27 abr. 2009

LA SISTEMÁTICA BURLA A LA LEY

La extraterritorialidad es una figura jurídica existente en nuestro derecho y en el derecho internacional público. Así por ejemplo, dentro de los límites de la embajada argentina en París no rige la ley francesa sino la argentina, y cualquier niño nacido allí será automáticamente argentino. De la misma y recíproca manera, cualquier asunto ocurrido en una embajada extranjera en Buenos Aires no está sometido a las leyes argentinas, sino a las del país representado.

No escapa al concepto de extraterritorialidad la quinta presidencial de Olivos, que ha sido vapuleada varias veces en la historia nacional. Tal el caso del ex presidente De la Rúa que dijo que él no viviría en ese lugar, ignorando lo que un abogado medalla de oro no podía ignorar: que siendo una donación con cargo, si no se usa para el fin estipulado, el predio vuelve al donante o a sus sucesores. El hecho de que esté emplazada en el partido de Vicente López, y por lo tanto en la provincia de Buenos Aires, no es óbice para un detalle mayúsculo: la quinta de Olivos es territorio federal. Así como la Casa Rosada no pertenece a la ciudad Autónoma de Buenos Aires, la quinta presidencial de Olivos pertenece a la Nación, no a provincia alguna.

El ex presidente y marido de Cristina Fernández, Néstor Carlos Kirchner, ha fijado su domicilio en calle “Villate al 1000”, en el barrio conocido como Olivos, partido de Vicente López, arguyendo que vive allí desde el año 2003. Con esto pretende transformarse en ciudadano bonaerense y así postularse por esta provincia. Dicho domicilio impreciso, ya que la vereda del frente sí pertenece a la provincia de Buenos Aires, es una trapisonda más a las que nos tiene acostumbrados el ahora presidente del partido justicialista. Néstor Kirchner no está habilitado para ser candidato en la provincia de Buenos Aires, porque no ha cumplido con el requisito legal que obliga a los aspirantes a un cargo público a tener residencia durante dos años, como mínimo, en el lugar donde piensan postularse.

De la misma forma que el "primer caballero" de la Argentina, la jueza electoral federal, ex esposa de un brigadier, de quien sigue usufructuando el apellido, y que nos tiene acostumbrados a insólitos fallos, María Romilda Servini de Cubría, ha permitido esta transgresión legal de impensadas consecuencias. Porque de lo aquí se trata es de violar la ley, y la gravedad del hecho radica en que el transgresor no es un humilde ladrón de gallinas que busca su sustento y el de su familia, sino de las máximas autoridades en ejercicio de los poderes del Estado: el ejecutivo y el judicial. Es decir que el modelo que promueven este gobernante y su esposa en el cargo de presidenta es la violación sistemática de la ley, desanimando de esa forma a la ciudadanía, los de abajo, a su cumplimiento.

¿Hay alguna figura peor que ésta? Sí. La convalidación por parte de la justicia de las violaciones a la ley. Todo el sistema jurídico ideado por los K, en especial el funesto Consejo de la Magistratura, apunta a que la ley en Argentina sea algo relativo, dependiendo de quien la manipule. En nuestro país los jueces son manejados por el ejecutivo que decide el quién, el cuándo y el cómo de la Justicia.

Por eso, compatriotas, debemos estar atentos, ya que luego de intercambiarse el poder durante varios períodos entre ellos, puede suceder que el matrimonio presidencial resuelva vender el predio para construir un country o un shopping en este terreno privilegiado de la zona del norte del conurbano bonaerense, cuando algún juez -o jueza- venal les allane el camino, interpretando la ley como mejor convenga a los espurios intereses de la coyuntura.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz

18 abr. 2009

INVERTIR Y EXPORTAR

Para atravesar la crisis y asegurar un futuro de prosperidad, los
argentinos deben invertir para producir bienes y exportarlos.

La inversión en obra pública tiene un efecto transitorio si su
costo- beneficio no se traduce en mejoras económico-sociales en el
mediano y largo plazo. Las cuantiosas inversiones que requiere el país,
deben ser realizadas por el sector privado, que sabe cuales son las
necesidades, tiene la capacidad técnica y la voluntad para cubrirlas.

Además, tendrán un efecto social inmediato y la mejora perdurará en el
futuro. El Estado debe disponer que las inversiones del sector privado
sean computadas como pago a cuenta del impuesto a las ganancias y
de los que impiden su capitalización e inversión.

La población de Argentina es de 40 millones de habitantes,
compuesta de una gran mayoría de indigentes, pobres y clase media
empobrecida, de bajo poder adquisitivo. Sus habitantes no prosperarán
con ese reducido mercado interno.

En el mundo hay 2.500 millones de personas, potenciales consumidoras
de nuestros productos. Si Argentina duplica sus actuales exportaciones
(objetivo modesto), se transformará en una colmena productora
de riqueza y de mejora social.

Deben eliminarse las trabas a la exportación.
Los argentinos pueden hacerlo. Es el único camino para
superar la crisis, crear riqueza distribuyéndola en toda la población y
asegurar el futuro.

Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar

15 abr. 2009

COMENTARIO DE UN LECTOR

Con la acostumbrada seriedad y sólida documentación, los autores del artículo agregan nuevos elementos demostrativos de la disolución en que está sumergido nuestro país, y el deshonor que este gobierno (por llamarlo así) ha diseminado por cuanta institución del Estado ha introducido su letal injerencia.

Fuera de las asimetrías, en cuanto a privilegios, que gozan los integrantes del Poder Judicial
(por ejemplo su injusta excepción al pago de impuestos), es asombroso verificar el grado de descomposición y descrédito en que han caído en forma vertiginosa en los últimos tiempos. Máxime considerando que los integrantes de ese Poder deberían ser el súmmun de la reserva moral en el ámbito del Estado, y exhibir una impoluta presencia en el ámbito del Gobierno. Al menos ésa fue la idea del gran Juan B. Alberdi cuando imaginó los principios de nuestra Constitución.

El sólo hecho de que los medios de comunicación mencionen sospechas de que algunos jueces dispensan favores especiales a malhechores a cambio de dinero, resulta impensable y asombroso. La actitud complaciente, y esto sí en forma evidente, con los malvivientes que están maltratando a la sociedad de una manera insoportable y sin antecedentes en la historia, habla de un absoluto desvío del criterio de Justicia. La nota más discordante en esta especie de murga carnavalesca, la dieron dos de los integrantes de la Corte Suprema: uno de ellos asistió hace unos meses a una convención mundial del "orgullo gay" y eso quedó documentado en los medios de comunicación de ese momento.

También son objeto de asombrosa curiosidad el resultado de algunos fallos de ese personaje, cuando aún no era integrante de la Corte. Los fallos más discutibles fueron justamente referidos a cuestiones de perversiones sexuales. El otro ejemplo reside en una persona de esa misma Corte que figura desaparecida por la dictadura en el libro Nunca Más y, sin embargo, afortunadamente, goza de muy buena salud. Sin embargo, siempre se ha soslayado el tema referido al cobro de indemnizaciones y otros beneficios que recibieron los familiares de "las víctimas"; si bien es cierto que ignoramos si esas personas devolvieron esas cantidades de dinero otorgadas por el "resarcimiento" de los horrores sufridos.

Sería interesante proponer la confección de otro libro llamado Nunca Más II, y allí detallar el nombre de la triple cantidad de víctimas (éstas sí eran trabajadores, profesionales, personas útiles a la sociedad en su mayoría), provocadas por el "garantismo" en estos aciagos años, en comparación de los poco más de 6.000 que quedan de la versión I de ese libro. Mientras tanto el Ministro de Justicia y Seguridad, apañando a sabiendas o no, el proceder de esa inexistente Justicia, afirma que la inseguridad es sólo una sensación pública.

Debe haber sido todo un espectáculo ver la cara de los integrantes del Gobierno cuando hace dos días "tuvieron la sensación" de que habían robado de la propia Casa Rosada, el bastón de mando y la banda presidencial de Arturo Frondizi.

Dicen que el pescado empieza pudriéndose por la cabeza. Indudablemente la descomposición ya ha llegado hasta las últimas escamas.

Alfredo Orlandoni

14 abr. 2009

LA JUSTICIA SOSPECHADA

En la edición reciente de un matutino porteño coexisten dos noticias aparentemente sin relación: por un lado se lee que el juez Bonadío sobreseyó al ex presidente Fernando De la Rúa en el caso de las muertes por represión en diciembre de 2001; por el otro, un policía fue sentenciado a diez años de prisión por “gatillo fácil” en un hecho ocurrido en Boulogne en ese mismo año.

Claudio Bonadío, un abogado que fuera empleado en el estudio de Carlos Corach y luego designado juez federal cuando Corach llegó al Ministerio del Interior, ha sobrevivido a diversos pedidos de destitución y debió comparecer reiteradas veces ante el consejo de la magistratura. Es también uno de los jueces “de la servilleta”, aquel episodio denunciado por Domingo Cavallo, en el que el ex ministro Corach anotaba en una servilleta los jueces que manipulaba y el personaje al que respondían. Pero más increíble aún es que la justicia que él imparte no lo rozó cuando él mismo se transformó en “gatillo fácil”.

En septiembre de 2001, mientras se dirigía con un amigo a un asado nocturno, Bonadío sufrió un aparente intento de asalto por parte de dos delincuentes en una calle de Vicente López. Según se informó en su momento, los malvivientes se acercaron al juez con la presunta intención de asaltarlo y éste respondió desenfundando el arma que llevaba, lo que provocó la huída de los asaltantes. Sin embargo, a pesar de que los dos hombres corrían en dirección opuesta, Bonadío les disparó a ambos, en plena fuga, por la espalda. Ambos murieron. Uno, alcanzado por dos disparos en la cabeza, falleció en el acto; el otro, que presentaba cuatro balazos, murió horas después en un hospital. Es decir que, en unos pocos segundos, el juez disparó por lo menos seis veces, con inusual puntería, teniendo en cuenta que era de noche.

Párrafo aparte merece el arma utilizada: una pistola Glock calibre 40, de origen austríaco, un arma sofisticadísima, que dispara como una ametralladora, y de munición mortífera. El Renar exige estrictísimos trámites para comprarla y tenerla. Ni hablar de la posibilidad de portarla como si fuera una gomera.

No obstante, en otra noticia difundida por el diario La Nación en julio de 2005 se lee lo siguiente: “En un trámite que, según fuentes judiciales, roza la ilegalidad, cinco funcionarios del gobierno nacional, un juez federal y un empresario adquirieron pistolas con las que se pueden disparar ráfagas de balas como una ametralladora y que sólo pueden ser utilizadas por fuerzas militares, durante actos de servicio. El arma en cuestión es una pistola Glock modelo C 18, calibre 9 milímetros, que permite disparar su cargador, de 19 balas, en forma de ráfaga en menos de un segundo. En la Argentina ninguna fuerza de seguridad, ni militar disponen de ellas. Es, sin embargo, la pistola que utilizan los agentes especiales del FBI. Teóricamente ningún civil puede llegar a comprarla, excepto que el Ministerio de Defensa lo autorice en forma expresa. El interesado, entre otras cosas, debe acreditar un entrenamiento especial para su manejo. ‘Hay unas 800 de estas autorizaciones’, admitió Juan Carlos Ramos, director del Renar.”

Más adelante, la noticia sigue explicando que “entre los beneficiarios de la operación aparece el ministro de Defensa, José Pampuro, su secretario de Asuntos Militares, Jaime Garreta, el director del Registro Nacional de Armas (Renar) Juan Carlos Ramos, el subdirector de esa repartición Narciso Angeletti, el juez federal Claudio Bonadío, el procurador del tesoro Osvaldo Guglielmino y el empresario de Lomas de Zamora Néstor Otero. Para conseguir el moderno armamento todos los interesados fueron autorizados en forma especial por el ministro de Defensa. Las fuentes consultadas por LA NACION dijeron que los funcionarios argumentaron que son objeto de frecuentes amenazas. Cuando se le preguntó a Ramos si había denunciado judicialmente esas supuestas intimidaciones, dijo que no lo había hecho porque se trataba de ‘mensajes, papelitos, volantes y e-mails’.”

El juez Bonadío mató por la espalda a dos presuntos asaltantes en septiembre de 2001, con una pistola Glock 40. En julio de 2005, a través del Ministerio de Defensa de la Nación, adquiere otra pistola de la misma marca, cuyo uso está restringido por las mismas autoridades que le permitieron su compra y portación. Es decir que, mientras el común de la ciudadanía debe enfrentar la “sensación de inseguridad” sin otro recurso que la buena suerte, los poderosos, que son en realidad los “más iguales” entre los iguales, pueden echar mano, amén de la custodia personal y otros artefactos, de las armas más sofisticadas y caras del mercado, a fin de contrarrestar “las amenazas” de la delincuencia.

Esto no pasaría de ser un vergonzoso privilegio de la casta política, si no fuera por el hecho de que en el caso de Claudio Bonadío estamos hablando de un juez federal, es decir de alguien que dispone a su arbitrio sobre la vida, los bienes y la honra de sus compatriotas. El juez Bonadío mató, en un episodio más que confuso, a dos presuntos delincuentes, pero ni siquiera fue objeto de un sumario hasta que se aclarara la situación. Lo que más llama la atención es la falta de pudor del propio juez, que debió presentarse espontáneamente ante la Justicia y dar un paso al costado hasta que se probara su inocencia.

Es por eso que uno de los rasgos más preocupantes de la democracia que sufrimos es, no solamente la corrupción que corroe a los poderes ejecutivo y legislativo desde la primera magistrada del país hacia abajo, sino la impunidad, la desvergüenza y la sospecha que rodean y cubren por completo al tercer poder del Estado, el que debería ser la garantía ciudadana contra los abusos de los otros dos: la Justicia.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz

13 abr. 2009

IMPUESTO A LAS GANANCIAS DE SOCIEDADES

En Argentina el Impuesto a las Ganancias de las sociedades,
tiene una tasa del 35%. En la Unión Europea de 27 países, la tasa
media del impuesto es del 24,5% con tendencia de baja.

En algunos países ricos, las tasas son: Alemania, en 2008 está abajo del
30%; Suecia y Dinamarca 28%; Austria 25%; Irlanda 12.5%; Portugal y
Finlandia 26%; Holanda 25,5%; República Checa 24%. Los nuevos
miembros tienen tasas mas bajas: Chipre y Bulgaria, 10%; Letonia 15%;
Rumania 16%; Hungría y Lituania 18%; Eslovaquia y Polonia 19%.
En Canadá la tasa del impuesto federal es del 19.5%, y la
provincial 1/16%. En Estados Unidos es del 35%.

Argentina impone tasas como si fuera un país rico, siendo una
sociedad empobrecida;- los países ricos están capitalizados y han
invertido en sus economías, lo que les permite soportar tasas elevadas;-
los menos ricos bajan las tasas para capitalizar la economía de
producción y servicios, impulsar la inversión privada y generar puestos
de trabajo.

El impuesto a las ganancias es un depredador económico que
impide la inversión y los pobres son los que sufren el saqueo y la falta de
trabajo. Políticos, clérigos y trasnochados dicen, por su ignorancia, que
el que mas gana debe pagar más, aún a costa de la inversión y los
salarios de los pobres.

Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar

10 abr. 2009

LOS K EN EL MUNDO DE ESPAÑA

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/04/09/internacional/1239302704.html

'Preséntate tú y gano yo'

Los Kirchner van mal en las encuestas preelectorales
La pareja intenta ganar oxígeno y llegar al final de la legislatura en 2011
Algunos vaticinan que si pierden deberán anticipar los comicios presidenciales
El ex presidente Menem: 'Estamos al borde de un caos institucional'


Juan Ignacio Irigaray
Buenos Aires

Es como si en España hubiera en breve elecciones legislativas y ante una derrota anunciada por los sondeos, José Luis Rodríguez Zapatero echara mano de los presidentes autonómicos y alcaldes del PSOE, que conservasen aún imagen positiva, para presentarlos como candidatos a diputados, senadores y concejales. Pero aunque ganen, nunca se sentarán en esos escaños.

Los Kirchner han sacado de la chistera un engendro electoralista como ése -usar de 'locomotoras' a sus camaradas todavía potables, que ocupan cargos ejecutivos- en un intento de esquivar un probable revés en las urnas el 28 de junio, cuando se realizarán las elecciones legislativas de mitad del mandato de la presidenta Cristina Fernández.

Según informó este jueves la prensa bonaerense, el ex mandatario y hombre fuerte del 'matrimonio presidencial', Néstor Kirchner, lo tiene difícil si concreta su idea de presentarse a la cabeza de la lista de candidatos oficialistas a diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires, decisivo distrito que concentra a casi 40% del padrón.

Encuestas desfavorables

En las encuestas preelectorales, el ex presidente aparece con entre un 28% y 31% de intención de voto. Un porcentaje que parece insuficiente para asegurarse el triunfo frente al opositor y también peronista Francisco de Narváez, un empresario exitoso que amasó millones con su hipermercado y se lanzó a la arena política.

Frente a ese difícil panorama, los Kirchner han sorprendido a todo el país lanzando públicamente como probable candidato a diputado nacional por Buenos Aires, nada menos que al gobernador provincial y ex motorista naútico, Daniel Scioli, que además fue vicepresidente de Néstor Kirchner en su mandato de 2003 a 2007. A Scioli, las encuestas le otorgan alrededor del 40% de los votos.

Así pues, podría repetirse la fórmula 'Kirchner-Scioli', o 'Scioli-Kirchner'. El primer binomio aún resuena en la gente porque en 2003 ganó las presidenciales, frente al ex presidente y también peronista Carlos Menem, que se postulaba a una tercera legislatura, después de sus mandatos de 1989-1995 y de 1995-1999.

La posibilidad de que un gobernador de la provincia de Buenos Aires se postule a un cargo electivo de menor jerarquía institucional -senador o diputado-, cuando aún le quedan casi tres años de mandato, no se produjo jamás en la historia argentina contemporánea.

Críticas a su estrategia electoral

La movida política de los Kirchner alcanza también a los alcaldes peronistas del cinturón urbano de Buenos Aires. Deberán presentarse como cabeza de lista de candidatos a concejales, o ediles. El jefe de gabinete de ministros, Sergio Massa -ex alcalde del partido de Tigre, que pidió licencia en ese cargo para asumir en el Gobierno- anunció que sería candidato a concejal por Tigre.

La Coalición Cívica, principal fuerza de oposición no peronista, acusó este jueves al kirchnerismo de intentar cometer una "gran estafa" con su plan basado en "el más absoluto desprecio por las instituciones". Y juzgó esa estrategia como una "tómbola electoral basada en la mentira".

El ex presidente Menem sostiene que "estamos al borde de un caos institucional, pero creo que todos se dieron cuenta de que el kirchnerismo tiene fecha de defunción: el 28 de junio". "El kirchnerismo", sostuvo, "tiene olor a cala", por la flor usada en los velatorios.

Los constitucionalistas coincidieron en cuestionar la iniciativa de los Kirchner. Para Félix Loñ es "mamarrachesco" y un "juego político bastardo". Y Daniel Sabsay juzgó que "será una doble estafa a la voluntad popular porque, primero, incumplirían el mandato y, segundo, tampoco asumirían sus cargos de legisladores".

Más allá de las críticas, los Kirchner han apostado a todo o nada. Y convierten unas elecciones legislativas en una suerte de plebiscito sobre su forma de gobernar Argentina, para intentar ganar oxígeno y llegar al final de la legislatura en 2011. Claro que cierran la boca sobre qué pasará si el 28 de junio pierden los comicios.

8 abr. 2009

LA ACTIVIDAD MÁS RENTABLE EN ARGENTINA

Sin ninguna duda la actividad más rentable del país es, además de los sindicatos, la política. Quien ha ocupado alguna vez un lugar en la función pública difícilmente se alejará de ella una vez cumplido su término. Por el contrario, como en muchos países del subdesarrollo, los funcionarios argentinos nunca se van de la política, simplemente cambian de sillón.

El partido político más corrupto del país es, dado su nacimiento y concepción, el peronismo, ya que la existencia del peronismo implica necesariamente la existencia de la pobreza. No hay peronismo sin pobreza. Esto es un axioma, una verdad evidente, que no necesita ser demostrada. El peronismo debe conservar y, en lo posible, aumentar la pobreza, que es su razón de ser y su base de sustentación. Desde una doctrina loable y atractiva, se observó históricamente un plan de ejecución nefasto. ¿Alguien puede imaginar un "peronismo" gobernando en Alemania o en Estados Unidos?

Por ello, no sorprende leer en la página de la presidencia de la Nación, http://www.presidencia.gov.ar/, en el apartado denominado “políticas sociales” dentro del más amplio “Políticas de Estado”, en medio de un tremendo palabrerío sin sentido, párrafos como el que siguen: “Se trata de profundizar la contención social de las familias en riesgo, garantizando subsidios al desempleo y asistencia alimentaria, consolidando una verdadera red federal de políticas sociales integrales para que quienes se encuentran por debajo de la línea de pobreza puedan tener acceso a la educación, la salud pública y la vivienda.”

Es decir que los pobres, mediantes subsidios y planes de alimentación, tendrán garantizada la vivienda, la salud y la educación, algo que resulta imposible de creer. De esto se desprende que la política social del estado se basa fundamentalmente en el clientelismo y el asistencialismo -que afecta a la dignidad de los que menos tienen-, pero nada dice de atraer inversiones a fin de generar empleo, que es lo que terminaría con sus carencias. Pero, al mismo tiempo, al no atraer inversiones genuinas, la caja nacional necesita obtener de la población trabajadora y aportante los fondos necesarios para distribuir entre una población careciente cada vez mayor y cada vez más empobrecida.

El peronismo nace en 1946 y ha gobernado el país durante 30 años. Nueve años del gral. Perón entre 1946 y 1955. Vuelve en 1973 con Cámpora, Perón, Isabelita, hasta 1976, es decir, tres años más, y ya sumamos 12 años. Nuevamente accede al poder en 1989 de la mano de Carlos Menem, quien permanece 10 años hasta 1999. Esto suma 22 años. Luego del breve interregno de un presidente radical, vuelve el peronismo con una sucesión de figuras efímeras para tomar en 2002 el timón Eduardo Duhalde, que pasará el mando a su sucesor, Néstor Kirchner, que gobernó entre 2003 y 2007. La suma nos da 29 años. Néstor Kirchner traspasa el poder a su esposa que ya lleva un año y medio en el poder... Así llegamos a los 30 años.

A su vez, los gobiernos radicales no se han caracterizado por aportar soluciones a los problemas sociales y económicos, sino más bien por agudizarlos, aumentando además, como los gobiernos peronistas, la cantidad de empleados públicos, como si fuera la única forma de terminar con el desempleo. Los gobiernos militares también agregaron su cuota de ineficiencia aunque, curiosamente, durante sus gestiones la deuda externa no sufrió cambios tan dramáticos como sucedió durante los períodos democráticos.

Desde 1946, es decir desde hace más de 60 años, el país ha visto generarse y multiplicarse una nueva casta de argentinos: la de los políticos. Esta gente se desvive por ocupar puestos públicos y "salvarse" económicamente, ya que no solamente gozan -en el caso de los puestos al tope de las respectivas jerarquías- de un suculento ingreso fijo mensual, sino que se aseguran una jubilación que les permitirá vivir tranquilos por el resto de sus días, sin tener que rendir cuentas al fisco por el aumento exagerado de sus bienes personales. Un caso paradigmático lo constituye el matrimonio reinante, el ejemplo más claro de cómo se puede trepar social y económicamente al amparo de la función pública en la Argentina del tercer milenio.

Por eso resulta vital para cualquier político, una vez alcanzado cierto poder, no bajarse nunca de la función pública y, por el contrario, esquilmar a la clase privada a fin de obtener los fondos necesarios que le permitan continuar con su carrera hacia el éxito económico indiscutido. Una vez llegado cierto momento, el político se alejará de la vida pública, pero con la potestad suficiente como para que ningún juez se anime a cuestionar su poderío económico.

Que hay excepciones entre los políticos, es cierto. Pero resultan tan difíciles de encontrar como -literalmente hablando- una aguja en un pajar. Si la actividad política en Argentina no fuera tan rentable, tan impunemente rentable, seguramente no habría tantos candidatos a ocupar cargos como los que vemos diariamente en los medios y, en cada elección, en las interminables listas sábanas, una lacra nacional que, hasta el momento, ha sido imposible erradicar.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz

7 abr. 2009

EN EL PAÍS DE ESPAÑA

http://www.elpais.com/articulo/opinion/Falta/primer/caballero/elpepiopi/20090404elpepiopi_3/Tes

FALTA EL PRIMER CABALLERO
04/04/2009

En la foto de familia de la Cumbre llamada del G-20, reunida en Londres, aparecen 27 caballeros y tres damas: la reina Isabel II, la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, y la canciller alemana, Angela Merkel.

En otra foto muy difundida aparecen 13 señoras, presentadas como las primeras damas de sus respectivos países, visitando la Royal Opera House de la capital británica. Los que no aparecen por parte alguna son los consortes hombres de las gobernantes mujeres.

Es costumbre americana, tanto del norte como del sur del continente, que las esposas de los presidentes acompañen a sus maridos cuando viajan al extranjero. Esa costumbre se está extendiendo a otros países y continentes, pero ello ocurre cuando ya no es infrecuente que en lugar de presidente o primer ministro haya presidenta o primera ministra (¿o cancillera?), lo que plantea problemas de denominación.

A veces la cosa se complica, como en el caso argentino, porque la señora presidenta fue antes esposa del presidente Néstor Kirchner. ¿Habría que seguir llamándole presidente, o ex presidente o presidente consorte? ¿O, en estricta simetría, primer caballero? Hillary Clinton estuvo cerca de convertirse en inquilina titular de la Casa Blanca tras haberlo sido a título de pareja de Bill, pero se ha quedado en secretaria de Estado, lo que simplifica las cosas. En España hasta fecha reciente se denominaba alcaldesa a la mujer del alcalde, pero ahora ésa se considera segunda acepción, tras la de mujer que ejerce la alcaldía.

La Constitución Española mantiene cierta discriminación léxica cuando, en su artículo 58, establece que "la reina consorte o el consorte de la reina no podrán asumir funciones constitucionales (...)"; no dice el rey consorte, que sería el equivalente de reina consorte, sino el consorte de la reina, que parece un grado menor.

El G-20 ha dado ocasión para otros entretenimientos: monárquicos hispanos más papistas que el obispo de Roma han criticado a Michelle Obama por haber osado tocar a la reina: le pasó la mano por la espalda, al mismo tiempo que Isabel II rodeaba con la suya la cintura de la primera dama de Washington.
CARTAS DE LECTORES - LA NACIÓN, 07/04/09

Represión ilegal

Se­ñor Di­rec­tor:

"El marxismo revolucionario tiene estrategias muy sofisticadas, cuya aplicación le rinde excelentes resultados. Una de ellas es imponer conceptos o ideas a través del martilleo permanente de frases o palabras. Al final, penetran en las mentes y son repetidas por periodistas ingenuos e, incluso, por gente que está en las antípodas del marxismo.

"El caso paradigmático es el de los 30.000 desaparecidos, cuya lista nadie pudo proporcionar. Cabe destacar que el método es condenable así fuera uno solo. En su breve columna sobre temas de la Justicia, el 28/1, el doctor Horacio M. Lynch repite tres veces la frase: «represión ilegal», de uso muy frecuente por la izquierda, sin aclarar su significado ni sus destinatarios."

Enrique de Estrada
Abogado (UCA)
estudio-estrada@hotmail.com

2 abr. 2009

COMENTARIO DE UN LECTOR

A la Sra. Raquel Eugenia Consigli y al
Sr. Horacio Martínez Paz.-

Quiero felicitarles por vuestra nota "El equilibrio, el mejor homenaje", la que, según íbamos leyéndola mi esposa y yo, nos ponía la carne de gallina al comprobar que no éramos solamente nosotros los que pensábamos. y sobretodo, recordábamos el triste período 1983-89. Ya desde que se pergeñaba el final de la enfermedad del Dr. Alfonsín se iba perfilando el curioso caso que se da en las calificaciones "post-mortem" del interesado de turno, es decir, el engrandecimiento sin límites de su figura que pareciera segregar alguna pócima medieval en la que se disuelven todas las malas aristas de dicho personaje.

No cabe duda que el ex-presidente era una persona de bien y bien intencionada, pero tampoco dudemos en que durante su gestión existieron todas las notas negativas que fueron expuestas de manera excelente en vuestro comentario. Faltaba, sin embargo, agregar que en esa época se inventó una palabreja nefasta para muchísimos argentinos entre los que me incluyo: "indexación". Se podría abundar en multitud de detalles variopintos, pero quiero decirles que, al leer vuestra nota, no pude menos que sentirme impulsado a escribir estas palabras y llegar a la conclusión que todavía hay argentinos que piensan, y que recuerdan con buena memoria.

Nuevamente, los felicito.
Atentamente

Fernando E. Zweiger
CARTA DE LECTORES - LA NACIÓN, 02/04/09

La Tablada

Señor director:

"Con motivo del deceso de Raúl Alfonsín, una vez más, se ha hecho ominoso silencio respecto del hecho criminal más espantoso ocurrido durante la incipiente democracia, cual fue el salvaje ataque a los cuarteles de La Tablada, perpetrado el 23 de enero de 1989 por la organización terrorista Movimiento Todos por la Patria.

"Tanto afán en silenciar hechos de esta naturaleza, en contraste con la desmesura en resaltar otros en los que se ven involucrados otros sectores de la sociedad argentina, solamente encuentra explicación en una insólita e inadmisible intención de reescribir la historia, hecho que sólo sirve para mantener abiertas las heridas existentes en el seno de nuestro pueblo, tendientes a evitar cualquier posibilidad de construir un país en el que reine la paz social."

Emilio Guillermo Nani
Teniente coronel (R)
Veterano de guerra

1 abr. 2009

EL EQUILIBRIO, EL MEJOR HOMENAJE

Ante el fallecimiento de Raúl Alfonsín, ex presidente de la Nación entre 1983 y 1989, todos los medios de comunicación del país y muchos periodistas independientes, calificaron la noticia como la partida del “padre de la democracia”.

De la trilogía de autores griegos de la antigüedad, Esquilo, Sófocles y Eurípides, las obras que han obtenido mayor reconocimiento en todos los tiempos han sido las de Sófocles. Esquilo describe a un super hombre, un ser exagerado, que no se condice con la realidad humana; Eurípides, lo ridiculiza hasta reducirlo a un objeto de risa. Es decir, los dos extremos, lo que el ser humano no es. Sófocles, en cambio, coloca al hombre en su verdadera dimensión: un ser dotado de defectos y virtudes, cuya trayectoria por el mundo físico es un constante devenir entre el bien y el mal, en la cual la criatura deberá hacer elecciones y más de una vez se equivocará, aunque para volver a levantarse. Eso es el hombre: un conjunto de virtudes y defectos.

Describir la trayectoria de Alfonsín como si estuviera adornada solamente por aciertos es describir a la mitad del hombre y, sin duda, faltar a la verdad y a la memoria, algo que él no hubiera querido. Más allá de las virtudes que lo acompañaron en la vida y en sus años como presidente, el dirigente radical cometió graves errores, que muchos argentinos recordarán.

Para calificar a Alfonsín como “padre de la democracia” habría que estudiar qué hizo para alcanzar tan grande loa. Si recordamos los turbulentos años del gobierno “democrático” de la viuda de Perón, no aparece el nombre del ex presidente como uno de los adalides de este sistema de vida, ya que en aquellos momentos estaba a la sombra de otro líder radical, Ricardo Balbín, cuya frase por aquellos momentos fue: “nosotros no tenemos la solución”, refiriéndose a que ni los partidos políticos ni la sociedad podían detener la arremetida brutal del terrorismo montonero y erpiano. Fueron estos políticos los que se dirigieron entonces a tocar las puertas de los cuarteles. Los gestores de la democracia fuimos todos los ciudadanos argentinos que, agotado el tiempo militar, impulsamos la vuelta al sistema que habría de colocar a Raúl Alfonsín en el sillón de Rivadavia. Tal vez, si Herminio Iglesias al final de la campaña electoral de 1983, no quemaba un ataúd en un acto en la avenida 9 de Julio, ese lugar lo hubiera ocupado el Dr. Ítalo Luder.

Sin dudar de la honestidad de Raúl Ricardo, debemos recordar que al haberse rodeado de personas que carecían de ese valor, se generaron en el país ciertos episodios de triste recuerdo. Uno de ellos fue la creación de “la coordinadora”, integrada por algunos nombres nefastos: el Coti Nosiglia, Changui Cáceres, Leopoldo Moreau y Jesús Rodríguez, entre otros.

No menos dramático para la sociedad fue la hiperinflación más grande que recuerda la historia nacional, con el fracaso sucesivo de todos los planes económicos implementados por los ministros alfonsinistas (en especial los de Juan Vital Sorrouille, sin olvidar los de Jesús Rodríguez y Pugliese), que incluyeron hasta el cambio de moneda (el peso sustituido por el austral) y que culminaron con la debacle generalizada que aceleró su salida del poder seis meses antes de lo previsto. En ese momento, fue el mismo Alfonsín el que evitó la salida natural, obligando al vicepresidente Víctor Hipólito Martínez a renunciar junto con él. Y hasta usó el eufemismo de "resignar" el cargo, para no pronunciar la palabra renuncia.

Pero quizás el episodio más terrible de la era alfonsinista lo constituye el nunca aclarado e irracional ataque al cuartel de La Tablada, el 23 de enero de 1989, cuando el gobierno de Alfonsín agonizaba de muerte natural. En este episodio confuso, del que el ex presidente jamás pudo explicar ni un ápice, aunque todas las sospechas miraban hacia la Casa Rosada, murieron varias decenas de argentinos, en particular los patriotas defensores, entre cuyos nombres la Historia con mayúsculas recordará al mayor Horacio Fernández Cutiellos y al conscripto de humildísimo origen, Tadeo Taddía, derribado por la metralla asesina mientras, armado sólo con una escoba, barría el ingreso al cuartel, en tanto José Ignacio López, vocero presidencial, insistía en que se trataba de un "golpe militar".

Alfonsín ya había claudicado ante el motín de Semana Santa encabezado por el entonces teniente coronel Aldo Rico, rematando con la recordada frase: "La casa está en orden; Felices Pascuas". Luego, comportándose como un verdadero estadista hizo sancionar las leyes de pacificación, una de sus grandes obras, que luego la subversión en el poder logró anular sin el menor indicio de legalidad. Corregía así su propia impronta por los derechos humanos tuertos, que él mismo había iniciado al comienzo de su mandato.

Como cristianos nos condolemos de toda muerte. Raúl Alfonsín "ha sido". Hombre honesto, pero hombre al fin, con un balance positivo a su favor. No fué Jesucristo. Tampoco el demonio. Fue simplemente un hombre, con mayores responsabilidades que el común, a las que respondió como cualquier mortal.

El recuerdo de Raúl Alfonsín, para ser justos, debe incluir, además de sus virtudes, sus errores.

Ése es el mejor homenaje que se le puede rendir. Y, estamos seguros, el que él hubiera aceptado.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz