LA RIQUEZA DE LAS NACIONES
Holanda, Suiza, Bélgica, Austria, Japón, Nueva Zelanda, Singapur, Taiwán, Corea del Sur, entre otros, son países chicos con limitados recursos, han crecido social y económicamente, son ricos y el ingreso per cápita de sus habitantes está entre los mas altos del planeta.
Argentina es el octavo país en dimensión territorial, tiene enormes recursos naturales, una población que todavía mantiene un elevado nivel educativo y que demostró su capacidad para enriquecer el país. Pero nuestra Nación esta en un proceso de decadencia y empobrecimiento.
El crecimiento de aquellos países y de la mayoría de los del planeta se basó en el trabajo fuerte de sus habitantes, liberando su creatividad y capacidades, que son las fuerzas generadoras de la riqueza.
En Argentina, cuando el ingreso por habitante era de los más elevados del mundo, se politizó que la riqueza estaba mal distribuida y que el gobierno debía redistribuirla. Se crearon controles, se ahogó la cultura creativa del trabajo, apareció el Estado empresario, corrupto e ineficiente y se generó la pobreza.
Los argentinos volverán a ser ricos si tienen libertad para desarrollar sus capacidades trabajando fuerte. El Estado nunca producirá riqueza y nuestros enormes recursos seguirán como ensueño de los argentinos. La riqueza de nuestra Nación está en el culto del trabajo fuerte de sus hombres, en libertad.
Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
www.segundarepublica.blogspot.com
Periodismo y Comunicación por Periodistas de Córdoba, Argentina. LOS COMENTARIOS DEBEN DIRIGIRSE A raquelyhoraciocba@gmail.com - Agradecemos a los sitios que reproducen nuestros artículos que, una vez subidos a este blog, son de dominio público, aunque de origen privado. Deben respetarse tres cosas al reproducir, ya que estamos protegidos por la ley de propiedad intelectual: 1) citar la fuente, o sea este blog, 2) citar a los firmantes, 3) reproducir el artículo sin hacerle cambios.
30 oct 2009
22 oct 2009
LA NACIÓN - 22/10/09
Lo que podríamos ser si gobernara la sensatez
Roberto Cachanosky
Una de las reglas fundamentales de la economía dice que el nivel de ingreso de la población mejora cuando hay inversiones. En primer lugar porque a mayor cantidad de inversiones, mayor demanda de trabajo. En segundo lugar, porque a mayor stock de capital por trabajador, más alta es la productividad. Es decir, un trabajador puede producir muchos en menos tiempo, con lo cual la oferta de bienes y servicios crece y los precios tienden a bajar. Esta baja de precios hace que con el mismo salario la gente pueda adquirir una mayor cantidad de bienes y servicios. La clave para mejorar el nivel de vida de la población está, entonces, en crear las condiciones para atraer inversiones. Esto significa tener seguridad jurídica, previsibilidad en las reglas de juego, un sistema tributario amigable, incorporarse al mundo para tener volúmenes de venta mayores, etc.
Siendo ésta una de las condiciones básicas para combatir la pobreza y la desocupación, veamos ahora qué viene haciendo Néstor Kirchner. En primer lugar, con su política económica destruyó la actividad láctea. Casi al mismo tiempo, diezmó la producción ganadera y muy pocos se animan a producir trigo. Luego destrozó el mercado de capitales con la confiscación de los ahorros de la gente en las AFJP y ahora, con la nueva ley de medios, destruye el valor de muchas empresas. Ante semejante capacidad de destrucción, la pregunta que muchos se formulan es: ¿cuál será el próximo sector que sufrirá los devastadores efectos de la política K? Como nadie sabe la respuesta, el pánico se generaliza en todos los sectores y pocos son los que se animan a invertir.
Por mi profesión de economista tengo la posibilidad de conocer el estado de ánimo de los empresarios grandes, chicos y medianos. Del sector agropecuario, industrial, servicios, etc. Es más, mi trabajo me lleva a viajar permanentemente por el interior del país, visitando tanto ciudades grandes como pequeñas localidades agropecuarias de no más de 5000 habitantes. No encuentro lugar ni empresario que no esté sumergido en la mayor de las incertidumbres. Nadie se anima a invertir y viven con miedo a no poder cubrir los costos fijos de sus empresas o a perder parte de su capital. Nadie entiende qué quiere hacer Kirchner y menos porqué hace lo que hace.
El argumento de que el mundo nos perjudica ya no es válido (en realidad nunca lo fue). EE.UU., la Unión Europea y Japón parecen haber tocado un piso en la crisis. Brasil salió de la recesión en el segundo trimestre de este año, mientras la India y China siguen creciendo. En el mundo hay crédito abundante y a tasas bajas luego de la fuerte liquidez que inyectaron los bancos centrales para reactivar la economía. Una Pyme, en un país desarrollado, puede acceder a créditos pagando una tasa del 5 o 6 por ciento anual. En la Argentina no hay crédito y el poco que hay es a tasas que el que lo toma funde la empresa. ¿Por qué son altas las tasas de interés? Porque el ahorro interno es escaso. De ese escaso ahorro interno el Estado se está quedando con gran parte para financiar sus gastos y la incertidumbre inflacionaria e institucional hace que las tasas a largo plazo tengan que cubrir esos riesgos. Y, como frutilla del postre, no hay un mercado secundario en el cual los bancos puedan vender sus carteras de crédito para recuperar liquidez y estar en condiciones de hacer frente a los pagos en ventanilla.
Como puede verse, para las empresas argentinas, la combinación de falta de crédito más incertidumbre por las arbitrariedades de la política económica es letal. Si a esto se le agrega una acción sindical que puede llegar a destruir una fábrica para conseguir sus objetivos, ¿quién puede tener ganas de invertir y crear puestos de trabajo en la Argentina bajo estas condiciones?
Pero no solo los empresarios no se animan a invertir ni a contratar personal, sino que, además, sus empresas tienden a tener un valor cada vez más bajo porque son pocos los que están dispuestos a comprar compañías en el país dada la incertidumbre reinante.
En momentos en que mucha gente, de buena fe, está buscando la forma de crear planes sociales para amortiguar la pobreza e indigencia que ha generado este modelo, bueno es recordar que la forma más categórica que hay para combatir la pobreza es con inversiones y, por lo tanto, los planes sociales que puedan implementarse transitoriamente siempre van a ser insuficientes si continuamos destruyendo las inversiones existentes y bailando al son del capricho de cada día del matrimonio.
Pero mientras los Kirchner se entretienen estatizando la transmisión del fútbol, el mundo sigue viviendo una revolución tecnológica fenomenal que baja los costos de producción y cambia la forma de trabajar, de la cual estamos quedando al margen. Un simple ejemplo sirve para advertir cómo está cambiando la tecnología. Unos años atrás guardábamos la información de nuestras computadoras en los diskettes de 5 ¼, luego vinieron los diskettes de 3 ½. Al poco tiempo aparecieron los CD. Enseguida vinieron los pendrive y hoy se puede realizar un back up en servidores online que almacenan la información.
El fax ha pasado a ser un recuerdo porque lo reemplazó el e-mail. Las empresas competitivas están totalmente automatizadas en sus líneas de producción. En la época de la estatal Entel, conseguir una línea de teléfono llevaba años. Hoy, hay 9 millones de líneas de teléfono fijo contra casi 50 millones de celulares que se compran y conectan en el día.
Los ejemplos podrían seguir, pero el dato relevante es que lo que en su momento se bautizó como el deterioro de los términos del intercambio, porque los productos del sector agropecuario valían cada vez menos que los bienes de capital, ha cambiado dramáticamente. Estamos asistiendo a un deterioro de los términos del intercambio al revés. Nuestros productos primarios tienen cada vez más valor y la tecnología se compra cada vez más barata y con mayores prestaciones. Tecnología que, obviamente, solo se compra si es que uno tiene un horizonte razonable para invertir.
Esta combinación de buenos precios para nuestros productos y tecnología más sofisticada y barata le daría la oportunidad única a la Argentina de progresar en forma acelerada. Podemos producir bienes que el mundo demanda y por los cuales paga muy buenos precios y acceder a bienes de capital cada vez más sofisticados y de menor precio, aumentado nuestra productividad y creando más puestos de trabajo en sectores productivos que hoy no existen pero que, bajo condiciones de calidad institucional, existirían.
Es inconcebible que en el país de las vacas y el trigo haya gente que pase hambre. Es tan loco lo que pasa en la Argentina que es como si los árabes tuvieran problemas de abastecimiento de combustible. Así como es impensable que los árabes tengan problemas de abastecimiento de combustible, es insólito que amplios sectores de la sociedad no puedan alimentarse adecuadamente, y en vez de generar empleo vía inversiones, las espantemos y pretendamos sustituirlas por planes sociales que, finalmente, terminarán creando más clientelismo político e indignidad en la gente.
¿Por qué ocurre esto? Porque el Gobierno está empecinado en ir destruyendo un sector productivo tras otro. Cada ataque a un sector productivo (campo, mercado de capitales, medios de comunicación, etc.) es un mensaje a los otros sectores para que se cuiden porque en cualquier momento les llega el turno a ellos. La contracara de semejante comportamiento es que Kirchner ha logrado batir el récord de productividad en la creación de pobreza a pesar de tener todas las condiciones favorables para disminuirla.
Al recorrer permanentemente el país y comparar lo que somos con lo que podríamos ser si nos gobernara la sensatez, uno no puede menos que desesperarse al ver cómo el empecinamiento en un proyecto hegemónico de poder puede causar tanto daño.
Lo que podríamos ser si gobernara la sensatez
Roberto Cachanosky
Una de las reglas fundamentales de la economía dice que el nivel de ingreso de la población mejora cuando hay inversiones. En primer lugar porque a mayor cantidad de inversiones, mayor demanda de trabajo. En segundo lugar, porque a mayor stock de capital por trabajador, más alta es la productividad. Es decir, un trabajador puede producir muchos en menos tiempo, con lo cual la oferta de bienes y servicios crece y los precios tienden a bajar. Esta baja de precios hace que con el mismo salario la gente pueda adquirir una mayor cantidad de bienes y servicios. La clave para mejorar el nivel de vida de la población está, entonces, en crear las condiciones para atraer inversiones. Esto significa tener seguridad jurídica, previsibilidad en las reglas de juego, un sistema tributario amigable, incorporarse al mundo para tener volúmenes de venta mayores, etc.
Siendo ésta una de las condiciones básicas para combatir la pobreza y la desocupación, veamos ahora qué viene haciendo Néstor Kirchner. En primer lugar, con su política económica destruyó la actividad láctea. Casi al mismo tiempo, diezmó la producción ganadera y muy pocos se animan a producir trigo. Luego destrozó el mercado de capitales con la confiscación de los ahorros de la gente en las AFJP y ahora, con la nueva ley de medios, destruye el valor de muchas empresas. Ante semejante capacidad de destrucción, la pregunta que muchos se formulan es: ¿cuál será el próximo sector que sufrirá los devastadores efectos de la política K? Como nadie sabe la respuesta, el pánico se generaliza en todos los sectores y pocos son los que se animan a invertir.
Por mi profesión de economista tengo la posibilidad de conocer el estado de ánimo de los empresarios grandes, chicos y medianos. Del sector agropecuario, industrial, servicios, etc. Es más, mi trabajo me lleva a viajar permanentemente por el interior del país, visitando tanto ciudades grandes como pequeñas localidades agropecuarias de no más de 5000 habitantes. No encuentro lugar ni empresario que no esté sumergido en la mayor de las incertidumbres. Nadie se anima a invertir y viven con miedo a no poder cubrir los costos fijos de sus empresas o a perder parte de su capital. Nadie entiende qué quiere hacer Kirchner y menos porqué hace lo que hace.
El argumento de que el mundo nos perjudica ya no es válido (en realidad nunca lo fue). EE.UU., la Unión Europea y Japón parecen haber tocado un piso en la crisis. Brasil salió de la recesión en el segundo trimestre de este año, mientras la India y China siguen creciendo. En el mundo hay crédito abundante y a tasas bajas luego de la fuerte liquidez que inyectaron los bancos centrales para reactivar la economía. Una Pyme, en un país desarrollado, puede acceder a créditos pagando una tasa del 5 o 6 por ciento anual. En la Argentina no hay crédito y el poco que hay es a tasas que el que lo toma funde la empresa. ¿Por qué son altas las tasas de interés? Porque el ahorro interno es escaso. De ese escaso ahorro interno el Estado se está quedando con gran parte para financiar sus gastos y la incertidumbre inflacionaria e institucional hace que las tasas a largo plazo tengan que cubrir esos riesgos. Y, como frutilla del postre, no hay un mercado secundario en el cual los bancos puedan vender sus carteras de crédito para recuperar liquidez y estar en condiciones de hacer frente a los pagos en ventanilla.
Como puede verse, para las empresas argentinas, la combinación de falta de crédito más incertidumbre por las arbitrariedades de la política económica es letal. Si a esto se le agrega una acción sindical que puede llegar a destruir una fábrica para conseguir sus objetivos, ¿quién puede tener ganas de invertir y crear puestos de trabajo en la Argentina bajo estas condiciones?
Pero no solo los empresarios no se animan a invertir ni a contratar personal, sino que, además, sus empresas tienden a tener un valor cada vez más bajo porque son pocos los que están dispuestos a comprar compañías en el país dada la incertidumbre reinante.
En momentos en que mucha gente, de buena fe, está buscando la forma de crear planes sociales para amortiguar la pobreza e indigencia que ha generado este modelo, bueno es recordar que la forma más categórica que hay para combatir la pobreza es con inversiones y, por lo tanto, los planes sociales que puedan implementarse transitoriamente siempre van a ser insuficientes si continuamos destruyendo las inversiones existentes y bailando al son del capricho de cada día del matrimonio.
Pero mientras los Kirchner se entretienen estatizando la transmisión del fútbol, el mundo sigue viviendo una revolución tecnológica fenomenal que baja los costos de producción y cambia la forma de trabajar, de la cual estamos quedando al margen. Un simple ejemplo sirve para advertir cómo está cambiando la tecnología. Unos años atrás guardábamos la información de nuestras computadoras en los diskettes de 5 ¼, luego vinieron los diskettes de 3 ½. Al poco tiempo aparecieron los CD. Enseguida vinieron los pendrive y hoy se puede realizar un back up en servidores online que almacenan la información.
El fax ha pasado a ser un recuerdo porque lo reemplazó el e-mail. Las empresas competitivas están totalmente automatizadas en sus líneas de producción. En la época de la estatal Entel, conseguir una línea de teléfono llevaba años. Hoy, hay 9 millones de líneas de teléfono fijo contra casi 50 millones de celulares que se compran y conectan en el día.
Los ejemplos podrían seguir, pero el dato relevante es que lo que en su momento se bautizó como el deterioro de los términos del intercambio, porque los productos del sector agropecuario valían cada vez menos que los bienes de capital, ha cambiado dramáticamente. Estamos asistiendo a un deterioro de los términos del intercambio al revés. Nuestros productos primarios tienen cada vez más valor y la tecnología se compra cada vez más barata y con mayores prestaciones. Tecnología que, obviamente, solo se compra si es que uno tiene un horizonte razonable para invertir.
Esta combinación de buenos precios para nuestros productos y tecnología más sofisticada y barata le daría la oportunidad única a la Argentina de progresar en forma acelerada. Podemos producir bienes que el mundo demanda y por los cuales paga muy buenos precios y acceder a bienes de capital cada vez más sofisticados y de menor precio, aumentado nuestra productividad y creando más puestos de trabajo en sectores productivos que hoy no existen pero que, bajo condiciones de calidad institucional, existirían.
Es inconcebible que en el país de las vacas y el trigo haya gente que pase hambre. Es tan loco lo que pasa en la Argentina que es como si los árabes tuvieran problemas de abastecimiento de combustible. Así como es impensable que los árabes tengan problemas de abastecimiento de combustible, es insólito que amplios sectores de la sociedad no puedan alimentarse adecuadamente, y en vez de generar empleo vía inversiones, las espantemos y pretendamos sustituirlas por planes sociales que, finalmente, terminarán creando más clientelismo político e indignidad en la gente.
¿Por qué ocurre esto? Porque el Gobierno está empecinado en ir destruyendo un sector productivo tras otro. Cada ataque a un sector productivo (campo, mercado de capitales, medios de comunicación, etc.) es un mensaje a los otros sectores para que se cuiden porque en cualquier momento les llega el turno a ellos. La contracara de semejante comportamiento es que Kirchner ha logrado batir el récord de productividad en la creación de pobreza a pesar de tener todas las condiciones favorables para disminuirla.
Al recorrer permanentemente el país y comparar lo que somos con lo que podríamos ser si nos gobernara la sensatez, uno no puede menos que desesperarse al ver cómo el empecinamiento en un proyecto hegemónico de poder puede causar tanto daño.
21 oct 2009
COLCHA DE POBRE
La ley de radiodifusión 22.285 fue, en realidad, un decreto ley de la “dictadura” que dirigió los destinos del país entre 1976 y 1983. La impulsó José Alfredo Martínez de Hoz y la suscribió Jorge Rafael Videla. Como había surgido en un gobierno militar, había que destruirla a toda costa, no por defectuosa en sí misma, sino por estar “viciada” en su origen.
Luego de casi 26 años de supuesta democracia, había llegado la hora de eliminarla, claro que el propósito subyacente es la necesidad de los actuales emperadores K de controlar a la opinión pública, para lo cual deben manipular a los medios masivos, tanto audiovisuales como gráficos.
Aquella ley de la dictadura no tiene nada que ver hoy con la que vio la luz en 1980. Fueron tantas las modificaciones que se le hicieron desde la llegada de Raúl Alfonsín al poder en 1983, que ya nadie puede reconocer en ella a la ley original. Se calcula que se le hicieron alrededor de 200 remiendos, siendo los autores de los mismos el citado Alfonsín, Carlos Menem, Fernando De la Rúa, Eduardo Duhalde, Néstor Kirchner y Cristina Kirchner. De modo que, como diría un humorista cordobés, dicha ley es una “colcha de pobre”… poblada de remiendos y salpicada de retazos diversos aquí y allá, es decir un mamarracho.
Sin duda, los argentinos nos merecíamos una nueva ley, pluralista, equilibrada, pensada para la ciudadanía y respetuosa de los derechos de todos. En su lugar tenemos ahora otro mamarracho –decreto ley al fin− al servicio del matrimonio imperial, que levantarán o bajarán su dedo según se los adule o critique, amén de que podrán disponer la entrega de los medios de comunicación a cuanto aventurero ande suelto, de acuerdo a su real criterio. A ello se le agrega la posibilidad cierta de que, a partir del 10 de diciembre, el nuevo congreso decida su modificación o derogación.
A contrapelo de las opiniones en contrario, la presidenta Fernández ha decidido reglamentar e implementar inmediatamente la nueva ley, de modo que es probable que en breve se pase en cadena nacional “Aló Presidente”, el programa donde el venezolano Hugo Chávez nos ordenará lo que tenemos que hacer los argentinos, o bien escucharemos algún vetusto discurso de cuatro, cinco o seis horas de duración del dictador Fidel Castro, reflotado de sus “años mozos”, ya que todos los autoritarios del planeta, sean de derecha o izquierda, necesitan larguísimas exposiciones frente al atril a fin de ser “comprendidos” por sus súbditos. O se pasarán cortos en los que Evo Morales contará a la audiencia argentina como fue que Bolivia derrotó al imperio romano.
A pesar de todos los esfuerzos en contrario, la nueva ley de medios, Nº 26.522, parece destinada a ser otra colcha de pobre. Según distintas fuentes, los defectos en la ley fueron advertidos por el senador cordobés Carlos Rossi después que la misma había sido sancionada, pero, a fin de evitar una vuelta a diputados, los K decidieron que los errores fueran corregidos en el Boletín Oficial, mediante una absolutamente inconstitucional "fe de erratas". Es decir que la ley que aparece allí es distinta de la sancionada en el Congreso.
Lo escandaloso de esta ley es que, con la excusa de terminar con el monopolio privado, se impulsa la creación de un monstruo más terrible: el monopolio estatal de los medios de comunicación, al estilo sin duda del que experimentó la Alemania nazi con Joseph Goebbels o el que todavía oprime a los cubanos, impuesto por Fidel Castro, el dictador caribeño que ha cumplido medio siglo en el poder.
Esperemos que el próximo congreso no nos defraude y que la nueva ley de radiodifusión sea concebida "en un sólo paño", noble, sencillo y claro, a fin de satisfacer las expectativas y necesidades de todos los argentinos dondequiera que se encuentren en la dilatada geografía nacional, impidiendo la concentración de poder económico y, sobre todo, la concentración del poder estatal en los medios, la manipulación de la opinión pública y la mordaza sobre la libertad de expresión.
Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz
La ley de radiodifusión 22.285 fue, en realidad, un decreto ley de la “dictadura” que dirigió los destinos del país entre 1976 y 1983. La impulsó José Alfredo Martínez de Hoz y la suscribió Jorge Rafael Videla. Como había surgido en un gobierno militar, había que destruirla a toda costa, no por defectuosa en sí misma, sino por estar “viciada” en su origen.
Luego de casi 26 años de supuesta democracia, había llegado la hora de eliminarla, claro que el propósito subyacente es la necesidad de los actuales emperadores K de controlar a la opinión pública, para lo cual deben manipular a los medios masivos, tanto audiovisuales como gráficos.
Aquella ley de la dictadura no tiene nada que ver hoy con la que vio la luz en 1980. Fueron tantas las modificaciones que se le hicieron desde la llegada de Raúl Alfonsín al poder en 1983, que ya nadie puede reconocer en ella a la ley original. Se calcula que se le hicieron alrededor de 200 remiendos, siendo los autores de los mismos el citado Alfonsín, Carlos Menem, Fernando De la Rúa, Eduardo Duhalde, Néstor Kirchner y Cristina Kirchner. De modo que, como diría un humorista cordobés, dicha ley es una “colcha de pobre”… poblada de remiendos y salpicada de retazos diversos aquí y allá, es decir un mamarracho.
Sin duda, los argentinos nos merecíamos una nueva ley, pluralista, equilibrada, pensada para la ciudadanía y respetuosa de los derechos de todos. En su lugar tenemos ahora otro mamarracho –decreto ley al fin− al servicio del matrimonio imperial, que levantarán o bajarán su dedo según se los adule o critique, amén de que podrán disponer la entrega de los medios de comunicación a cuanto aventurero ande suelto, de acuerdo a su real criterio. A ello se le agrega la posibilidad cierta de que, a partir del 10 de diciembre, el nuevo congreso decida su modificación o derogación.
A contrapelo de las opiniones en contrario, la presidenta Fernández ha decidido reglamentar e implementar inmediatamente la nueva ley, de modo que es probable que en breve se pase en cadena nacional “Aló Presidente”, el programa donde el venezolano Hugo Chávez nos ordenará lo que tenemos que hacer los argentinos, o bien escucharemos algún vetusto discurso de cuatro, cinco o seis horas de duración del dictador Fidel Castro, reflotado de sus “años mozos”, ya que todos los autoritarios del planeta, sean de derecha o izquierda, necesitan larguísimas exposiciones frente al atril a fin de ser “comprendidos” por sus súbditos. O se pasarán cortos en los que Evo Morales contará a la audiencia argentina como fue que Bolivia derrotó al imperio romano.
A pesar de todos los esfuerzos en contrario, la nueva ley de medios, Nº 26.522, parece destinada a ser otra colcha de pobre. Según distintas fuentes, los defectos en la ley fueron advertidos por el senador cordobés Carlos Rossi después que la misma había sido sancionada, pero, a fin de evitar una vuelta a diputados, los K decidieron que los errores fueran corregidos en el Boletín Oficial, mediante una absolutamente inconstitucional "fe de erratas". Es decir que la ley que aparece allí es distinta de la sancionada en el Congreso.
Lo escandaloso de esta ley es que, con la excusa de terminar con el monopolio privado, se impulsa la creación de un monstruo más terrible: el monopolio estatal de los medios de comunicación, al estilo sin duda del que experimentó la Alemania nazi con Joseph Goebbels o el que todavía oprime a los cubanos, impuesto por Fidel Castro, el dictador caribeño que ha cumplido medio siglo en el poder.
Esperemos que el próximo congreso no nos defraude y que la nueva ley de radiodifusión sea concebida "en un sólo paño", noble, sencillo y claro, a fin de satisfacer las expectativas y necesidades de todos los argentinos dondequiera que se encuentren en la dilatada geografía nacional, impidiendo la concentración de poder económico y, sobre todo, la concentración del poder estatal en los medios, la manipulación de la opinión pública y la mordaza sobre la libertad de expresión.
Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz
OTROS SITIOS PARA CONSULTAR EN LA RED
A quienes nos observan desde la Secretaría de Comunicaciones
y se preocupan por el ejercicio de la libertad de expresión,
les recomendamos otros sitios en internet, sólo algunos,
que cumplen con el deseo de la presidenta Fernández,
que prefiere mil mentiras antes que una sola mordaza.
www.scolaro.blogspot.com/
http://www.lapinguinaemperatriz.blogdiario.com/
www.contrakra.blogspot.com/
www.lahistoriaparalela.com.ar/
http://www.argentinaciudadana.org.ar/
www.argenlibre.blogspot.com/
www.economiaparatodos.com.ar/
www.cartelazo.blogspot.com/
www.josebenegas.com.ar/
www.mariazaldivar.blogspot.com/
www.lapoliticaonline.com/
www.pydautentica.blogspot.com/
www.cronicayanalisis.com.ar/
www.urgente24.com/
www.espejodetucuman.com.ar/
www.esperanzablog.blogspot.com/
www.vivaelcampo.com/
www.mendozaopina.blogspot.com/
www.periodismodeverdad.com.ar/
www.viejodonald.blogspot.com/
www.verdaderahistoria.com/
www.elrelativismojuridico.blogspot.com/
www.notiar.com.ar/
www.victimasdeargentina.org/
www.afyappa.blogspot.com/
www.lacajadepandoraonline.com/
www.pilarrahola.com/
www.jotache23.blogspot.com/
www.movimiento-accion-restauradora.blogspot.com/
www.elescribasinpapiro.blogspot.com/
www.cerromercedario.blogspot.com/
Además hay que consultar de vez en cuando los diarios
europeos (en particular los españoles) y norteamericanos
que tienen bien en claro quiénes son nuestros gobernantes.
A quienes nos observan desde la Secretaría de Comunicaciones
y se preocupan por el ejercicio de la libertad de expresión,
les recomendamos otros sitios en internet, sólo algunos,
que cumplen con el deseo de la presidenta Fernández,
que prefiere mil mentiras antes que una sola mordaza.
www.scolaro.blogspot.com/
http://www.lapinguinaemperatriz.blogdiario.com/
www.contrakra.blogspot.com/
www.lahistoriaparalela.com.ar/
http://www.argentinaciudadana.org.ar/
www.argenlibre.blogspot.com/
www.economiaparatodos.com.ar/
www.cartelazo.blogspot.com/
www.josebenegas.com.ar/
www.mariazaldivar.blogspot.com/
www.lapoliticaonline.com/
www.pydautentica.blogspot.com/
www.cronicayanalisis.com.ar/
www.urgente24.com/
www.espejodetucuman.com.ar/
www.esperanzablog.blogspot.com/
www.vivaelcampo.com/
www.mendozaopina.blogspot.com/
www.periodismodeverdad.com.ar/
www.viejodonald.blogspot.com/
www.verdaderahistoria.com/
www.elrelativismojuridico.blogspot.com/
www.notiar.com.ar/
www.victimasdeargentina.org/
www.afyappa.blogspot.com/
www.lacajadepandoraonline.com/
www.pilarrahola.com/
www.jotache23.blogspot.com/
www.movimiento-accion-restauradora.blogspot.com/
www.elescribasinpapiro.blogspot.com/
www.cerromercedario.blogspot.com/
Además hay que consultar de vez en cuando los diarios
europeos (en particular los españoles) y norteamericanos
que tienen bien en claro quiénes son nuestros gobernantes.
20 oct 2009
NUESTRA RESPUESTA
Vaya, doña Valeria...
¿Nos está amenazando de muerte? Tenemos el cuero muy duro... En los años 70 vivimos amenazados por los que probablemente sean sus amigos, y ya peinamos canas. Nunca nos escondimos y firmamos nuestras ideas con nombre y apellido real. Está nuestra foto en el blog y en los sitios que nos reproducen, y hasta figuramos en la guía telefónica! ¿Seremos un blanco fácil?
Nos encanta que los lectores rebatan nuestra posición, con razones, datos ciertos, y por sobre todo, honestidad. Eso se llama diálogo, algo que parece no existir en su diccionario. Si nuestros artículos no coinciden con su pensamiento, rebátalos, pero no amenace. Si le dan asco le recomendamos unas gotas de Reliverán, o simplemente, que no los lea. Nosotros leemos a diario en ciertos medios KK artículos para el vómito, y los asimilamos. Así es el juego democrático, cada vez más perdido en nuestra Argentina.
Nos hubiera encantado que ud. hubiera contrapuesto alguna idea, alguna información que nos desmintiera. Un gestito de idea, como diría Carlitos Balá. Pero no: descalificación y amenaza.
Ud. se esconde detrás de una dirección electrónica y un nombre que puede pertenecer a la vecina del frente. No nos subestime. Hace unos meses fuimos amenazados, no de muerte sino de sufrir un problema legal, por un mocoso que firmó con un nombre de un encumbrado personaje. En menos de 24 horas el encumbrado personaje tomó conocimiento del tema y el mocoso no terminó sin trabajo por nuestro pedido, ya que nos había pedido que lo perdonáramos.
Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz
Vaya, doña Valeria...
¿Nos está amenazando de muerte? Tenemos el cuero muy duro... En los años 70 vivimos amenazados por los que probablemente sean sus amigos, y ya peinamos canas. Nunca nos escondimos y firmamos nuestras ideas con nombre y apellido real. Está nuestra foto en el blog y en los sitios que nos reproducen, y hasta figuramos en la guía telefónica! ¿Seremos un blanco fácil?
Nos encanta que los lectores rebatan nuestra posición, con razones, datos ciertos, y por sobre todo, honestidad. Eso se llama diálogo, algo que parece no existir en su diccionario. Si nuestros artículos no coinciden con su pensamiento, rebátalos, pero no amenace. Si le dan asco le recomendamos unas gotas de Reliverán, o simplemente, que no los lea. Nosotros leemos a diario en ciertos medios KK artículos para el vómito, y los asimilamos. Así es el juego democrático, cada vez más perdido en nuestra Argentina.
Nos hubiera encantado que ud. hubiera contrapuesto alguna idea, alguna información que nos desmintiera. Un gestito de idea, como diría Carlitos Balá. Pero no: descalificación y amenaza.
Ud. se esconde detrás de una dirección electrónica y un nombre que puede pertenecer a la vecina del frente. No nos subestime. Hace unos meses fuimos amenazados, no de muerte sino de sufrir un problema legal, por un mocoso que firmó con un nombre de un encumbrado personaje. En menos de 24 horas el encumbrado personaje tomó conocimiento del tema y el mocoso no terminó sin trabajo por nuestro pedido, ya que nos había pedido que lo perdonáramos.
Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz
INSOLITA AMENAZA DE MUERTE DE UNA "LECTORA"
Correo recibido hace minutos en nuestra casilla
----- Original Message -----
From: valeria garcés
To: queyoquiero@yahoo.com.ar
Sent: Tuesday, October 20, 2009 2:30 PM
Consigli y Martinez Paz
Son un par de irrespetuosos. Sus expresiones dan realmente asco!!!!!!
Raquel y Horacio: Q.E.P.D
Correo recibido hace minutos en nuestra casilla
----- Original Message -----
From: valeria garcés
To: queyoquiero@yahoo.com.ar
Sent: Tuesday, October 20, 2009 2:30 PM
Consigli y Martinez Paz
Son un par de irrespetuosos. Sus expresiones dan realmente asco!!!!!!
Raquel y Horacio: Q.E.P.D
14 oct 2009
COMENTARIO DE UN LECTOR
Sres. Editores del Blog:
Parafraceándolos comienzo diciéndoles amablemente que "La Argentina que yo quiero" incluye la posibilidad de refutar algunos puntos de vista en los diferentes blogs, con los cuales no estoy de acuerdo.., Pero noto que a pesar de que Uds, (por lo que se deja traslucir por algunos de los comentarios que realizan de "los Kirchner" en otras notas del blog y por la elección de los sitios amigos del vuestro que están en su mayoría claramente en forma antagónica a la promulgación de esta ley) no estarían a favor de la nueva Ley de Medios Audiovisuales, y que por lo tanto opinarían que nuestro poder ejecutivo ha confeccionado una ley "mordaza", es cuanto menos muy raro ver como no abren la posibilidad de realizar comentarios a las notas de vuestro blog. No llego a entender bien esta contradicción.
El "decir" y el "hacer" están separados y esto no está encuadrado dentro de la misma lógica. He leído en el blog "La historia paralela" una nota sobre un aparente "Tributo" a Mercedes Sosa, que lo menos que puedo decir para definirla es "poco feliz" . Como corresponde en los casos en que no estoy de acuerdo con algo publicado en un blog, me tomé el atrevimiento de escribir un comentario donde originalmente se publicó dicha nota. Es una especie de "desagravio" para la memoria que creo humildemente fue maltratada para con nuestra querida Negra. Allí he visto el comentario de Uds y el enlace para este blog donde veo publicada también dicha nota y quise, al igual que en el otro lugar, hacer una defensa, desde mi punto de vista, de nuestra gran artista popular. Pero lamentablemente no encontré el enlace para hacer mis comentarios y es por esto que me decidí a escribirles a vuestro mail personal.
No creo que se les escape a ninguno de los dos, sobre todo al Sr. Paz que es periodista, que tener un blog donde opinan sobre muchas cuestiones de política y no abrirlo a la posibilidad del disenso, es cuanto menos una contradicción con uno de los principios esenciales del periodismo: el derecho de réplica y sobre todo la libertad de expresión, por otro lado tan exigido a la hora de hablar de las cuestiones de este gobierno. De cualquier manera les envío mi punto de vista publicado en el Blog "La historia paralela" que en un principio fue retirado del mismo apenas cinco minutos después que lo publiqué, pero que hoy veo con agrado que ha aparecido nuevamente. Les aclaro que no soy militante de ningún partido político y que administro un foro de folklore, y que solo me lleva a realizar estos comentarios mi gran admiración por nuestros grandes artistas nacionales.
Este es el texto de mi nota de desagravio a la memoria de Mercedes sosa":
..Extraña forma de hacer un “tributo” a una gran cantante..Según el Diccionario de la Lengua Española, la palabra “tributo” tiene varios significados entre los cuales está el que debería haberse tomado para realizar, por ejemplo, esta nota. Una primera acepción es: “Sentimiento de admiración, respeto o afecto hacia alguien”. En realidad no entiendo como se puede admirar, respetar o querer a una persona a la cual se la descalifica casi desde todo punto de vista. ¿Se puede admirar a un artista solo por su estética (en este caso por la singularidad de su forma de cantar y de su voz única, áurea, increíble) y dejar de lado su mensaje, su manera de comunicar un mensaje coherente con una forma de ver la vida y el mundo.
Un mensaje que para Uds. los que piensan que todo lo que tiene que ver con el sentimiento popular es “de izquierda”. La Negra siempre fue una voz que dijo todo lo que la gente que no puede expresarse quería decir..La coherencia de su mensaje y su vida es un punto de admiración que evidentemente Uds no comparten.Seguramente han tomado para hacer este sutil homenaje otra de las acepciones de “tributo” que es la siguiente:”Cantidad de dinero o especie que entregaba el vasallo a su señor, a la Iglesia o a un soberano.”. Esta me cierra un poco más aunque es muy extemporánea.
Justamente por esto es que tiene que ver con lo que este Dr. titular de este blog ha escrito: la extemporaneidad. Está “fuera de tiempo” el hacerle un tributo a alguien que ha fallecido y que no puede contestar a ninguna de las cosas que de forma caprichosa y desde una de las veredas ideológicas se esgrimen y no pueden ser refutadas.
Es “fuera de tiempo” para mi forma de ver, el enfocar las cosas que hablan de la humanidad de una persona, desde una visión tan corta y tan mezquina. Desde este punto de vista me cierra todo lo que aquí se dice también como comentarios de admiración a esta nota que lo único que se prepuso es denostar a una clara militante por los derechos humanos. Seguramente me tildarán rápidamente de “zurdo” o de “kirchnerista” pero no me importa.
Mi única intención al escribir este mensaje es rescatar y rendirle un TRIBUTO como corresponde, desde la admiración más absoluta y total por lo que interpretó y por lo que defendió con su pensamiento y su militancia. Vaya esta, mi nota, como desagravio para la memoria de la Gran MERCEDES SOSA. La Mercedes del pueblo, la Mercedes de la gente.
Sin otro particular y esperando no haberlos molestado con este mail les envío un cordial saludo.
Pancho Flotta
Sres. Editores del Blog:
Parafraceándolos comienzo diciéndoles amablemente que "La Argentina que yo quiero" incluye la posibilidad de refutar algunos puntos de vista en los diferentes blogs, con los cuales no estoy de acuerdo.., Pero noto que a pesar de que Uds, (por lo que se deja traslucir por algunos de los comentarios que realizan de "los Kirchner" en otras notas del blog y por la elección de los sitios amigos del vuestro que están en su mayoría claramente en forma antagónica a la promulgación de esta ley) no estarían a favor de la nueva Ley de Medios Audiovisuales, y que por lo tanto opinarían que nuestro poder ejecutivo ha confeccionado una ley "mordaza", es cuanto menos muy raro ver como no abren la posibilidad de realizar comentarios a las notas de vuestro blog. No llego a entender bien esta contradicción.
El "decir" y el "hacer" están separados y esto no está encuadrado dentro de la misma lógica. He leído en el blog "La historia paralela" una nota sobre un aparente "Tributo" a Mercedes Sosa, que lo menos que puedo decir para definirla es "poco feliz" . Como corresponde en los casos en que no estoy de acuerdo con algo publicado en un blog, me tomé el atrevimiento de escribir un comentario donde originalmente se publicó dicha nota. Es una especie de "desagravio" para la memoria que creo humildemente fue maltratada para con nuestra querida Negra. Allí he visto el comentario de Uds y el enlace para este blog donde veo publicada también dicha nota y quise, al igual que en el otro lugar, hacer una defensa, desde mi punto de vista, de nuestra gran artista popular. Pero lamentablemente no encontré el enlace para hacer mis comentarios y es por esto que me decidí a escribirles a vuestro mail personal.
No creo que se les escape a ninguno de los dos, sobre todo al Sr. Paz que es periodista, que tener un blog donde opinan sobre muchas cuestiones de política y no abrirlo a la posibilidad del disenso, es cuanto menos una contradicción con uno de los principios esenciales del periodismo: el derecho de réplica y sobre todo la libertad de expresión, por otro lado tan exigido a la hora de hablar de las cuestiones de este gobierno. De cualquier manera les envío mi punto de vista publicado en el Blog "La historia paralela" que en un principio fue retirado del mismo apenas cinco minutos después que lo publiqué, pero que hoy veo con agrado que ha aparecido nuevamente. Les aclaro que no soy militante de ningún partido político y que administro un foro de folklore, y que solo me lleva a realizar estos comentarios mi gran admiración por nuestros grandes artistas nacionales.
Este es el texto de mi nota de desagravio a la memoria de Mercedes sosa":
..Extraña forma de hacer un “tributo” a una gran cantante..Según el Diccionario de la Lengua Española, la palabra “tributo” tiene varios significados entre los cuales está el que debería haberse tomado para realizar, por ejemplo, esta nota. Una primera acepción es: “Sentimiento de admiración, respeto o afecto hacia alguien”. En realidad no entiendo como se puede admirar, respetar o querer a una persona a la cual se la descalifica casi desde todo punto de vista. ¿Se puede admirar a un artista solo por su estética (en este caso por la singularidad de su forma de cantar y de su voz única, áurea, increíble) y dejar de lado su mensaje, su manera de comunicar un mensaje coherente con una forma de ver la vida y el mundo.
Un mensaje que para Uds. los que piensan que todo lo que tiene que ver con el sentimiento popular es “de izquierda”. La Negra siempre fue una voz que dijo todo lo que la gente que no puede expresarse quería decir..La coherencia de su mensaje y su vida es un punto de admiración que evidentemente Uds no comparten.Seguramente han tomado para hacer este sutil homenaje otra de las acepciones de “tributo” que es la siguiente:”Cantidad de dinero o especie que entregaba el vasallo a su señor, a la Iglesia o a un soberano.”. Esta me cierra un poco más aunque es muy extemporánea.
Justamente por esto es que tiene que ver con lo que este Dr. titular de este blog ha escrito: la extemporaneidad. Está “fuera de tiempo” el hacerle un tributo a alguien que ha fallecido y que no puede contestar a ninguna de las cosas que de forma caprichosa y desde una de las veredas ideológicas se esgrimen y no pueden ser refutadas.
Es “fuera de tiempo” para mi forma de ver, el enfocar las cosas que hablan de la humanidad de una persona, desde una visión tan corta y tan mezquina. Desde este punto de vista me cierra todo lo que aquí se dice también como comentarios de admiración a esta nota que lo único que se prepuso es denostar a una clara militante por los derechos humanos. Seguramente me tildarán rápidamente de “zurdo” o de “kirchnerista” pero no me importa.
Mi única intención al escribir este mensaje es rescatar y rendirle un TRIBUTO como corresponde, desde la admiración más absoluta y total por lo que interpretó y por lo que defendió con su pensamiento y su militancia. Vaya esta, mi nota, como desagravio para la memoria de la Gran MERCEDES SOSA. La Mercedes del pueblo, la Mercedes de la gente.
Sin otro particular y esperando no haberlos molestado con este mail les envío un cordial saludo.
Pancho Flotta
LOS IMPERDONABLES
Mientras la presidenta y su troupe se entretienen nuevamente en alejados rincones del planeta con la acostumbrada excusa de “fortalecer las relaciones bilaterales” (léase “comerciales”) con el país anfitrión de turno del circo argentino, la república experimenta el doble comando del ejecutivo al quedar nuestros destinos regidos por el ex presidente Kirchner, tan enquistado en el gobierno de su esposa como en la residencia de Olivos.
Desde que se iniciara la era K, la pobreza y la inseguridad han crecido en forma escandalosa, de la misma manera en que la pareja presidencial ha incrementado su fortuna, la de sus íntimos (Cristóbal López, Fabián Gutiérrez), la de los funcionarios “mimados” de su gestión (Ricardo Jaime) y hasta la de su propio hijo.
Pero si bien los excesos del ejecutivo no sorprenden en modo alguno en las democracias débiles, lo que no deja de preocupar es que después de veinticinco años (¡un cuarto de siglo!) de la nuestra, cuya “recuperación” no deja de ser reivindicada por los críticos de los gobiernos militares, se siguen verificando los mismos vicios que nos llevaron, precisamente, a los vacíos de poder que desembocaron en las consecuentes dictaduras.
A la notoria ausencia de una oposición fuerte se suma la cotidiana compra y venta de integrantes del poder legislativo que cambian de partido político como de convicciones, doblegándose vergonzosamente a los caprichos e irracionalidades del matrimonio en el poder, reconociendo como único mandante al dinero con el que se compran sus voluntades.
Pero la frutilla del escándalo kirchnerista reposa indudablemente en el poder judicial, que debería ser, por el contrario, la salvaguarda de la ciudadanía contra los abusos de los otros dos poderes del Estado. La lista de jueces sospechados y proclives al manoseo y los aprietes del ejecutivo sobrepasa largamente los límites de una servilleta y se extiende generosamente por varios manteles puestos en hilera.
Más allá de las expresiones irrisorias sobre el consumo de marihuana por parte de un integrante de la Corte Suprema famoso por ciertos fallos, la conducta de algunos jueces pone de manifiesto la impunidad con que estos señores, que cobran algunos de los sueldos más altos de la función pública, se abusan de la confianza popular al sentirse dueños de la vida, el patrimonio y la honra de los habitantes de la Nación.
En este sentido, si ya es condenable la actitud discriminatoria de la jueza Parrilli hacia dos empleadas debido a su color de piel, mucho más grave resulta el gesto intimidatorio de amenazar con la cárcel a una ciudadana por haber desatado su furia.
Además de la cantidad de exabruptos registrados por las cámaras de seguridad, la jueza demostró la peligrosidad de su persona, depositaria de una cuota de poder sobre el resto de la ciudadanía, al administrar ese poder para beneficio personal (ella no paga las multas que se le imponen) o dejándose llevar por circunstanciales estados de ánimo.
Lo que en otros estamentos sociales puede parecer inofensivo reviste en este caso una seriedad inusitada tanto por la responsabilidad de la investidura judicial como por las implicancias presentes y futuras del accionar de quien tiene la delicada tarea de administrar justicia pero que, al mismo tiempo, manifiesta descaradamente no solamente no cumplir con la ley, violando el artículo 16 de la Constitución Nacional, sino que amenaza con aplicarla en forma parcial y arbitraria.
Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz
Mientras la presidenta y su troupe se entretienen nuevamente en alejados rincones del planeta con la acostumbrada excusa de “fortalecer las relaciones bilaterales” (léase “comerciales”) con el país anfitrión de turno del circo argentino, la república experimenta el doble comando del ejecutivo al quedar nuestros destinos regidos por el ex presidente Kirchner, tan enquistado en el gobierno de su esposa como en la residencia de Olivos.
Desde que se iniciara la era K, la pobreza y la inseguridad han crecido en forma escandalosa, de la misma manera en que la pareja presidencial ha incrementado su fortuna, la de sus íntimos (Cristóbal López, Fabián Gutiérrez), la de los funcionarios “mimados” de su gestión (Ricardo Jaime) y hasta la de su propio hijo.
Pero si bien los excesos del ejecutivo no sorprenden en modo alguno en las democracias débiles, lo que no deja de preocupar es que después de veinticinco años (¡un cuarto de siglo!) de la nuestra, cuya “recuperación” no deja de ser reivindicada por los críticos de los gobiernos militares, se siguen verificando los mismos vicios que nos llevaron, precisamente, a los vacíos de poder que desembocaron en las consecuentes dictaduras.
A la notoria ausencia de una oposición fuerte se suma la cotidiana compra y venta de integrantes del poder legislativo que cambian de partido político como de convicciones, doblegándose vergonzosamente a los caprichos e irracionalidades del matrimonio en el poder, reconociendo como único mandante al dinero con el que se compran sus voluntades.
Pero la frutilla del escándalo kirchnerista reposa indudablemente en el poder judicial, que debería ser, por el contrario, la salvaguarda de la ciudadanía contra los abusos de los otros dos poderes del Estado. La lista de jueces sospechados y proclives al manoseo y los aprietes del ejecutivo sobrepasa largamente los límites de una servilleta y se extiende generosamente por varios manteles puestos en hilera.
Más allá de las expresiones irrisorias sobre el consumo de marihuana por parte de un integrante de la Corte Suprema famoso por ciertos fallos, la conducta de algunos jueces pone de manifiesto la impunidad con que estos señores, que cobran algunos de los sueldos más altos de la función pública, se abusan de la confianza popular al sentirse dueños de la vida, el patrimonio y la honra de los habitantes de la Nación.
En este sentido, si ya es condenable la actitud discriminatoria de la jueza Parrilli hacia dos empleadas debido a su color de piel, mucho más grave resulta el gesto intimidatorio de amenazar con la cárcel a una ciudadana por haber desatado su furia.
Además de la cantidad de exabruptos registrados por las cámaras de seguridad, la jueza demostró la peligrosidad de su persona, depositaria de una cuota de poder sobre el resto de la ciudadanía, al administrar ese poder para beneficio personal (ella no paga las multas que se le imponen) o dejándose llevar por circunstanciales estados de ánimo.
Lo que en otros estamentos sociales puede parecer inofensivo reviste en este caso una seriedad inusitada tanto por la responsabilidad de la investidura judicial como por las implicancias presentes y futuras del accionar de quien tiene la delicada tarea de administrar justicia pero que, al mismo tiempo, manifiesta descaradamente no solamente no cumplir con la ley, violando el artículo 16 de la Constitución Nacional, sino que amenaza con aplicarla en forma parcial y arbitraria.
Raquel E. Consigli
Horacio Martínez Paz
8 oct 2009
TRIBUTO A MERCEDES SOSA
Carlos Marcelo Shäferstein
Informe Especial para LA HISTORIA PARALELA www.lahistoriaparalela.com.ar
Cuando la muerte llama a la puerta nadie se puede negar a contestar. Es una convocatoria obligatoria que nos dice que el tiempo en la tierra se terminó, y que hay que presentarse ante Dios a rendir cuentas por lo que se ha hecho en la vida. Curiosamente, la mujer que recibió el viernes la extremaunción de parte del Padre Luis Farinello no era Católica.
Se jactaba de haber sostenido, como Lenin, que: “Cualesquiera que sean las circunstancias de mi muerte, moriré con una fe inquebrantable en el futuro comunista. Esta fe en el hombre y su futuro me da, aún ahora, una capacidad de resistencia que ninguna religión puede otorgar.”
Pero parece haberse convertido a última hora… “Uno se conmueve muchísimo al atender a una persona cercana a la muerte. Hemos rezado con ella, creo que me escuchó perfectamente bien”, destacó Farinello. “Para Mercedes es uno de los momentos más sagrados de la vida”, señaló el cura. [sic] ¿De dónde habrá sacado eso el cura tercermundista? … Que también no encuentra pecado en Luis D´Elía.
Un final a todo trapo (rojo)
Lo cierto es que Haydeé Sosa no se destacó solamente como una cantante prodigiosa, sino también como una eficaz subversora. Cuando hace un tiempo atrás escribí un informe sobre Antonio Gramsci en la edición del 1º de junio pasado en LA HISTORIA PARALELA hice una mención específica sobre la formación educativa para obtener el control absoluto del poder por la “hegemonía” cultural que las clases dominantes logran ejercer sobre las clases sometidas, a través los medios de comunicación. Decíamos entonces que el marxismo busca el ejercicio del poder ilimitado controlando las funciones de dirección intelectual y la neutralización de la moral tradicional para ser reemplazada por aquella del dominio del estamento político.
Y Mercedes Sosa es un símbolo cultural marxista por excelencia. “Soy comunista, es un sentimiento”.
Se formó estéticamente dentro del “Movimiento del Nuevo Cancionero”, una corriente renovadora del folklore, surgida en la provincia de Mendoza y que compartió con Armando Tejada Gómez, con su esposo Manuel Oscar Matus, y con Tito Francia. Desde entonces, con el debut discográfico con “Canciones con fundamento” (1965) y con la magia de su canto, consiguió hacer conocer y trascender un repertorio nuevo y políticamente comprometido con el socialismo extremo. Antonio Gramsci —en efecto— abogaba por una revolución cultural, que precedería necesariamente a la toma del poder. Ese proceso de conquista es una verdadera guerra —definía— donde el objetivo era destruir a las Instituciones para imponer el comunismo.
Esa ligazón con lo social le valió transformarse en una voz brillante capaz de traducir sus pesares de la infancia, endilgándoselos al pueblo con testimonios como “Canción con todos”, “Cuando tenga la tierra”, “La Navidad de Juanito Laguna” y los discos “Homenaje a Violeta Parra”, en reivindicación del depuesto Salvador Allende y “Hasta la victoria”, un tributo al “Che” Guevara.
Esa posición resultó inaceptable para la época en que en Argentina se combatía contra el terrorismo auspiciado por la revolución cubana y hacia 1979, tras publicar “Serenata para la tierra de uno” y ser detenida en el Teatro Argentino de La Plata, viajó primero a París y en 1980 se afincó en Madrid.
“Honrar la vida”
Vivió holgadamente haciéndose famosa por su condición de “perseguida política” y tanto los franceses ~que venían de la alegre revolución cultural del 68~ como los españoles ~en plena época de “el destape” y de las “canciones de protesta”~ la ovacionaron constantemente, superando con su éxito al también “exiliado” Atahualpa Yupanqui. Al igual que “el payador perseguido”, “la Mecha” también tenía su coqueto departamento de Rue Marechal Foch en París y otro en La Gran Vía, pleno centro de Madrid, a metros de La Puerta del Sol.
La pobre mujer que acaba de aceptar la “unción de los enfermos” era aclamada por un público europeo que estaba divinizando ya no a Dios, sino a “la democracia” como verdadero culto, venerada como la panacea absoluta que conduce a la felicidad terrenal, descartando la trascendencia.
Durante su dorado exilio, la moribunda a quien el viernes le pusieron por primera vez un Rosario entre sus dedos, no desgranaba más que costosos diamantes, que le apasionaba atesorar.
Manteniendo su residencia en Europa, regresó como una diva a los escenarios argentinos el 18 de febrero de 1982 y en el teatro Opera realizó una docena de impactantes recitales que compartió con León Gieco, Charly García, Antonio Tarragó Ros, Rodolfo Mederos y Ariel Ramírez, que quedaron plasmados en el álbum “Mercedes Sosa en Argentina”.
Ya con Raúl Alfonsín en el poder, y lejos de quedarse quieta, Mercedes se propuso el desafío de seguir abriendo puertas y mentes con la decisión de sumar nuevos autores latinoamericanos a su repertorio y así impuso a los entonces ignotos Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, trovadores cubanos de la revolución.
“Para llegar a donde yo estoy no tan solo se debe cantar, se debe leer mucho, se deben ver películas buenas, se deben ver cuadros, se debe estar en contacto con todo lo que sea cultural. Porque el canto no es sólo una cuestión de abrir la boca. Cuando abrís la boca, la abrís de tal manera que sale todo lo que tenés adentro de la cabeza. Y eso es transmitir la cultura. Me siento orgullosa de ser una artista que tenga esta cultura y esta inteligencia”… “El folklore es una forma de llegar a todo el mundo. El tango, en cambio, es muy sectario. En el folklore, cuando nos gusta la música y la letra de tal canción, no importa quién la canta y cuándo la canta. Si hay que grabarla, hay que grabarla. Por eso, es una música que no se detiene. La gente cree que llenar un lugar, acá en Buenos Aires, con 3 mil personas, es mucho. Ya los festivales folklóricos van 45 mil personas”.
Hoy todos saben, por las necrológicas, que Haydee Mercedes Sosa nació en San Miguel de Tucumán un 9 de julio de 1935. Le decían “la negra”, tanto por el color de su piel diaguita (tribu a la que étnicamente pertenecía), como por su pasado lenocinio y la turbación de su resentimiento hacia ese pasado de pobreza y frustración.
El jardín de los sentimientos
Vivió una infancia en el horrible ranchito de sus padres, de una pieza, y con tres hermanos más. “Mi papá era un tipo que las pasó muy fieras ~reflexionaba con la mirada perdida. Mi mama siempre estuvo firme para sostenerlo primero y después para despacharlo. Sesenta y dos años tenía él cuándo se murió, pero parecía tener ochenta o noventa. Se murió tan gastado… Mi papa pintaba trenes en una época, allá en Tucumán, en Tafí Viejo, hasta que quedo cesante. Trabajo no encontró, entonces se vino para Buenos Aires. Algo mejoró nuestra situación con la platita que nos mandaba. Trabajó en el puerto, fue bolsero, estibador, pero no podíamos aguantar sin él. Y se volvió para pasar más penurias aún. Al volver a Tucumán mi padre consiguió trabajo en el Ingenio Guzmán, donde alimentaba chimeneas. Era el trabajo más duro que existía en esa época. ¿Tenés idea de lo que es, con el calor del norte, meterle fuego a las chimeneas?” La madre era lavandera, pero además cosía, daba vuelta los cuellos de las camisas, planchaba pilas de ropa con aquellas planchas de carbón que había que esperar como una hora para que se calentaran. “Cuando en la noche no teníamos para comer, mi mamá nos sacaba al Parque 9 de Julio para que jugáramos y nos distrajéramos; parece que comíamos aire, pero el aire no llena el estomago y no es lo mismo no comer para adelgazar que no comer porque no hay”.
Buscando una salida que le permitiera escaparse, comenzó a cantar desde chica y, en octubre de 1950, ya quinceañera, empujada por el entusiasmo de un grupo de amigas inseparables, se animó a participar en un certamen radial organizado por LV12 de Tucumán. Oculta tras el seudónimo de Gladys Osorio, su incipiente calidad como cantante la hizo triunfar en un concurso cuyo premio era un contrato por dos meses de actuación en la emisora. Interpretó el tema “Triste estoy” de Margarita Palacios. Este vertiginoso comienzo como cantante profesional dio lugar al original nombre artístico que quedo plasmado en su primer contrato: Mercedes Sosa. Pero luego de sesenta días se terminó la rudimentaria carrera. Tuvo que volver a pasar la gorra y se fue al Norte a probar fortuna.
En Salta el destino la sorprende trabajando en una de esas peñas dispersas al pie de la ruta. La morochita cantora no era bien considerada por los parroquianos, y ese factor la condujo a militar en la Juventud Comunista Salteña. Tampoco tuvo suerte porque los jóvenes aristocráticos que abrazaban la ideología de moda la despecharon por su color y rasgos aindiados. Por esos años quedó preñada, pero el compañero de utopías que lo hizo ~un joven de familia~ le negó la autoría dejándola “en banda”.
Desde su fuga a Cosquín
A los 21 años, bailando danzas folklóricas, Mercedes conoció en una de esas peñas al paraguayo Manuel Oscar Matus, un militante comunista que en ese entonces también cantaba “a la gorra”. Se casaron un 5 de julio de 1957 y se mudaron a Mendoza, donde Mercedes dio a luz a su único hijo Fabián Ernesto Matus. Mercedes y su marido recorrieron innumerables escenarios. La cantante tuvo que trajinar varios años para conseguir el reconocimiento tan anhelado por todo artista folklórico; es decir la consagración en el Festival Nacional del Folklore de Cosquín. Fue en 1965, cuando gracias al camarada Jorge Cafrune -que la invito a subir y cantar al escenario- el país entero pudo conocer y escuchar a la cantante tucumana por primera vez. Esa situación marcó el nacimiento de la artista popular, con el “Movimiento Nuevo Cancionero”
“La Negra”, Manuel Oscar Matus y otros cumpas, como Armando Tejada Gómez y Tito Francia, artistas y formadores del movimiento, tomaron el rumbo de las canciones con impronta social. Mercedes Sosa se declaró desde sus inicios como una comprometida con el “canto combativo” como integrante de esa corriente político-renovadora del folklore, surgida en Mendoza, “que proponía dejar de lado las modas pasajeras, para poner el acento en la vida cotidiana del hombre argentino, con sus alegrías y tristezas”.
Con su marido bajaron a Buenos Aires y empezaron a dar recitales en la Universidad, conmoviendo a los jóvenes por su mensaje transgresor, ya que transformó la canción campesina, que ahora relataba las desgracias de la pobreza y la desigualdad social. Matus, considerando la positiva repercusión que la “Negra” Sosa provocaba en el público, decidió editar en un sello independiente el primer disco de Mercedes Sosa al cual titularon “Canciones con fundamento”. Tras su revelación en Cosquín comenzaron a surgir giras nacionales e internacionales, acompañadas de atractivos contratos con el sello discográfico.
Posteriormente se vincularía sentimentalmente con otro revolucionario, un chaqueño que ~en vida del General Perón~ la triple A le voló el quincho de la casa. Su nuevo amigo se llamaba Eraclio Catalín Rodríguez cuando era el ignoto sereno de un molino yerbatero de Barracas, que de tanto en tanto visitaba la Comisaría 30ª por violar el edicto de ebriedad. Más tarde sería conocido como “Horacio Guarany”.
Tras la cortina de hierro
En 1965 intervino en la grabación de “Romance de la muerte de Juan Lavalle”, de Ernesto Sábato y Eduardo Falú, cantando Palomita del valle.
En marzo de 1966, se conoció Yo no canto por cantar, con una docena de canciones hoy antológicas, entre las que estaban: Canción del derrumbe indio, Canción para mi América, Chayita del vidalero, Los inundados, Zamba para no morir, Tonada de Manuel Rodríguez y Zamba al zafrero. Tal fue la aceptación de este disco, que apenas siete meses después, en octubre, fue invitada a grabar otro que apareció con el título de Hermano.
A fines de 1967, “La Negra” hizo conocer Para cantarle a mi gente, un disco que acumuló un importante caudal de poesía argentina y latinoamericana.
En abril de ese mismo año, tras haber subyugado al público europeo y de los Estados Unidos con exitosas actuaciones en Miami, pasó a Europa actuando en Lisboa, Oporto y Roma. Cruzó la “cortina de hierro” y su canto exótico tuvo éxito en Varsovia, Leningrado, Bakú y Tiflis. Durante la gira en su admirada Unión Soviética conoció a Ariel Ramírez, quien le propuso, de inmediato, ser la voz de Mujeres Argentinas, trabajo que recién se concretaría en 1969, luego de la aparición de “Zamba para no morir”, una recopilación con los temas de mayor trascendencia grabados hasta ese momento, y “Con sabor a Mercedes Sosa”, en el que registró por primera vez “Al jardín de la República”. Eran obras de los compositores tucumanos Pato Gentilini, el Chivo Valladares y Pepe Núñez.
A comienzo de los años 1970, publicó dos álbumes conceptuales en colaboración con el músico Ariel Ramírez y el historiador Félix Luna: “Cantata Sudamericana” y “Mujeres Argentinas”.
Rotundamente peronista en su juventud, siempre apoyó las causas de izquierda a lo largo de su vida haciéndose montonera. En 1979 había muerto Pocho, su segundo marido “con papeles” y se fue del país, donde se habían prohibido sus discos, al que regresó triunfal y millonaria en 1982.
En esa ocasión, cuando brindó la serie de conciertos a sala repleta en el Teatro Ópera de Buenos Aires, la audaz Mercedes convirtió al recital en un “acto cultural contra la dictadura”, aún durante el gobierno de Bignone.
La revolución bajo el poncho
Con Alfonsín y su secretaria Margarita Ronco mantuvieron una estrecha amistad ~consolidada con los años hasta el fallecimiento del “caudillo”~ que la benefició con generosos contratos. En esa época se hizo productora y organizó uno de los espectáculos más importantes presentados en la Argentina: “Sin Fronteras”, que la reunió en el estadio Luna Park de Buenos Aires a las militantes Teresa Parodi, de Argentina, la colombiana Leonor González Mina, la venezolana Lilia Vera, la brasileña Beth Carvalho y la mexicana Amparo Ochoa, además de la propia Mercedes. Era una pionera exitosa en el difícil arte de la revolución psicológica, porque con el tiempo prendió.
Realmente no le fue nada mal en “la movida cultural” a “La Negra”, ya que durante la época de Menem se le otorgaron diversos reconocimientos, entre los que sobresale el Gran Premio CAMU 1995, otorgado por el Consejo Argentino de la Música y por la Secretaría Regional para América Latina y el Caribe y el Martín Fierro 1994 al mejor show musical en televisión. Odiaba tanto a los militares que juró no regresar a Tucumán mientras gobernara el General Bussi.
En los últimos tiempos resurgió su figura por su incansable lucha por la reivindicación de los “jóvenes idealistas”, la causa montonera y la cárcel para todos los uniformados. Fue condecorada con honores en el año 2005 por el “Honorable Senado de la Nación Argentina” con el premio “Sarmiento” en reconocimiento a su compromiso social y su constante lucha en materia de “derechos humanos”. Y aquí comenzó con los recitales “culturales” y “gratuitos” en Plaza de Mayo.
“Cuando me dieron el premio en el Congreso me puse a llorar, no podía parar. Porque uno habla, viaja, vuelve, pero no hay caso: los artistas nacimos para que el pueblo nos quiera. Mire si no Maradona”.
De un perfil generoso, sin embargo nada hizo pro bonus, cosechando otra fortuna extraordinaria junto a los Kirchner, que ~además de la pensión honorífica otorgada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires según su voluntad~ en el año 2008, fue nombrada “Embajadora de Buena Voluntad para Latinoamérica y el Caribe”.
La juventud, la pobreza, la iglesia y el aborto
“Me gusta la juventud actual. Nunca como ahora los jóvenes han empezado a componer tan bien, a ser tan felices que viven componiendo folklore. El arte autóctono dejó de ser una cosa triste o vista para gente grande, y es ahora para la gente joven. Yo no sé qué va a pasar el día de mañana cuando ya estemos todos viejos, Ariel Ramírez, yo, Guarany. ¿Quién va a ver el folklore si no están los jóvenes? Tenemos que apoyarlos para que canten, según nuestra inspiración”.
“Quiero mucho a Néstor Kirchner y también a Cristina. Han hecho mucho más que Alfonsín, que seguía mucho mi carrera. Los Kirchner han mejorado el problema económico. Lo que debe cambiar definitivamente es la pobreza del pueblo. El pueblo que vive en las villas miseria tiene que comer. Y eso tienen que cambiarlo ellos, nosotros no podemos hacer nada. Yo sé lo que es haber sido pobre. Pero de eso también se sale. Yo voy mirando los paisajes, a mí me gusta viajar por tierra y conozco todos los caminos. Sé que hay mucha gente que está viviendo en la pobreza: el 40% del país. Tengo ilusión de que vaya mejor, yo no soy derrotista.”
«En el 83, me decían “Mercedes, ¿no va a ser radical?”. Les dije “no, yo soy comunista. Yo no puedo ser radical. Que lo quiera al doctor Alfonsín no significa que vaya a cambiar mi pensamiento”. Soy comunista pero nunca he actuado con el comunismo militante. Es un sentimiento: que la gente esté mejor, que tenga mejores estudios, que vaya a mejores escuelas y universidades. Pero estoy con el Frente para la Victoria, como todos los artistas. Kirchner se peleó duro con la Iglesia, entre otros temas, por la educación sexual en los colegios. Nosotros hemos visto muchísima falsedad de muchos sacerdotes que han violado a muchos niños. Y la Iglesia no habla de eso. Leí que hay problemas con la Iglesia y el gobierno argentino. No debería haber problemas. El presidente y la señora del presidente no son gente de la frivolidad. Es gente de familia. Además han solucionado el problema de la prohibición del aborto. No estoy en contra de la iglesia católica, pero hay muchas criaturas que mueren. Jovencitas que mueren a los quince años porque las toca ahí abajo una mala curandera que no sabe hacer realmente el trabajo. Hay que cuidar a las chicas y a los chicos. Una mujer a los quince años no está capacitada para criar un hijo. Hay que tratar de ponerle un DIU o que tenga a su alcance las herramientas para elegir.» http: //www. clarin. com/suplementos/mujer/2005/12/06/m-00411. htm
Poca gente sabe que, tras la rebelión militar de Villa Martelli, en diciembre de 1988, dos decenas de militantes del “Movimiento Todos por la Patria”, organización de Enrique Gorriarán Merlo, que habían caído en las refriegas frente al cuartel del Batallón Logístico 10, fueron velados en el Congreso de la Nación. A los pocos días, el 23 de enero de 1989, esa misma agrupación terrorista atacó otra unidad militar: el Regimiento de Infantería 3, “General Belgrano”, en La Tablada. Parece que recién allí a Alfonsín “le cayó la ficha” y se dio cuenta que los honrados como adalides de la libertad unos días antes eran, en realidad, los enemigos de la República.
La historia recordará como un episodio nefasto que la musa inspiradora de los terroristas latinoamericanos ~la trovadora del dulces coplas que, con su encantadora lírica tejía la telaraña donde se enredaron mortalmente tantos argentinos~ mancille otra vez, con sus ciento cincuenta kilos de despojos en plena fermentación, el Congreso, donde el régimen montonero dispuso su velatorio como si esa juglar de la ultraizquierda hubiera sido una heroína.
Pensándolo bien, tanto el Parlamento como sus actuales integrantes no son menos corruptos que la sebosa revolucionaria que lucró con tanto éxito gracias a la escabrosa situación política del tiempo que le tocó vivir… en tanto que sus tonadillas fueron el último acorde que remembraron tantos idealistas que la siguieron a la manga del matadero donde los condujo.
Epigrama para su lápida
Los cantos de sirena llevaron a la muerte a los marineros de Ulises en su regreso a Ithaca.
Del mismo modo, la música subversora contaminó las mentes de ocho mil setecientos argentinos durante los años del terrorismo desencadenado contra la Nación Argentina por el ERP y Montoneros, así como inequívocamente sucedió en todos los países latinoamericanos que pasaron por el flagelo terrorista interno.
En Uruguay Alfredo Zitarrosa, Los Olimareños o Daniel Viglietti emponzoñaron a la inexperiencia adolescente con el canto guerrillero.
Víctor Jara o “Los Quilapayún”, en Chile, Alberto Híjar en México, Luis Enrique Mejía en Nicaragua, Rubén Pagura Alegría en Costa Rica, “Savia Andina”, en Bolivia y muchos otros integraron así el “Movimiento del Nuevo Cancionero Latinoamericano” en un contexto cultural liderado por Argentina en el llamado “boom del folklore” ~que se esparció por las naciones hermanas~ proceso derivado de la gran migración interna que venía sucediendo desde mediados de la década de 1930, en nuestro país.
Mercedes Sosa fue la precursora por excelencia de ese movimiento de transmutación “cultural” que tanto éxito cosechó, aún a costa de cantidades de vidas inmoladas. Pero su huella se mantiene intacta en la medida que los medios educativos y audiovisuales quedarán en las exclusivas manos del estado socialista del Siglo XXI, cual fue ~seguramente~ el postrer deseo de la vieja militante comunista.
Nació pobre y miserable. Pasó hambre y humillaciones. Pero se desquitó de la vida, habiendo gozado de la fortuna y todos los posibles deleites terrenales que consiguió disfrutar. Se muere de pancreatitis alcohólica tras un banquete con amigos donde se sirvió una de sus delicias favoritas: un risotto al champagne, generosamente regado con vino tinto ~de la exclusiva bodega que lo prepara especialmente~ cosechado para la princesa de Holanda.
Se va de este mundo con una inmensa riqueza material que no alcanzaría a gastar ni en trescientos años de dialéctica, sin haber compartido jamás una hogaza de pan, ni haber hecho más que compadecer a sus paisanos oprimidos por el mismo régimen que alentó.
No somos quién para creerle o no a Luis Farinello que Mercedes Sosa, al final ~en realidad~ se arrepintió de corazón. Después de todo, ese cura es perjuro y refractario.
Es el secreto que se lleva a la tumba, … porque sus diamantes quedan afuera.
Permitida su reproducción total o parcial citando la fuente.
Carlos Marcelo Shäferstein
Informe Especial para LA HISTORIA PARALELA www.lahistoriaparalela.com.ar
Cuando la muerte llama a la puerta nadie se puede negar a contestar. Es una convocatoria obligatoria que nos dice que el tiempo en la tierra se terminó, y que hay que presentarse ante Dios a rendir cuentas por lo que se ha hecho en la vida. Curiosamente, la mujer que recibió el viernes la extremaunción de parte del Padre Luis Farinello no era Católica.
Se jactaba de haber sostenido, como Lenin, que: “Cualesquiera que sean las circunstancias de mi muerte, moriré con una fe inquebrantable en el futuro comunista. Esta fe en el hombre y su futuro me da, aún ahora, una capacidad de resistencia que ninguna religión puede otorgar.”
Pero parece haberse convertido a última hora… “Uno se conmueve muchísimo al atender a una persona cercana a la muerte. Hemos rezado con ella, creo que me escuchó perfectamente bien”, destacó Farinello. “Para Mercedes es uno de los momentos más sagrados de la vida”, señaló el cura. [sic] ¿De dónde habrá sacado eso el cura tercermundista? … Que también no encuentra pecado en Luis D´Elía.
Un final a todo trapo (rojo)
Lo cierto es que Haydeé Sosa no se destacó solamente como una cantante prodigiosa, sino también como una eficaz subversora. Cuando hace un tiempo atrás escribí un informe sobre Antonio Gramsci en la edición del 1º de junio pasado en LA HISTORIA PARALELA hice una mención específica sobre la formación educativa para obtener el control absoluto del poder por la “hegemonía” cultural que las clases dominantes logran ejercer sobre las clases sometidas, a través los medios de comunicación. Decíamos entonces que el marxismo busca el ejercicio del poder ilimitado controlando las funciones de dirección intelectual y la neutralización de la moral tradicional para ser reemplazada por aquella del dominio del estamento político.
Y Mercedes Sosa es un símbolo cultural marxista por excelencia. “Soy comunista, es un sentimiento”.
Se formó estéticamente dentro del “Movimiento del Nuevo Cancionero”, una corriente renovadora del folklore, surgida en la provincia de Mendoza y que compartió con Armando Tejada Gómez, con su esposo Manuel Oscar Matus, y con Tito Francia. Desde entonces, con el debut discográfico con “Canciones con fundamento” (1965) y con la magia de su canto, consiguió hacer conocer y trascender un repertorio nuevo y políticamente comprometido con el socialismo extremo. Antonio Gramsci —en efecto— abogaba por una revolución cultural, que precedería necesariamente a la toma del poder. Ese proceso de conquista es una verdadera guerra —definía— donde el objetivo era destruir a las Instituciones para imponer el comunismo.
Esa ligazón con lo social le valió transformarse en una voz brillante capaz de traducir sus pesares de la infancia, endilgándoselos al pueblo con testimonios como “Canción con todos”, “Cuando tenga la tierra”, “La Navidad de Juanito Laguna” y los discos “Homenaje a Violeta Parra”, en reivindicación del depuesto Salvador Allende y “Hasta la victoria”, un tributo al “Che” Guevara.
Esa posición resultó inaceptable para la época en que en Argentina se combatía contra el terrorismo auspiciado por la revolución cubana y hacia 1979, tras publicar “Serenata para la tierra de uno” y ser detenida en el Teatro Argentino de La Plata, viajó primero a París y en 1980 se afincó en Madrid.
“Honrar la vida”
Vivió holgadamente haciéndose famosa por su condición de “perseguida política” y tanto los franceses ~que venían de la alegre revolución cultural del 68~ como los españoles ~en plena época de “el destape” y de las “canciones de protesta”~ la ovacionaron constantemente, superando con su éxito al también “exiliado” Atahualpa Yupanqui. Al igual que “el payador perseguido”, “la Mecha” también tenía su coqueto departamento de Rue Marechal Foch en París y otro en La Gran Vía, pleno centro de Madrid, a metros de La Puerta del Sol.
La pobre mujer que acaba de aceptar la “unción de los enfermos” era aclamada por un público europeo que estaba divinizando ya no a Dios, sino a “la democracia” como verdadero culto, venerada como la panacea absoluta que conduce a la felicidad terrenal, descartando la trascendencia.
Durante su dorado exilio, la moribunda a quien el viernes le pusieron por primera vez un Rosario entre sus dedos, no desgranaba más que costosos diamantes, que le apasionaba atesorar.
Manteniendo su residencia en Europa, regresó como una diva a los escenarios argentinos el 18 de febrero de 1982 y en el teatro Opera realizó una docena de impactantes recitales que compartió con León Gieco, Charly García, Antonio Tarragó Ros, Rodolfo Mederos y Ariel Ramírez, que quedaron plasmados en el álbum “Mercedes Sosa en Argentina”.
Ya con Raúl Alfonsín en el poder, y lejos de quedarse quieta, Mercedes se propuso el desafío de seguir abriendo puertas y mentes con la decisión de sumar nuevos autores latinoamericanos a su repertorio y así impuso a los entonces ignotos Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, trovadores cubanos de la revolución.
“Para llegar a donde yo estoy no tan solo se debe cantar, se debe leer mucho, se deben ver películas buenas, se deben ver cuadros, se debe estar en contacto con todo lo que sea cultural. Porque el canto no es sólo una cuestión de abrir la boca. Cuando abrís la boca, la abrís de tal manera que sale todo lo que tenés adentro de la cabeza. Y eso es transmitir la cultura. Me siento orgullosa de ser una artista que tenga esta cultura y esta inteligencia”… “El folklore es una forma de llegar a todo el mundo. El tango, en cambio, es muy sectario. En el folklore, cuando nos gusta la música y la letra de tal canción, no importa quién la canta y cuándo la canta. Si hay que grabarla, hay que grabarla. Por eso, es una música que no se detiene. La gente cree que llenar un lugar, acá en Buenos Aires, con 3 mil personas, es mucho. Ya los festivales folklóricos van 45 mil personas”.
Hoy todos saben, por las necrológicas, que Haydee Mercedes Sosa nació en San Miguel de Tucumán un 9 de julio de 1935. Le decían “la negra”, tanto por el color de su piel diaguita (tribu a la que étnicamente pertenecía), como por su pasado lenocinio y la turbación de su resentimiento hacia ese pasado de pobreza y frustración.
El jardín de los sentimientos
Vivió una infancia en el horrible ranchito de sus padres, de una pieza, y con tres hermanos más. “Mi papá era un tipo que las pasó muy fieras ~reflexionaba con la mirada perdida. Mi mama siempre estuvo firme para sostenerlo primero y después para despacharlo. Sesenta y dos años tenía él cuándo se murió, pero parecía tener ochenta o noventa. Se murió tan gastado… Mi papa pintaba trenes en una época, allá en Tucumán, en Tafí Viejo, hasta que quedo cesante. Trabajo no encontró, entonces se vino para Buenos Aires. Algo mejoró nuestra situación con la platita que nos mandaba. Trabajó en el puerto, fue bolsero, estibador, pero no podíamos aguantar sin él. Y se volvió para pasar más penurias aún. Al volver a Tucumán mi padre consiguió trabajo en el Ingenio Guzmán, donde alimentaba chimeneas. Era el trabajo más duro que existía en esa época. ¿Tenés idea de lo que es, con el calor del norte, meterle fuego a las chimeneas?” La madre era lavandera, pero además cosía, daba vuelta los cuellos de las camisas, planchaba pilas de ropa con aquellas planchas de carbón que había que esperar como una hora para que se calentaran. “Cuando en la noche no teníamos para comer, mi mamá nos sacaba al Parque 9 de Julio para que jugáramos y nos distrajéramos; parece que comíamos aire, pero el aire no llena el estomago y no es lo mismo no comer para adelgazar que no comer porque no hay”.
Buscando una salida que le permitiera escaparse, comenzó a cantar desde chica y, en octubre de 1950, ya quinceañera, empujada por el entusiasmo de un grupo de amigas inseparables, se animó a participar en un certamen radial organizado por LV12 de Tucumán. Oculta tras el seudónimo de Gladys Osorio, su incipiente calidad como cantante la hizo triunfar en un concurso cuyo premio era un contrato por dos meses de actuación en la emisora. Interpretó el tema “Triste estoy” de Margarita Palacios. Este vertiginoso comienzo como cantante profesional dio lugar al original nombre artístico que quedo plasmado en su primer contrato: Mercedes Sosa. Pero luego de sesenta días se terminó la rudimentaria carrera. Tuvo que volver a pasar la gorra y se fue al Norte a probar fortuna.
En Salta el destino la sorprende trabajando en una de esas peñas dispersas al pie de la ruta. La morochita cantora no era bien considerada por los parroquianos, y ese factor la condujo a militar en la Juventud Comunista Salteña. Tampoco tuvo suerte porque los jóvenes aristocráticos que abrazaban la ideología de moda la despecharon por su color y rasgos aindiados. Por esos años quedó preñada, pero el compañero de utopías que lo hizo ~un joven de familia~ le negó la autoría dejándola “en banda”.
Desde su fuga a Cosquín
A los 21 años, bailando danzas folklóricas, Mercedes conoció en una de esas peñas al paraguayo Manuel Oscar Matus, un militante comunista que en ese entonces también cantaba “a la gorra”. Se casaron un 5 de julio de 1957 y se mudaron a Mendoza, donde Mercedes dio a luz a su único hijo Fabián Ernesto Matus. Mercedes y su marido recorrieron innumerables escenarios. La cantante tuvo que trajinar varios años para conseguir el reconocimiento tan anhelado por todo artista folklórico; es decir la consagración en el Festival Nacional del Folklore de Cosquín. Fue en 1965, cuando gracias al camarada Jorge Cafrune -que la invito a subir y cantar al escenario- el país entero pudo conocer y escuchar a la cantante tucumana por primera vez. Esa situación marcó el nacimiento de la artista popular, con el “Movimiento Nuevo Cancionero”
“La Negra”, Manuel Oscar Matus y otros cumpas, como Armando Tejada Gómez y Tito Francia, artistas y formadores del movimiento, tomaron el rumbo de las canciones con impronta social. Mercedes Sosa se declaró desde sus inicios como una comprometida con el “canto combativo” como integrante de esa corriente político-renovadora del folklore, surgida en Mendoza, “que proponía dejar de lado las modas pasajeras, para poner el acento en la vida cotidiana del hombre argentino, con sus alegrías y tristezas”.
Con su marido bajaron a Buenos Aires y empezaron a dar recitales en la Universidad, conmoviendo a los jóvenes por su mensaje transgresor, ya que transformó la canción campesina, que ahora relataba las desgracias de la pobreza y la desigualdad social. Matus, considerando la positiva repercusión que la “Negra” Sosa provocaba en el público, decidió editar en un sello independiente el primer disco de Mercedes Sosa al cual titularon “Canciones con fundamento”. Tras su revelación en Cosquín comenzaron a surgir giras nacionales e internacionales, acompañadas de atractivos contratos con el sello discográfico.
Posteriormente se vincularía sentimentalmente con otro revolucionario, un chaqueño que ~en vida del General Perón~ la triple A le voló el quincho de la casa. Su nuevo amigo se llamaba Eraclio Catalín Rodríguez cuando era el ignoto sereno de un molino yerbatero de Barracas, que de tanto en tanto visitaba la Comisaría 30ª por violar el edicto de ebriedad. Más tarde sería conocido como “Horacio Guarany”.
Tras la cortina de hierro
En 1965 intervino en la grabación de “Romance de la muerte de Juan Lavalle”, de Ernesto Sábato y Eduardo Falú, cantando Palomita del valle.
En marzo de 1966, se conoció Yo no canto por cantar, con una docena de canciones hoy antológicas, entre las que estaban: Canción del derrumbe indio, Canción para mi América, Chayita del vidalero, Los inundados, Zamba para no morir, Tonada de Manuel Rodríguez y Zamba al zafrero. Tal fue la aceptación de este disco, que apenas siete meses después, en octubre, fue invitada a grabar otro que apareció con el título de Hermano.
A fines de 1967, “La Negra” hizo conocer Para cantarle a mi gente, un disco que acumuló un importante caudal de poesía argentina y latinoamericana.
En abril de ese mismo año, tras haber subyugado al público europeo y de los Estados Unidos con exitosas actuaciones en Miami, pasó a Europa actuando en Lisboa, Oporto y Roma. Cruzó la “cortina de hierro” y su canto exótico tuvo éxito en Varsovia, Leningrado, Bakú y Tiflis. Durante la gira en su admirada Unión Soviética conoció a Ariel Ramírez, quien le propuso, de inmediato, ser la voz de Mujeres Argentinas, trabajo que recién se concretaría en 1969, luego de la aparición de “Zamba para no morir”, una recopilación con los temas de mayor trascendencia grabados hasta ese momento, y “Con sabor a Mercedes Sosa”, en el que registró por primera vez “Al jardín de la República”. Eran obras de los compositores tucumanos Pato Gentilini, el Chivo Valladares y Pepe Núñez.
A comienzo de los años 1970, publicó dos álbumes conceptuales en colaboración con el músico Ariel Ramírez y el historiador Félix Luna: “Cantata Sudamericana” y “Mujeres Argentinas”.
Rotundamente peronista en su juventud, siempre apoyó las causas de izquierda a lo largo de su vida haciéndose montonera. En 1979 había muerto Pocho, su segundo marido “con papeles” y se fue del país, donde se habían prohibido sus discos, al que regresó triunfal y millonaria en 1982.
En esa ocasión, cuando brindó la serie de conciertos a sala repleta en el Teatro Ópera de Buenos Aires, la audaz Mercedes convirtió al recital en un “acto cultural contra la dictadura”, aún durante el gobierno de Bignone.
La revolución bajo el poncho
Con Alfonsín y su secretaria Margarita Ronco mantuvieron una estrecha amistad ~consolidada con los años hasta el fallecimiento del “caudillo”~ que la benefició con generosos contratos. En esa época se hizo productora y organizó uno de los espectáculos más importantes presentados en la Argentina: “Sin Fronteras”, que la reunió en el estadio Luna Park de Buenos Aires a las militantes Teresa Parodi, de Argentina, la colombiana Leonor González Mina, la venezolana Lilia Vera, la brasileña Beth Carvalho y la mexicana Amparo Ochoa, además de la propia Mercedes. Era una pionera exitosa en el difícil arte de la revolución psicológica, porque con el tiempo prendió.
Realmente no le fue nada mal en “la movida cultural” a “La Negra”, ya que durante la época de Menem se le otorgaron diversos reconocimientos, entre los que sobresale el Gran Premio CAMU 1995, otorgado por el Consejo Argentino de la Música y por la Secretaría Regional para América Latina y el Caribe y el Martín Fierro 1994 al mejor show musical en televisión. Odiaba tanto a los militares que juró no regresar a Tucumán mientras gobernara el General Bussi.
En los últimos tiempos resurgió su figura por su incansable lucha por la reivindicación de los “jóvenes idealistas”, la causa montonera y la cárcel para todos los uniformados. Fue condecorada con honores en el año 2005 por el “Honorable Senado de la Nación Argentina” con el premio “Sarmiento” en reconocimiento a su compromiso social y su constante lucha en materia de “derechos humanos”. Y aquí comenzó con los recitales “culturales” y “gratuitos” en Plaza de Mayo.
“Cuando me dieron el premio en el Congreso me puse a llorar, no podía parar. Porque uno habla, viaja, vuelve, pero no hay caso: los artistas nacimos para que el pueblo nos quiera. Mire si no Maradona”.
De un perfil generoso, sin embargo nada hizo pro bonus, cosechando otra fortuna extraordinaria junto a los Kirchner, que ~además de la pensión honorífica otorgada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires según su voluntad~ en el año 2008, fue nombrada “Embajadora de Buena Voluntad para Latinoamérica y el Caribe”.
La juventud, la pobreza, la iglesia y el aborto
“Me gusta la juventud actual. Nunca como ahora los jóvenes han empezado a componer tan bien, a ser tan felices que viven componiendo folklore. El arte autóctono dejó de ser una cosa triste o vista para gente grande, y es ahora para la gente joven. Yo no sé qué va a pasar el día de mañana cuando ya estemos todos viejos, Ariel Ramírez, yo, Guarany. ¿Quién va a ver el folklore si no están los jóvenes? Tenemos que apoyarlos para que canten, según nuestra inspiración”.
“Quiero mucho a Néstor Kirchner y también a Cristina. Han hecho mucho más que Alfonsín, que seguía mucho mi carrera. Los Kirchner han mejorado el problema económico. Lo que debe cambiar definitivamente es la pobreza del pueblo. El pueblo que vive en las villas miseria tiene que comer. Y eso tienen que cambiarlo ellos, nosotros no podemos hacer nada. Yo sé lo que es haber sido pobre. Pero de eso también se sale. Yo voy mirando los paisajes, a mí me gusta viajar por tierra y conozco todos los caminos. Sé que hay mucha gente que está viviendo en la pobreza: el 40% del país. Tengo ilusión de que vaya mejor, yo no soy derrotista.”
«En el 83, me decían “Mercedes, ¿no va a ser radical?”. Les dije “no, yo soy comunista. Yo no puedo ser radical. Que lo quiera al doctor Alfonsín no significa que vaya a cambiar mi pensamiento”. Soy comunista pero nunca he actuado con el comunismo militante. Es un sentimiento: que la gente esté mejor, que tenga mejores estudios, que vaya a mejores escuelas y universidades. Pero estoy con el Frente para la Victoria, como todos los artistas. Kirchner se peleó duro con la Iglesia, entre otros temas, por la educación sexual en los colegios. Nosotros hemos visto muchísima falsedad de muchos sacerdotes que han violado a muchos niños. Y la Iglesia no habla de eso. Leí que hay problemas con la Iglesia y el gobierno argentino. No debería haber problemas. El presidente y la señora del presidente no son gente de la frivolidad. Es gente de familia. Además han solucionado el problema de la prohibición del aborto. No estoy en contra de la iglesia católica, pero hay muchas criaturas que mueren. Jovencitas que mueren a los quince años porque las toca ahí abajo una mala curandera que no sabe hacer realmente el trabajo. Hay que cuidar a las chicas y a los chicos. Una mujer a los quince años no está capacitada para criar un hijo. Hay que tratar de ponerle un DIU o que tenga a su alcance las herramientas para elegir.» http: //www. clarin. com/suplementos/mujer/2005/12/06/m-00411. htm
Poca gente sabe que, tras la rebelión militar de Villa Martelli, en diciembre de 1988, dos decenas de militantes del “Movimiento Todos por la Patria”, organización de Enrique Gorriarán Merlo, que habían caído en las refriegas frente al cuartel del Batallón Logístico 10, fueron velados en el Congreso de la Nación. A los pocos días, el 23 de enero de 1989, esa misma agrupación terrorista atacó otra unidad militar: el Regimiento de Infantería 3, “General Belgrano”, en La Tablada. Parece que recién allí a Alfonsín “le cayó la ficha” y se dio cuenta que los honrados como adalides de la libertad unos días antes eran, en realidad, los enemigos de la República.
La historia recordará como un episodio nefasto que la musa inspiradora de los terroristas latinoamericanos ~la trovadora del dulces coplas que, con su encantadora lírica tejía la telaraña donde se enredaron mortalmente tantos argentinos~ mancille otra vez, con sus ciento cincuenta kilos de despojos en plena fermentación, el Congreso, donde el régimen montonero dispuso su velatorio como si esa juglar de la ultraizquierda hubiera sido una heroína.
Pensándolo bien, tanto el Parlamento como sus actuales integrantes no son menos corruptos que la sebosa revolucionaria que lucró con tanto éxito gracias a la escabrosa situación política del tiempo que le tocó vivir… en tanto que sus tonadillas fueron el último acorde que remembraron tantos idealistas que la siguieron a la manga del matadero donde los condujo.
Epigrama para su lápida
Los cantos de sirena llevaron a la muerte a los marineros de Ulises en su regreso a Ithaca.
Del mismo modo, la música subversora contaminó las mentes de ocho mil setecientos argentinos durante los años del terrorismo desencadenado contra la Nación Argentina por el ERP y Montoneros, así como inequívocamente sucedió en todos los países latinoamericanos que pasaron por el flagelo terrorista interno.
En Uruguay Alfredo Zitarrosa, Los Olimareños o Daniel Viglietti emponzoñaron a la inexperiencia adolescente con el canto guerrillero.
Víctor Jara o “Los Quilapayún”, en Chile, Alberto Híjar en México, Luis Enrique Mejía en Nicaragua, Rubén Pagura Alegría en Costa Rica, “Savia Andina”, en Bolivia y muchos otros integraron así el “Movimiento del Nuevo Cancionero Latinoamericano” en un contexto cultural liderado por Argentina en el llamado “boom del folklore” ~que se esparció por las naciones hermanas~ proceso derivado de la gran migración interna que venía sucediendo desde mediados de la década de 1930, en nuestro país.
Mercedes Sosa fue la precursora por excelencia de ese movimiento de transmutación “cultural” que tanto éxito cosechó, aún a costa de cantidades de vidas inmoladas. Pero su huella se mantiene intacta en la medida que los medios educativos y audiovisuales quedarán en las exclusivas manos del estado socialista del Siglo XXI, cual fue ~seguramente~ el postrer deseo de la vieja militante comunista.
Nació pobre y miserable. Pasó hambre y humillaciones. Pero se desquitó de la vida, habiendo gozado de la fortuna y todos los posibles deleites terrenales que consiguió disfrutar. Se muere de pancreatitis alcohólica tras un banquete con amigos donde se sirvió una de sus delicias favoritas: un risotto al champagne, generosamente regado con vino tinto ~de la exclusiva bodega que lo prepara especialmente~ cosechado para la princesa de Holanda.
Se va de este mundo con una inmensa riqueza material que no alcanzaría a gastar ni en trescientos años de dialéctica, sin haber compartido jamás una hogaza de pan, ni haber hecho más que compadecer a sus paisanos oprimidos por el mismo régimen que alentó.
No somos quién para creerle o no a Luis Farinello que Mercedes Sosa, al final ~en realidad~ se arrepintió de corazón. Después de todo, ese cura es perjuro y refractario.
Es el secreto que se lleva a la tumba, … porque sus diamantes quedan afuera.
Permitida su reproducción total o parcial citando la fuente.
7 oct 2009
LA NACIÓN, 7/10/09
LAS HERMANAS DONDA
Por Mariano Grondona
Especial para lanacion.com
Aún palpitan testimonios desgarradores de los años setenta. Tal es el caso de las hermanas Victoria y Eva Donda, cuyos padres fueron arrastrados a la ESMA en 1977 y aún figuran en la negra lista de los desaparecidos.
Aparte de ejemplificar como tantos otros la impar tragedia de nuestra guerra interior, el caso Donda testimonia que los años setenta afectaron no sólo a la sociedad en general sino también a familias enteras cuyos miembros quedaron de uno o de otro lado de la frontera del odio que las desgarró. Los Donda tienen militares de carrera entre sus miembros. Uno de ellos, acusado por los crímenes de la ESMA, sobrevive en medio de una larga prisión. También siguen presos otros acusados de haber acogido a hijos de desaparecidos como si fueran sus padres adoptivos. Desde una mirada, que aún prevalece, han sido cómplices de los excesos represivos. Desde otra mirada, están siendo reprimidos por haber emitido un signo de humanidad en favor de huérfanos desprotegidos.
Huérfanos de unos e hijos adoptivos de otros, los sobrevivientes de esta tragedia se han dividido entre los que salieron en busca de sus verdaderos padres y acusaron a quienes los habían acogido y los que se negaron a hacerlo por gratitud hacia sus ocasionales protectores.
La denuncia contra estos supuestos protectores fue encarnada por Victoria Donda, hoy diputada nacional por el Frente para la Victoria. Pero la oradora principal en el acto por las víctimas del terrorismo que se celebró anteayer en la Plaza San Martín fue Eva Donda quien, en las antípodas de su hermana, alzó su voz para pedir que, sobre la larga sombra de los años setenta, termine por brillar la luz de la concordia.
Este pronunciamiento en favor del perdón recíproco no es tan aislado como podría suponerse. Luis Labraña, un montonero de los años setenta que sufrió un largo exilio en Holanda, fue invitado hace poco a un asado por los militares detenidos en Campo de Mayo, muchos de los cuales son considerados por el propio Labraña como "presos políticos" porque ninguna condena judicial respalda su encarcelamiento. Labraña aceptó. Entre los comensales se encendió entonces la chispa de la reconciliación. Este episodio, ¿es sólo un caso aislado o anuncia el inicio de un proceso destinado a crecer de ahora en adelante en busca de otros antecedentes de concordia similares como el de Sudáfrica, el de España e inclusive el de Perón y Balbín?
Cuando se asienta el polvo y la sangre de las batallas, los que fueron auténticos combatientes desde una trinchera y desde la contraria empiezan a respetarse retrospectivamente porque reconocen que el otro, el enemigo, también albergaba ideales. Esta iluminación recíproca no alcanza por cierto a aquellos que, no habiendo peleado cuando pudieron hacerlo, ahora fingen que lo hicieron pero ya no llevados por el loco ardor del coraje sino por la fría hipocresía del oportunismo.
LAS HERMANAS DONDA
Por Mariano Grondona
Especial para lanacion.com
Aún palpitan testimonios desgarradores de los años setenta. Tal es el caso de las hermanas Victoria y Eva Donda, cuyos padres fueron arrastrados a la ESMA en 1977 y aún figuran en la negra lista de los desaparecidos.
Aparte de ejemplificar como tantos otros la impar tragedia de nuestra guerra interior, el caso Donda testimonia que los años setenta afectaron no sólo a la sociedad en general sino también a familias enteras cuyos miembros quedaron de uno o de otro lado de la frontera del odio que las desgarró. Los Donda tienen militares de carrera entre sus miembros. Uno de ellos, acusado por los crímenes de la ESMA, sobrevive en medio de una larga prisión. También siguen presos otros acusados de haber acogido a hijos de desaparecidos como si fueran sus padres adoptivos. Desde una mirada, que aún prevalece, han sido cómplices de los excesos represivos. Desde otra mirada, están siendo reprimidos por haber emitido un signo de humanidad en favor de huérfanos desprotegidos.
Huérfanos de unos e hijos adoptivos de otros, los sobrevivientes de esta tragedia se han dividido entre los que salieron en busca de sus verdaderos padres y acusaron a quienes los habían acogido y los que se negaron a hacerlo por gratitud hacia sus ocasionales protectores.
La denuncia contra estos supuestos protectores fue encarnada por Victoria Donda, hoy diputada nacional por el Frente para la Victoria. Pero la oradora principal en el acto por las víctimas del terrorismo que se celebró anteayer en la Plaza San Martín fue Eva Donda quien, en las antípodas de su hermana, alzó su voz para pedir que, sobre la larga sombra de los años setenta, termine por brillar la luz de la concordia.
Este pronunciamiento en favor del perdón recíproco no es tan aislado como podría suponerse. Luis Labraña, un montonero de los años setenta que sufrió un largo exilio en Holanda, fue invitado hace poco a un asado por los militares detenidos en Campo de Mayo, muchos de los cuales son considerados por el propio Labraña como "presos políticos" porque ninguna condena judicial respalda su encarcelamiento. Labraña aceptó. Entre los comensales se encendió entonces la chispa de la reconciliación. Este episodio, ¿es sólo un caso aislado o anuncia el inicio de un proceso destinado a crecer de ahora en adelante en busca de otros antecedentes de concordia similares como el de Sudáfrica, el de España e inclusive el de Perón y Balbín?
Cuando se asienta el polvo y la sangre de las batallas, los que fueron auténticos combatientes desde una trinchera y desde la contraria empiezan a respetarse retrospectivamente porque reconocen que el otro, el enemigo, también albergaba ideales. Esta iluminación recíproca no alcanza por cierto a aquellos que, no habiendo peleado cuando pudieron hacerlo, ahora fingen que lo hicieron pero ya no llevados por el loco ardor del coraje sino por la fría hipocresía del oportunismo.
2 sept 2009
LA NACIÓN 2/09/09
Carta de Lectores
Larrabure y la autopsia
Señor Director:
"Al cumplirse 34 años del asesinato de mi padre, el coronel Argentino del Valle Larrabure, Página 12 y Canal 7 llevaron adelante una operación de prensa destinada a negar que hubiera sido asesinado por los terroristas del ERP que lo tenían cautivo.
"La estrategia no es nueva. Fue difundida años atrás por el jefe de dicha organización terrorista, Mario Roberto Santucho y desmentida por sus propias palabras, pues resulta increíble afirmar por un lado que «Larrabure fue tratado con toda consideración desde su detención, debiéndose su trágica determinación a que sus nervios no le ayudaron a sobrellevar el sufrimiento propio de cualquier privación de libertad», y reconocer, por el otro, que ese hombre, al que se le imputa inestabilidad emocional, «se mantuvo hasta la muerte fiel al Ejército al que pertenecía, pese a haberlo abandonado, rechazando la oportunidad de obtener por sí mismo su libertad a cambio de un período de colaboración con nuestros talleres de fabricación de armamento».
"Un hombre de esa integridad y coraje, que templaba su espíritu en las horrendas condiciones de cautiverio cantando el Himno Nacional, que pidió a sus hijos perdonaran a sus secuestradores, no se suicida, resiste hasta el final como lo hizo con singular heroísmo escribiendo: «Quiero morir como el quebracho, que al caer hace un ruido que es un alarido que estremece la tranquilidad del monte. Quiero morir de pie, invocando a Dios en mi familia, a la patria en mi ejército, a mi pueblo no contaminado con ideas empapadas en la disociación y en la sangre».
"Hoy cuando la farsa de los «jóvenes idealistas inocentes que querían construir un mundo más justo» se desmorona y los jueces comienzan a rasgar el manto de impunidad que los ha protegido, recurren a la pluma de Carlos Del Frade intentando sustituir la historia por la memoria. Del Frade alega que mi padre no fue ni torturado ni mal alimentado pues «la autopsia realizada en el momento del hallazgo dice con absoluta claridad que no hubo tortura ni asesinato».
"La historia pone al descubierto su cinismo y mendacidad exhibiendo a del Frade las dramáticas fotos tomadas en la autopsia y las conclusiones del médico legista de la Policía Federal, Horacio José Marinoni, obrantes a fs 17 a 19 y 32 del expediente judicial, que expresan: «En la región fronto-parietal, zona media, aparece una contusión de forma rectangular de medida cuatro por dos centímetros, similar a la periferia del cotillo de un martillo, presuntamente.
"«Placas apergaminadas de cuatro cm, aproximadamente, en ambas caras internas de las rodillas, producidas, en vida, por fuerte compresión. En tercio medio de la pierna derecha, surco profundo que rodea el contorno anatómico, producto probable de una ligadura compresiva en vida.
"«En el cuello, surco profundo de estrangulamiento que abarca todo el perímetro, producido por torsión desde atrás, que no se observan signos de cianosis en sus extremidades inferiores, propias en caso de haber estado suspendido. En los órganos genitales, gran zona congestiva inflamatoria probablemente por pasajes prolongados de corriente eléctrica. Hay zona escarificada en el tercio superior del tórax, cara posterior, producida probablemente por la permanencia prolongada en vida en posición cubito-dorsal. En el rostro, hemicara derecha, gran zona de congestión, que abarca la región frontal de ese lado, región masteriana derecha, con gran derrame conjuntival en ojo derecho. El cadáver presenta signos evidentes de deshidratación grave en vida por falta de líquidos y electrolitos suficientes, ratificado por una rebaja superior a los 40 kilos de su peso en oportunidad del secuestro».
"Como puede verse, mi padre ha respondido con su propio cuerpo a los que dudan de que fue torturado y asesinado, y con las siguientes palabras escritas en su diario de cautiverio a los que alegan que se lo trató humanamente:
"«El médico viene nuevamente. La revisación es prolija. En un instante en que el carcelero no observa discretamente llevo a la mano del doctor mi mensaje y en mis ojos imploro que acepte ese compromiso de solidaridad con un ser humano quebrantado por un injusto cautiverio. La capucha asiente afirmativamente. Pero en ese asentimiento pude ver sus ojos y nació en mí, de inmediato, el firme convencimiento de que la capucha es sólo estuche de un hombre con cualidad de verdugo. Sí, éste es indudablemente el hombre nacido para manejar el hacha que secciona una cabeza en el cadalso. Al ver sus ojos he visto la malicia calculadora del sádico, que siendo médico sólo tiene el alma carnicera del verdugo. La negra tela de la capucha que trasunta la mejilla descarnada de la muerte, me espera paciente. El médico se fue con mi esperanza y mi duda. Amargo sabor de hiel, el de esos ojos glaucos y fríos que vi en el orificio de la capucha, ojos de aves voraces que gozan de que la carroña de mi cuerpo sea devorada en amarga espera»."
Arturo Larrabure
alarrabure@gmail.com
Carta de Lectores
Larrabure y la autopsia
Señor Director:
"Al cumplirse 34 años del asesinato de mi padre, el coronel Argentino del Valle Larrabure, Página 12 y Canal 7 llevaron adelante una operación de prensa destinada a negar que hubiera sido asesinado por los terroristas del ERP que lo tenían cautivo.
"La estrategia no es nueva. Fue difundida años atrás por el jefe de dicha organización terrorista, Mario Roberto Santucho y desmentida por sus propias palabras, pues resulta increíble afirmar por un lado que «Larrabure fue tratado con toda consideración desde su detención, debiéndose su trágica determinación a que sus nervios no le ayudaron a sobrellevar el sufrimiento propio de cualquier privación de libertad», y reconocer, por el otro, que ese hombre, al que se le imputa inestabilidad emocional, «se mantuvo hasta la muerte fiel al Ejército al que pertenecía, pese a haberlo abandonado, rechazando la oportunidad de obtener por sí mismo su libertad a cambio de un período de colaboración con nuestros talleres de fabricación de armamento».
"Un hombre de esa integridad y coraje, que templaba su espíritu en las horrendas condiciones de cautiverio cantando el Himno Nacional, que pidió a sus hijos perdonaran a sus secuestradores, no se suicida, resiste hasta el final como lo hizo con singular heroísmo escribiendo: «Quiero morir como el quebracho, que al caer hace un ruido que es un alarido que estremece la tranquilidad del monte. Quiero morir de pie, invocando a Dios en mi familia, a la patria en mi ejército, a mi pueblo no contaminado con ideas empapadas en la disociación y en la sangre».
"Hoy cuando la farsa de los «jóvenes idealistas inocentes que querían construir un mundo más justo» se desmorona y los jueces comienzan a rasgar el manto de impunidad que los ha protegido, recurren a la pluma de Carlos Del Frade intentando sustituir la historia por la memoria. Del Frade alega que mi padre no fue ni torturado ni mal alimentado pues «la autopsia realizada en el momento del hallazgo dice con absoluta claridad que no hubo tortura ni asesinato».
"La historia pone al descubierto su cinismo y mendacidad exhibiendo a del Frade las dramáticas fotos tomadas en la autopsia y las conclusiones del médico legista de la Policía Federal, Horacio José Marinoni, obrantes a fs 17 a 19 y 32 del expediente judicial, que expresan: «En la región fronto-parietal, zona media, aparece una contusión de forma rectangular de medida cuatro por dos centímetros, similar a la periferia del cotillo de un martillo, presuntamente.
"«Placas apergaminadas de cuatro cm, aproximadamente, en ambas caras internas de las rodillas, producidas, en vida, por fuerte compresión. En tercio medio de la pierna derecha, surco profundo que rodea el contorno anatómico, producto probable de una ligadura compresiva en vida.
"«En el cuello, surco profundo de estrangulamiento que abarca todo el perímetro, producido por torsión desde atrás, que no se observan signos de cianosis en sus extremidades inferiores, propias en caso de haber estado suspendido. En los órganos genitales, gran zona congestiva inflamatoria probablemente por pasajes prolongados de corriente eléctrica. Hay zona escarificada en el tercio superior del tórax, cara posterior, producida probablemente por la permanencia prolongada en vida en posición cubito-dorsal. En el rostro, hemicara derecha, gran zona de congestión, que abarca la región frontal de ese lado, región masteriana derecha, con gran derrame conjuntival en ojo derecho. El cadáver presenta signos evidentes de deshidratación grave en vida por falta de líquidos y electrolitos suficientes, ratificado por una rebaja superior a los 40 kilos de su peso en oportunidad del secuestro».
"Como puede verse, mi padre ha respondido con su propio cuerpo a los que dudan de que fue torturado y asesinado, y con las siguientes palabras escritas en su diario de cautiverio a los que alegan que se lo trató humanamente:
"«El médico viene nuevamente. La revisación es prolija. En un instante en que el carcelero no observa discretamente llevo a la mano del doctor mi mensaje y en mis ojos imploro que acepte ese compromiso de solidaridad con un ser humano quebrantado por un injusto cautiverio. La capucha asiente afirmativamente. Pero en ese asentimiento pude ver sus ojos y nació en mí, de inmediato, el firme convencimiento de que la capucha es sólo estuche de un hombre con cualidad de verdugo. Sí, éste es indudablemente el hombre nacido para manejar el hacha que secciona una cabeza en el cadalso. Al ver sus ojos he visto la malicia calculadora del sádico, que siendo médico sólo tiene el alma carnicera del verdugo. La negra tela de la capucha que trasunta la mejilla descarnada de la muerte, me espera paciente. El médico se fue con mi esperanza y mi duda. Amargo sabor de hiel, el de esos ojos glaucos y fríos que vi en el orificio de la capucha, ojos de aves voraces que gozan de que la carroña de mi cuerpo sea devorada en amarga espera»."
Arturo Larrabure
alarrabure@gmail.com
31 ago 2009
Perfil.com
NESTORCITO, NEFERTITI Y UN PAÍS PARA LLORAR
Nos, el país 88 del mundo, en alerta permanente. A la espera de que aclare, caiga maná y no se pase de rosca Santa Rosa. ¿Se viene la noche? No hay que ser petardista. Que relámpagos y truenos nos acosen, no es noticia. Desde el cielo y el suelo. Las maldición bíblica acosa al faraón en ejercicio y a Nefertiti en gira.
Se fueron los años del tren bala. Del acuerdo con China. De la Revolución Pejotista. El perfume de las promesas se esfumó y esto huele a Dinamarca. El transporte por carreta cartonera ganó sin licitación. Y él humano se hojaldra en vagones que recuerdan Calcuta. No hay proyecto. No hay consumo. No hay futuro. Solo destacan la prepotencia oficial y la parálisis de quienes pretenden la posta y devolver la historia a su cauce.
Por donde se lo mire, hablar del país, es llorar. La sequía acosa a La Pampa y Buenos Aires. Arden bosques en Córdoba, San Luis y Catamarca. Los pueblos campesinos se achican. Los centros ciudadanos se agrisan. Perdido el respeto a las palabras y a los números, se asiste a un clima de duelo consentido. No hay político que confíe en otro. Ni ciudadano que crea en un político. La abeja reina presidencial vuela por los mapas del mundo tratando de arreglar fuera lo que descuida dentro. El gran zángano ofuscado no duerme buscando tener más tiempo para joder al prójimo que sea. Como no le alcanza para construir nada dedica sus afanes (sic) a destruirlo todo. 40 millones con el destino entre paréntesis por decisión de quien no consigue ecualizar su razón ni su persona.
Y todo, tal vez, porque de chico unos colegiales de Río Gallegos lo llamaban "pingüino en guardapolvo". Aquel Nestorcito se sigue vengando. En Santa Cruz (donde casi nadie lo votó) tatuando con balas de goma a petroleros que están en la lona. En el resto del país no dejando día sin acercar un susto nuevo. Y golpes de efecto que supone le devolverán el apoyo popular. Como quitar el fútbol de unas pocas manos ajenas (por abusivo) y dejarlas en pocas manos propias (que es lo mismo). O proyectar de apuro nueva Ley de Medios (que gestó la Dictadura para la rapiña concentrada) y ampliarla y diversificarla ( para la angurria de su Dictablanda). Ley que pide tratamiento de todo el arco político surgido en 2009 y que por kapricho quedará en manos de congresistas de 2007. La urgencia revela el mismo temor al periodismo que perturba a los altisonantes patriotas Chávez, Morales y Correa.
Atontado por las urnas de junio, K. despertó tres días después ya no pingüino sino tiburón. Negó su Waterloo electoral y se lanzó al rejunte del resto todavía fiel de su guardia pretoriana del conurbano. Su obscena estrategia tiene patas cortas (pero en nuestro país nunca se sabe). Más cuando discurre por una historia de duelos y quebrantos, como es la de estos días con paradojas de todo color. Con Duhalde que ensilla. Cobos que hace la plancha. Carrió que se ahueca. López Murphy que levita. Rodriguez Saá que echa chispas. Menem que se cree Menem. Que el campo acampa. Que Reuteman se encula. Que Scioli reza. Que Solanas aprovecha la volada. Y que el cacatúa de Das Neves sueña con la pinta de Carlos Gardel.
Esteban Peicovich
30/08/09
NESTORCITO, NEFERTITI Y UN PAÍS PARA LLORAR
Nos, el país 88 del mundo, en alerta permanente. A la espera de que aclare, caiga maná y no se pase de rosca Santa Rosa. ¿Se viene la noche? No hay que ser petardista. Que relámpagos y truenos nos acosen, no es noticia. Desde el cielo y el suelo. Las maldición bíblica acosa al faraón en ejercicio y a Nefertiti en gira.
Se fueron los años del tren bala. Del acuerdo con China. De la Revolución Pejotista. El perfume de las promesas se esfumó y esto huele a Dinamarca. El transporte por carreta cartonera ganó sin licitación. Y él humano se hojaldra en vagones que recuerdan Calcuta. No hay proyecto. No hay consumo. No hay futuro. Solo destacan la prepotencia oficial y la parálisis de quienes pretenden la posta y devolver la historia a su cauce.
Por donde se lo mire, hablar del país, es llorar. La sequía acosa a La Pampa y Buenos Aires. Arden bosques en Córdoba, San Luis y Catamarca. Los pueblos campesinos se achican. Los centros ciudadanos se agrisan. Perdido el respeto a las palabras y a los números, se asiste a un clima de duelo consentido. No hay político que confíe en otro. Ni ciudadano que crea en un político. La abeja reina presidencial vuela por los mapas del mundo tratando de arreglar fuera lo que descuida dentro. El gran zángano ofuscado no duerme buscando tener más tiempo para joder al prójimo que sea. Como no le alcanza para construir nada dedica sus afanes (sic) a destruirlo todo. 40 millones con el destino entre paréntesis por decisión de quien no consigue ecualizar su razón ni su persona.
Y todo, tal vez, porque de chico unos colegiales de Río Gallegos lo llamaban "pingüino en guardapolvo". Aquel Nestorcito se sigue vengando. En Santa Cruz (donde casi nadie lo votó) tatuando con balas de goma a petroleros que están en la lona. En el resto del país no dejando día sin acercar un susto nuevo. Y golpes de efecto que supone le devolverán el apoyo popular. Como quitar el fútbol de unas pocas manos ajenas (por abusivo) y dejarlas en pocas manos propias (que es lo mismo). O proyectar de apuro nueva Ley de Medios (que gestó la Dictadura para la rapiña concentrada) y ampliarla y diversificarla ( para la angurria de su Dictablanda). Ley que pide tratamiento de todo el arco político surgido en 2009 y que por kapricho quedará en manos de congresistas de 2007. La urgencia revela el mismo temor al periodismo que perturba a los altisonantes patriotas Chávez, Morales y Correa.
Atontado por las urnas de junio, K. despertó tres días después ya no pingüino sino tiburón. Negó su Waterloo electoral y se lanzó al rejunte del resto todavía fiel de su guardia pretoriana del conurbano. Su obscena estrategia tiene patas cortas (pero en nuestro país nunca se sabe). Más cuando discurre por una historia de duelos y quebrantos, como es la de estos días con paradojas de todo color. Con Duhalde que ensilla. Cobos que hace la plancha. Carrió que se ahueca. López Murphy que levita. Rodriguez Saá que echa chispas. Menem que se cree Menem. Que el campo acampa. Que Reuteman se encula. Que Scioli reza. Que Solanas aprovecha la volada. Y que el cacatúa de Das Neves sueña con la pinta de Carlos Gardel.
Esteban Peicovich
30/08/09
22 ago 2009
LA PEOR HORA DE K
Por Marcos Aguinis
No es bueno hacer leña del tronco caído, suelen decir los sabios. Pero en la Argentina hierve esa tentación. Néstor Kirchner se ha obstinado en provocar tanto daño a nuestra institucionalidad para mantener su hegemonía, que resulta difícil contener la catarata de fobia que ya suscita su sola presencia. Ahora es necesario mantenerse atentos contra los embates ciegos que nazcan de su rabia. La Argentina necesita gobernabilidad, paz interior y medidas consensuadas para hacer frente a los monumentales problemas que se alzarán en el futuro próximo.
Para ordenar el cúmulo de temas que inspira la severa derrota sufrida por el oficialismo y las consecuencias que colorean el horizonte, empezaré por el protagonista central de la batalla que tuvo lugar en el reciente comicio: Kirchner.
Es un hombre que apareció en la política pocos años después de haberse recuperado la democracia. Antes había tenido una pálida e irrelevante participación en los movimientos de la izquierda comandada por Montoneros y luego se escondió en la remota Santa Cruz con su reciente título de abogado para hacer fortuna mediante la ejecución de hipotecas. Como es sabido, la ejecución de hipotecas suele terminar con el arrebato de heladeras, muebles y hasta casas de quienes no pueden pagar sus deudas. Ahí no funcionan los principios de la clemencia ni de la justicia social. Lo acompañó en este trabajo su esposa Cristina Fernández. Para evitar cualquier riesgo –o quizás por oportunismo- jamás firmó él ni ella un solo habeas corpus para defender a alguien perseguido por la dictadura, y esto marca una notable diferencia con numerosos profesionales que en aquel tiempo se jugaron la vida en favor de sus semejantes. Además, cultivó buenas relaciones con los oficiales destacados en Río Gallegos, lo cual no implica delito, sino un asombroso contraste con el odio que luego lo invadió contra todos los uniformados y hasta la misma institución nacional de las Fuerzas Armadas.
Se convirtió en un hombre muy rico. Le importaba aumentar de forma contínua su patrimonio. Se le arraigó la cultura de la especulación y nunca entendió la cultura de la producción. Para él uno acumula cuando quita algo a otro, no cuando invierte, pierde, vuelve a invertir, suda, persevera y obtiene finalmente una ganancia. Se le consolidó una incomprensión ciega hacia el campo –que no conoce- y todo tipo de producción vinculada con el riesgo y la limpia competencia –que jamás practicó.
Fue intendente y más adelante gobernador. Como gobernador desarrolló todos los males que reproduciría en mayor escala como Presidente. Recuerdo que antes de asumir fue publicado un artículo de investigación periódística sobre "El feudo de Santa Cruz".. Ahí se denunciaba el autoritarismo desembozado de Kirchner y su voracidad por el poder absoluto. Había modificado la Constitución provincial para llegar a ocupar el sitial de gobernador durante tres períodos seguidos. Cuando le entregó el mando a su sucesor, porque debía partir hacia la Capital Federal como Presidente, dijo que "le prestaba" la provincia.
Es un chiste y, como todo chiste –lo sabemos desde Freud- carece de inocencia. Modificó el Tribunal Supremo para que no le condicionara sus caprichos. Manipuló a la prensa. Hizo difícil la vida de los opositores. Convirtió a su esposa en senadora de la Nación. Y zalameó a Carlos Menem como "el mejor Presidente argentino" para obtener sus favores. Hacia el ocaso de Menem empezó a manifestar, junto con Cristina, cierto aire diferencial, con la vista puesta en los nuevos y aún inciertos tiempos que se venían. Ese artículo de investigación molestó mucho al matrimonio, que no estaba acostumbrado a recibir críticas y jamás se había mirado en el espejo.
Como Presidente aumentó su tendencia a la crueldad y el arrebato. Abofeteó a diestra y siniestra. No hubo casi sector que no recibiese sus agravios: inversores extranjeros, Fuerzas Armadas, jueces, periodistas y medios de comunicación, empresarios nacionales, políticos opositores. Sólo se cuidó con los sindicatos. Y pretendió convertirse en el adalid de los Derechos Humanos mediante la alianza con figuras lamentables como Hebe de Bonafini y la persecución excluyente de militares, sin ocuparse de los delitos de lesa humanidad realizados por organizaciones terroristas, como determina la Corte Penal Internacional.
En síntesis, creció exacerbando el odio entre los argentinos, un mal de larga tradición que había comenzado a ceder a partir del Preámbulo constitucional que recitó Alfonsín en su campaña y los esfuerzos por ajusticiar sólo a los principales responsables de la tragedia vivida por nuestro país, con el deseo de llegar a un nuevo Acuerdo de San Nicolás (que se adelantó en un siglo a los Pactos de la Moncloa). El objetivo era poner las máximas energías en el futuro, no en el pasado. Kirchner, a la inversa, procuró que vivamos en el pasado, cargándonos de resentimiento e insatisfacció n, para mandarnos con su omnipotente voluntad. Y mantenernos ciegos ante el futuro. Por eso jamás expresó un sueño sobre la Argentina ni puso en marcha ninguna política de Estado.
Consiguió transformarse en la figura central del país. Llegó a ser casi un rey absolutista, para quien no hay diferencias entre su persona, el Estado y el gobierno. Jamás reunió al gabinete, ni respondió a preguntas de la prensa, ni dialogó distendido con nadie que pensara de otra forma. Manipuló directa e indirectamente a la prensa , que quedó prisionera de la pauta publicitaria oficial; logró que amigos obsecuentes se adueñasen de diarios, revistas, radios y canales de TV.. Creó el "capitalismo de amigos" mediante privilegios a quienes estaban dispuestos a ser sus socios, o cómplices, o testaferros, o donantes. Compró diputados, como el sonado asunto de la "borocotizació n".. Marginó al peronismo para ensayar la transversalidad y luego, al percibir su fracaso, se apoderó del partido, aunque ya no era el partido de otros tiempos.
Tuvo la desfachatez de designar su sucesor en la Presidencia de la Nación como si viviésemos en una monarquía, sin siquiera simular algo parecido a una elección interna. Y esa designación traía el pecado del más arcaico nepotismo. Convirtió a la Argentina en un país desconfiable y oscilante.
Que en la Cumbre de las Américas ayudó a la fabricación de una Anti-cumbre comandada por el monigote de Hugo Chávez. Se rodeó de funcionarios corruptos. Transformó al Consejo de la Magistratura en el patíbulo donde se degollaría a jueces y fiscales que se atreviesen a juzgar los desaguisados del gobierno. Hubo escándalos en cadena que no se esclarecen: los cientos de millones de los fondos de Santa Cruz aún sumidos en el misterio, el caso Skanska, los maletines de Antonini Wilson para la campaña de Cristina, el bolso de la ministra de Economía, los negocios de Jaime, los negocios de De Vido, los negocios del juego, las irregulares compras de tierra en el Calafate, y otros numerosos asuntos que deberían ser motivo de serias investigaciones y sanción.
Por fin, llegamos a los recientes comicios parlamentarios. Insisto: parlamentarios. Pero Kirchner quiso hacer de ellos un plebiscito que le inyectara más fuerza a su autoritarismo insaciable. Con el propósito de saltearse la atmósfera negativa que reinará en el segundo semestre de este año por el aumento de la inflación y el descalabro financiero que padecerán todas la provincias, él decidió efectuarlas seis meses antes. Pero, además, se le ocurrió una idea que será incorporada al Libro Guinness de los hechos extraordinarios: las candidaturas testimoniales. Asombroso. Es un agravio no sólo a la Constitución, sino el principio más antiguo del acto comicial. Se trata de un absurdo irrefutable que alguien se presente como candidato para un cargo público, que deberá ser refrendado por el pueblo, con el propósito de no asumirlo. Cosa semejante no se ha visto en el mundo.
Es propio de un sainete. El sainete en que Kirchner convirtió a estas elecciones para ganar a toda costa. Inclusive obligó al gobernador de la provincia de Buenos Aires, la más poblada del país, a violar un artículo de su misma constitución, cosa que en un país serio alguna vez deberá ser debidamente castigada. Si Kirchner pudo cometer semejante mamarracho con el gobernador, no iba de dejar de exigirle la misma desvergüenza a los intendentes, forzándolos a ser también candidatos testimoniales.
Pese al "clientelismo" que llevó a su pináculo con regalos, inauguraciones y re-inauguraciones, besos a cualquier humano o cosa que se le pusiera delante, forzar su risa, sonrisa y tono de voz sereno tan lejanos de su carácter, ¡perdió en todas partes! No sólo en la provincia de Buenos Aires, el único reducto que le permitiría presentarse como ganador aunque se le esfumase la mayoría en el Congreso, sino en su natal Santa Cruz. Pero una ofensa mayor se la abofetearon los intendentes a quienes había exigido presentarse como testimoniales, porque hubo demasiados cortes de boleta en la que los ciudadanos perdonaban el pecado de los intendentes, pero no quisieron votar por Kirchner.
Ya corren rumores de que en el mismo Hotel donde esperaba los resultados, su mentalidad paranoide comenzó a calificarlos de traidores. Gritaba enfurecido y ordenó apagar el aire acondicionado para que se fuese la prensa, porque no quería hablar. Lograron ranquilizarlo un poco y hacerle entender que debía hablar, aunque ya eran más de las 2 de la madrugada. Su discurso amargo fue aceptable. Y prometió ayudar a la gobernabilidad. No dijo, claro, que esa gobernabilidad dependerá de un cambio de estilo: respeto, diálogo y consenso. Pese a su derrota, Néstor Kirchner será diputado de la Nación.
Si aún queda un poco de racionalidad en la filas del peronismo (ahora más dividido que nunca), es difícil que lo conviertan en jefe del bloque oficialista. Seguro que habrá tironeos y muchos sobornos en danza para conseguirlo. Pero quizás esa primera minoría, pese a maniobras de todo color, sufra pronto numerosas deserciones.. La lealtad peronista sólo dura mientras dura el poder de un determinado jefe. Cuando ese jefe es cambiado por otro, se produce un acelerado reacomodamiento. ¿Acaso en los ´90 no eran todos menemistas? ¿Acaso después no fueron duhaldistas?
La ciudadanía debe contribuir a la paz interior. No dejarse seducir por llamados a la violencia, vengan de donde vengan. Es necesario que enfrentemos los problemas que nos deja la gestión kichnerista con la esperanza de poder superarlos. La nueva composicion del Congreso tiene el deber de hacerlo.
Por Marcos Aguinis
No es bueno hacer leña del tronco caído, suelen decir los sabios. Pero en la Argentina hierve esa tentación. Néstor Kirchner se ha obstinado en provocar tanto daño a nuestra institucionalidad para mantener su hegemonía, que resulta difícil contener la catarata de fobia que ya suscita su sola presencia. Ahora es necesario mantenerse atentos contra los embates ciegos que nazcan de su rabia. La Argentina necesita gobernabilidad, paz interior y medidas consensuadas para hacer frente a los monumentales problemas que se alzarán en el futuro próximo.
Para ordenar el cúmulo de temas que inspira la severa derrota sufrida por el oficialismo y las consecuencias que colorean el horizonte, empezaré por el protagonista central de la batalla que tuvo lugar en el reciente comicio: Kirchner.
Es un hombre que apareció en la política pocos años después de haberse recuperado la democracia. Antes había tenido una pálida e irrelevante participación en los movimientos de la izquierda comandada por Montoneros y luego se escondió en la remota Santa Cruz con su reciente título de abogado para hacer fortuna mediante la ejecución de hipotecas. Como es sabido, la ejecución de hipotecas suele terminar con el arrebato de heladeras, muebles y hasta casas de quienes no pueden pagar sus deudas. Ahí no funcionan los principios de la clemencia ni de la justicia social. Lo acompañó en este trabajo su esposa Cristina Fernández. Para evitar cualquier riesgo –o quizás por oportunismo- jamás firmó él ni ella un solo habeas corpus para defender a alguien perseguido por la dictadura, y esto marca una notable diferencia con numerosos profesionales que en aquel tiempo se jugaron la vida en favor de sus semejantes. Además, cultivó buenas relaciones con los oficiales destacados en Río Gallegos, lo cual no implica delito, sino un asombroso contraste con el odio que luego lo invadió contra todos los uniformados y hasta la misma institución nacional de las Fuerzas Armadas.
Se convirtió en un hombre muy rico. Le importaba aumentar de forma contínua su patrimonio. Se le arraigó la cultura de la especulación y nunca entendió la cultura de la producción. Para él uno acumula cuando quita algo a otro, no cuando invierte, pierde, vuelve a invertir, suda, persevera y obtiene finalmente una ganancia. Se le consolidó una incomprensión ciega hacia el campo –que no conoce- y todo tipo de producción vinculada con el riesgo y la limpia competencia –que jamás practicó.
Fue intendente y más adelante gobernador. Como gobernador desarrolló todos los males que reproduciría en mayor escala como Presidente. Recuerdo que antes de asumir fue publicado un artículo de investigación periódística sobre "El feudo de Santa Cruz".. Ahí se denunciaba el autoritarismo desembozado de Kirchner y su voracidad por el poder absoluto. Había modificado la Constitución provincial para llegar a ocupar el sitial de gobernador durante tres períodos seguidos. Cuando le entregó el mando a su sucesor, porque debía partir hacia la Capital Federal como Presidente, dijo que "le prestaba" la provincia.
Es un chiste y, como todo chiste –lo sabemos desde Freud- carece de inocencia. Modificó el Tribunal Supremo para que no le condicionara sus caprichos. Manipuló a la prensa. Hizo difícil la vida de los opositores. Convirtió a su esposa en senadora de la Nación. Y zalameó a Carlos Menem como "el mejor Presidente argentino" para obtener sus favores. Hacia el ocaso de Menem empezó a manifestar, junto con Cristina, cierto aire diferencial, con la vista puesta en los nuevos y aún inciertos tiempos que se venían. Ese artículo de investigación molestó mucho al matrimonio, que no estaba acostumbrado a recibir críticas y jamás se había mirado en el espejo.
Como Presidente aumentó su tendencia a la crueldad y el arrebato. Abofeteó a diestra y siniestra. No hubo casi sector que no recibiese sus agravios: inversores extranjeros, Fuerzas Armadas, jueces, periodistas y medios de comunicación, empresarios nacionales, políticos opositores. Sólo se cuidó con los sindicatos. Y pretendió convertirse en el adalid de los Derechos Humanos mediante la alianza con figuras lamentables como Hebe de Bonafini y la persecución excluyente de militares, sin ocuparse de los delitos de lesa humanidad realizados por organizaciones terroristas, como determina la Corte Penal Internacional.
En síntesis, creció exacerbando el odio entre los argentinos, un mal de larga tradición que había comenzado a ceder a partir del Preámbulo constitucional que recitó Alfonsín en su campaña y los esfuerzos por ajusticiar sólo a los principales responsables de la tragedia vivida por nuestro país, con el deseo de llegar a un nuevo Acuerdo de San Nicolás (que se adelantó en un siglo a los Pactos de la Moncloa). El objetivo era poner las máximas energías en el futuro, no en el pasado. Kirchner, a la inversa, procuró que vivamos en el pasado, cargándonos de resentimiento e insatisfacció n, para mandarnos con su omnipotente voluntad. Y mantenernos ciegos ante el futuro. Por eso jamás expresó un sueño sobre la Argentina ni puso en marcha ninguna política de Estado.
Consiguió transformarse en la figura central del país. Llegó a ser casi un rey absolutista, para quien no hay diferencias entre su persona, el Estado y el gobierno. Jamás reunió al gabinete, ni respondió a preguntas de la prensa, ni dialogó distendido con nadie que pensara de otra forma. Manipuló directa e indirectamente a la prensa , que quedó prisionera de la pauta publicitaria oficial; logró que amigos obsecuentes se adueñasen de diarios, revistas, radios y canales de TV.. Creó el "capitalismo de amigos" mediante privilegios a quienes estaban dispuestos a ser sus socios, o cómplices, o testaferros, o donantes. Compró diputados, como el sonado asunto de la "borocotizació n".. Marginó al peronismo para ensayar la transversalidad y luego, al percibir su fracaso, se apoderó del partido, aunque ya no era el partido de otros tiempos.
Tuvo la desfachatez de designar su sucesor en la Presidencia de la Nación como si viviésemos en una monarquía, sin siquiera simular algo parecido a una elección interna. Y esa designación traía el pecado del más arcaico nepotismo. Convirtió a la Argentina en un país desconfiable y oscilante.
Que en la Cumbre de las Américas ayudó a la fabricación de una Anti-cumbre comandada por el monigote de Hugo Chávez. Se rodeó de funcionarios corruptos. Transformó al Consejo de la Magistratura en el patíbulo donde se degollaría a jueces y fiscales que se atreviesen a juzgar los desaguisados del gobierno. Hubo escándalos en cadena que no se esclarecen: los cientos de millones de los fondos de Santa Cruz aún sumidos en el misterio, el caso Skanska, los maletines de Antonini Wilson para la campaña de Cristina, el bolso de la ministra de Economía, los negocios de Jaime, los negocios de De Vido, los negocios del juego, las irregulares compras de tierra en el Calafate, y otros numerosos asuntos que deberían ser motivo de serias investigaciones y sanción.
Por fin, llegamos a los recientes comicios parlamentarios. Insisto: parlamentarios. Pero Kirchner quiso hacer de ellos un plebiscito que le inyectara más fuerza a su autoritarismo insaciable. Con el propósito de saltearse la atmósfera negativa que reinará en el segundo semestre de este año por el aumento de la inflación y el descalabro financiero que padecerán todas la provincias, él decidió efectuarlas seis meses antes. Pero, además, se le ocurrió una idea que será incorporada al Libro Guinness de los hechos extraordinarios: las candidaturas testimoniales. Asombroso. Es un agravio no sólo a la Constitución, sino el principio más antiguo del acto comicial. Se trata de un absurdo irrefutable que alguien se presente como candidato para un cargo público, que deberá ser refrendado por el pueblo, con el propósito de no asumirlo. Cosa semejante no se ha visto en el mundo.
Es propio de un sainete. El sainete en que Kirchner convirtió a estas elecciones para ganar a toda costa. Inclusive obligó al gobernador de la provincia de Buenos Aires, la más poblada del país, a violar un artículo de su misma constitución, cosa que en un país serio alguna vez deberá ser debidamente castigada. Si Kirchner pudo cometer semejante mamarracho con el gobernador, no iba de dejar de exigirle la misma desvergüenza a los intendentes, forzándolos a ser también candidatos testimoniales.
Pese al "clientelismo" que llevó a su pináculo con regalos, inauguraciones y re-inauguraciones, besos a cualquier humano o cosa que se le pusiera delante, forzar su risa, sonrisa y tono de voz sereno tan lejanos de su carácter, ¡perdió en todas partes! No sólo en la provincia de Buenos Aires, el único reducto que le permitiría presentarse como ganador aunque se le esfumase la mayoría en el Congreso, sino en su natal Santa Cruz. Pero una ofensa mayor se la abofetearon los intendentes a quienes había exigido presentarse como testimoniales, porque hubo demasiados cortes de boleta en la que los ciudadanos perdonaban el pecado de los intendentes, pero no quisieron votar por Kirchner.
Ya corren rumores de que en el mismo Hotel donde esperaba los resultados, su mentalidad paranoide comenzó a calificarlos de traidores. Gritaba enfurecido y ordenó apagar el aire acondicionado para que se fuese la prensa, porque no quería hablar. Lograron ranquilizarlo un poco y hacerle entender que debía hablar, aunque ya eran más de las 2 de la madrugada. Su discurso amargo fue aceptable. Y prometió ayudar a la gobernabilidad. No dijo, claro, que esa gobernabilidad dependerá de un cambio de estilo: respeto, diálogo y consenso. Pese a su derrota, Néstor Kirchner será diputado de la Nación.
Si aún queda un poco de racionalidad en la filas del peronismo (ahora más dividido que nunca), es difícil que lo conviertan en jefe del bloque oficialista. Seguro que habrá tironeos y muchos sobornos en danza para conseguirlo. Pero quizás esa primera minoría, pese a maniobras de todo color, sufra pronto numerosas deserciones.. La lealtad peronista sólo dura mientras dura el poder de un determinado jefe. Cuando ese jefe es cambiado por otro, se produce un acelerado reacomodamiento. ¿Acaso en los ´90 no eran todos menemistas? ¿Acaso después no fueron duhaldistas?
La ciudadanía debe contribuir a la paz interior. No dejarse seducir por llamados a la violencia, vengan de donde vengan. Es necesario que enfrentemos los problemas que nos deja la gestión kichnerista con la esperanza de poder superarlos. La nueva composicion del Congreso tiene el deber de hacerlo.
21 ago 2009
LA NACIÓN - 21/08/09
El Gobierno y el gastado recurso de la mano de Dios
Por Fernando Laborda
Allá por abril de 2008, cuando el conflicto entre el Gobierno y el campo se hallaba en plena ebullición, el oficialismo kirchnerista recurrió a la afiliación de Diego Armando Maradona al Partido Justicialista para ganar aire y exhibir una aparentemente valiosa señal de apoyo. De muy poco le sirvió: semanas después, perdió la pulseada por las retenciones en el Senado y un año más tarde sufrió una dura derrota electoral.
Ahora, con la bandera del "fútbol para todos", los Kirchner buscan cambiar su destino con una estrategia parecida, en la cual la "mano de Dios" del astro futbolístico volvió a estar presente.
Durante el acto de ayer, en el que se celebró el convenio que ligará por diez años al Estado con la AFA, que recibirá un mínimo de 600 millones de pesos por año, la presidenta Cristina Kirchner sentó las bases de aquella estrategia dirigida a dejar atrás los malos tiempos: seguir demonizando a casi todos los gobiernos que precedieron la era K y reivindicando la política oficial de derechos humanos, a la que ahora se sumó el derecho a que no nos "secuestren los goles" hasta la noche del domingo. Una curiosa frase de la Presidenta, que pretendió hallar asociaciones con los años de dictadura, pero olvidó el auge de secuestros que sufrimos en los últimos años.
Dijo la Presidenta que el convenio con la AFA es un nuevo paso en el camino de "la democratización". Hubiera sido mejor empezar por la democratización de los partidos políticos, condenados al dedo para la selección de candidatos, y del propio Gobierno, donde no existen reuniones de gabinete ni conferencias de prensa presidenciales.
La propensión del kirchnerismo a crear enemigos emblemáticos se ha potenciado con el enfrentamiento con el multimedios Clarín . Y el diálogo político, tras la cruda definición de Néstor Kirchner en el sentido de que "dialogar no significa conceder", parece haber perdido toda seriedad.
El estilo K está volviendo con toda su furia. Mucho tiene que ver en esto la debilidad de una oposición que continúa exhibiendo una fuerte tendencia a marchar dividida, tanto como la batalla parlamentarias que acaba de ganar el kirchnerismo, con la prórroga de las facultades legislativas para el Poder Ejecutivo.
El discurso nada autocrítico de la Presidenta del día después de la debacle electoral recobra para los Kirchner significado. Ellos están convencidos de que, con el aval de casi un tercio del electorado, están en condiciones de remontar la cuesta por méritos propios y por default de la oposición. Y Néstor Kirchner no descarta avanzar en una eventual candidatura presidencial, seguramente con la idea de no quedar fuera de la mesa de negociaciones del peronismo donde se definirá la sucesión para 2011.
flaborda@lanacion.com.ar
El Gobierno y el gastado recurso de la mano de Dios
Por Fernando Laborda
Allá por abril de 2008, cuando el conflicto entre el Gobierno y el campo se hallaba en plena ebullición, el oficialismo kirchnerista recurrió a la afiliación de Diego Armando Maradona al Partido Justicialista para ganar aire y exhibir una aparentemente valiosa señal de apoyo. De muy poco le sirvió: semanas después, perdió la pulseada por las retenciones en el Senado y un año más tarde sufrió una dura derrota electoral.
Ahora, con la bandera del "fútbol para todos", los Kirchner buscan cambiar su destino con una estrategia parecida, en la cual la "mano de Dios" del astro futbolístico volvió a estar presente.
Durante el acto de ayer, en el que se celebró el convenio que ligará por diez años al Estado con la AFA, que recibirá un mínimo de 600 millones de pesos por año, la presidenta Cristina Kirchner sentó las bases de aquella estrategia dirigida a dejar atrás los malos tiempos: seguir demonizando a casi todos los gobiernos que precedieron la era K y reivindicando la política oficial de derechos humanos, a la que ahora se sumó el derecho a que no nos "secuestren los goles" hasta la noche del domingo. Una curiosa frase de la Presidenta, que pretendió hallar asociaciones con los años de dictadura, pero olvidó el auge de secuestros que sufrimos en los últimos años.
Dijo la Presidenta que el convenio con la AFA es un nuevo paso en el camino de "la democratización". Hubiera sido mejor empezar por la democratización de los partidos políticos, condenados al dedo para la selección de candidatos, y del propio Gobierno, donde no existen reuniones de gabinete ni conferencias de prensa presidenciales.
La propensión del kirchnerismo a crear enemigos emblemáticos se ha potenciado con el enfrentamiento con el multimedios Clarín . Y el diálogo político, tras la cruda definición de Néstor Kirchner en el sentido de que "dialogar no significa conceder", parece haber perdido toda seriedad.
El estilo K está volviendo con toda su furia. Mucho tiene que ver en esto la debilidad de una oposición que continúa exhibiendo una fuerte tendencia a marchar dividida, tanto como la batalla parlamentarias que acaba de ganar el kirchnerismo, con la prórroga de las facultades legislativas para el Poder Ejecutivo.
El discurso nada autocrítico de la Presidenta del día después de la debacle electoral recobra para los Kirchner significado. Ellos están convencidos de que, con el aval de casi un tercio del electorado, están en condiciones de remontar la cuesta por méritos propios y por default de la oposición. Y Néstor Kirchner no descarta avanzar en una eventual candidatura presidencial, seguramente con la idea de no quedar fuera de la mesa de negociaciones del peronismo donde se definirá la sucesión para 2011.
flaborda@lanacion.com.ar
AGRO Y PROSPERIDAD
Son incontables los productos que se originan en el agro: cereales, madera, carne, leche, frutas, dátiles, café, te, arroz, lana, flores, miel, maní, etc. y sus derivados procesados, azúcar, aceites, perfumes, jugos, chocolate, quesos, vinos, pastas, muebles, biocombustibles, etc.
Todos los países defienden al agro, a los productores y estimulan el crecimiento de los saldos exportables, como Estados Unidos, Francia, España, Brasil, Finlandia, Vietnam, etc. por su importancia económica y social.
En Argentina, la producción fue atacada política y académicamente desde la década de 1910, culpándola de los bolsones de pobreza que existían en el país y recriminándole sin distinción, la ostentación de riqueza de los grandes terratenientes. Desde 1945 se difundió la cultura política que la economía agraria es de países pobres, que no aporta mejoras sociales, y que favorece a una minoría, lo que paralizó la producción y las exportaciones.
Esa nociva cultura penetró en el pueblo. Para que el pueblo soberano apoye una política nacional agraria, hay que informarlo del origen del deterioro social y de la pobreza ciudadana, del mejoramiento que generan sus exportaciones, de la caída internacional argentina, y de la naturaleza privilegiada de nuestro país para crecer y distribuir la riqueza, como ya lo demostró. El soberano debe compartir y sostener esa política nacional.
Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
www.segundarepublica.blogspot.com
Son incontables los productos que se originan en el agro: cereales, madera, carne, leche, frutas, dátiles, café, te, arroz, lana, flores, miel, maní, etc. y sus derivados procesados, azúcar, aceites, perfumes, jugos, chocolate, quesos, vinos, pastas, muebles, biocombustibles, etc.
Todos los países defienden al agro, a los productores y estimulan el crecimiento de los saldos exportables, como Estados Unidos, Francia, España, Brasil, Finlandia, Vietnam, etc. por su importancia económica y social.
En Argentina, la producción fue atacada política y académicamente desde la década de 1910, culpándola de los bolsones de pobreza que existían en el país y recriminándole sin distinción, la ostentación de riqueza de los grandes terratenientes. Desde 1945 se difundió la cultura política que la economía agraria es de países pobres, que no aporta mejoras sociales, y que favorece a una minoría, lo que paralizó la producción y las exportaciones.
Esa nociva cultura penetró en el pueblo. Para que el pueblo soberano apoye una política nacional agraria, hay que informarlo del origen del deterioro social y de la pobreza ciudadana, del mejoramiento que generan sus exportaciones, de la caída internacional argentina, y de la naturaleza privilegiada de nuestro país para crecer y distribuir la riqueza, como ya lo demostró. El soberano debe compartir y sostener esa política nacional.
Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
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18 ago 2009
LA NACIÓN, 18/08/09
Editorial I
Un país sin Justicia
La anómala destitución del juez Boggiano, quien integraba la Corte Suprema, configuró una suerte de golpe institucional
En beneficio de las instituciones, por razones de estricta justicia, no es posible olvidar cómo se concretó en su momento la anómala destitución de un juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, el doctor Antonio Boggiano, claro ejemplo de una suerte de golpe institucional materializado en un Estado de Derecho. Cabe recordar que el Senado suspendió al juez Boggiano de su cargo el 22 de junio de 2005 sólo por aplicar la ley en un determinado caso. Boggiano interpuso entonces un recurso ante la propia Corte Suprema, que el 27 de septiembre de 2005 ordenó suspender los efectos de la resolución del Senado, reponer a Boggiano en su cargo y requerir al Senado las actuaciones del juicio político.
El Senado no cumplió con ninguna de las disposiciones de la Corte Suprema y, muy por el contrario, al día siguiente, "destituyó" al juez Boggiano. De esa forma, el Senado impidió al máximo tribunal de justicia juzgar sobre las graves violaciones de la defensa en juicio planteadas por Boggiano.
Junto con el recientemente comentado en estas columnas caso del procurador del Tribunal Superior de Santa Cruz Eduardo Sosa, el de Boggiano constituye otra flagrante desobediencia a la Justicia y un freno al ejercicio de la jurisdicción de la Corte Suprema. No son, por cierto, los únicos casos que reflejan enormes conflictos de poderes en los cuales la Corte y, por ende la Justicia, resultaron perdedoras. Pueden mencionarse, en tal sentido, las numerosas sentencias en favor de reajustes jubilatorios que han sido incumplidas, al igual que los fallos sobre el saneamiento del Riachuelo.
La aberración cometida en este caso no terminó ahí. Boggiano recurrió otra vez a la Corte Suprema contra la "destitución" decidida por el Senado. Fue entonces cuando ocurrieron hechos de violencia política inusitada contra la Corte. Dos de los conjueces que habían fallado en favor de Boggiano, Tomás Inda y Mario Lezana, fueron, a su vez, sometidos a juicio político por el manipulado Consejo de la Magistratura. Inda, por un supuesto mal desempeño en el caso Margarita Belén, y Lezana, por una sentencia que le fue cuestionada. El Consejo de la Magistratura, con la nefasta influencia del diputado Carlos Kunkel y de la senadora Diana Conti, suspendió al juez Inda, y así lo excluyó del caso Boggiano. Por la presión del juicio político renunció, por su parte, el juez Lezana, quien también fue entonces apartado del caso.
La Corte Suprema, con los reemplazantes de los conjueces excluidos, dictó sentencia rechazando el recurso de Boggiano. Esa otra "Corte" en realidad fue subrepticiamente convertida en una "comisión especial" en el sentido que da a ese vocablo el artículo 18 de nuestra Constitución Nacional: un tribunal ad hoc para un caso particular.
Con ese golpe institucional contra el más alto tribunal de la Nación, Boggiano fue finalmente privado de su cargo. En la actuación de este juez vale la pena destacar que, como lo demostró el talentoso jurista Julio Oyhanarte, a quien Boggiano sucedió en la Corte, fue Boggiano quien redactó el voto mayoritario en 1992 en el caso Ekmekdjian vs. Sofovich, en el que reconoció a los tratados internacionales jerarquía superior a las leyes. Esa decisión inspiró la reforma constitucional de 1994 y sentó las bases jurisprudenciales de la jerarquía del derecho internacional en la Constitución Nacional.
No hay que olvidar tampoco el caso del terrorista etarra Lariz Iriondo, en el cual el juez Boggiano, con enorme coraje moral, pues estaba ya sometido a juicio político, votó en disidencia. Sostuvo que es tan delito de lesa humanidad el cometido por actos de terrorismo de Estado como aquellos cometidos por el terrorismo subversivo. Muchos atribuyen a esa correcta disidencia de Boggiano la causa real de su arbitraria expulsión del más alto tribunal. Su remoción había sido alentada por elementos próximos al gobierno de entonces, empeñados en prolongar el espectro siniestro de la subversión revolucionaria de una década de terror.
Boggiano tiene planteado su caso ante la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y no está excluida la posibilidad de que en algún momento pueda ser repuesto en el cargo del que fue privado con las artimañas reseñadas. Restituirlo en sus funciones constituiría una lección reparadora luego del vergonzoso ultraje al que, como en otras resoluciones de la Corte Suprema incumplidas, se sometió a las instituciones de la República.
Editorial I
Un país sin Justicia
La anómala destitución del juez Boggiano, quien integraba la Corte Suprema, configuró una suerte de golpe institucional
En beneficio de las instituciones, por razones de estricta justicia, no es posible olvidar cómo se concretó en su momento la anómala destitución de un juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, el doctor Antonio Boggiano, claro ejemplo de una suerte de golpe institucional materializado en un Estado de Derecho. Cabe recordar que el Senado suspendió al juez Boggiano de su cargo el 22 de junio de 2005 sólo por aplicar la ley en un determinado caso. Boggiano interpuso entonces un recurso ante la propia Corte Suprema, que el 27 de septiembre de 2005 ordenó suspender los efectos de la resolución del Senado, reponer a Boggiano en su cargo y requerir al Senado las actuaciones del juicio político.
El Senado no cumplió con ninguna de las disposiciones de la Corte Suprema y, muy por el contrario, al día siguiente, "destituyó" al juez Boggiano. De esa forma, el Senado impidió al máximo tribunal de justicia juzgar sobre las graves violaciones de la defensa en juicio planteadas por Boggiano.
Junto con el recientemente comentado en estas columnas caso del procurador del Tribunal Superior de Santa Cruz Eduardo Sosa, el de Boggiano constituye otra flagrante desobediencia a la Justicia y un freno al ejercicio de la jurisdicción de la Corte Suprema. No son, por cierto, los únicos casos que reflejan enormes conflictos de poderes en los cuales la Corte y, por ende la Justicia, resultaron perdedoras. Pueden mencionarse, en tal sentido, las numerosas sentencias en favor de reajustes jubilatorios que han sido incumplidas, al igual que los fallos sobre el saneamiento del Riachuelo.
La aberración cometida en este caso no terminó ahí. Boggiano recurrió otra vez a la Corte Suprema contra la "destitución" decidida por el Senado. Fue entonces cuando ocurrieron hechos de violencia política inusitada contra la Corte. Dos de los conjueces que habían fallado en favor de Boggiano, Tomás Inda y Mario Lezana, fueron, a su vez, sometidos a juicio político por el manipulado Consejo de la Magistratura. Inda, por un supuesto mal desempeño en el caso Margarita Belén, y Lezana, por una sentencia que le fue cuestionada. El Consejo de la Magistratura, con la nefasta influencia del diputado Carlos Kunkel y de la senadora Diana Conti, suspendió al juez Inda, y así lo excluyó del caso Boggiano. Por la presión del juicio político renunció, por su parte, el juez Lezana, quien también fue entonces apartado del caso.
La Corte Suprema, con los reemplazantes de los conjueces excluidos, dictó sentencia rechazando el recurso de Boggiano. Esa otra "Corte" en realidad fue subrepticiamente convertida en una "comisión especial" en el sentido que da a ese vocablo el artículo 18 de nuestra Constitución Nacional: un tribunal ad hoc para un caso particular.
Con ese golpe institucional contra el más alto tribunal de la Nación, Boggiano fue finalmente privado de su cargo. En la actuación de este juez vale la pena destacar que, como lo demostró el talentoso jurista Julio Oyhanarte, a quien Boggiano sucedió en la Corte, fue Boggiano quien redactó el voto mayoritario en 1992 en el caso Ekmekdjian vs. Sofovich, en el que reconoció a los tratados internacionales jerarquía superior a las leyes. Esa decisión inspiró la reforma constitucional de 1994 y sentó las bases jurisprudenciales de la jerarquía del derecho internacional en la Constitución Nacional.
No hay que olvidar tampoco el caso del terrorista etarra Lariz Iriondo, en el cual el juez Boggiano, con enorme coraje moral, pues estaba ya sometido a juicio político, votó en disidencia. Sostuvo que es tan delito de lesa humanidad el cometido por actos de terrorismo de Estado como aquellos cometidos por el terrorismo subversivo. Muchos atribuyen a esa correcta disidencia de Boggiano la causa real de su arbitraria expulsión del más alto tribunal. Su remoción había sido alentada por elementos próximos al gobierno de entonces, empeñados en prolongar el espectro siniestro de la subversión revolucionaria de una década de terror.
Boggiano tiene planteado su caso ante la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y no está excluida la posibilidad de que en algún momento pueda ser repuesto en el cargo del que fue privado con las artimañas reseñadas. Restituirlo en sus funciones constituiría una lección reparadora luego del vergonzoso ultraje al que, como en otras resoluciones de la Corte Suprema incumplidas, se sometió a las instituciones de la República.
15 ago 2009
POLÍTICA NACIONAL URGENTE
Argentina vive en el infierno de decenas de miles de problemas no resueltos que la destrozan, desde los muy graves como la pobreza, indigencia, salud, educación, hasta los menores, como arreglar los baches de las calles.
Se pretende superarlos con las falsas promesas de las llamadas Políticas de Estado para mejorar la vida de los argentinos, que son coyunturales y tienen vida mientras dura el gobierno de turno que las impulsa. La ciudadanía no sabe qué son, qué mejoras producirán y si no se concretan, las ignora.
En un país con espíritu democrático como el nuestro, quien debe definir las Políticas Nacionales debe ser el pueblo, que debe defenderlas y saber que ver los frutos requerirá tiempo y esfuerzo. Hay que concienciar al soberano.
La Política Nacional urgente es terminar con la pobreza, que es un tema económico sin ideología. El soberano debe ser informado que solo se logrará multiplicando nuestras exportaciones y que para poder hacerlo se requiere la inversión privada para aumentar la producción de bienes y servicios.
Es la primera Política Nacional a implantar. Si no se pone en ejecución, la pobreza seguirá y no se solucionarán los otros graves problemas.
Hasta tanto el soberano comprenda la trascendencia social, cultural y económica de esa Política Nacional, seguiremos en el desorden político, institucional y con crecientes tensiones sociales.
Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
www.segundarepublica.blogspot.com
Argentina vive en el infierno de decenas de miles de problemas no resueltos que la destrozan, desde los muy graves como la pobreza, indigencia, salud, educación, hasta los menores, como arreglar los baches de las calles.
Se pretende superarlos con las falsas promesas de las llamadas Políticas de Estado para mejorar la vida de los argentinos, que son coyunturales y tienen vida mientras dura el gobierno de turno que las impulsa. La ciudadanía no sabe qué son, qué mejoras producirán y si no se concretan, las ignora.
En un país con espíritu democrático como el nuestro, quien debe definir las Políticas Nacionales debe ser el pueblo, que debe defenderlas y saber que ver los frutos requerirá tiempo y esfuerzo. Hay que concienciar al soberano.
La Política Nacional urgente es terminar con la pobreza, que es un tema económico sin ideología. El soberano debe ser informado que solo se logrará multiplicando nuestras exportaciones y que para poder hacerlo se requiere la inversión privada para aumentar la producción de bienes y servicios.
Es la primera Política Nacional a implantar. Si no se pone en ejecución, la pobreza seguirá y no se solucionarán los otros graves problemas.
Hasta tanto el soberano comprenda la trascendencia social, cultural y económica de esa Política Nacional, seguiremos en el desorden político, institucional y con crecientes tensiones sociales.
Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
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6 ago 2009
FUNCIONARIOS RICOS Y EL SOBERANO POBRE
El pueblo argentino está afectado por la crisis interna producto de la inflación y del desorden del Gobierno Nacional, a lo que se agrega el efecto de la crisis mundial. La mundial pasará, pero la interna perdurará hasta tanto se ordene el descontrolado Gobierno Federal.
Los rasgos destacados del Poder Ejecutivo Nacional son su ineficiencia, la corrupción, el poder avasallador sobre la ciudadanía, las provincias y los otros Poderes Federales, las argucias legales y finalmente el despilfarro o robo, descarado y creciente del dinero del pueblo, ocultado bajo la burla grotesca de “gasto publico para cubrir necesidades sociales”
El derroche del Gobierno Federal, la ostentación de algunos de sus funcionarios y de los cercanos al poder, sabiendo que la mayoría ciudadana, que es el pueblo soberano vive pobre o indigente, es una villanía.
Si estos excesos o delitos no se corrigen, se arriesgan explosiones sociales, como la experiencia histórica lo muestra. El Estado debe ser ejemplo de austeridad y recortar sus gastos, como hacen ahora todos los habitantes del país que viven de su trabajo.
Acceder a los altos cargos no es para apropiarse del botín del Estado. Es honrarse prestando un servicio a la Nación, lo que en la actualidad parece ser una fantasía trasnochada.
Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
http://segundarepublica.blogspot.com
El pueblo argentino está afectado por la crisis interna producto de la inflación y del desorden del Gobierno Nacional, a lo que se agrega el efecto de la crisis mundial. La mundial pasará, pero la interna perdurará hasta tanto se ordene el descontrolado Gobierno Federal.
Los rasgos destacados del Poder Ejecutivo Nacional son su ineficiencia, la corrupción, el poder avasallador sobre la ciudadanía, las provincias y los otros Poderes Federales, las argucias legales y finalmente el despilfarro o robo, descarado y creciente del dinero del pueblo, ocultado bajo la burla grotesca de “gasto publico para cubrir necesidades sociales”
El derroche del Gobierno Federal, la ostentación de algunos de sus funcionarios y de los cercanos al poder, sabiendo que la mayoría ciudadana, que es el pueblo soberano vive pobre o indigente, es una villanía.
Si estos excesos o delitos no se corrigen, se arriesgan explosiones sociales, como la experiencia histórica lo muestra. El Estado debe ser ejemplo de austeridad y recortar sus gastos, como hacen ahora todos los habitantes del país que viven de su trabajo.
Acceder a los altos cargos no es para apropiarse del botín del Estado. Es honrarse prestando un servicio a la Nación, lo que en la actualidad parece ser una fantasía trasnochada.
Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
http://segundarepublica.blogspot.com
3 ago 2009
Por un editorial sobre la causa Amia
La SIDE presentó dos querellas contra LA NACION
Joaquín Morales Solá
LA NACION
La poderosa Secretaría de Inteligencia (SI, antes conocida como SIDE) no está conforme con la masiva intervención de teléfonos y de direcciones de e-mail. Las principales víctimas de esas acciones ilegales de los espías oficiales son los periodistas, además de una inmensa lista de políticos, empresarios y sindicalistas. Ahora, la SI va por más: quiere la cárcel para dos directivos de un diario por el inexistente delito de opinión. Se trata de Bartolomé Mitre y de Julio Saguier, director y presidente del directorio de S.A. LA NACION, respectivamente.
Dos querellas por calumnias e injurias fueron presentadas contra Mitre y Saguier por Antonio Stiuso, director general de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia y hombre fuerte del espionaje oficial. Stiuso es, en rigor, el funcionario clave de la SI desde hace varios años y durante varios gobiernos, un hombre de "la casa", como los espías llaman a esa secretaría. Los titulares del organismo de inteligeencia son, por lo general, funcionarios políticos que caen en manos de Stiuso y de sus hombres, porque estos hacen valer sus supuestos conocimientos sobre las cosas secretas de la política y de la vida privada de las personas públicas. Stiuso es conocido, en la jerga interna del espionaje, con el seudónimo de "Jaime".
Stiuso se consideró agraviado porque un editorial de este diario opinó que la causa judicial del cruel atentado contra la sede la AMIA está contaminada por operaciones de inteligencia, que buscaron siempre desviar la atención de la investigación correcta. ¿Una novedad? No, sin duda. Se acaban de cumplir quince años de aquella tragedia sin que haya un solo preso por la muerte injusta de 85 argentinos. Hubo también cientos de heridos y mutilados en el ingrato invierno de 1994. La impunidad de ese enorme crimen sólo se puede explicar por la presunta complicidad, la evidente inoperancia y la eventual corrupción de todos los servicios y las fuerzas de un Estado ausente.
Debe subrayarse, a todo esto, que el propio Estado argentino reconoció su responsabilidad en el encubrimiento y mal desempeño durante la investigación del atentado. Las constancias de esas incapacidades pueden encontrarse fácilmente, por lo demás, en el propio expediente de la causa.
Táctica judicial
La táctica judicial utilizada por Stiuso consistió en presentar dos querellas separadas, pero por la misma causa, contra Mitre y Saguier. Es la mejor prueba de que existe una operación de persecución contra los directivos de S.A. LA NACION. La primera condena por calumnias e injurias, cuando existe, es de prisión en suspenso; es decir, no se cumple efectivamente. Pero la segunda es de cumplimiento obligatorio y, además, la primera condena sirve como precedente durante diez años. En síntesis, los directivos del diario enfrentarían penas de prisión efectiva si fueran condenados en las dos causas.
Las dos querellas fueron asignadas por "sorteo" (método por el que se asignan las causas a los respectivos juzgados) al juez Claudio Bonadío. Una extraña "casualidad" hizo que las dos causas terminaran en el mismo juzgado. Bonadío es uno de los jueces más cuestionados del fuero penal federal (tiene, de hecho, varios pedidos de juicio político en el Consejo de la Magistratura) y muchas veces se lo vinculó al poder que está, sea éste cual fuere. LA NACION también se hizo eco de los cuestionamientos al juez Bonadío, precisamente en sus columnas editoriales, porque sencillamente consideró que su desempeño como magistrado es muy malo. Los querellados, Mitre y Saguier, advirtieron una clara animosidad cuando esas causas por calumnias e injurias fueron llevadas a un juzgado al que consideran hostil.
En ese contexto, solicitaron la recusación de Bonadío por el temor fundado a su falta de imparcialidad. El juez no tuvo el decoro de excusarse y hasta cuestionó la recusación de los querellados.
La primera pregunta que corresponde hacer es si Stiuso está actuando solo. En sus presentaciones judiciales, Stiuso señaló que actuaba "a título personal", pero en los escritos de ambas querellas asumió una defensa corporativa del espionaje oficial. El superior inmediato de Stiuso es el secretario de la SIDE, Héctor Icazuriaga, un hombre que milita en la hiperdisciplina del matrimonio Kirchner. Stiuso tiene también trato directo con Néstor Kirchner.
Stiuso es, como queda dicho, un hombre del espionaje oficial: ¿los espías actúan a título personal o, como se supone, consultan cada una de sus acciones? Para ser claros: ¿buscaría el cerebro gris de los servicios de inteligencia la prisión de dos directivos de S.A. LA NACION sólo por un arrebato personal? Esa posibilidad es extremadamente difícil, si no imposible. Una orden, un guiño o un silencio debieron interponerse entre la decisión del espía y sus acciones concretas.
Hay algo, además, que agrava todo. Los editoriales son, por definición, opiniones. No son notas ni artículos periodísticos que contienen información, expuesta siempre ésta a la probabilidad del error.
La Corte Suprema de Justicia y la Corte Interamericana de Derechos Humanos han reivindicado muchas veces el valor de la opinión en la defensa de la libertad de prensa. Han dicho, por ejemplo: "Toda expresión que admita ser clasificada como una opinión por sí sola no da lugar a responsabilidad civil o penal a favor de las personas que ocupan cargos en el Estado". También destacaron: "No puede haber responsabilidad alguna por la crítica o la disidencia, aun cuando sean expresadas ardorosamente".
El delito de opinión, en definitiva, no existe para la ley argentina. ¿O existe ahora, mediante la chicana judicial unida a la persecución política? El espionaje oficial ya contraviene demasiado los derechos y garantías de muchos argentinos, todos los días, como para intentar forzar ahora, también, los límites evidentes de la ley.
La SIDE presentó dos querellas contra LA NACION
Joaquín Morales Solá
LA NACION
La poderosa Secretaría de Inteligencia (SI, antes conocida como SIDE) no está conforme con la masiva intervención de teléfonos y de direcciones de e-mail. Las principales víctimas de esas acciones ilegales de los espías oficiales son los periodistas, además de una inmensa lista de políticos, empresarios y sindicalistas. Ahora, la SI va por más: quiere la cárcel para dos directivos de un diario por el inexistente delito de opinión. Se trata de Bartolomé Mitre y de Julio Saguier, director y presidente del directorio de S.A. LA NACION, respectivamente.
Dos querellas por calumnias e injurias fueron presentadas contra Mitre y Saguier por Antonio Stiuso, director general de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia y hombre fuerte del espionaje oficial. Stiuso es, en rigor, el funcionario clave de la SI desde hace varios años y durante varios gobiernos, un hombre de "la casa", como los espías llaman a esa secretaría. Los titulares del organismo de inteligeencia son, por lo general, funcionarios políticos que caen en manos de Stiuso y de sus hombres, porque estos hacen valer sus supuestos conocimientos sobre las cosas secretas de la política y de la vida privada de las personas públicas. Stiuso es conocido, en la jerga interna del espionaje, con el seudónimo de "Jaime".
Stiuso se consideró agraviado porque un editorial de este diario opinó que la causa judicial del cruel atentado contra la sede la AMIA está contaminada por operaciones de inteligencia, que buscaron siempre desviar la atención de la investigación correcta. ¿Una novedad? No, sin duda. Se acaban de cumplir quince años de aquella tragedia sin que haya un solo preso por la muerte injusta de 85 argentinos. Hubo también cientos de heridos y mutilados en el ingrato invierno de 1994. La impunidad de ese enorme crimen sólo se puede explicar por la presunta complicidad, la evidente inoperancia y la eventual corrupción de todos los servicios y las fuerzas de un Estado ausente.
Debe subrayarse, a todo esto, que el propio Estado argentino reconoció su responsabilidad en el encubrimiento y mal desempeño durante la investigación del atentado. Las constancias de esas incapacidades pueden encontrarse fácilmente, por lo demás, en el propio expediente de la causa.
Táctica judicial
La táctica judicial utilizada por Stiuso consistió en presentar dos querellas separadas, pero por la misma causa, contra Mitre y Saguier. Es la mejor prueba de que existe una operación de persecución contra los directivos de S.A. LA NACION. La primera condena por calumnias e injurias, cuando existe, es de prisión en suspenso; es decir, no se cumple efectivamente. Pero la segunda es de cumplimiento obligatorio y, además, la primera condena sirve como precedente durante diez años. En síntesis, los directivos del diario enfrentarían penas de prisión efectiva si fueran condenados en las dos causas.
Las dos querellas fueron asignadas por "sorteo" (método por el que se asignan las causas a los respectivos juzgados) al juez Claudio Bonadío. Una extraña "casualidad" hizo que las dos causas terminaran en el mismo juzgado. Bonadío es uno de los jueces más cuestionados del fuero penal federal (tiene, de hecho, varios pedidos de juicio político en el Consejo de la Magistratura) y muchas veces se lo vinculó al poder que está, sea éste cual fuere. LA NACION también se hizo eco de los cuestionamientos al juez Bonadío, precisamente en sus columnas editoriales, porque sencillamente consideró que su desempeño como magistrado es muy malo. Los querellados, Mitre y Saguier, advirtieron una clara animosidad cuando esas causas por calumnias e injurias fueron llevadas a un juzgado al que consideran hostil.
En ese contexto, solicitaron la recusación de Bonadío por el temor fundado a su falta de imparcialidad. El juez no tuvo el decoro de excusarse y hasta cuestionó la recusación de los querellados.
La primera pregunta que corresponde hacer es si Stiuso está actuando solo. En sus presentaciones judiciales, Stiuso señaló que actuaba "a título personal", pero en los escritos de ambas querellas asumió una defensa corporativa del espionaje oficial. El superior inmediato de Stiuso es el secretario de la SIDE, Héctor Icazuriaga, un hombre que milita en la hiperdisciplina del matrimonio Kirchner. Stiuso tiene también trato directo con Néstor Kirchner.
Stiuso es, como queda dicho, un hombre del espionaje oficial: ¿los espías actúan a título personal o, como se supone, consultan cada una de sus acciones? Para ser claros: ¿buscaría el cerebro gris de los servicios de inteligencia la prisión de dos directivos de S.A. LA NACION sólo por un arrebato personal? Esa posibilidad es extremadamente difícil, si no imposible. Una orden, un guiño o un silencio debieron interponerse entre la decisión del espía y sus acciones concretas.
Hay algo, además, que agrava todo. Los editoriales son, por definición, opiniones. No son notas ni artículos periodísticos que contienen información, expuesta siempre ésta a la probabilidad del error.
La Corte Suprema de Justicia y la Corte Interamericana de Derechos Humanos han reivindicado muchas veces el valor de la opinión en la defensa de la libertad de prensa. Han dicho, por ejemplo: "Toda expresión que admita ser clasificada como una opinión por sí sola no da lugar a responsabilidad civil o penal a favor de las personas que ocupan cargos en el Estado". También destacaron: "No puede haber responsabilidad alguna por la crítica o la disidencia, aun cuando sean expresadas ardorosamente".
El delito de opinión, en definitiva, no existe para la ley argentina. ¿O existe ahora, mediante la chicana judicial unida a la persecución política? El espionaje oficial ya contraviene demasiado los derechos y garantías de muchos argentinos, todos los días, como para intentar forzar ahora, también, los límites evidentes de la ley.
2 ago 2009
LAS CUENTAS FISCALES
Cuando se propone disminuir la presión impositiva para fortalecer la economía, absorber la desocupación, aumentar la producción de bienes y servicios y crecer en las exportaciones, que son factores condicionantes de la prosperidad del país y la mejora de la calidad de vida de la ciudadanía, el automático rechazo conceptual se expresa con la frase “no se puede desfinanciar al Estado dado la inflexibilidad del gasto público”.
El Estado es un barril sin fondo, su potencial de dilapidar recursos es ilimitado, y después de despilfarrados, se denominan gastos inflexibles. Nadie exige la baja del gasto público para equilibrar las cuentas fiscales.
En el presupuesto del año 2009, se prevé gastar decenas de miles de millones de pesos:- en subsidios a empresas privadas;- en obras públicas postergables, mal contratadas y algunas con sobreprecios escandalosos;- en gastos superfluos, incorporación de personal y contratados por amiguismo, proliferación de ministerios, secretarías, oficinas públicas y burocracia que traban el trabajo de los argentinos;- en pagar las pérdidas que diariamente acumulan las empresas del Estado;- en cubrir con impuestos el déficit de la Anses, sistema quebrado actuarialmente, que es una mega estafa a los jubilados y que se convertirá en una deuda social impagable.
El despilfarro estatal debe eliminarse para que el país prospere.
Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
http://segundarepublica.blogspot.com
Cuando se propone disminuir la presión impositiva para fortalecer la economía, absorber la desocupación, aumentar la producción de bienes y servicios y crecer en las exportaciones, que son factores condicionantes de la prosperidad del país y la mejora de la calidad de vida de la ciudadanía, el automático rechazo conceptual se expresa con la frase “no se puede desfinanciar al Estado dado la inflexibilidad del gasto público”.
El Estado es un barril sin fondo, su potencial de dilapidar recursos es ilimitado, y después de despilfarrados, se denominan gastos inflexibles. Nadie exige la baja del gasto público para equilibrar las cuentas fiscales.
En el presupuesto del año 2009, se prevé gastar decenas de miles de millones de pesos:- en subsidios a empresas privadas;- en obras públicas postergables, mal contratadas y algunas con sobreprecios escandalosos;- en gastos superfluos, incorporación de personal y contratados por amiguismo, proliferación de ministerios, secretarías, oficinas públicas y burocracia que traban el trabajo de los argentinos;- en pagar las pérdidas que diariamente acumulan las empresas del Estado;- en cubrir con impuestos el déficit de la Anses, sistema quebrado actuarialmente, que es una mega estafa a los jubilados y que se convertirá en una deuda social impagable.
El despilfarro estatal debe eliminarse para que el país prospere.
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