2 ago. 2009

LAS CUENTAS FISCALES


Cuando se propone disminuir la presión impositiva para fortalecer la economía, absorber la desocupación, aumentar la producción de bienes y servicios y crecer en las exportaciones, que son factores condicionantes de la prosperidad del país y la mejora de la calidad de vida de la ciudadanía, el automático rechazo conceptual se expresa con la frase “no se puede desfinanciar al Estado dado la inflexibilidad del gasto público”.

El Estado es un barril sin fondo, su potencial de dilapidar recursos es ilimitado, y después de despilfarrados, se denominan gastos inflexibles. Nadie exige la baja del gasto público para equilibrar las cuentas fiscales.

En el presupuesto del año 2009, se prevé gastar decenas de miles de millones de pesos:- en subsidios a empresas privadas;- en obras públicas postergables, mal contratadas y algunas con sobreprecios escandalosos;- en gastos superfluos, incorporación de personal y contratados por amiguismo, proliferación de ministerios, secretarías, oficinas públicas y burocracia que traban el trabajo de los argentinos;- en pagar las pérdidas que diariamente acumulan las empresas del Estado;- en cubrir con impuestos el déficit de la Anses, sistema quebrado actuarialmente, que es una mega estafa a los jubilados y que se convertirá en una deuda social impagable.

El despilfarro estatal debe eliminarse para que el país prospere.

Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
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