21 ene. 2009

Nuestro homenaje a los muertos, heridos y mutilados del Ejército Argentino y la Policía de la Provincia de Buenos Aires.


A 20 AÑOS DE UN ABSURDO


En la madrugada del 23 de enero de 1989, mientras el gobierno del presidente Raúl Alfonsín agonizaba entre los desatinos políticos y la debacle económica, un grupo terrorista liderado por Enrique Haroldo Gorriarán Merlo tomó a sangre y fuego el Regimiento de Infantería Mecanizado 3 en La Tablada, al sudoeste del conurbano bonaerense.

Después de casi un día entero de cruentos combates, con las instalaciones prácticamente destruidas por los morteros y los incendios, y la pérdida de vidas humanas de ambos lados, los guerrilleros del MTP (Movimiento Todos por la Patria) se rindieron.

En la encarnizada lucha por la defensa del cuartel cayeron abatidos por las balas enemigas varios militares, entre ellos el segundo jefe, a cargo del Regimiento por licencia de su jefe, Horacio Fernández Cutiellos y el soldado conscripto Tadeo Taddei, sorprendido por los terroristas con una poderosa arma en su mano: una escoba. Muchos otros soldados y policías cayeron también bajo el fuego terrorista.

Desde hacía casi 6 años Argentina tenía un gobierno “democrático”, surgido de las urnas a fines de 1983, por lo cual los motivos para este artero ataque terrorista y la matanza de compatriotas no encuentra, dos décadas después, una explicación lógica que pueda conformar a los argentinos.

Este suceso fue uno de los que precipitó la caída de uno de los más funestos gobernantes que ha tenido el país, irónicamente homenajeado hace poco por la actual presidenta como el “artífice de la democracia” en la Argentina, ya que pocos meses después debió "resignar" su cargo de presidente (no quiso usar el término "renunciar") . Y no sólo renunció él, sino que obligó a renunciar al Dr. Víctor Martínez, su vicepresidente, que podría haber terminado el mandato constitucional, para el que faltaban pocos meses. Con esto provocó una hecatombe institucional, obligando a su sucesor Carlos Menem a asumir antes de tiempo, en medio del infierno.

A fines del año 2000, el entonces presidente Fernando De la Rúa indultó a los terroristas capturados tras el ataque y que habían sido condenados a cadena perpetua, con la complicidad de la más alta jerarquía de la Iglesia Católica. Este hecho provocó la reacción de uno de los heridos en combate, el Tcnel Emilio Nani, quien devolvió la condecoración que le fuera conferida en su momento por el ex presidente Alfonsín.

La actual ocupante del sillón de Rivadavia, la filoterrorista Cristina Fernández, y su secuaz ministra de defensa, la ex montonera Nilda Garré (NG "comandante Teresa"), han pedido la reapertura de la causa. No para reparar a quienes defendieron a sangre y fuego el cuartel que la Nación les había encomendado, sino para estudiar si se respetaron los derechos humanos de quienes lo atacaron.

A 20 años de aquel hecho infausto y absurdo que ensangrentó al país en plena democracia, elevamos desde este sitio nuestro homenaje a todas las víctimas -muertos, heridos y mutilados- del Ejército Argentino y la Policía, haciendo llegar nuestro reconocimiento a sus familiares.

¡Viva la Patria!

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz