17 ago. 2010

17 de Agosto - Nuevo aniversario del fallecimiento del Gral. José de San Martín

AL PADRE DE LA PATRIA

Carlos Nelson Recanatini B.


"Padre nuestro, que estás en el bronce".

Hoy estas históricas y para siempre vivas palabras de Belisario Roldán machacan nuestros sentimientos más caros.

Por eso, voy a dirigirme a vos, General don José de San Martín, General de generales.

Me dirijo con la devoción de un argentino, que siempre honró desde los pantalones cortos y el gualdapolvo blanco tu figura señera.

Te hablo, mi General, de rodillas en actitud penitente, pidiéndote que me perdones por no haber alcanzado tan sólo, la primera letra de tu nombre.

En este 17 de agosto, dia en que se conmemora tu partida al único lugar que por designio de Dios te corresponde, la lacra política de mi país, te falta el respeto.

Y te lo falta por parte doble.

Porque por espurios motivos ha "corrido" la fecha de tu muerte a un día anterior, es decir, cuando todavía estabas entre nosotros... ¡Vivo! Ergo, la politiquería argentina contemporánea te ha sacado de este mundo antes de lo previsto, sólo para crear el detestable "fin de semana largo".

Y te faltan el respeto los integrantes de la comitiva de este gobierno soez, que viajan a Yapeyú a rendirte el más hipócrita de los homenajes.

Porque son personajes que no sólo usan el lugar de su cargo prestado para su beneficio estrictamente personal, sino que con un desparpajo indescriptible van a homenajearte, cuando su vida pública y privada está en las antípodas de tu valor, honradez y austeridad.

Mi General, vos sos el Santo de la Espada, desde siempre y para siempre.

Pero debes saber, Señor, que esa espada ha sido manchada por la actitud cobarde y servil de algunos que hoy ostentan el grado de General de la Nación y que engalanan su uniforme con condecoraciones "diplomáticas", que nada tienen que ver con las que se logran por "su valor en combate", en el campo de batalla.

Pero hay señor, otras fuerzas que tienen entre sus filas badulaques mediocres, soldaditos de plomo, los cuales no merecen ni logran respeto alguno por parte de sus subalternos.

Tan es así, que no se dan cuenta de las murmuraciones, de las miradas pícaras o de las sonrisas burlonas, cuando pasean por los pasillos de los emg.

Ignoran que esos gestos son los que ponen en tremenda duda su hombría como "jefe de manada"... Como macho rampante, como varón, así... Con v corta.

Sin embargo, han recibido la réplica de tu sable, entregado por lo más burdo, indolente y hediondo.

Lo esperanzado es que jamás lo usarán con estirpe bizarra. Lo guardarán para contarle a sus nietos fantasiosas historias, que los años... harán que la repitan una y otra vez.

Mi general, no padezcas tristezas por seres que no merecen ni siquiera haber nacido.
Ayúdanos a besar la cruz del Señor o la cruz de tu espada.

Somos miles... sólo tenemos que juntarnos para una cruzada... para la última entrega de nuestra propia existencia.

Para que nuestro paso por aquí haya tenido una razón de ser.

Padre de mi Patria, que también es la madre de todos, este argentino bien nacido te rinde su sincero homenaje, en representación de miles que quizás estén haciendo lo mismo.

Es en tu día y es mi emocionado... ¡Presente mi general!

Creo, Señor, que tal mal no ha estado.

¿No te parece?