24 nov. 2008

SE JUGÓ EL PANQUEQUE

Eugenio Zaffaroni: "No hay distribución de tóxicos sin connivencia oficial" - Política - Perfil.com
EL DERROCHE Y LA TILINGUERÍA QUE NOS GOBIERNAN

Qué tiene y cuánto cuesta el placard de la Presidenta - Política - Perfil.com
ÁFRICA MÍA

Las razones del viaje a África de Cristina Fernández siguen siendo un misterio, aunque no dejan de ser curiosos los destinos elegidos para su debut en el continente negro: Argelia, Túnez, Egipto y Libia.

Argelia, que toma el nombre de su capital, Argel, fue colonia francesa entre 1830 y 1962, cuando, tras una sangrienta lucha que dura ocho años, se independiza de Francia definitivamente. La famosa película de Gillo Pontecorvo “La batalla de Argel” (1965), inmortaliza el ansia de libertad y las horrorosas consecuencias del enfrentamiento entre los locales y la metrópoli europea. Desde entonces, la historia de Argelia oscila entre los dictadores militares y civiles que han devastado el país en continuas guerras civiles y la consecuente eliminación de los opositores.

Túnez, el segundo destino elegido en esta excursión por la presidenta argentina, es una república, cuya capital es Túnez y también fue colonia francesa. A diferencia de Argelia, el territorio de Túnez es muy reducido pero, al albergar a la célebre ciudad mediterránea de Cartago, su fama histórica es tal vez superior.

Egipto es también una república árabe, conocida mundialmente por ser la cuna de la milenaria y bíblica civilización de los faraones, cuyos desarrollo y refinamiento dejaron una profunda huella en toda la región del norte africano y del medio oriente por la envergadura y la importancia de sus construcciones y de su legado a la humanidad.

Finalmente, Libia, ex colonia italiana, comparte con los otros tres países no solamente fronteras, sino también recursos (gran productor de petróleo) e historia. A pesar de ser una “república”, este país ostenta el calificativo de “socialista”, lo que ha hecho que el líder indiscutido, Muhamar Kadhafi, se perpetúe en el poder con todos los atributos de un dictador, amén de su historia como terrorista internacional, autor intelectual y material de la muerte de cientos de inocentes.

Lo que comparten los cuatro países que integran lo que se denomina “el magreb” son el Sahara, el islamismo y el petróleo. En lo que hace al primer tema, resulta por lo menos curioso que en tres de ellos, cuya superficie es prácticamente desértica (con escasa población relativa), se hayan firmado convenios de agricultura y ganadería y que con ese fin se haya incluido entre los miembros de la comitiva al ministro de agricultura nacional, Carlos Cheppi. En todo caso, a quien se debió haber subido al avión presidencial es al titular de Recursos Hídricos, ya que estos países saben mucho de la escasez de agua potable y hubieran podido enseñar a los técnicos argentinos cómo irrigar las regiones más secas del país, en particular el noroeste y la Patagonia.

También llama la atención que se hayan firmado convenios de “cooperación tecnológica”, cuando es sabido que desde hace años la tecnología nuclear de ciertos países árabes como Irak y Egipto, es importada desde la Argentina, en particular los reactores que se desarrollan en el Invap barilochense desde la época del presidente Alfonsín.

Pero lo que más llama la atención del viaje de la presidente es su visita a feroces dictaduras hereditarias, cuya sola mención suele enfervorizar a nuestra primera mandataria, quien se rasga las vestiduras desde los atriles por los ex militares que gobernaron la Argentina en tiempos pasados. Sin duda, el más emblemático de los anfitriones resulta el terrorista libio Muhamar Kadhafi que, como el fallecido Yaser Arafat, entrenó durante décadas en su país a discípulos terroristas de todo el mundo, contando él mismo con un récord inigualado de sangrientos atentados y crímenes.

Dejando de lado los horrores protocolares de Cristina Fernández (insistencia de anteojos oscuros en visitas oficiales) y las frivolidades y desubicaciones habituales de la frondosa comitiva (hija y amiguita incluidas) con su visita al Museo de El Cairo y las milenarias pirámides, el viaje presidencial no tiene ningún justificativo aparente, como no sea sacarla del medio mientras se votaba la privatización de las AFJP y así evitar cualquier escándalo posterior, o seguir exhibiendo el escandaloso derroche de la tilinga y deshonesta dirigencia política argentina que se niega a reconocer que el papel de los gobernantes es ponerse al servicio de la comunidad y abocarse a la resolución de los desafíos que se plantean en cada coyuntura histórica.

A casi un año de haberse inaugurado como “presidenta” (con “a” final), la gestión de Cristina Fernández no ha dejado de demostrar su absoluto desprecio por las necesidades y los sufrimientos de sus gobernados, en particular los “excluidos” (como le gusta llamarlos), fomentando y desarrollando agudos enfrentamientos entre distintos sectores de la vida política y social, un pernicioso aislamiento internacional y una desastrosa política económica cuyos efectos se sentirán con fuerza en los próximos tres años que todavía deberemos sufrirla.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz

23 nov. 2008

ROBERTO CACHANOSKY EN LA NACIÓN, 23/11/08

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1073154&pid=5416531&toi=6480
CARTA DE LECTORES, LA NACIÓN 23/11/08

Hacemos una salvedad: no estamos de acuerdo con el adjetivo "injustificable"
en el último renglón de la carta del lector.

Terrorismo

Se­ñor Di­rec­tor:

"El interesante artículo de Pacho O´Donnell, publicado el viernes 14 del actual en LA NACION, contribuye a esclarecer lo ocurrido en la sangrienta década del 70, marcando el nefasto error de la lucha armada montada por las organizaciones guerrilleras. Sólo quiero resaltar un aspecto que considero es un desacierto en el análisis porque oculta la raíz del problema. Se trata del pasaje donde pretende rescatar la «guerrilla urbana» como opción aceptable de lucha.

"La «guerrilla urbana» no es otra cosa que un eufemismo para disimular lo que realmente fue: «terrorismo». Porque mediante el asesinato de personas inocentes como empresarios, jueces, sindicalistas y ciudadanos, en general, muchas veces demonizadas por una propaganda tendenciosa, buscó instalar el miedo en la población civil y, a través del ataque a la oficialidad joven de las Fuerzas Armadas y de seguridad, logró sembrar el odio y el deseo de venganza en las víctimas.

Ese terror fue frío y premeditado ya que buscaba desarticular las vías legales de represión dentro de un plan sistemático que pretendía terminar con lo que ellos denominaban «democracia burguesa» y que produjo la injustificable reacción posterior."

Enrique V. del Carril
edc@CCVZ.com.ar

22 nov. 2008

AFRONTAR LA CRISIS

En la crisis de 1930, las ideas de Keynes guiaron a políticos y economistas. El pensamiento era combatir la desocupación y que el Estado debía crear puestos de trabajo sin temor al déficit estatal. Franklin Roosevelt siguió la receta con grandes obras públicas y el New Deal, que inició el Estado de Bienestar Social.

La crisis no se superó hasta que Estados Unidos entró en la guerra y se concentró en producir tanques, aviones y acorazados. Adolf Hitler superó la crisis construyendo autopistas estratégicas e impulsando las industrias de producción de armamentos.

En la crisis de 2008, la tendencia es resolver puntualmente los problemas de los sectores mas afectados y fortificar el mercado de producción y de consumo, con baja de impuestos y apoyo financiero del Estado.

En Argentina el Gobierno propone un plan de obras públicas, pintado a las corridas, improductivo, costoso, penetrado de corrupción y sin capacidad para ejecutarlo. Es quedarse en el pasado, ignorando que al país le urge incrementar la producción, absorber los desocupados, mejorar los salarios y cubrir las necesidades sociales de educación, salud, vivienda, etc.

En vez de malgastar miles de millones de pesos, deben disminuirse los impuestos que impiden la inversión privada productiva y social, que es la que sabe dónde, cuándo y cómo hay que invertir, y además lo puede hacer con celeridad.

Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
EN PERFIL.COM, 22/11/08

La conexión montonera en Libia

Libia Y Argelia, el final y el principio de la gira de la Presidenta por el norte de Africa han sido países muy relevantes en el imaginario setentista. Por qué Kadhafi seduce a los peronistas.

Por Ceferino Reato*

En realidad, el país que Muammar Kadhafi gobierna con manos de hierro desde hace casi 40 años sedujo tanto a la derecha como a la izquierda del peronismo, tal vez porque ambos vieron a Kadhafi como una suerte de simil africano de Juan Perón. Por un lado, José López Rega viajó en 1974 al frente de una misión para sellar un "acuerdo estratégico" entre ambos países; por el otro, los jefes montoneros encontraron en Libia un país amistoso para el entrenamiento militar de sus "cuadros" a partir del golpe de 1976.

Los montoneros llegaban a Libia, como a Checoslovaquia y el Líbano con el "Manual de Roqué" bajo el brazo, un curso de adoctrinamiento político bautizado así en honor de Julio Iván Roqué, el Comandante Lino o simplemente, Uno, el jefe del grupo operativo que había matado a José Ignacio Rucci, el secretario general de la CGT, en 1973, y que luego protagonizó otros resonantes hechos militares y también políticos (por ejemplo, fue el primer "responsable" o jefe político de diario Noticias, dirigido por Miguel Bonasso, Horacio Verbitsky y Juan Gelman, entre otros notables periodistas) hasta su muerte, el 29 de mayoo de 1977, peleando él solo contra todo un grupo de tareas de la Marina, en un tiroteo que duró varias horas.

Pero el mundo cambió y ahora el "Hermano Líder" Kadhafi se ha reconciliado con Estados Unidos y encara reformas capitalistas y neoliberales, siempre asistido por los cuantiosos ingresos del petróleo, una relación de privilegio con los países de Europa que dependían de este recurso, como Italia, y su camaleónica capacidad para adaptarse a las nuevas circunstancias.

Otro país importante en el imaginario setentista es Argelia, con la guerra de liberación colonial, el FLN, Fanon y el libro Los condenados de la Tierra, prólogo de Sartre incluido. Expertos a la fuerza, los comandos argelinos entrenaron a varios jefes montoneros en la guerra de guerrillas, en un tiempo que ya es historia.

*Editor jefe de PERFIL y autor de Operación Traviata, ¿quién mató a Rucci?

21 nov. 2008

EN LA NACIÓN, 21/11/08

Cristina y el espejo de Khadafy

Carlos Pagni

En su libro "La Conquista de América", el crítico Tzvetan Todorov afirma que los viajes ofrecen a quienes los realizan, al abrirles la puerta de un orden distinto, un conocimiento más acabado de sí mismos. Al descubrimiento del otro sobrevendría, de ese modo, el propio descubrimiento. El extranjero funcionaría, así, como un espejo. Un espejo raro.

Si esta regla tuviera carácter universal, la visita de Cristina Kirchner a Libia, que comienza hoy, podría ser reveladora. La Presidenta encontrará al país de Muammar Khadafy sumido en un debate acalorado y, si se quiere, revolucionario. O contra-revolucionario, según la butaca ideológica desde la que se lo observe.

El 1° de septiembre pasado, Khadafy decidió festejar el 39 aniversario de la revolución que él mismo comandó, anunciando que a partir del año próximo los caudalosos ingresos petroleros del país serán distribuidos, en efectivo, entre los libios para que cada uno decida cómo aplicarlos para obtener salud o educación.

Ya lo había anticipado el 4 de marzo: "Debéis estar preparados para recibir su parte de los ingresos del petróleo desde principios del próximo año. Todo estará en vuestros bolsillos" propuso Khadafy, aunque después advirtió: "No tengáis miedo, al principio habrá algo de caos". Se trata de una cifra respetable: más de 15.000 millones de dólares.

A las asambleas de la Facultad de Derecho de La Plata, a las que, hay que suponer, la Presidenta asistía, deben haber llegado los ecos de la revolución populista que llevaba adelante Khadafy en los años ?70. El "Libro Verde", la biblia de aquel experimento, postulaba que los salarios, la renta y el comercio privados eran signos de una explotación que el Estado socialista debía abolir.

Khadafy era en aquel entonces un discípulo radicalizado del egipcio Gamal Abdel Nasser, quien a la vez se declaraba heredero de Juan Domingo Perón y su tercera posición. Estas filiaciones fueron sepultadas en la historia del peronismo por recuerdos menos elegantes. El nombre de Khadafy quedó asociado a los convenios de intercambio de petróleo por vacas, que firmó José López Rega en 1974, y al aporte de 4 millones de dólares que, según el gestor Mario Rotundo, el gobierno libio habría donado a Carlos Menem pero que el riojano, claro, nunca reconoció. La historia de valijas, campaña y populismo de Antonini Wilson no tiene siquiera el mérito de la originalidad.

Le costará a la señora de Kirchner reconocer a aquel Khadafy en este otro que, en una carrera alocada hacia el capitalismo, es capaz de pasarse de largo las posiciones del mismísimo Adam Smith. ¿Qué resonancias provocará esta conversión en su invitada? ¿Ella tendrá tiempo de prestar atención a estas novedades? ¿O estará abstraída en el festejo de la sanción definitiva de la estatización previsional, que es como la reforma que propone el anfitrión, pero a la menos uno?
No es la única sorpresa que le espera a la señora de Kirchner en su última estación en el norte de África. Los libios, que llaman a Khadafy "el Hermano Líder" ?este culto a la personalidad tal vez asombre menos a los peronistas y aún a los kirchneristas--, acaban de ver por televisión a su presidente defendiendo su propuesta de las objeciones que le planteaba el gobernador del Banco Central, Farhat Bin Guidara. Inesperada liberalidad en un jefe acusado de ser muy irrespetuoso de los derechos humanos.

Guidara le reprochó a Khadafy, entre otras cosas, que su iniciativa desataría un proceso inflacionario y le adelantó que, en consecuencia, no iba a recomendarla. Un disgusto que Martín Redrado jamás le daría a los Kirchner.

Durante el debate televisivo, Khadafy insinuó que está explorando algunas alternativas. En vez de distribuir el dinero en efectivo, podría hacerlo a través del reparto de acciones de empresas públicas, administradas por entidades financieras creadas con esa finalidad. Algo así como las AFJP, que en la Argentina acaban de abolirse.

El presidente de Libia no sólo pretende distribuir la renta petrolera, convencido de que los ciudadanos sabrán administrarla mejor que el Estado. Su propuesta forma parte de un plan elaborado por una de las celebridades en el estudio de la administración de negocios: el profesor de Harvard Michael Porter, en quien se inspira esta especie de nuevo Libro Verde.

Los consejos de Porter llevaron a Khadafy a anunciar la disolución de toda la administración para retener sólo cuatro ministerios: Justicia, Seguridad, Relaciones Exteriores y Defensa. Esta cirugía debería convertir en emprendedores a unos 400.000 empleados públicos. Para justificar la medida el Hermano Líder dijo que había descubierto que los ministros y sus subordinados directos estaban minados por la corrupción y que por eso los recursos no llegaban al pueblo. Dicho por quien gobierna Libia desde hace 4 décadas, se trata de una monumental autocrítica.
Entre las instituciones de las que Khadafy primero quiere desprenderse está el mayor banco estatal, equivalente a lo que en la Argentina fue el Banade.

Deberá apurarse la Presidenta si quiere obtener detalles que inspiren a su esposo en la creación de su propio banco de desarrollo: su símil libio ya está bajo el comando de BNP Paribas. La próxima empresa a privatizarse es Lybia Airlines, que fue hasta ahora lo que Aerolíneas Argentinas está a punto de ser. Del proceso se encarga el decisivo Sabri Saad Abdallah Shadi, una especie de contra-Julio De Vido.

Por suerte no todo lo que verá Cristina Kirchner será tan exótico. Entre las bambalinas del protocolo se hablará de petróleo, un fluido familiar para el poder santacruceño. Los libios tienen intereses importantes en España y Repsol ha elegido a ese país como el destino de sus principales inversiones en los últimos años. Esa afinidad alimentó las versiones de que a Khadafy le interesaría comprar YPF. Una especulación que se reforzó por las visitas a Buenos Aires de su hijo Saadi, de la mano de José Luis Manzano, uno de los principales gestores de negocios energéticos en la provincia de Chubut.

Pero, como tantas iniciativas de Manzano, ésta también puede ser una fantasía, igual que las incursiones rioplatenses de Khadafy Junior se pueden haber limitado a una sola entrevista con Néstor Kirchner y a ofrecer un par de fiestas --eso sí, fabulosas--, en Punta del Este, de esas que suelen fascinar a los despiadados cultores del neoliberalismo. Un espejo en el que, por suerte, Cristina Kirchner jamás tendrá que mirarse.
LA REDISTRIBUCIÓN DE LA TINA

Avanza la pobreza detrás del lujoso hotel de Cristina - Política - Perfil.com
CULTURA COLONIAL DEL GOBIERNO

Los dos grandes imperios europeos de los siglos XVI al XIX fueron el español y el inglés en los que "no se ponía el sol". La estructura política de ambos eran inversas y la diferencia conformó culturas cívicas y sociales en las colonias que perduran en el siglo XXI.

El absolutismo de España se trasladó a las colonias hispanoamericanas que, después de la independencia, crearon repúblicas presidencialistas vulnerables al absolutismo.

La evolución política de nuestros países es una sucesión de quiebres institucionales, enfrentamientos sociales y abusos de poder. En Inglaterra, el gobernante era designado por el Parlamento, elegido y controlado por los ciudadanos; sus colonias cuando se independizaron adoptaron ese sistema de límites al gobernante, lo que permitió a los nuevos países una evolución política ordenada.

España en el siglo XX terminó con el absolutismo, pero Hispanoamérica lo mantiene con la ficción constitucional del presidencialismo fuerte, causa de nuestros desquicios. Nuestros desórdenes políticos y revoluciones se originan en la presencia de presidentes autócratas que violentan las libertades de los ciudadanos, se aferran al poder, producen luchas fratricidas, impiden el progreso y mantienen en la pobreza al pueblo.

El sistema presidencial debe descartarse.

Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar

15 nov. 2008

EN LOS DIARIOS DEL MUNDO, CRISTINA FERNÁNDEZ NO FIGURA NI EN LAS FOTOS

http://www.abc.es/20081115/economia-economia/adoptar-plan-accion-para-200811151404.html

http://www.libertaddigital.com/suplementos/albums/reportajes/Cumbreg21/cumbre0006.jpg.html
LOS DERECHOS HUMANOS KK: SÓLO PARA ALGUNOS

http://www.lagaceta.com.ar/nota/300402/Politica/viuda_Viola_arremetio_contra_fiscal_Brito.html
PARA ENVIDIA DE LA TINA

Tabaré Vázquez rompe récords de popularidad - Internacional - Perfil.com
NUESTRO AMIGO EL GOBERNADOR

Scioli líneas aéreas: el Gobernador le prestó el avión oficial al equipo de la Davis para ir de fiesta - Política - Perfil.com
LOS GRINGOS, SIN RODEOS

La prensa angloparlante critica el viaje de la Presidenta - Política - Perfil.com
LE FALLÓ EL ROLEX DE ORO MODELO "PRESIDENTE"

http://www.perfil.com/contenidos/2008/11/15/noticia_0024.html#comentarios
KRISTINA, SIEMPRE PRIMERA

http://www.perfil.com/contenidos/2008/11/15/noticia_0013.html
KORRUPTOS DESDE SIEMPRE

http://www.perfil.com/contenidos/2008/11/14/noticia_0028.html

14 nov. 2008

LOS MEDIOS NORTEAMERICANOS NO SE CANSAN DE DESCRIBIR LA SITUACIÓN ECONÓMICA ARGENTINA PROVOCADA POR LOS KK

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1069926
LA PRESIDENTA NO TIENE QUIÉN QUIERA REUNIRSE CON ELLA

LA NACIÓN y THE ECONOMIST

Cristina busca reforzar su agenda en Washington con varias audiencias

Está reunida con el premier de Australia y más temprano vio a un senador demócrata; luego, se encontrará con Lula y más tarde con Albright; la reunión del G-20 arranca esta tarde; The Economist cuestionó que la Argentina integre el grupo y afirmó que la economía local es "irrelevante para el mundo financiero"

El esfuerzo oficial por reforzar la flaca agenda de Cristina Kirchner en los Estados Unidos, adonde viajó hoy para participar de la reunión extraordinaria del G-20 que analizará la crisis económica global, produjo un primer resultado esta tarde.

La Presidenta se reunió con el senador demócrata Christopher Dodd, uno de los hombres que responden a Barack Obama que participa de la reunión de mandatarios en Washington. Del encuentro, que se realizó en el Park Hyatt Hotel, también participaron el canciller Jorge Taiana y el embajador argentino en Washington, Héctor Timerman.

Al finalizar la reunión con la jefa del Estado, el senador Dodd sostuvo que "la reunión fue muy amable" y anticipó que con la elección de Obama se "abren oportunidades para América latina".
Dodd es presidente de la estratégica Comisión de Bancos en la Cámara Alta de los Estados Unidos y además ocupa la subcomisión del Hemisferio Occidental de la Comisión de las Relaciones Exteriores del Senado.

Terminada esa primera audiencia, la Presidenta inició una audiencia con el primer ministro de Australia, Kevin Rudd. Tras lo cual mantendrá reuniones vilaterales con el presidente de Brasil, Lula Da Silva, y la demócrata Madeleine Albright.

Contraste

Cristina Kirchner vuelve a pisar suelo estadounidense un mes y medio después de haber participado de la cumbre de la ONU en Nueva York. Por esos días, el crac financiero empezaba a hacerse sentir con fuerza. La Presidenta aseguraba que la Argentina estaba en las mejores condiciones para enfrentar el cimbronazo y que no necesitaba pensar en un plan B.
Hoy, elecciones presidenciales en EE.UU. y agravamiento del colapso económico mediante, la jefa del Estado llegará a Washington para participar de la reunión del G-20 convocada por George W. Bush para analizar salidas a la gravísima crisis global.

La Presidenta llegó esta mañana a Washington acompañada por Taiana; el ministro de Economía, Carlos Fernández; el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, y el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri.

La apertura formal del debate esta prevista para esta tarde. En la exposición ante sus pares, Cristina Kirchner reclamará una reforma del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Cristina Kirchner deberá hacer frente a las sutiles señales de irrelevancia en la que ha caído la Argentina en los últimos años. En principio, al hecho de que ninguno de los mandatarios con los que coincidirá en la capital estadounidense pidió reunirse con ella y que, pese a que solicitó varias audiencias, hasta ahora, sólo verá a Luiz Inácio Lula Da Silva por pedido de la delegación nacional.

Además, deberá enfrentar la presión que ejerce Estados Unidos para reducir el número de países que forman parte del G-20, que reúne a países desarrollados y emergentes.
"Irrelevante". Sobre este punto, la revista The Economist escribió una dura crítica a que la Argentina pertenezca al grupo.

En un artículo referido a la necesidad de "refinanciar el sistema financiero", la publicación británica plantea que la reunión del G-20, a la que tilda de "improvisada", podría no obstante ser el "primer paso para mejorar el sistema económico multilateral".

En este marco, recuerda que el grupo de naciones que se reúnen desde hoy en Washington se creó hace diez años "tras la crisis de los mercados emergentes y advierte que "no es perfecta para los problemas de la actualidad".

Y precisa: "Excluye una economía grande con un sistema de regulación financiera admirable, como España, pero incluye a un país mediano que se ha vuelto irrelevante para las finanzas globales producto de sus propios desmanejos como la Argentina".
EL DESUBICADO PRÍNCIPE CONSORTE BUSCA DÓNDE METER LA NARIZ

En Perfil.com

EN UN FORO DE PROGRESISMO EN CHILE

Duro ataque de Kirchner a los medios de comunicación
Dijo que los medios quieren gobernar a las sociedades y les sugirió que "vayan a elecciones". Sus lapidarias frases.

Con un estilo brutal, el ex presidente Néstor Kirchner dedicó gran parte de su discurso en el encuentro regional de líderes progresistas en Chile a atacar a los medios de comunicación y exhortó a su auditorio a "no tenerle miedo a la cuestión mediática".

"Ellos van a estar aliados siempre a los poderes para tenernos sojuzgados a todos", aseguró Kirchner y agregó que "los medios siempre le están pidiendo a los gobiernos, siempre quieren más, no se conforman con ser un medio de expresión, quieren gobernar a las sociedades: que vayan a elecciones", desafió, parafraseando a su mujer, Cristina Fernández, cuando enfrentó a la Mesa de Enlace Rural, durante un acto en Plaza de Mayo.

Dijo, además, que "para que la democracia se consolide, no tiene que haber monopolios informáticos", ya que, según advirtió, "la mayoría de ellos trabajan concientemente con el poder económico". Más adelante, atacó sin nombrar al diario La Nación, al relativizar que "los medios sean tribuna de doctrina: son tribuna de doctrina neoliberal", disparó, y volvió a vincularlos con la naturaleza golpista de algunos sectores, al señalar que a estos "ya no les sirven los instrumentos que utilizaron en el pasado".

Confrontativo como siempre, Kirchner sostuvo que, para los sectores enemigos de los cambios que están teniendo lugar en la región, "de lo que se trata es de quitarle legitimidad a los movimientos populares. Hay que jugar al desprestigio, llenarlos de desprestigio, acusarlos de corrupción", explicó.

También previno sobre los que "tratan de crear este complejo de que no sabemos administrar: tenemos el crecimiento más importante de los últimos 200 años, bajamos la desocupación de 30 a 7,8 por ciento, la indigencia, la pobreza de 60 a 17,8 por ciento y me gustaría ver ese informa del BID -dijo-, que dice que va a subir la pobreza 7 puntos. No vamos a subir 7 puntos la pobreza", respondió.

Fuente: DyN
LA NACIÓN, 14/11/08

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1069756
LA VALENTÍA Y SENSATEZ DEL PRESIDENTE URUGUAYO

http://afp.google.com:80/article/ALeqM5ggvXOe_POeypls6VTDBi-OLaBXTw

12 nov. 2008

LA DEPLORABLE IMAGEN KK

http://www.elpais.com/articulo/internacional/presidentes/Kirchner/elpepiint/20081109elpepiint_6/Tes
EN ELPAÍS, EL DIARIO SOCIALISTA DE ESPAÑA...

http://www.perfil.com/contenidos/2008/11/12/noticia_0007.html
CARTA DE LECTORES - LA NACIÓN, 12/11/08

A favor de...
Se­ñor Di­rec­tor:
"El justicialismo nos ha gobernado cuatro veces. La primera (1946-1955), a través de la enajenante división entre peronistas vs. antiperonistas; la segunda (1973-1976), irrumpió en una guerra interna entre ellos (Montoneros vs. Triple A), cuyas secuelas no terminan de dilucidarse (por ejemplo: ¿quién mató al compañero Rucci?); el «menemato» (1989-1999), justificaba el adagio pintado en las paredes: «Guerra al Estado hasta que caiga», y ayudado por el doctor De la Rúa, casi termina con él; finalmente en el ciclo actual (2002-08), la pugna es contra los ahorros de la gente, primero durante el gobierno de Duhalde: al que había ahorrado tres o cuatro pesos le devolvieron uno, y ahora el Gobierno actual decide protegernos con una incautación compulsiva de las cuentas personales depositadas en los fondos de pensión (AFJP).

"Nuestra Patria habrá de renacer cuando la gobiernen dirigentes que se sientan capaces de actuar «a favor de...»."

Dr. Jorge Ure
jorgeure@hotmail.com

10 nov. 2008

IN VINO VERITAS...

El mundo del vino le dio su apoyo masivo a Barack Obama - lanacion.com
CARTA DE LECTORES en LA NACIÓN, 10/11/08

¿Dónde está la estafa?

Se­ñor Di­rec­tor:

"El último resumen de cuenta que recibí de Met AFJP me informa un saldo de 140.643 pesos, al 29/2. Aporté 10 años al sistema de capitalización, desde julio de 1994 hasta febrero de 2004, fecha en la cual, con 59 años, acepté un retiro voluntario y ya no realicé más aportes. Me tomé el trabajo de sumar los descuentos por aportes jubilatorios de esos 10 años que figuran en mis recibos de sueldos.

El resultado muestra que me descontaron 46.975 pesos a valores históricos, los que ajustados por inflación alcanzan a 92.572 pesos. Entonces, ¿donde está la «estafa» del sistema de capitalización? Si de mis 92.572 pesos (descontados de los recibos de sueldos), primero dedujeron la comisión y el seguro de vida y el resto lo invirtieron en la «timba», ¿cómo es que tengo 48.000 pesos más? Vuelvo a preguntar, ¿donde está la «estafa» de las AFJP?

"Dentro de un año y medio, cuando cumpla los 65 años, deberé cobrar la jubilación de la Anses por los 31 años aportados al sistema de reparto antes de julio de 1994 y, además, según lo contratado al ingresar al sistema de capitalización, el saldo de mi cuenta en la AFJP tiene que ser transferido a una compañía de seguros de retiro. Pero, como vienen las cosas, esto último voy a tener que reclamarlo judicialmente."

Roberto D. del Río
Avda. Rivadavia 10.702, Capital
LA POLÍTICA KK

Venganza contra Tabaré por no apoyar a Kirchner - lanacion.com

6 nov. 2008

ROBERTO CACHANOSKY EN LA NACIÓN

Olor a 2001 - lanacion.com
EL RIDÍCULO DE LOS KK

Diarios del mundo reflejaron la marcha contra la estatización de jubilaciones - lanacion.com
OTRA VERSIÓN DEL RIDÍCULO

Otro papelón de la ministra: Nilda Garré se olvidó de mandar aviones para ejercicio militar - Política - Perfil.com
LAS POLÍTICAS DE LA RIDÍCULA MINISTRA DE INDEFENSIÓN

Otra vez Garré: mandó pilotos a un ejercicio militar, pero sin aviones - Infobae.com
EL DESPILFARRO Y LA CORRUPTELA DE LOS LEGISLADORES

http://www.perfil.com/contenidos/2008/11/05/noticia_0056.html

5 nov. 2008

DERECHOS CIUDADANOS

En el proceso electoral de Estados Unidos, apareció un nuevo jugador: el voto latino.

En la década de los 60, los latinos eran pocos y en trabajos de menor jerarquía.
En la década del 2000, los latinoamericanos son decenas de millones, con cargos jerárquicos y económicamente fuertes.

Los latinos se incorporaron a la cultura multirracial de la sociedad anglosajona, se integraron y son celosos defensores de los condados y Estados en que viven, exigiendo que se respeten sus derechos como grupo humano con intereses comunes.

Es la cultura de los derechos ciudadanos. Esa cultura que fortalece los vínculos sociales, no existe en Argentina. El absolutismo real dominó las estructuras municipales y provinciales y con la independencia apareció el absolutismo presidencial y la dependencia del interior al poder central, sostenido con los impuestos del puerto.

La frase provinciana es: "Dios está en todas partes, pero atiende en Buenos Aires".

Defender los derechos de los municipios y las provincias en que se vive, y exigir el respeto de los derechos individuales, es una responsabilidad ciudadana que no debe resignarse, para evitar los excesos del gobierno nacional y la subordinación a Buenos Aires.

Nuestro degradado sistema institucional es el reflejo de la pérdida del compromiso de defensa de los inalienables derechos ciudadanos, que hoy son una ficción.

Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar

2 nov. 2008

SANTIAGO KOVADLOFF en PUNTAL.com.ar (Río Cuarto)

Kovadloff: “El peronismo sabe que la pobreza es funcional a su modelo”

El destacado filósofo y académico critica al PJ en sus formas y en sus políticas. Por ejemplo, está en contra de la estatización de las AFJP. Más adelante señala que la Argentina es “un país fragmentado”.

El filósofo Santiago Kovadloff es crítico al peronismo, a sus formas, a sus políticas. “El peronismo sabe que la pobreza es funcional a su modelo”, dice, y expone sus argumentos en contra de esta “dependencia estatal de gran parte de la población”.

En la entrevista con PUNTAL también se manifiesta en contra de la última medida del Gobierno de Cristina Kirchner. “Los jubilados están excluidos del país”, sostiene.

Y agrega: “En la Argentina, donde los jóvenes se ven privados de los medios para formarse e incluirse dentro de la sociedad, los ancianos también se ven alcanzados por la intrascendencia cívica que afectaba a otros sectores de la población”.Con tono pausado, masticando cada una de sus ideas, el filósofo repasa la actualidad nacional e internacional y, desde su disciplina, avanza en alternativas para salir de la crisis. “La Argentina es un país fragmentado, sin identidad nacional; la filosofía puede contribuir a identificar las causas de esa fragmentación, sugerir caminos de reflexión y acción”, postula.

-En esta época vertiginosa ¿hay tiempo para la filosofía?
-La filosofía jamás se desplegó en un mundo que la favoreciera, si por favorecerla se entiende contar con las condiciones que le den un contexto apacible. Esas condiciones tienen que estar en el sujeto que la practica. Por eso la filosofía siempre da respuestas ante las crisis que se nos presentan, convive con los tiempos de crisis

-Desde la filosofía ¿Cuál es la solución que usted plantearía para la crisis?
-La filosofía siempre busca unir los fragmentos con la totalidad. La Argentina es un país fragmentado, sin identidad nacional. Por lo tanto, buscar la “equitatividad” en el protagonismo de las distintas realidades que pudieran darle forma a esa identidad. La filosofía puede contribuir para identificar las causas de esa fragmentación, como para sugerir caminos de reflexión y acción que puedan favorecer la totalidad de las partes en un todo dinámico. Esto es imprescindible y, aunque no asegure el resultado, es lo que hay que intentar. El país debe acercarse a situaciones de riesgo fructífero. No se trata de no correr riesgo, sino de correr aquellos que tengan un sentido en términos de desarrollo y de equitatividad social.

-¿Por qué el país cae históricamente en estas crisis cíclicas?
-Porque no tiene políticas de Estado. Más allá de que comparte los vaivenes propios de todos los países, la Argentina es un país que no llega a ser una Nación porque no cuenta con políticas de estado vertebradas desde un mediano y largo plazo que permitan programar el presente. La diferencia entre una Nación, que puede administrar sus conflictos, y un país, que los produce y se ve afectados por ellos, es que la Nación tiene una serie de recursos interpretativos para que las políticas de estado puedan forjar la orientación de la sociedad en su conjunto.

-El politólogo francés Alain Rouquié dijo hace días que lo primero que rescata de la democracia argentina es que se la ha conservado ¿Usted qué rescata de estos 25 años de democracia?
-Lo más importante ha sido la salida del orden autoritario dictatorial, mucho más que el ingreso efectivo a una democracia republicana sólida. No hemos llegado a eso, precisamente porque al terrorismo de Estado y al terrorismo a secas, el ejercicio enajenado de la democracia lo reemplazó por la irrupción de nuevas formas de violencia en el país y no por la superación de la violencia. Y esas nuevas formas de violencia comenzaron con la pérdida de credibilidad de las instituciones y la desaparición de los partidos políticos y la marginación. El gran triunfo de la dictadura sobre la vida civil ha sido la pérdida de credibilidad de la ciudadanía en sus instituciones.

-El escepticismo general de la sociedad hacia la política, ¿dificulta la tarea de gobernar en este país?
-El escepticismo de 2001 no prepondera en el presente, sino que hay una tentativa de poner de manifiesto esta demanda de mejor calidad institucional. Creo que pasamos del descreimiento y la crítica a la crítica y la participación social como demanda de más calidad institucional. Al lado de esto hay otros fenómenos como la inseguridad, la pobreza, la crisis educativa, todos estos son indicios de la anomia que gana la identidad cívica.

-¿Qué opina sobre lo que ha pasado con la educación en el país, donde se habla de los analfabetos que van a la escuela, pero ya no para estudiar sino para alimentarse?
-El tema educativo debería estar en el centro de nuestra preocupación, porque lo que desaparece con las escuelas es la idea del porvenir, de tener participación social fecunda. Y creo que se llega a esta situación porque el desmembramiento de las clases medias equivale a la desaparición de una idea de equitatividad social que fue distintiva de la Argentina y ya no lo es. Es allí donde el país pierde la posibilidad de enhebrar de un modo propicio las distintas proveniencias sociales y culturales que dan vida a la riqueza del país. Hoy la educación está configurada en forma de guettos: hay colegios para pobres, donde se va a comer, y colegios para ricos, donde se va a consolidar la creación de alguna alternativa venidera de trabajo. La escuela pública argentina evitaba esa diferenciación, pero eso se destruyó. Al igual que la idea de maestro como orientador del alumno, y la idea del alumno como alguien con derecho de aprender e informarse. Hoy la escuela pública sólo ofrece la posibilidad de sobrevivir.

-¿Qué opina sobre lo que sucede en la otra franja etaria, donde con la decisión de eliminar las AFJP se puso en discusión la realidad de la jubilación?
-Pasaron a sumarse abiertamente a los excluidos, a la parte del país que está fuera de una idea de país. En la Argentina, donde los jóvenes se ven privados de los medios para formarse e incluirse dentro de la sociedad, los ancianos también se ven alcanzados por la intrascendencia cívica que ya afectaba a otros sectores etarios de la población.

-¿Podría decirse que la Argentina sufre lo que se llama en psicología el síndrome de “Peter Pan”, es decir que tiene todo para crecer pero se niega a hacerlo?
-La Argentina no es que se niegue a crecer, sino que no existe aún como Nación capaz de administrar sus energías de desarrollo en una dirección que permita reconocerla como tal. Creo que la Argentina es todavía un nombre que encubre una fragmentación tenaz. ¿Qué relación real hay entre Formosa y Buenos Aires? Estamos atravesando una crisis de gobernabilidad, porque el Estado se concibe como un competidor más de las provincias y aún como un administrador indirecto de las provincias y no como la expresión del equilibrio que las provincias han sido capaces de alcanzar.

-¿Estos problemas también se observan en los países vecinos?
-Creo que se ven también, que son problemas comunes con intensidades particulares. Los problemas étnicos de Bolivia no son los nuestros, pero la desintegración que hay en la Argentina trasluce problemas connacionales que hay que tener en cuenta. En Brasil, por ejemplo hay serios problemas educativos, que va a malograr la construcción de un proyecto de largo plazo. Chile es una sociedad más estamentaria que la nuestra, con más capacidad organizativa porque tiene liderazgos sociales más estables, pero es al mismo tiempo una sociedad que no termina de alcanzar la movilidad social que debería tener una democracia plena. Los problemas se vuelven crónicos cuando no reciben atención, eso pasa acá con el tema del federalismo, la educación pública y la política. El problema principal de la política no lo representa el peronismo por lo que es, sino la oposición que no logra plantear una alternativa. Y la oposición es la expresión de una fragmentación que reproduce en cada segmento la dificultad para concebir el diálogo, la interdependencia y el espíritu de convergencia que el país necesita. Es una cultura de la fragmentación que la oposición prepondera de manera notable y que el oficialismo reafirma a través de un verticalismo que es pragmático y de una visión muy clara sobre cuales son los valores a los que no va a renunciar, que son los que tienen que ver con la construcción de identidad a partir del poder. Eso está en todo peronista. El poder no se transforma, sino que van cambiando las expresiones de su ejercicio.

-¿Cuál es la mayor crítica que usted le hace al actual gobierno?
-Este Gobierno ha consolidado la cultura política del pasado y no ha abierto caminos hacia la cultura política del porvenir. En el centro de eso está el caudillismo, el monólogo y la instrumentación perversa del orden institucional. Perversa porque está puesta a servicio del poder y no el poder al servicio de la democracia. La afección fundamental que este gobierno le hace al país es sostenerlo en una concepción anacrónica de la democracia, donde las instituciones y las leyes son recursos de un poder personalizado y no institucionalizado.

-¿Cómo podríamos salir de ese círculo vicioso?
-Si pudiéramos caracterizar bien lo que nos pasa, tal vez podríamos orientarnos en otra dirección. Pero mientras no identifiquemos lo que nos pasa, la Argentina va a seguir estando más cerca del siglo XIX que del XXI. La falta de diagnóstico, es lo más preocupante. El peronismo tiene un diagnóstico unitario, no federal, que le sirve y que entiende que el sostenimiento de la dependencia del Estado por parte de los sectores mayoritarios. El peronismo tiene ese diagnóstico: sabe que la pobreza es funcional a su modelo. Esto está en el centro de su esquema. Lo que cuesta a los no peronistas es proceder para infundirle credibilidad a un modelo que se le oponga. Los fracasos sucesivos del partido radical son los fracasos del modelo alternativo. El peronismo apoya su organización sobre la dependencia del trabajo con respecto al Estado mediante políticas prebendarias. Perón le otorga identidad social importante a las clases medias bajas y bajas, pero la instrumentación ulterior que se hace de eso se traduce en la preeminencia de un Estado que reduce toda posibilidad de identidad a su hegemonía. Mientras no logremos corrernos de ahí, será muy difícil salir. El peronismo sabe que si sale de este esquema muere. Pasan los hombres de un peronismo conservador, progresista, distintos modelos, pero la estructura no puede alterarse y lo que lo prueba es la supervivencia constante del sindicalismo. Este pone de manifiesto qué es lo inalterable en la construcción del poder. Kirchner le reotorga a la organización sindical el papel que Perón le otorgó, porque comprende que con el peronismo no se juega.

-La crisis financiara mundial ¿es también una crisis de valores?
-Totalmente. Es el síntoma de una crisis cultural. Y el centro de esa crisis es la reducción de la identidad cívica a la identidad del consumidor y el especulador. Estos dos puntos señalan la derrota ética de la democracia occidental. Si occidente no tiene hoy auténticos liderazgos políticos es porque lo político se ha visto reducido a lo financiero. Y con esto nos encontramos delante de la crisis espiritual de occidente que se viene gestando desde hace años. La paradoja fundamental de nuestra civilización es cómo conciliar las exigencias de la democracia con las exigencias de la hegemonía imperial. Un ejemplo es la guerra de Irak, cuyo primer efecto es la desaparición de las Naciones Unidas. Cuando la dimensión política se reduce a lo financiero desaparece la posibilidad de que la palabra siga jugando el papel que debe jugar en la democracia. Y esto es una pérdida muy profunda para la democracia. China es más pragmática: ha conciliado la ausencia de un régimen democrático con el desarrollo de un capitalismo agresivo, entonces no tiene deudas culturales con la democracia. Nosotros sí tenemos deudas con la democracia.-Usted en su último libro dice que del sufrimiento también se puede aprender ¿los argentinos aprendemos algo de nuestro sufrimiento?-No hay una capitalización del fracaso. Fracasar es natural, pero lo que define la riqueza de una nación es el poder aprender de su experiencia. Aquí hay una dificultad para hacer eso innovando y por eso tendemos a la repetición, porque nuestros fracasos no son orientadores. Y eso es porque no tenemos recursos políticos para innovar y preferimos el retorno periódico del pasado en lugar de la capacidad de orientarnos en forma sostenida hacia el porvenir. En 1983 Alfonsín representó la expectativa de salida del pasado, con respecto al peronismo tradicional, pero no pudo. Y lo mismo puede decirse de cualquier tentativa de modernización llevada a cabo por otros radicales o dentro del mismo peronismo. El temor a los riesgos que pueda presentarnos el porvenir es mayor al temor de los riesgos que pueda presentarnos la repetición.
1984

Hace 60 años un escritor inglés, desencantado con el régimen comunista de la URSS, al que había conocido personalmente, volcó su pesimismo en un libro que marcaría un hito en la literatura occidental: 1984. George Orwell (cuyo verdadero nombre era Eric Blair ), el autor en cuestión, nacido y educado en Gran Bretaña, cambió pendularmente su pensamiento capitalista por el socialismo ruso al que idealizó exageradamente debido al fracaso del sistema de vida occidental evidenciado por las dos grandes guerras que asolaron el siglo XX.

Sin embargo, Orwell, regresó de Rusia desilusionado también con el rígido sistema comunista imperante y, al borde de la desesperanza, escribió este libro también conocido como Mil Novecientos Ochenta y Cuatro, en el que imagina un futuro nefasto para la humanidad en caso de que el comunismo se apoderara del mundo.

En el país comunista de fantasía pergeñado por Orwell y dominado por el ser todopoderoso y omnisciente llamado Big Brother, los habitantes han perdido todos sus derechos y toda su libertad. Big Brother o Gran Hermano, es un monstruo invisible, policía, juez supremo, comandante en jefe, que supervisa al detalle la vida de cada individuo, decidiendo sobre la vida y la muerte de cada uno, en un sistema totalitario de feroz represión del pensamiento y de la expresión. Además de un lenguaje especialmente diseñado para la ideología opresiva del Estado, existen solamente cuatro ministerios que representan exactamente lo opuesto a sus nombres: ministerio del amor (donde se castiga y se tortura), ministerio de la verdad (donde se manipula la historia, el pasado y el presente), ministerio de la paz (que se encarga de que el conflicto sea permanente) y el ministerio de la abundancia (relacionado con la economía y que hace que los habitantes vivan con lo mínimo indispensable para no perecer).

En el tercer milenio, y extrapolando la obra de Orwell a nuestro país, la experiencia de una sociedad totalitaria, aunque disfrazada bajo el rótulo de “democrática”, resultó exactamente como la describe el autor inglés en la ficción, siendo las similitudes patéticamente asombrosas. En el año 1984, el año “futurista” en que se sitúa la acción en la sociedad orwelliana, en Argentina estábamos transitando el primer año de nuestro ingreso al sistema democrático posterior al gobierno militar. Un cuarto de siglo y varios gobiernos después, los argentinos aterrizamos en la “era K”, en la que un matrimonio, arribado a la primera magistratura por algún milagro “técnico”, se ha tomado el trabajo de copiar al detalle el sistema represivo de las sociedades totalitarias descriptas por Orwell, manipulando a piacere el pensamiento de sus gobernados, mientras saquea sus bienes, viola todas las leyes posibles, contrabandea dólares e influencias e instala conflictos con casi todos los gobernantes del mundo.
Diario Perfil

Cristina no levanta: su imagen cae en 22 provincias

La baja más dura fue en Salta, con una diferencia de 42,2.

Cristina no logra levantar su imagen frente a la sociedad.

El tiempo es relativo. Y en política, un año suele ser mucho tiempo. La imagen del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, exactamente 12 meses después de haber sido electa presidenta, se redujo en 22 de las 23 provincias. En total, la aceptación de la opinión pública a su gestión, comparada con los votos que sumó el 28 de octubre de 2007, cayó un 21,96% de promedio en todo el país.

El conflicto con el campo, los manejos de Guillermo Moreno en el INDEC, las aventuras del valijero Guido Antonini Wilson, los cambios de gabinete, la estatización de Aerolíneas y las AFJP impactaron en la Casa Rosada. Estos datos se desprenden de un trabajo de la consultora Datamática, que entrevistó a 4.200 personas en 78 ciudades entre el 1º y el 14 de octubre pasado.

Tampoco los números de la encuestadora MBC Mori serán del agrado del matrimonio presidencial. Su último relevamiento, de fines de septiembre, también refleja caídas pero una de ellas se destaca por sobre las demás: del 49,2% de votos que obtuvo CFK en el Conurbano en las elecciones, hoy el 32,4% aprueba su Gobierno. Hoy, esos 24 distritos del Gran Buenos Aires desvelan a la Quinta de Olivos, al punto de que se ensayó un “operativo clamor” para que su líder, Néstor Kirchner, sea la punta de lanza allí en las legislativas de 2009.