11 mar. 2011

QUE SIGA EL BAILE

QUE SIGA EL BAILE

Mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia Nº 1584 firmado por la presidente en noviembre del año pasado, se establecieron los feriados que regirán en 2011 y que prácticamente abarcan a todos los meses del año salvo febrero y septiembre. A eso hay que sumarle los días no laborables que varían según diversos parámetros (las festividades de diferentes comunidades étnicas y religiosas).

Es así que, apenas empezado el ciclo lectivo, los alumnos gozan de dos minivacaciones de 4 días cada una. Con las primeras tuvieron la oportunidad de festejar al rey Momo el lunes y martes de carnaval, mientras que a través de las segundas, el 24 de marzo, aprenderán a conmemorar el “Día Nacional de la Memoria por la verdad y la justicia”. Como el día de la memoria es jueves, Cristina Fernández tuvo otra idea genial: importar los “feriados puente”, que son tradición en algunos países como España. De esta forma, el viernes 25 de marzo ha sido transformado en un día turístico, para beneficiar a ese sector de la economía, que ya goza de innumerables privilegios.

El segundo “puente turístico” tendrá lugar en una fecha insólita: el 9 de diciembre, también viernes, que sigue a una fiesta religiosa de los católicos, la Inmaculada Concepción de María, pero que también podrán festejar quienes no participan de esa confesión religiosa.

Para reivindicar el invento del nuevo “día de la soberanía” adjudicado ahora al 20 de noviembre, se cambió el nombre al 2 de abril. De ahora en adelante es el “Día del veterano y de los caídos en Malvinas”. Esa fecha de noviembre, en cambio, es un feriado “trasladable”, que en 2011 se festejará el lunes 28 de ese mes.

El 20 de junio, ex Día de la Bandera, será este año un feriado inamovible, ya que, al caer lunes, compone un conveniente fin de semana largo para homenajear, esta vez sí, “el paso a la inmortalidad del general Manuel Belgrano”. Por el contrario, el 17 de agosto (fallecimiento del general San Martín) será un feriado “trasladable”, que se celebrará el lunes 15, a fin de completar otras injustificables minivacaciones.

Eliminado para siempre por discriminatorio como "Día de la Raza" (establecido en 1917 por decreto del presidente Hipólito Yrigoyen), el 12 de octubre seguirá existiendo como feriado, a fin de que tengamos un fin de semana largo en octubre, claro que ahora será trasladable y se lo conocerá como el “Día del Respeto a la Diversidad Cultural”. Este enunciado no tiene nada que ver con la gesta de Colón y el descubrimiento de América. Si se quiso suprimir lo de la "raza" por ser poco claro, podrían haberlo llamado como los españoles "día de la hispanidad", o los norteamericanos que celebran el "Columbus day".

Esta información sobre los feriados 2011, que se encuentra disponible en el sitio de internet del ministerio del interior, pone de manifiesto que el gobierno está empeñado sospechosamente en privilegiar al turismo y las industrias afines: hotelería y gastronomía. ¿Y el resto de los agentes económicos? ¿O es que en la dinámica económica nacional intervienen solamente la hotelería y el turismo?

Tanto las Pymes como las empresas de servicios, el almacenero de la esquina o cualquier cuentapropista están desesperados con estas medidas. Algunos necesitamos semanas de ocho días, y nos las imponen de cuatro o menos... Al parecer, este decreto, como todo lo que se perpetra desde la Casa Rosada, Olivos o El Calafate, tiene más que ver con cierta ideología que con los reales intereses de todos los habitantes del país, que tal vez también celebraremos en algún futuro el 27 de octubre como feriado inamovible para conmemorar el "paso a la inmortalidad" de Néstor Kirchner.

Este circo que vivimos y seguiremos viviendo, al menos hasta fin de año, y cuando los ecos del carnaval aún resuenan, nos recuerda a la inovidable milonga "Siga el baile, siga el baile", popularizada por el cantante y actor argentino Alberto Castillo, y que hace referencia, precisamente, al paso de las alegres comparsas de un carnaval interminable que, a partir de la gestión K, se ha vuelto una rutina cotidiana en Argentina.

Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz