6 jun. 2012



VIVARACHOL

Hace unos días la presidenta amonestó al senador Aníbal Fernández por haber manifestado que, mientras al resto de sus compatriotas les está vedado comprar dólares, él ahorra en la moneda norteamericana porque le da la gana. ¿Tomaste vivarachol?, le preguntó Cristina Kirchner, al ex jefe de gabinete.

El polifuncional Fernández, autor de un libro prologado por la presidenta (“Zonceras argentinas y otras yerbas”), nos tiene acostumbrados a hemorragias verbales de todo tipo, como la recomendación que hizo días atrás sobre el cuidado de las plantas de marihuana, cuyo consumo debería ser despenalizado según este senador.

Lo realmente preocupante, es que, mientras la presidenta sigue adelante con la irracional política ecónomica diseñada entre Guillermo Moreno y Axel Kicillof, muchos pacientes oncológicos argentinos se ven privados de adquirir la medicación que necesitan para sus respectivos tratamientos, debido a las trabas aduaneras impuestas por el secretario de comercio de la Nación.

La razón para impedir el ingreso de estos medicamentos, que no son precisamente “Vivarachol”, no está demasiado clara, aunque tal vez se deba a la sustitución de importaciones que la primera magistrada está empeñada en imponer en el país a cualquier costo.

Aplicando este delirante criterio nos atrevemos a sugerirle al señor Moreno que se proceda de la misma forma en el ámbito cultural. En diciembre de este año, la cantante Madonna ofrecerá varios recitales en el país que serán pagados, obviamente, mediante una abultada cifra de moneda norteamericana que saldrá del país sin restricciones.

A los productores del evento se les debería exigir que exporten a un artista equivalente, para lo cual proponemos a uno de nuestros grandes músicos, Charly García, famoso por destruir instrumentos, golpear músicos, provocar desmanes en escenarios y habitaciones de hotel y hasta por bajarse los pantalones en público, sin contar sus saltos mortales desde alguna ventana.

Así se cumpliría con el criterio de la sustitución de importaciones para todos y todas, especialmente para aquellos que toman Vivarachol, medicina de fabricación nacional, exenta de trabas a la exportación, de venta libre y consumo cotidiano entre nuestros funcionarios, que usan y abusan de la buena fe y de la paciencia de los argentinos.

© Raquel E. Consigli y Horacio Martínez Paz