11 sep. 2008

LA KAMPAÑA DE KRISTINA

A menos de un año de asumir como presidente de la Nación, Cristina Fernández se ha visto envuelta en por lo menos tres escándalos que se relacionan con el financiamiento de la campaña proselitista que la llevó al sillón de Rivadavia.

En primer lugar destacan los petrodólares “donados” gentilmente por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, que, mientras hambrea a su propia gente, reparte las regalías del petróleo venezolano entre sus amigotes en el poder, tanto en su patria como en el extranjero. A pocos días de asumir la primera magistratura del país la reina K se vio envuelta en una oscura historia de la que todavía no ha podido despegarse del todo, no por el monto de la “donación” sino porque las implicancias que tenía el “valijero” Antonini con la primera potencia mundial, le han impedido limpiar su figura de algunos detalles improlijos.

El segundo escandalete relacionado con el financiamiento de la kampaña surgió hace unos días cuando tres hombres jóvenes aparecieron masacrados en las proximidades de la localidad de General Rodríguez, provincia de Buenos Aires. La investigación de este tremendo crimen destapó una serie de hechos inesperados, como el que involucra a estos empresarios -vinculados a la mafia narcotraficante mexicana- con importantes “contribuciones” a la campaña presidencial de Cristina, que superan en cinco o seis veces a las que efectuaron algunos laboratorios medicinales de peso.

Pero sin duda la noticia más llamativa es la que vio la luz la semana pasada en algunos medios de comunicación, que sostienen que el ejército argentino a través de su titular, Roberto “Bankito” Bendini, estaría involucrado en una maniobra de “recolección” de fondos en los distintos distritos electorales por un monto que rondaría los 400 mil dólares. Si a esta cifra le sumamos la encontrada en la valija de Antonini y el resto de los aportes, tanto los realizados “en blanco” como los “en negro”, es evidente que Cristina Fernández corría con ventaja, casi diríamos con una diferencia sideral, con respecto a los otros candidatos a ganar la presidencia de la nación. Recordemos también el uso de los bienes del Estado que realizó la entonces candidata para su provecho propio, entre ellos el Tango 01 que movilizó a distintos puntos del orbe con la excusa de una gira de "instalación" y que le costó al país varios millones de dólares.

De lo que no cabe ninguna duda es que, más allá de los muchos aportantes "en negro" que se acercan a colaborar en las campañas presidenciales aquí y en otros países, la de Cristina Fernández está revelando una de las más serias irregularidades verificadas en Argentina desde hace 25 años: la del narcotráfico involucrado en los intereses de particulares que ocupan importantes cargos públicos, en este caso la primera magistratura de la Nación.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz