mundial demandante de nuestros productos.
Para que la empresa privada pueda invertir, las inversiones
deben computarse como pago a cuenta del impuesto a las ganancias
y para incrementar las exportaciones deben
eliminarse los impuestos y trabas existentes.

Las dos políticas son concurrentes, complementarias, de
rápido efecto anticrisis y disminuirá la inseguridad en el trabajo.

Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar