20 nov. 2010

LA SOBERANÍA NO ES UN FERIADO

En LA VOZ DEL INTERIOR DE HOY, 20/11/10

Editorial

LA SOBERANÍA NO ES UN FERIADO

El Día de la Soberanía Nacional merecía otra conmemoración, no la de un fin de semana largo y turístico y menos una ambigua reivindicación de un contrarrevolucionario del 25 de Mayo de 1810.


La alteración constante del almanaque y la creación de nuevos feriados nacionales, que por lo general son trasladados a los días lunes para dar lugar a fines de semana largos y favorecer al turismo, resulta sospechosa e incluso poco comprensible en muchos casos. No se sabe si se trata de celebrar un hecho histórico o de otorgarle a la gente un día de asueto y la posibilidad de salir a pasear a las sierras o a las playas, lo que para la inmensa mayoría de los argentinos constituye un lujo inaccesible, dado los incesantes aumentos de los precios de pasajes, estadía y comida.

Hoy se celebra el 165° aniversario del combate naval y terrestre de la Vuelta de Obligado –aunque algunos historiadores sitúan el inicio de ese hecho el 18 de noviembre de 1845–, un pasaje estrecho situado a la entrada del río Paraná, librado entre fuerzas militares de la Confederación Argentina y una escuadra anglo-francesa. Los argentinos perdieron ese combate, pero Inglaterra y Francia fracasaron en su intento de controlar los ríos Paraná y Uruguay y levantaron luego el bloqueo, evacuaron la isla Martín García y devolvieron los barcos tomados a Buenos Aires.

Con posterioridad, la mayor parte de la historiografía reconoció a la batalla como uno de los hitos en la lucha por la defensa de nuestro país y esa jornada fue establecida como Día de la Soberanía Nacional, aunque nunca fue declarado feriado nacional. Es que la mayoría de los países tiene unos pocos feriados civiles y religiosos, sin que ello signifique mengua algunas para todas las fechas históricas dignas de recordarse.

Desde tiempos inmemoriales, la Vuelta de Obligado figura en todos los manuales escolares, lo que no significa condescendencia generalizada para con Juan Manuel de Rosas, que para algunos fue “El restaurador de las leyes” y para otros, un tirano oprobioso que gobernó con la mazorca, el degüello, el cuchillo, la lanza y la conculcación de todos los derechos y libertades individuales, o sea contra los grandes principios de la Revolución del 25 de Mayo de 1810. Y si lo que se quiere hoy es reivindicarlo, es un camino equivocado.

A la historia hay que dejarla donde está, o sea en un lugar distante y ambiguo, en el que hay lugar para todos y cada uno. No se puede escudriñar en forma permanente el pasado, cambiando el nombre de plazas, avenidas o estatuas.

La ciudadanía debe reflexionar sobre el pasado con serenidad, respeto y objetividad, sin convertirlo en otro campo de violencia simbólica y odios simplistas. Y debe pensar, sobre todo, en el presente y el futuro, en un tiempo nuevo en el que van cambiando las realidades y los conceptos; entre éstos, el de la soberanía.

¿Qué significa hoy soberanía? Independencia política y económica en la toma de decisiones, alianzas multilaterales, respeto de las libertades y derechos de los habitantes y de los países extranjeros, entre otros modernos valores.

http://www.lavoz.com.ar/opinion/la-soberania-no-es-un-feriado%EF%BF%BD