26 dic. 2008

Y llovía, llovía…

Un mendocino de nombre Fuad Jorge Jury -más conocido por su apodo artístico (o nome de guerre) como Leonardo Favio-, ha publicado una solicitada en la edición del 24 de diciembre del diario Página 12.

En dicha solicitada le pide a su comprovinciano vicepresidente de la Nación que renuncie… mientras le pasa la gorra para que lo ayude a pagar la publicación.

Califica a la candidatura de Cobos como un error de Néstor Kirchner, y es en lo único que tiene razón. Pone en evidencia que la fórmula presidencial, y el destino de todos los argentinos estuvo -y está- en manos del esquizofrénico patagónico, que en su afán de ganar no tuvo empacho en sumar a supuestos “transversales” para que aportaran votos. Hasta que el "cooptado" dijo ¡basta!

La solicitada en cuestión pinta la personalidad golpista y fascista del firmante, que no creemos que haya tenido que desembolsar ni un centavo para que este pasquín -devenido en boletín oficial y a las órdenes de su antiguo compañero de ruta, Horacio -el perro- Verbitsky-, le publicara su provocación ideológica.

A esa misma pila de estiércol la depositó en el programa televisivo de una conocida y blonda conductora, en el que insistía en que alguien le estaba tirando del turbante. No había nadie detrás de él que pudiera hacerlo. ¿Sería la demencia senil de un perturbado setentón, o tal vez la conciencia de varios millones de argentinos que lo estábamos haciendo?

El señor Fuad Jorge Jury, o Leonardo Favio, como lo quieran nombrar, representa a lo más rancio del desastre sufrido por nuestro país en los años setenta. No se quedó a esperar la represalia, optando por exilios dorados. Toda su filmografía está absoluta y negativamente ideologizada. Todo lo que aportó al cine nacional, mayormente con nuestros impuestos, es basura de celuloide, aunque determinados entes, también ideologizados, le hayan concedido premios… de los cuales vive.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz