10 abr. 2009

LOS K EN EL MUNDO DE ESPAÑA

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/04/09/internacional/1239302704.html

'Preséntate tú y gano yo'

Los Kirchner van mal en las encuestas preelectorales
La pareja intenta ganar oxígeno y llegar al final de la legislatura en 2011
Algunos vaticinan que si pierden deberán anticipar los comicios presidenciales
El ex presidente Menem: 'Estamos al borde de un caos institucional'


Juan Ignacio Irigaray
Buenos Aires

Es como si en España hubiera en breve elecciones legislativas y ante una derrota anunciada por los sondeos, José Luis Rodríguez Zapatero echara mano de los presidentes autonómicos y alcaldes del PSOE, que conservasen aún imagen positiva, para presentarlos como candidatos a diputados, senadores y concejales. Pero aunque ganen, nunca se sentarán en esos escaños.

Los Kirchner han sacado de la chistera un engendro electoralista como ése -usar de 'locomotoras' a sus camaradas todavía potables, que ocupan cargos ejecutivos- en un intento de esquivar un probable revés en las urnas el 28 de junio, cuando se realizarán las elecciones legislativas de mitad del mandato de la presidenta Cristina Fernández.

Según informó este jueves la prensa bonaerense, el ex mandatario y hombre fuerte del 'matrimonio presidencial', Néstor Kirchner, lo tiene difícil si concreta su idea de presentarse a la cabeza de la lista de candidatos oficialistas a diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires, decisivo distrito que concentra a casi 40% del padrón.

Encuestas desfavorables

En las encuestas preelectorales, el ex presidente aparece con entre un 28% y 31% de intención de voto. Un porcentaje que parece insuficiente para asegurarse el triunfo frente al opositor y también peronista Francisco de Narváez, un empresario exitoso que amasó millones con su hipermercado y se lanzó a la arena política.

Frente a ese difícil panorama, los Kirchner han sorprendido a todo el país lanzando públicamente como probable candidato a diputado nacional por Buenos Aires, nada menos que al gobernador provincial y ex motorista naútico, Daniel Scioli, que además fue vicepresidente de Néstor Kirchner en su mandato de 2003 a 2007. A Scioli, las encuestas le otorgan alrededor del 40% de los votos.

Así pues, podría repetirse la fórmula 'Kirchner-Scioli', o 'Scioli-Kirchner'. El primer binomio aún resuena en la gente porque en 2003 ganó las presidenciales, frente al ex presidente y también peronista Carlos Menem, que se postulaba a una tercera legislatura, después de sus mandatos de 1989-1995 y de 1995-1999.

La posibilidad de que un gobernador de la provincia de Buenos Aires se postule a un cargo electivo de menor jerarquía institucional -senador o diputado-, cuando aún le quedan casi tres años de mandato, no se produjo jamás en la historia argentina contemporánea.

Críticas a su estrategia electoral

La movida política de los Kirchner alcanza también a los alcaldes peronistas del cinturón urbano de Buenos Aires. Deberán presentarse como cabeza de lista de candidatos a concejales, o ediles. El jefe de gabinete de ministros, Sergio Massa -ex alcalde del partido de Tigre, que pidió licencia en ese cargo para asumir en el Gobierno- anunció que sería candidato a concejal por Tigre.

La Coalición Cívica, principal fuerza de oposición no peronista, acusó este jueves al kirchnerismo de intentar cometer una "gran estafa" con su plan basado en "el más absoluto desprecio por las instituciones". Y juzgó esa estrategia como una "tómbola electoral basada en la mentira".

El ex presidente Menem sostiene que "estamos al borde de un caos institucional, pero creo que todos se dieron cuenta de que el kirchnerismo tiene fecha de defunción: el 28 de junio". "El kirchnerismo", sostuvo, "tiene olor a cala", por la flor usada en los velatorios.

Los constitucionalistas coincidieron en cuestionar la iniciativa de los Kirchner. Para Félix Loñ es "mamarrachesco" y un "juego político bastardo". Y Daniel Sabsay juzgó que "será una doble estafa a la voluntad popular porque, primero, incumplirían el mandato y, segundo, tampoco asumirían sus cargos de legisladores".

Más allá de las críticas, los Kirchner han apostado a todo o nada. Y convierten unas elecciones legislativas en una suerte de plebiscito sobre su forma de gobernar Argentina, para intentar ganar oxígeno y llegar al final de la legislatura en 2011. Claro que cierran la boca sobre qué pasará si el 28 de junio pierden los comicios.